En los últimos meses, he estado probando distintas herramientas que permiten crear subtítulos de manera automática. Si bien estas novedosas herramientas todavía no son milagrosas, sí que me ha sorprendido el buen resultado que dan en algunos vídeos. Algunas de estas herramientas ya las he mencionado en mis redes y las he llegado a mostrar en charlas recientes, como este webinario que hicimos en Traduversia sobre las herramientas del futuro del subtitulado, así que puede que alguna ya te suene, pero todavía no les había dedicado una entrada específica en el blog (principalmente porque he estado centrado en la preparación de mi nuevo curso de Subtitle Edit, que ya está disponible en Traduversia). Por fin he conseguido sacar un hueco para hablar de estos programas, así que quédate y te cuento un poquito sobre ellos.

Vídeo resumen de la entrada

Recientemente he subido un vídeo al canal de YouTube de Traduversia en el que te cuento lo más importante de esta entrada y te muestro las posibilidades de algunas herramientas con ejemplos y capturas de pantalla.

¿Qué hacen estas herramientas?

Estas herramientas generalmente pueden hacer una transcripción de las intervenciones de los personajes, sincronizar el texto transcrito e, incluso, llevar a cabo una traducción automática a partir de los subtítulos creados. Dicho así, suenan bastante milagrosas, ¿verdad?

Lo cierto es que son muy interesantes. No obstante, en la práctica hay que matizar que cada herramienta tiene sus propias funcionalidades. No podemos olvidar que estas herramientas son «nuevas» y están en constante desarrollo y evolución, por lo que cada herramienta ofrece soluciones distintas y resultados diferentes. Por eso considero que es importante que cada profesional que se plantee utilizarlas las pruebe primero y juzgue si el trabajo que hacen le sirve o no.

Podéis ver un ejemplo rápido de lo que pueden hacer estas herramientas en este vídeo que publicó la empresa Apptek. En él, podréis ver una comparativa entre los subtítulos que crea la máquina y los que crea un subtitulador profesional. Obviamente, los subtítulos del subtitulador profesional son mucho mejores, pero los automáticos se hacen en menos tiempo, lo que puede abrir un nuevo e interesante camino para mejorar la productividad.

Entonces, ¿estas herramientas verdaderamente ayudan a mejorar la productividad?

Pueden ayudar a mejorarla, sí, pero en la práctica —y según mi experiencia—, depende del vídeo. Los resultados que ofrecen estas herramientas son variables y a menudo sufren a la hora de subtitular vídeos o audios en los que las intervenciones no se oyen con claridad. No obstante, en productos como documentales, en los que por ejemplo haya un narrador o una narradora, o videotutoriales en los que solamente hable una persona, la verdad es que hacen un trabajo muy aprovechable.

Yo he usado algunas de estas herramientas (sobre todo, HappyScribe) durante los últimos meses como herramienta de apoyo para subtitular presentaciones, videotutoriales sobre tecnología o, incluso, recetas de cocina, y en todos estos casos he notado que trabajaba más rápido, sobre todo en vídeos largos. Bien es cierto que el trabajo que hacen no es milagroso, porque en todos los proyectos siempre tenía que acabar haciendo retoques o ajustes sobre el trabajo que hacía la máquina, pero sí que tardaba en menos en hacer todo el trabajo. Sobre todo, noté que ahorraba mucho tiempo a la hora de hacer el spotting o pautado.

¿Cuál sería la manera más idónea de usar estas herramientas?

Para usar estas herramientas de manera productiva, en primer lugar hay que habituarse a ellas y entender cómo funcionan, lo que lleva un tiempo. En muchos casos el funcionamiento es similar al de un editor de subtítulos tradicional. Accedes a un entorno de trabajo en el que cargas un vídeo y, pasado un tiempo (cada herramienta tiene sus ritmos), obtienes unos subtítulos automáticos que puedes retocar dentro de un editor que funciona en la nube. También puedes exportar los subtítulos en formatos como el SRT para hacer con el archivo lo que quieras.

Captura del editor en nube de HappyScribe. Merecen especial atención la presencia de contadores de CPS, CPL y la onda de sonido.

Esta tecnología y sistema de trabajo abre distintas posibilidades de uso. Por ejemplo, puede que haya profesionales que las usen para hacer transcripciones sin más, para hacer un spotting automático (y encargarse luego ellos de hacer la traducción o transcripción de manera manual en otra herramienta) o para hacer todo el proceso completo (transcribir, sincronizar y traducir).

En mi experiencia, el traductor audiovisual debería trabajar con una metodología más parecida a la de un poseditor. Lo ideal es hacer varios barridos por el archivo a fin de ir detectando y resolviendo los problemas que la herramienta no ha sabido resolver con autonomía. Al principio, el ritmo de trabajo es más lento porque hay que superar la curva de aprendizaje inicial del método y de la herramienta que se esté usando, pero una vez superada, se trabaja bastante rápido.

Tras varios meses usándolas, a mí generalmente me basta con hacer dos barridos: uno para arreglar la sincronización de los subtítulos y otro para arreglar el texto. Esos arreglos se pueden hacer directamente en la propia herramienta (si está preparada para ello), o bien podemos exportar un archivo de subtítulos SRT o similar para hacer todos los ajustes en otro editor.

Por tanto, una propuesta realista podría ser la siguiente:

  • Usamos herramienta de subtitulación automática (cargamos vídeo y creamos subtítulos automáticos).
  • Exportamos un archivo o plantilla SRT con el trabajo que ha hecho esta herramienta.
  • Abrimos esa plantilla en un editor de subtítulos como Subtitle Edit (o cualquier otro gratuito o comercial que nos sirva).
  • Llevamos a cabo la posedición o revisión de los subtítulos automáticos.

Y aquí una propuesta más concreta y detallada en formato infografía:

¿Significa esto que dejaremos de usar editores como Subtitle Edit, Subtitle Workshop o Aegisub?

No lo creo. De hecho, en mi opinión, estas herramientas aún no están preparadas para reemplazar al subtitulador humano que trabaja de manera tradicional. Hay que tener en cuenta que subtitular no solo consiste en transcribir texto y sincronizarlo, sino que a menudo hay que cumplir con una larga lista de requisitos que pueden variar en función del cliente (las famosas guías de estilo). Estas guías de estilo pueden contener muchas pautas que, a día de hoy, requieren de la supervisión de un traductor humano, sobre todo si el objetivo final es conseguir unos subtítulos de calidad.

