El currículum vítae del traductor

Vuelvo a la carga con este post para abrir el debate (en realidad mi intención es justo la contraria, pero ya sabéis como va esto) de cómo debería ser un buen currículum. Aunque se puede encontrar mucha información general en la red, no hay tanta que se centre en el currículum del traductor. En este sentido, seguro que cada uno de nosotros tiene una visión diferente de ello. Probablemente coincidiremos en los apartados generales, pero hay cierta información que no siempre sabemos si es relevante o no. En lo que sí estaremos de acuerdo es en el hecho de que un buen currículum es una de las claves para empezar a introducirse en el mercado laboral (en este caso, en el de la traducción).

Quiero partir de una idea no asimilada por todo el mundo (sorprendentemente): un currículum no es una hoja de papel que imprimes en el año 2009 para conseguir un trabajo y que, una vez conseguido dicho trabajo (si tienes suerte), ya no vuelves a actualizar hasta pasados X meses, o X años, incluso. Creo que un currículum debe actualizarse cada cierto tiempo y ser adaptado/modificado cada vez que queramos optar a un puesto de trabajo diferente.

Aclarado esto, creo que para elaborar un currículum debemos tener claras dos cosas:

  • El propósito del currículum que estamos haciendo, es decir, para qué es y a quién va dirigido.
  • Qué información es relevante para cumplir tal propósito.

Creo sinceramente que el ser humano es impaciente por naturaleza. Cada vez que hemos de hacer cualquier cosa, queremos hacerlo rápido. Por ejemplo, cada vez que entramos a una página web, queremos ir directamente a encontrar aquello que nos interesa, sin tener que dar mil vueltas o perdernos en una información que no necesitamos. En ese sentido, podemos decir que cada vez abusamos mas de la denominada lectura vertical o lectura rápida, que básicamente consiste en ir dándole a la ruedecita sin pararnos demasiado a leer lo que a primera vista no nos llama la atención (como por ejemplo, este mismo párrafo).

Pues bien, con un currículum pasa igual. Hacer un currículum es lo más parecido a realizar un anuncio. La diferencia es que el/la protagonista del anuncio eres tú. Por tanto, debes de ser capaz de mostrar la mejor cara de ti con la mayor brevedad posible (No más de una, o dos páginas).

curriculum-vitae-008

Apartados básicos:

  • Datos personales: Nombre, apellidos, teléfonos (y fax), lugar y fecha de nacimiento, DNI o NIF y dirección de correo electrónico. También puede ser interesante incluir una foto. Aunque esto puede llevarnos a un gran debate, pues no todo el mundo está a favor de incluir foto en un currículum. Aunque yo, personalmente, sí la incluiría, ya que denota una mayor proximidad y permite al receptor asociar tus habilidades a tu propia imagen, lo cual puede jugar a tu favor contra alguien que no haya incluido foto.
  • Formación: titulaciones, cursos, estudios, certificados, diplomas, etc. Siempre incluyendo las lenguas de trabajo. En el caso de disponer de muchos cursos o formaciones complementarias, sería interesantes seleccionar aquellas que puedan ser más relevantes para la oferta de trabajo en cuestión. *
  • Especialidades: Si estás especializado en algún área dentro de la traducción, puede ser interesante incluir un pequeño apartado donde expliques cuáles son tus especialidades (aunque siempre puedes incluirlo dentro del apartado de formación).
  • Experiencia laboral: es importante incluir los puestos de trabajo anteriores, junto con una pequeña descripción de las tareas y competencias desempeñadas, y de los conocimientos adquiridos, siempre enfocados hacia el puesto de trabajo al que estás optando, es decir, intentando explicar porqué esos trabajos y esa experiencia te convierten en un candidato idóneo para dicho puesto. El orden, a ser posible, debe ser cronológico, para que se pueda ver la evolución que has experimentado. Por ello es interesante incluir entre paréntesis el período de tiempo. En el caso de ser traductor freelance, es interesante incluir una breve lista que incluya los proyectos más importantes que has llevado a cabo y, a ser posible, que se relacionen con la oferta de trabajo de algún modo. *

* En este sentido, es muy interesante ver los requisitos (si los hubiera) que se incluyen en la oferta de trabajo para intentar relacionarlos y justificarlos con las diferentes competencias, tareas, proyectos, formación, etc., que hayamos incluido. Este aspecto puede ser clave para convertirnos en un candidato firme o pasar las primeras cribas.