En cuanto al software libre, obviamente estas herramientas siempre suelen ir por detrás de las herramientas comerciales, ya que no cuentan con el mismo respaldo económico. Pero no me extrañaría que, en el futuro, estas herramientas también puedan actualizarse en esa dirección y sumar algunas de estas tecnologías. Por ejemplo, me consta que el editor gratuito Subtitle Edit sigue actualizándose con frecuencia. De hecho, hace apenas unas semanas le han añadido varios plugins que permiten integrar los motores de traducción automática de DeepL o Google Translate, así como llevar a cabo controles de calidad de las pautas de Netflix de manera rápida y precisa. Por tanto, puede que tarden en sumar este tipo de funcionalidades, pero antes o después podrían disponer de ellas.

Captura del cuadro de diálogo de plugins de Subtitle Edit.

Por último, hay que tener en cuenta también que todas estas nuevas herramientas, aunque permiten hacer el subtitulado automático, no siempre incorporan funcionalidades que son vitales para los subtituladores profesionales, como contadores de caracteres por línea/subtítulo, contadores de velocidad de lectura, configuración de espacio mínimo (gap) entre subtítulos, etc.

¿Qué herramientas ofrecen todas estas tecnologías? ¿Son muy caras?

A día de hoy, existen bastantes alternativas, aunque todas son comerciales. Los precios son variables, generalmente elevados, pero en algunos casos pueden llegar a ser asequibles si se hace un planteamiento correcto.

Echemos unas cuentas rápidas. Por ejemplo, HappyScribe ofrece una hora de vídeo por 12 euros. Si presupuestásemos un encargo de subtitulado (con pautado) de 1 hora a 7 euros el minuto, el proyecto nos daría un presupuesto total de 420 €. En mi experiencia, dedicar 12 euros de esos 420 a usar una herramienta de este tipo, puede merecer mucho la pena si el vídeo que hay que subtitular tiene audio limpio y no hay voces solapadas, ya que el ahorro de tiempo compensaría esa pequeña inversión. E incluso podría ser interesante con tarifas más bajas que la que he usado yo en este rápido ejemplo.

En cuanto a las herramientas que hay disponibles, por ahora voy a limitarme a ofrecer una lista de las herramientas que conozco, ya que aunque me encantaría ofrecer un análisis de cada una, es muy probable que ese análisis quedara obsoleto en cuestión de semanas, ya que estas herramientas están en constante desarrollo y añaden funcionalidades nuevas casi semanalmente. Por tanto, os invito a acceder a las páginas de cada herramienta y a estudiarlas por vuestra cuenta para ver qué ofrecen. Son muy fáciles de usar y la mayoría ofrecen versiones de prueba gratuitas.

Por no dejar la lista y ya, yo os recomiendo encarecidamente que probéis HappyScribe, pues la que a mí me ha dado mejores resultados. No obstante, si queréis saber más sobre alguna de estas herramientas, será un placer daros más info en los comentarios o en ForoTraduversia. También os invito a compartir vuestras impresiones sobre estos programas si ya los conocéis o si los habéis usado alguna vez.

Críticas y los retos del futuro

Tras haber probado estas herramientas, creo que lograrán convertirse en imprescindibles cuando ofrezcan transcripciones aún más precisas, puedan combinarse con memorias de traducción y permitan preconfigurar la subtitulación automática que hacen. A este respecto, sería genial poder configurar estas herramientas para que generen unos subtítulos con velocidades de lectura inferiores a un determinado número de CPS, con duraciones mínimas o máximas o que añadan guiones automáticamente cuando hablen dos personajes distintos dentro de un mismo subtítulo (puestos a pedir…). También sería genial poder cargar una memoria de traducción o glosarios, como de hecho ya puede hacerse en herramientas como SDL Trados Studio Subtitling o memoQ video preview tool para traducir subtítulos (que, por cierto, también mostré en este otro webinario).

Dicho lo anterior, paso a hacer una pequeña crítica. Para mí, la carencia más importante de estas herramientas no está tanto en su tecnología, que es muy prometedora, sino en el marketing y en su enfoque, que en algunos casos ni siquiera contempla a los traductores audiovisuales o empresas de la industria de la traducción. Algunas de estas herramientas parecen prometer al usuario final que el trabajo que llevan a cabo es un trabajo definitivo, que no requiere la supervisión de un traductor profesional. De hecho, hay herramientas que directamente están orientadas a usuarios de redes sociales que quieren añadir subtítulos a sus vídeos de manera rápida e inmediata. Esto me parece un error muy importante, ya que al final lo que hacen es ofrecer subtítulos de mala calidad a los usuarios tratando de venderlos como una solución definitiva, cuando realmente no es así.

No podemos olvidar nunca que:

Por eso, creo que estas herramientas, en manos de un subtitulador profesional, podrían ser un recurso muy útil e interesante. Casi podríamos comparar sus posibilidades con las de otras herramientas que ya son una realidad en nuestro sector, como las herramientas TAO, las memorias de traducción o los motores de traducción automática. Está demostrado que, en manos de un traductor profesional cualificado, estas herramientas pueden servir para acelerar ritmos y reducir costes, pero cuando se utilizan sin llevar a cabo ningún tipo de posedición o revisión, a menudo ofrecen resultados deficientes.

También es importante que los desarrolladores de estas herramientas aprendan de los subtituladores y se fijen en el mercado profesional que ya existe. Somos muchos los subtituladores que llevamos años dedicándonos a esto y que sabemos perfectamente cómo crear unos subtítulos de calidad, por lo que podemos visualizar de una manera muy rápida cuál sería el editor de subtítulos ideal para nosotros. Sería tan sencillo como que alguna de estas desarrolladoras se acercara y nos preguntara: «¿Qué necesitáis?». Y seguro que no les faltarían respuestas o sugerencias.

A este respecto, podemos poner como ejemplo a Ooona, que me consta que está en contacto directo con investigadores y profesionales del sector de la traducción audiovisual con el objetivo de ofrecer soluciones a los profesionales y empresas del sector. Para mí, el camino que sigue Ooona es el correcto, y no tanto el de ofrecer un producto milagro a un cliente final que valora la inmediatez por encima de obtener unos subtítulos de calidad.

Agradecimientos especiales

Quiero aprovechar esta entrada para trasladar mi agradecimiento al equipo de HappyScribe, con los que he estado en contacto en las últimas semanas e, incluso, me he llegado a reunir por videollamada para compartir mi análisis de su herramienta y darles sugerencias para mejorarla, que en algunos casos han seguido. Su programa es muy prometedor y recomiendo a todos los que leáis esta entrada que la probéis. No os dejará indiferente.

También quiero dar las gracias a mi colega Damián Santilli (@tradugeek), con el que he podido compartir comentarios y observaciones sobre algunas de estas herramientas, que sin duda me han ayudado a llegar más lejos en este pequeño análisis.

Por último, quiero agradecer también a Stavroula Sokoli y Belén Agulló sus aportes por las redes y durante el webinario de Traduversia, pues fue gracias a ellas que descubrí herramientas como Omniscien o YellaUmbrella.

Ahora espero vuestros comentarios y aportes. Hasta la próxima.

Queridos jugones de la traducción:

Esta vez vuelvo para hablar de uno de mis temas favoritos y que más protagonismo ha tenido en este blog: editores de subtítulos. Los que hayáis seguido el blog o mis cuentas de redes sociales seguramente hayáis consultado distintos artículos y recursos que he ido publicando en los últimos años por aquí, como los siguientes:

El blog tiene «ocultas» más entradas sobre subtitulado, pero estas han sido las más leídas y las que me invitan a seguir escribiendo nuevos artículos de actualización en el blog de cuando en cuando. Pero, como no quiero repetirme, os remito a ellas desde el inicio para poneros al día de las principales características de los editores de subtítulos, puesto que en realidad, como vamos a ver más adelante, las herramientas en sí no han cambiado tanto, pero sí se han añadido algunas funcionalidades de las que es interesante hablar. Vamos allá. 🙂

¿Cómo han evolucionado las herramientas de subtitulación en los últimos años? 

La mayoría de traductores veteranos aún seguimos usando los tradicionales editores de subtítulos de escritorio. No obstante, al igual que ha ocurrido en otros ámbitos, como las herramientas ofimáticas o incluso las herramientas de traducción asisitida, en los últimos años hemos venido experimentando una evolución hacia el desarrollo de herramientas en la nube. Así ha ocurrido que han surgido editores de subtítulos en nube muy competentes y fáciles de usar como Amara, Ooona, Closed Caption Creator o Subtitle Horse (por citar algunos ejemplos).

El ejemplo del editor comercial Ooona

Esto ha traído una serie de ventajas muy interesantes. Seguramente la más importante sea que ya no es estrictamente necesario trabajar en local en nuestro propio PC, sino que podemos trabajar desde cualquier PC con conexión a Internet accediendo a la herramienta a través de un navegador web. Y en algunos casos, incluso podemos acceder a estas herramientas con nuestro smartphone o con una sencilla tablet, lo cual es ideal si solo necesitas abrir un SRT para hacer un par de retoques aquí y allá.

Otra ventaja interesante es que algunas de estas herramientas ya han podido desarrollar las funcionalidades necesarias para incorporar un sistema de trabajo colaborativo en nube, de manera que ya es posible que varios profesionales trabajen a la vez sobre un mismo producto audiovisual. Bien utilizado, este avance agiliza la cadena de trabajo y evita que los profesionales acaben intercambiándose el mismo archivo mil veces por correo electrónico, práctica que muchos ya comienzan a considerar improductiva. En lugar de eso, ahora todos pueden acceder a la herramienta a la vez y trabajar en tiempo real en un entorno que, a menudo, les permite comunicarse mediante un chat o sistema de mensajería o comentarios, muy útil para ofrecer retroalimentación o hacer preguntas (los famosos queries).

Otro avance que se ha producido y que tiene pinta que va a seguir dándose en el futuro, es que algunas herramientas de traducción asistida como memoQ, Wordbee o SmartCat ya han empezado a incorporar complementos o plugins que permiten traducir subtítulos haciendo uso de memorias de traducción. El caso más comentado y del que ya he hablado por aquí y en las redes en alguna ocasión es el memoQ video preview tool, un complemento que puede instalarse dentro de memoQ y que permite traducir archivos de subtítulos en un entorno muy similar al de un editor de subtítulos, pero con el valor añadido de poder usar una memoria de traducción. El inconveniente está en que herramientas como memoQ son de pago, por lo que no están al alcance de todo el mundo, aunque pueden ser interesantes para aquellos que tengáis una licencia de memoQ y queráis amortizar la inversión que hicisteis en su día. Eso sí, os recomiendo que seáis prudentes, ya que aunque memoQ video preview tool tiene una pinta genial, aún está un poco verde.

 

Captura de memoQ video preview tool

Captura ampliada del reproductor de memoQ video preview tool

Pero, como decía, memoQ no es la única que ha estado trabajando en esa dirección, y otras herramientas de la competencia como Wordbee o Smartcat han empezado a incorporar también vistas previas de vídeos dentro de sus programas, aunque tiene pinta de que aún tienen un largo camino que recorrer para poder competir con los editores de subtítulos de toda la vida.

Captura de la vista previa de un vídeo dentro de Smartcat

Captura de la vista previa de un vídeo dentro de la interfaz de Wordbee

Además de lo anterior, las herramientas más sofisticadas incorporan software muy completos de gestión de proyectos en nube que permiten asignar proyectos a personas que estén registradas en su sistema, de manera que los project managers pueden gestionar los permisos en todo momento de qué profesionales tienen acceso al proyecto y hacer un seguimiento de cómo van las traducciones o en qué fase está un determinado vídeo (en spotting, traducción, revisión, entregado, etc.).

Por último, hay que mencionar que algunas empresas y productoras están invirtiendo también en desarrollar y mantener sus propias herramientas de subtitulado, que a veces ofrecen gratuitamente a sus proveedores. En esos casos, asignan a sus vendors un acceso a sus sofisticadas plataformas con usuario y contraseña.

Captura del editor de subtítulos propietario de Netflix.

Amara como ejemplo de editor gratuito evolucionado

En la anterior captura se pueden observar las partes del editor en nube de Amara, que son las siguientes:

1. Atajos de teclado del editor. Generalmente, los editores en nube incorporan pocos atajos para aligerar la herramietna y este en concreto trae los que los desarrolladores han considerado más importante, como los que permiten reproducir el vídeo, añadir códigos de entrada y salida o navegar por los subtítulos.

2. Rejilla de subtítulos (TO en columna izquierda y TM en columna derecha). Esta rejilla es, quizá, una de las partes que menos han cambiado, pues tradicionalmente los editores de subtítulos disponían los subtítulos en una tabla para poder consultarlos y navegar por ellos más fácilmente. En este caso, además, se colocan en paralelo para facilitar la traducción, lo cual es de agradecer (hay editores de escritorio un tanto anticuados que no permiten alinear los textos para traducirlos).