Apartados opcionales pero recomendables:

  • Competencias informáticas: Hoy día, todo traductor debe tener unos conocimientos mínimos de informática. Como mínimo, sería recomendable incluir un listado o enumeración con aquellos programas o software que se sepan utilizar. Por ejemplo, programas ofimáticos (Paquete MS Office, Openoffice, o equivalentes) y, si utilizas programas especializados y herramientas TAO (como Trados, OmegaT, MemoQ, WordFast, Google Translator Kit, etc.) también es prácticamente obligatorio incluirlos. En el caso de que seáis traductores audiovisuales, o estéis especializados en localización, entonces con más motivo será doblemente importante incluir los programas que manejéis (software de localización, editores de subtítulos, herramientas para diseño web, localización de imágenes, etc.) , pues serán un aspecto clave. Dentro de este género de traductores, también entrarían los lenguajes de programación que se conozcan (HTML, HTML5, C, C++, Visual Basic, etc.).
  • Idiomas de trabajo: Si no los has incluido en el apartado de formación, y prefieres incluir un apartado especial para ellos, entonces este es el momento de presentarlos. Es recomendable incluir el nivel de idiomas recogido por el Marco Europeo de Referencia para las Lenguas (A1, A2, B1, B2, C1 o C2, según corresponda), además de los posibles certificados oficiales de idiomas que tengamos. Adjunto un listado de los principales certificados, por si alguien pudiera estar interesado en informarse sobre ellos:
CERTIFICADOS OFICIALES DE IDIOMAS
Inglés Cambridge (KET, PET, FCE, CAE, CPE, etc.) ETS (TOEFL, TOEIC, GRE, etc.)
Francés DELF/DALF
Alemán GOETHE INSTITUT
Italiano DELI, DILI, DILC, DILI, DALI, DALC, DALI PLIDA
Chino Mandarín HSK
Ruso TEOU, TBOU, TRIKI
Portugués CELPE-BRAS
Español DELE

*Los certificados emitidos por la EOI también son válidos pero, por lo general, solo se tienen en cuenta en territorio español. Los idiomas que se imparten, a día de hoy, son los siguientes, si bien no todos se imparten en todas las escuelas de idiomas: Alemán, Árabe, Catalán, Chino, Danés, Español, Euskera, Finlandés, Francés, Gallego, Griego moderno, Húngaro, Inglés, Irlandés, Italiano, Japonés, Neerlandés, Polaco, Portugués, Rumano, Ruso, Sueco.

*Aunque con ellos se pretende estandarizar su uso, los niveles del marco europeo apenas se utilizan en toda América y en países como el Reino Unido.

  • Carta de Presentación: En algunos casos puede ser muy interesante acompañar el currículum con una carta de presentación en la que expliquemos nuestras motivaciones y los motivos por los que creemos que somos aptos para el puesto. La carta de presentación es una buena oportunidad para mostrarnos más cercanos y para intentar dejar al lector una visión general sobre nosotros menos sintética que la del currículum. En el caso de incluir una, es importante, como en el currículum, no enrollarse demasiado e ir al grano (no más de una página).