3. Lista de procesos dentro de la cadena de trabajo. Esta funcionalidad suele variar en cada herramienta, pues el workflow (o procesos) suele variar según quién se encargue de gestionar el proyecto y de cómo se organice. En este caso, los desarrolladores de Amara han separado en tres fases: traducir, sincronizar y revisar.

4. Panel informativo de códigos de entrada y salida, recuento de caracteres y velocidad de lectura. A título informativo, y junto a la rejilla, se ofrece un pequeño panel en el que se pueden consultar los códigos de tiempo y los recuentos. Este panel es imprescindible, puesto que los subtituladores profesionales a menudo tenemos que cumplir con una serie de pautas de velocidad de lectura y limitaciones de caracteres.

5. Herramienta de comentarios. Un añadido muy útil, pues a través de esta herramienta se pueden publicar comentarios para cosas tan necesarias y habituales como comentar errores, plantear preguntas o dudas o explicar por qué hemos resuelto de una determinada forma un problema de traducción.

6. Reproductor de vídeo con previsualización de subtítulos en vivo. El editor de Amara nos permite importar vídeos que se han subido a plataformas como YouTube y Vimeo, de manera que, con la planificación necesaria, se podría eliminar un paso tan tedioso y lento como el envío/descarga de un vídeo muy pesado a varios profesionales. En lugar de eso, Amara permite subirlo a uno de estos repositorios y, a partir de ahí, trabajar sobre él. Además, nos permite ver en tiempo real como quedan nuestros subtítulos.

Teniendo en cuenta que Amara es un editor en nube gratuito, podría decirse que es bastante completo, pero hay que tener muy presente también que hay otras herramientas comerciales que incorporan aún más funcionalidades que las que ofrece Amara. Aunque, sinceramente, creo que lo que trae es más que suficiente para encargos ocasionales y por lo que he podido hablar con algunos colegas en ForoTraduversia y en persona, hay varias empresas que utilizan Amara para sus proyectos. Si quieres saber más sobre este editor, más abajo puedes consultar un vídeo que grabé yo mismo para Traduversia en el que lo analizo y muestro cómo funciona.

Todo esto está muy bien, pero mucho cuidado con pasarnos de modernos

Sin duda es un síntoma muy positivo que hayan surgido todas estas herramientas, pues eso significa que nuestro sector sigue avanzando y que hay empresas y desarrolladores que están mirando por crear herramientas pensadas para profesionales de la traducción y que sirvan como solución a las productoras y agencias que necesitan traducir una gran cantidad de productos audiovisuales. Otra cosa distinta es si miran lo suficiente por las tarifas, pero eso es algo para comentar en alguna entrada futura.

No obstante, a pesar de que noto que hay empresas que ya se están pasando a estas herramientas, en la práctica la mayoría aún siguen utilizando herramientas clásicas de escritorio como Subtitle Workshop, Subtitle Edit o Aegisub. Y los motivos son varios. Yo destaco los siguientes:

  • Aunque estas herramientas inspiran confianza y parecen fiables, no podemos olvidarnos de que son en nube, con las ventajas e inconvenientes que eso conlleva. Y a este respecto, el principal inconveniente es que, al no tener la herramienta instalada en tu PC (recordemos que la herramienta está instalada en un servidor ajeno), realmente no tenemos ningún control sobre ella. Por tanto, puede ocurrir que un día te levantes y la herramienta no esté online, bien por problemas técnicos, bien porque la empresa o colectivo que la ofrecía gratuitamente ha decidido ponerla de pago. Esto me lleva a concluir que, pese a sus interesantes ventajas, podrían no estar al mismo nivel que los editores de escritorio en cuanto a fiabilidad.
  • Si estás sujeto a acuerdos de confidencialidad, sé muy prudente a la hora de plantearte subir vídeos a estas herramientas, puesto que algunas pueden almacenarlos en sus servidores sin comunicártelo. También pueden almacenar tus traducciones o archivos de subtítulos. Por el contrario, cuando trabajas en local, los archivos quedan en tu disco duro y eres tú quién decide cuándo y a quién enviárselos.
  • A nivel de funcionalidad, reconozco que la mayoría de estos editores en nube son completísimos y los hay que no tienen apenas nada que envidiar a las de escritorio, pero he observado que algunas de estas herramientas no incorporan onda de sonido (muy interesante para hacer el spotting de manera productiva) y que la mayoría no permiten personalizar los atajos de teclado. Esto provoca que tengamos que ser los subtituladores quienes nos adaptemos a cada una de estas herramientas —y no al revés, que sería lo ideal—. Eso, para el que lleva muchos años en el oficio a menudo supone un problema, porque al final tienes que estar acordándote de qué atajo se usaba en cada herramienta para dar un salto de 5 segundos hacia atrás o para cambiar el código de entrada de un subtítulo. Por eso a menudo ocurre que el profesional acaba volviendo a su herramienta de confianza por una cuestión de productividad y practicidad. A este respecto, editores como Subtitle Edit o Aegisub son muchísimo más fiables, agradecidos y personalizables.

Recuerda que las herramientas en nube gratuitas, aunque ofrecen ventajas muy interesantes, también tienen sus inconvenientes en cuanto a fiabilidad, privacidad y seguridad.

Entonces, ¿qué herramientas gratuitas puedo usar para subtitular en 2020?

A continuación, te ofrezco un listado de las herramientas que yo mismo utilizaría para subtitular en 2020, haciendo una distinción de entre los editores en nube —que debes usar con prudencia— y los editores de escritorio —que son más tradicionales y no están tan actualizados—.

Editores de subtítulos en nube gratuitos que te recomiendo probar

Amara

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR AMARA

Ya lo hemos analizado antes y hay poco que añadir. Mi sensación es que Amara es el editor gratuito en nube más utilizado ahora mismo. Yo lo he utilizado con algún cliente y nunca me ha dado problemas. Quizá echo en falta que tenga una interfaz un poco más minimalista y ordenada —como la de Subtitle Horse, por ejemplo—, pues hay ocasiones en las que resulta poco intuitiva.

Si quieres aprender a usar Amara, aquí abajo te dejo un tutorial que grabé para Traduversia hace unos meses.

Subtitle Edit (online)

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR SUBTITLE EDIT (ONLINE)

Sí, yo también me sorprendí al descubrirlo, pero resulta que Nikse, el grupo desarrollador de esta herramienta, publicó hace un tiempo una versión online de Subtitle Edit, que evidentemente está  inspirada en la versión de escritorio, pero con menos funcionalidades y un tanto inestable (está en versión beta). Puedes descubrirla aquí.

Subtitle Horse

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR SUBTITLE HORSE

Subtitle Horse es un editor poco conocido y verdaderamente interesante, puesto que en su versión gratuita ofrece onda de sonido y atajos personalizables (veremos cuánto tiempo lo mantienen como gratuito). Una herramienta que merece la pena probar.

Veed.io

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR VEED.IO

Veed.io es un editor gratuito menos profesional que los anteriores por no incorporar funcionalidades como los recuentos de caracteres, pero igualmente resulta útil para proyectos sencillos como crear vídeos con subtítulos para redes sociales o para hacer transcripciones. Incorpora también una herramienta de subtitulación automatizada por voz, que ejecuta un reconocimiento de voz sobre el archivo de vídeo que carguemos y hace una propuesta de transcripción sincronizada que convierte en subtítulos. El resultado es sorprendentemente aceptable, aunque es necesario llevar a cabo una revisión en la que a menudo hay que hacer bastantes retoques en códigos de tiempo y, por supuesto, en la segmentación y limitaciones de los subtítulos. Otro punto positivo es el nombre (si te fijas, «veed.io» es fácil que un usuario español pueda leerlo como «vídio»). 😀

Editores de subtítulos de escritorio gratuitos con los que acertarás seguro

En esta sección no te voy a descubrir la rueda, puesto que la mayoría de editores que te voy a recomendar son los que ya venía recomendando en mis anteriores posts y en la guía de subtitulado (que espero actualizar pronto con toda esta info nueva). Es por esto que voy a limitarme a listarlos dejando un enlace a los completos análisis comparativos que hice de estas herramientas hace un tiempo en el blog y que aún tienen bastante vigencia.

Subtitle Edit (Windows, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Subtitle Edit

Aegisub (Windows, Mac OS, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Aegisub

Subtitle Workshop (Windows, Mac OS, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Subtitle Workshop

VisualSubSync (Windows)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de VisualSubSync

Editores con los que te recomiendo experimentar (si eres geek y te atrae GNU/Linux)

Recientemente publiqué en el blog una entrada sobre GNU/Linux para traductores. En ella, ofrecí un listado de herramientas pensadas para traductores profesionales que he probado y con las que he experimentado, entre las que se incluían varios editores de subtítulos para Linux de los que he hablado recientemente en este hilo de ForoTraduversia. Estos editores son parecidos a los anteriores, pero presentan la particularidad de que solamente están disponibles para Linux. No obstante, si tienes curiosidad o si te gusta descubrir nuevos programas, te recomiendo que los pruebes, ya que no te dejarán indiferente.

Subtitle Composer (GNU/Linux)

Subtitle Editor (GNU/Linux)

Gnome Subtitles (GNU/Linux)

Más información y actualizaciones sobre editores de subtítulos en ForoTraduversia

Es probable que no vuelva a publicar otra entrada sobre este tema hasta dentro de unos meses o incluso hasta 2021. No obstante, si quieres saber más sobre editores de subtítulos en las próximas semanas o meses, te recomiendo que sigas este hilo de ForoTraduversia, en donde cada cierto tiempo voy publicando en pequeñas píldoras los descubrimientos que voy haciendo.

También te invito a echarle vistazo a mis cursos de subtitulado de Traduversia, en los que podrás aprender a utilizar varias de estas herramientas y otras para labores complementarias, como incrustar subtítulos en un vídeo o hacer controles de calidad.

Recientemente he tenido el enorme placer de ver la película Good Morning, Vietnam (1987), protagonizada por el fallecido Robin Williams, a quien tanto echamos de menos en su faceta de actor cómico. Reconozco que siempre he tenido debilidad por él, sobre todo por otras películas célebres como El indomable Will Hunting (1997), El club de los poetas muertos (1989) o la mítica Señora Doubtfire (1993).

A pesar de que Williams demostró ser un actor polifacético a lo largo de su carrera —no hay más que ver por ejemplo su papelón en la película Despertares (1990), con un sorprendente Robert de Niro a su lado—, este siempre destacó por su faceta cómica y por encarnar a personajes extravagantes y divertidos en numerosas películas. Por eso, los guiones e interpretaciones de sus personajes siempre estuvieron plagados de chistes, bromas, imitaciones y juegos de palabras cuya traducción presentaba siempre numerosos retos.

Tráiler de Good morning, Vietnam!

Uno de los mayores exponentes de su humor es, precisamente, el personaje al que interpreta en Good Morning, Vietnam: Adrian Cronauer. En la película, Cronauer es un locutor de radio del ejército estadounidense al que destinan a Saigón (Vietnam) para hacerse cargo de un programa de radio en la emisora de una base militar. Su objetivo no es otro que el de entretener y animar a los soldados destinados allí para elevar la moral de la tropa. Por supuesto, lo consigue gracias a su estilo original y desenfadado, pero no sin irritar a los altos mandos, obsesionados con la censura y lo políticamente correcto.

No quiero desvelar toda la trama de la película, pues es posible que no la hayas visto —en ese caso, no sé a qué estás esperando para verla—, pero sí quiero aprovechar para hacer un pequeño análisis comparado con fines didácticos de la traducción del humor de algunas líneas de la película, pues creo que se puede aprender mucho de ellas.

Sin duda la más impactante es la primera retransmisión (a partir del minuto 11 de la película, por si la quieres buscar en Netflix, Amazon Prime o en tu tele a la carta), en la que presenciamos por primera vez el peculiar estilo de Cronauer. Si hacemos un visionado comparado, veremos la cantidad de problemas que presenta este primer programa, con líneas como las siguientes.


(A partir del minuto 11)

VERSIÓN ORIGINAL

Good morning, Vietnam! Hey, this is not a test. This is rock and roll.

Time to rock it from the delta to the DMZ!

Is that me, or does that sound like an Elvis Presley movie?

Viva Da Nang. Oh, viva, Da Nang…

VOSE

¡Buenos días, Vietnam!

No, esto no es un ensayo,

sino rock’n’roll.

La hora del rock

desde Delta a DMZ.

¿Suena a película de Elvis Presley?

Viva Da Nang,

Viva Da Nang

VERSIÓN DOBLADA

Good morning, Vietnam! No, esto no es una prueba de micro.