Consejos y recomendaciones

  • Presentación: Es muy importante que la presentación del currículum sea atractiva. El currículum no solo debe ser interesante por lo que contiene, sino que también debe ser atractivo para la vista. El diseño debe ser sencillo, y la estructura del currículum debe de quedar clara para que a primera vista se adivinen fácilmente los diferentes apartados del mismo. Por supuesto, las faltas de ortografía y errores de presentación son inadmisibles.
  • Destacar aspectos fundamentales: De toda la información que se haya incluido, es importante destacar aquellos puntos que puedan ser más relevante para el puesto, de forma que a simple vista el receptor pueda rápidamente ir a esos puntos claves. Para ello debes tener muy claro el propósito de la oferta y adivinar el perfil del receptor de tu currículum. Repito, de nuevo, que es muy importante adaptar el currículum y, sobre todo, estos aspectos fundamentales, ya que pueden ser la clave del éxito final.
  • No incluir información falsa: Esto es algo que muchos candidatos nunca tienen en cuenta. Falsificar información del currículum es una práctica habitual, pero muy poco recomendable. Piensa que, en caso de pasar la criba de currículums, luego en una entrevista posterior podrán preguntarte por ese punto en concreto, por lo que tendrás que seguir mintiendo (una mentira lleva a otra mentira) y, si finalmente consigues el trabajo y te piden que hagas algo que incluiste en tu currículum y que no era cierto, entonces te estarás haciendo un flaco favor y podrías quedar en evidencia. La verdad siempre sale a la luz, antes o después, y todavía más, en este tipo de situaciones. Ser sincero siempre es un valor seguro.
  • Evitar información de poca relevancia: Muchos candidatos tienden a incluir información poco relevante para el puesto al que optan. En el caso de que incluyas algo que no esté relacionado directamente con el puesto, intenta al menos incluir una pequeña explicación de porqué eso podría estar relacionado con dicho puesto. De lo contrario podrías estar incluyendo información que podría provocar que seas descartado por no cumplir los requisitos para el puesto.
  • Revisar el currículum: Es importante revisar el currículum varias veces antes de darlo por finalizado ya que, en muchas ocasiones, se nos puede escapar algún pequeño error, como faltas de ortografía, fallos de estructura, etc. Una buena revisión garantizará la calidad final que debe tener el currículum.

Y como último consejo, siempre es recomendable pedir una segunda opinión a alguien de confianza, o incluso a algún profesional en la materia.

Rafael López Sánchez

Rafael López Sánchez

Traductor profesional (EN/IT>ES) especializado en traducción audiovisual, localización, diseño y maquetación. He traducido series, películas y documentales emitidos en cine, televisión y canales de Internet. Imparto cursos online sobre mis especialidades en Traduversia y participo como ponente en congresos y eventos de traducción.
Rafael López Sánchez
Opt In Image

¡APÚNTATE GRATIS AL CURSO «HERRAMIENTAS PARA LA LOCALIZACIÓN Y LA TRADUCCIÓN AUDIOVISUAL»!

Esto es lo que obtendrás si te apuntas:

  • Acceso gratuito e inmediato al curso
  • Cupones de descuento para matricularte en nuestros cursos a precio reducido
  • Información inmediata y exclusiva sobre nuestros nuevos cursos y ofertas
  • Un correo semanal con lo último del blog de Traduversia

 

Y además, aprovecha este cupón exclusivo para lectores de Jugando a traducir. 😉

Cupon-JaT-Blanco-01

¡Deja un comentario si te ha gustado la entrada!

13 comentarios
  1. raflosa
    raflosa Dice:

    Gracias a los dos por vuestras aportaciones. Sin duda enriquecen mucho la entrada y aclaran muchas cosas que muchos pasamos por alto:

    Con respecto a lo que menciona Juan José sobre los idiomas, he de decir que en todos los CVs de traductores que he visto, la mayoría incluyen sus idiomas y más adelante hacen mención de sus respectivos certificados o del nivel acreditado. Como bien dices, no es necesario si indicas previamente cuales son tus lenguas de trabajo, pero puede ser una buena forma de complementar, justificar y acreditar el conocimiento de esos idiomas.

    Con respecto a lo que menciona Pablo, estoy totalmente de acuerdo ya que no es lo mismo presentarse a una oferta de trabajo individualmente que ofertar tus servicios como empresa. De esta afirmación podríamos hacer toda una entrada sobre cómo ofertar servicios de traducción como microempresa.