¡Esto es rocanrol, a rocanrolear desde el Mekong a Da Da Da Nang!

¿Soy yo o suena a película de Elvis Presley?

Viva Da Nang, Viva Da Nang…

Comentario: En esta parte lo que más sorprende es el cambio de DMZ por Da Da Da Nang. «DMZ» es la sigla de «zona desmilitarizada» en inglés (demilitarized zone). En la versión doblada se hace una ingeniosa adaptación aprovechando que Da Nang es una ciudad de Vietnam. Posteriormente Cronauer canta Viva Da Nang, que es claramente una ridiculización de la canción Viva Las Vegas de Elvis Presley. También sorprende que en la versión doblada mantuvieran ese «Good morning, Vietnam!» en inglés, mientras que en la versión subtitulada sí se tradujo por «Buenos días, Vietnam». Digo que me sorprende porque, sin llegar a parecerme un error, creo que contrasta con la decisión de adaptar DMZ solo unos segundos más adelante.


VERSIÓN ORIGINAL

Hey, is it a little too early for being that loud? Hey, too late.

It’s O six hundred. What’s the «O» stand for? Oh, my God, it’s early.

Speaking of early, how about that Cro-Magnon, Marty Dreiwitz?

Thank you, Marty, for «silky-smoothsound.» Make me sound like Peggy Lee.

VOSE

¿Demasiado pronto para cachondeos?

Demasiado tarde.

Son las 06.00. ¿Por qué el cero?

¡Dios mío, qué madrugón!

¡Y qué puntazo, Marty Dreiwitz!

Gracias por lo de «suave».

Van a pensar que soy Peggy Lee.

VERSIÓN DOBLADA

¡Ey! ¿Demasiado pronto para cachondeo? ¡Eh! ¡Demasiado tarde!

 Son las seis en punto. ¿Y para qué quiero el punto? Punto final, volvemos a la cama.

Y hablando de cachondeo, ¿qué me decís de nuestro «Martini» Dreiwitz?

Gracias, Marty por lo de la voz sedosa y suave. Parezco Julie Andrews.

Comentario: Lo más destacable de este fragmento es el cambio de Julie Andrews por Peggy Lee en la versión doblada. Este es uno de los clásicos casos de adaptación por neutralización en los que se cambia a un personaje por otro más conocido para el público meta. Si esto te ha sonado a chino, échale un vistazo a este vídeo en el que te explico algunas estrategias de adaptación. También es ingenioso el cambio del «0» al «punto» cuando menciona la hora y el añadido de «Martini» al nombre de Marty, que funciona como reemplazo humorístico de «Cro-Magnon», que no aparece en la versión doblada por ninguna parte (un buen ejemplo de que a veces basta con traducir el humor de manera funcional). Por último, la versión subtitulada destaca por ser más fiel al original y más escueta, puesto que, una vez más, en este fragmento Cronauer habla muy deprisa.


(A partir del minuto 14)

VERSIÓN ORIGINAL

S: You know, he’s really funny. You know, he’s like a Marx brother.

T: Which Marx brother would that be, Private? Zeppo? I don’t find him funny at all.

S: Zeppo? Isn’t he the one with the hat?

VOSE

S: Tiene mucha gracia.

Es como uno de los hermanos Marx.

T: ¿A cuál de ellos se refiere?

¿Herbert?

Yo no le veo la gracia.

S: ¿El del sombrero?

VERSIÓN DOBLADA

S: ¿No le parece que tiene mucha gracia, señor? Es como una especie de hermano Marx.

T: ¿A cuál de los hermanos Marx se refiere? ¿A Carlos? La verdad, yo no le veo la gracia.

S: ¿Carlos no es el del sombrero?

Comentario: Esta no es una broma de Cronauer, sino una reacción de dos personajes que lo escuchan (un soldado y su teniente). Lo más destacable de este fragmento es ver cómo varía el nombre del supuesto hermano Marx según la versión. Mientras en la versión original preguntan por Zeppo, en la subtitulada cambian a Herbert, que era el nombre real de Zeppo —los hermanos Marx tenían un nombre artístico—. Sin embargo, en la versión doblada el cambio es aún mayor, pues usan el nombre de Carlos, que curiosamente no se corresponde con el nombre de ningún hermano Marx. Aquí el chiste está en apuntar a Karl Marx (Carlos), que nada tenía que ver con los hermanos Marx, salvo por la coincidencia del apellido. De ahí el chiste. 🙂


(A partir del minuto 15:50)

VERSIÓN ORIGINAL

This is AFVN, rockin’ya from the delta to the DMZ.

AFVN better than AFVD, which means you have to get a quick shot. We’re movin’ on right now.

VOSE

Aquí Radio Fuerzas de Saigón,

rock’n’roll del Delta a DMZ.

RFAS. Mejor que RFIN.

Seguimos.

VERSIÓN DOBLADA

¡Aquí Radio Fuerzas Armadas de Saigón, rocanroleando desde el Mekong a Da Da Da Nang!

Es mejor Radio Saigón que Radio «Saigonorrea», si no, ven aquí, penicilina. Gracias. Vuelta de página.

—–

Comentario: Sin duda, los cambios más divertidos y acentuados son los que pueden apreciarse en la versión doblada. Ese chascarrillo con «Radio Saigonorrea» es realmente ingenioso hasta el punto de que puede llegar a mejorar la versión original. Por otro lado, se aprecia como en los subtítulos se prescinde prácticamente de la broma, probablemente por falta de espacio o tiempo, ya que Cronauer habla demasiado deprisa y ya sabemos que los subtítulos tienen limitaciones en velocidad de lectura (CPS) y extensión (CPL).


(A partir del minuto 16)

VERSIÓN ORIGINAL

Here’s a little riddle for you. What’s the difference between the Army and the Cub Scouts?

Cub Scouts don’t have heavy artillery.

VOSE

¿Qué les diferencia a una panda

de exploradores de un soldado?

La artillería.

VERSIÓN DOBLADA

¿Qué diferencia hay entre el ejército y un colegio de curas?

Que en los colegios de curas no hay artillería.

Comentario: En este fragmento, el problema está en la traducción del culturema «Cub Scouts». Mientras en la versión subtitulada se opta por una solución más fiel al original, en la versión doblada se recurre a una sorprendente adaptación en pro del humor. En este último caso, una vez más, prima la funcionalidad por encima de la fidelidad al guion.


A partir del minuto 16:50

VERSIÓN ORIGINAL

(Cronauer imitando a Gomer Pyle) Those girls are just so pretty.

(Cronauer) Gomer, are you here in Vietnam?

(Cronauer imitando a Gomer Pyle) «Yes, I am. Surprise, surprise, surprise!»

(Cronauer) Lyndon, why did you name your daughter «Lynda Bird«?

(Cronauer imitando a Lyndon Johnson) Cause Lynda Dog would be too cruel. Easy, girl, easy.

You know, if you pick ‘em up by their ears, it doesn’t hurt ‘em as much.

(Cronauer imitando a Gomer Pyle) «Oh, you’re goin’ straight to hell for that one!

VERSIÓN SUBTITULADA

¡Qué chicas tan guapas!

Gomer, ¿estás en Vietnam?

– Pues sí.

¡Sorpresa! ¡Sorpresa!

¿Por qué le puso

a su hija Monalinda?

Perralinda sería demasiado cruel.

Tranquila, chica.

Puede cogerle de las orejas.

No le duele.

Irás directamente al infierno por esto.

VERSIÓN DOBLADA

– Las chicas de aquí son tan guapas…

– (Imitando al oso Bubu) Yogui, ¿estás en Vietnam?

– (Imitando al oso Yogui) ¡Ya lo creo! ¡Sorpresa, sorpresa, sorpresa!

– (Cronauer) Presidente Johnson, ¿por qué le puso Lynda a su hija?

– (Imitando a Lyndon Johnson) Hubiera sido muy cruel ponerle Cacatúa. Ah, calla, nena, calla. Al verla decidí hacer la guerra y no el amor.

– ¡Irás directo al infierno por eso Cronauer!

Comentario: Este fragmento es complejo a muchos niveles. Por un lado, Cronauer imita a varios personajes en cada intervención. Lo más sorprendente es como en la versión original imita a Gomer Pyle, un conocido personaje de la televisión americana que se caracterizaba por su simpleza y su peculiar forma de hablar —una especie de Forrest Gump, para que te hagas una idea rápida—. En la versión doblada optaron por una solución, de nuevo, muy ingeniosa: reemplazar el tono de voz bobalicón de Gomer Pyle por el del oso Yogui, muy conocido por la generación adulta de los 80 —yo mismo recuerdo haber oído a mis tíos y a mis padres bromear con el oso Yogui cuando era pequeño—.

También destacan en este fragmento las distintas soluciones que se aportan para el chiste sobre la hija de Lyndon Johnson. Para entender el chiste por completo, hay que saber que a la mujer del ex presidente la llamaban «Lady Bird». De ahí viene todo el juego que se produce en la versión original. Por eso, en la versión doblada cambian al nombre de un pájaro (cacatúa), una solución bastante ortodoxa y acertada en este caso. En cambio, en la versión subtitulada hacen un juego de palabras entre el nombre de la hija (Lynda Bird) y otros animales (mono y perro), de manera que se traduce por Monalinda en la primera ocasión y por Perralinda en la segunda. Soluciones funcionales, equivalentes y, lo más importante, divertidas. 🙂


(Justo después del fragmento anterior)

VERSIÓN ORIGINAL

Watch out o’er there!» Here’s an incredible coincidence.

Ho Chi Minh, Colonel Sanders… actually the same person?

VOSE

Escuchad atentamente.

¿Son Ho Chi Minh y el coronel Sanders

la misma persona?

VERSIÓN DOBLADA

Sondeo de opinión.

¿Es cierto que Ho Chi Minh es Bette Davis después de un lifting?

Comentario: En este fragmento sorprende el reemplazo del Coronel Sanders por Bette Davis (después de un lifting, juas), aunque la broma se mantiene y sigue siendo divertida. Probablemente se tomó esta decisión porque el Coronel Sanders —fundador de Kentucky Fried Chicken— no era tan conocido en España en aquella época como en Estados Unidos. Quizá si la película se hubiera publicado hoy no habría sido necesario llevar a cabo esta adaptación, pues el Coronel Sanders es mucho más conocido ahora —de hecho su rostro está en todos los establecimientos de KFC que hay repartidos por España, pues lo usaron para su logotipo—.


 

Las intervenciones anteriores son solo fragmentos del primer programa de Cronauer y están condensadas en solo 5 minutos de metraje, así que no llego a imaginarme lo difícil que tuvo que ser traducir y adaptar también el resto de la película (dura 2 horas). De hecho, hay varias escenas divertidísimas en las que Cronauer hace de profesor de varios vietnamitas a los que enseña inglés (en la versión doblada lo cambian a español, claro) que están plagadas de ejemplos como los anteriores (¿quizá para otra entrada?).

Buena parte del mérito recae en la traductora para doblaje, Joanna Stier que, en general, creo que aportó soluciones muy interesantes. También creo que el/la traductor/a de los subtítulos lo hizo bastante bien, aunque desgraciadamente no he podido averiguar quién los hizo (en la versión de Netflix, que es la que he consultado yo).

En cualquier caso, creo que las traducciones tienen mucho mérito, sobre todo en el caso de Joanna, que llevó a cabo su traducción en una época en la que apenas había formación especializada en traducción audiovisual y en la que no abundaban artículos o papers en líneas como la traducción del humor en productos audiovisuales, por lo que intuyo que no tuvo muchos recursos teóricos en los que apoyarse. También hay que felicitar, por supuesto a todos los profesionales de la cadena de doblaje (actores, director, ajustador, etc.), que sin duda hicieron un gran trabajo para adaptar toda la película en general y las intervenciones de Robin Williams en particular (mención especial para Jordi Brau, actor que grabó la voz de Cronauer en español).

No quiero terminar la entrada sin mencionar la que, para mí, es una de las traducciones más ingeniosas de esta película. En uno de los momentos más tensos del film, el sargento mayor le echa una buena reprimenda a Cronauer por sus inapropiados programas. La conversación transcurre de la siguiente manera.

VERSIÓN ORIGINAL

Sergeant Major: You better not even come within range of anything that happens… or your ass is grass, and I’m a lawn mower. Am I being fairly clear?

Cronauer: Yes, sir.

SM: «Sir»? Do you see anything on this uniform indicating an officer? What does three up and three down mean to you, Airman?

C: End of an inning?

SM: Sergeant Major.

VERSIÓN DOBLADA

SM: Más vale que no se meta en ningún lío. Más vale que procure alejarse de cualquier problema. O despídase de lo que le cuelga entre las piernas. ¿Me he expresado con suficiente claridad?

C: Sí, señor.