    Responder
    • Juan José Arevalillo Doval
      Juan José Arevalillo Doval Dice:

      Te aseguro que los certificados de los idiomas o similares no solemos mirarnos los que nos dedicamos a abrir y ver estos documentos, por lo menos en el sector de la traducción, en el que no se puede entender que se mencione un idioma si no se domina en su totalidad o casi… 🙂

      Responder
      • raflosa
        raflosa Dice:

        Eso se da por hecho, no hay ninguna duda. Pero, en mi opinión no es lo mismo traducir teniendo un nivel B2, que teniendo un nivel C2. No digo que sea un factor determinante, pero sí es algo que yo intentaría controlar. Aunque demos por hecho que al ser traductores nuestro dominio de la lengua debe ser total, la realidad es que no siempre es así.

        Responder
        • Juan José Arevalillo Doval
          Juan José Arevalillo Doval Dice:

          Pues muy fácil: quien no tenga el nivel adecuado de un idioma (sea la letra que sea), mejor que no lo ponga en el CV. Créeme: es una cosa de las que más irritan. Y no te digo nada si es la primera lengua, algo que por desgracia es muy habitual. Hablo con el conocimiento de causa de más 600 pruebas corregidas en un periodo de 10 años… 🙁

          Responder
  2. Juan José Arevalillo Doval
    Juan José Arevalillo Doval Dice:

    Desconozco el ingente número de CV que habré abierto y leído en el transcurso de mi carrera profesional: seguramente incontables. Permíteme que discrepe muy abiertamente de algunas aseveraciones que haces aquí, en concreto la de los idiomas: basta con poner que eres traductor de inglés y francés —o de los idiomas que sean— y se entiende que los dominas; si no es así, casi mejor no lo pongas, porque puede dar lugar a falsas interpretaciones o interpretarse como falsedad, lo que arruina el CV de facto.

    En cuanto a formatos del CV, ya sea de los idiomas o del CV en general, no hay nada establecido necesariamente que venga mejor o peor. Eso sí, mi recomendación es evitar el famoso Passport, porque es absolutamente incómodo de leer y encontrar la información de interés cuesta un poco… El “abridor” de CV agradece enormemente la simplificación: un buen CV con el sentido de oferta comercial, como bien apunta Pablo Bouvier, no ocupa más de una cara de una hoja.

    Para finalizar, no debería hacer falta decirlo pero sí…: sin faltas de ortografía ni ortotipográficos. Recibo unos 20 CV al día, de los que solo 1 o 2 —no exagero— están limpios de ellas.

    Responder
  3. Pablo Bouvier
    Pablo Bouvier Dice:

    Como bien dices, cada persona tiene una visión diferente. Imho, creo que las empresas de traducción deberían evitar solicitarlos y los traductores evitar enviárselos Los traductores, al menos los autónomos, no estamos solicitando un empleo. Estamos ofreciendo nuestros servicios como microempresa individual,.

    Y esto es lo que deberíamos enviarles: una carta de presentación y una oferta de servicios. A este respecto es muy interesante leer lo que dice una pequeña empresa estadounidense, cuyo éxito con aplicaciones informáticas muy simples a la vez que prácticas, ha sido meteórico:: http://www.inc.com/magazine/20100601/never-read-another-resume.html

    Responder
    • Gabriel
      Gabriel Dice:

      Estoy completamente de acuerdo. Yo soy traductor autónomo, pero trabajo más como una agencia de traducción: Me encargo de proyectos grandes en los que colaboro con muchos otros profesionales. Nunca mando mi CV a nadie; en mi página web aparece una lista de clientes y un enlace al perfil LinkedIn que ayuda a comprobar con y para quién que trabajado hasta ahora. Tampoco le pides al jefe de una tienda su currículum cuando vas a comprar. Tener un pdf como carta de presentación es muy útil y satisface a los clientes que quieren más información.

      Responder

Trackbacks y pingbacks

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

¡Deja tu comentario y comparte tu opinión! Recuerda ser constructivo en la medida de lo posible. :P

Loading Facebook Comments ...