SM: ¿Señor? ¿Ve algo en esta insignia que denote algo de oficial? Diga, ¿qué le sugieren las rayas que llevo en la manga?

C: Una agencia Citröen.

SM: Que soy sargento mayor.

Esta no la comento, pues vale más una imagen que mil palabras. 🙂

Hasta aquí la entrada. Si te ha gustado o quieres hacer algún aporte de esta película —seguro que hay más problemas y chistes que comentar (de hecho, no he comentado nada de las versiones latinas)—, te animo a que dejes un comentario y a que la compartas con tus contactos. Y si te has quedado con ganas de más, te recuerdo que imparto un curso de traducción de guiones para doblaje en Traduversia y dos de subtitulado en los que encontrarás lecciones y ejercicios comparados similares a estos de Good morning, Vietnam. Aquí abajo te dejo los enlaces.

Gracias por dedicar unos minutos de tu tiempo a leer la entrada. ¡Hasta la próxima! 🙂

Tras unos días de ausencia en el canal (si yo os contara la de cosas que me han pasado en estos días, no me creeríais), vuelvo con un nuevo consultorio en el que respondo una pregunta que nos ha trasladado Achraf Lioussoufi. ¿Qué libros y a qué autores debo leer para estar a la última en traducción audiovisual? La respuesta, como siempre, en el vídeo de la semana.

 Espero que te haya gustado el vídeo. Recuerda que si tienes alguna duda puedes trasladárnosla desde nuestro formulario del consultorio de Traduversia o dejando un comentario en nuestros blogs o en nuestro canal de YouTube. ¡Anímate, estamos deseando echarte un cable! 🙂

Un saludo y que acabes la semana a tope.

Esta semana he querido grabar un nuevo vídeo para los traduconsejos de Traduversia. En él muestro varias herramientas que utilizo en mi día a día para incrustar o quemar subtítulos en archivos de vídeo, un servicio que a menudo demandan muchos clientes cuando nos encargan el subtitulado de un vídeo. ¿Quieres saber cuáles son las herramientas que recomiendo? Pues échale un vistazo al vídeo. 😉

Espero que te haya gustado. No olvides echarle un vistazo a los cursos de subtitulado de Traduversia. Recuerda que tenemos uno específico sobre Aegisub (editor gratuito) y otro más amplio llamado «Conviértete en subtitulador profesional«, en el que aprenderás a usar un combo de herramientas (incluido EZTitles) con las que podrás desenvolverte como un auténtico pro de este rubro. ¡Ah! Y no olvides dejar un comentario si conoces más herramientas para incrustar subtítulos que quieras recomendarnos o si tienes alguna duda al respecto. 🙂

Eso es todo, ¡hasta la próxima!

Aunque estoy en Sevilla dando clases en el ISTRAD, he sacado un hueco para publicar el consultorio de esta semana. En esta ocasión, respondo a la pregunta de una seguidora que nos pregunta cómo podemos usar una memoria de traducción para traducir subtítulos. El tema es más complejo de lo que parece y un poco técnico, así que nada como los vídeos de Traduversia que incluyen capturas de pantalla y vídeos de apoyo para entender las cosas mejor.
La pregunta que nos plantea Agurtzane es la siguiente:
Hace ya unos años que trabajo en el mundo de la traducción. Utilizo Wordfast como herramienta. Pero, últimamente, me doy cuenta que cada vez nos están pidiendo más veces traducir subtítulos o scripts de videos. De momento, nos están haciendo llegar los documentos en word o en pdf. Pero me temo que pronto pasarán a la historia. ¿Qué tipos de herramientas debería tener en el punto de mira para utilizar en estos casos y cómo debería guardar los textos, para poder acceder a ellos como memoria de traducción? Mil gracias.
Agurtzane
Ahora que ya la has leído, ¡vamos con la respuesta!
¿Qué te ha parecido? ¿Se te ocurren más soluciones que las que propongo? ¿Utilizas herramientas TAO para traducir subtítulos? Te leo en los comentarios. Y recuerda que puedes trasladarnos tus preguntas también dejando un comentario o desde el formulario del consultorio de Traduversia. ¡Hasta la próxima!

Como ya sabéis, hace unos días Pablo Muñoz y yo publicamos dos vídeos que dieron inicio a una nueva sección en el canal de YouTube de Traduversia que consiste en un consultorio en el que resolvemos dudas de nuestros alumnos y seguidores (los puedes ver aquí). Como estamos muy motivados y contentos con el resultado que está teniendo la nueva sección, hoy nos hemos decidido a lanzar otra más. Se trata de «Los cafés de Traduversia», un espacio en el que compartimos reflexiones relacionadas con nuestras especialidades en formato audiovisual.

En mi primer café intento desmontar algunos mitos y prejuicios relacionados con la traducción audiovisual. Es un tema del que ya hablé hace un tiempo en el blog y que se comentó bastante (recordad esta entrada o esta otra), pero aún no había grabado ningún vídeo hablando de esto. La verdad es que lo he disfrutado mucho y creo que puede generar cierto debate, dado que son temas que suelen comentar no solo los traductores, sino también los aficionados al cine, series o consumidores de productos audiovisuales. Sin más dilación, os dejo aquí abajo el vídeo esperando que lo encontréis interesante.

 

Por cierto, que Pablo ha publicado también otro café criticando a los TFM y TFG en los que se critican malas traducciones. Échale un vistazo porque sé que es un tema sobre el que seguro has reflexionado en algún momento.

Nada más, te veo en la próxima entrada o vídeo, y si no en Traduversia, en donde ya sabes que estoy disponible las 24/7. ¡Hasta la próxima!

 

Quienes me seguís en Twitter ya visteis hace poco que compartí la portada de una guía en PDF sobre editores de subtítulos en la que llevo trabajando varios meses. La verdad es que me sorprendió gratamente la repercusión que tuvo el tuit, así que eso me animó todavía más a ultimar detalles para lanzarla. Y eso he hecho, hoy por fin la publico para su libre descarga, como ya hice en su momento con una guía de software que tengo pendiente revisar y actualizar, y con el programa AV Editor. 🙂

 

Sobre la guía

Esta guía es un documento que está formado por varias entradas que he publicado en el blog en el último año y pico. La idea era integrar toda esa información en un documento de calidad y de fácil lectura para darle un mayor valor y fomentar su difusión. La maquetación la he hecho con Adobe InDesign, que como algunos sabéis es una de las herramientas que más utilizo a nivel profesional. Aquí podéis ver una muestra de uno de los pliegos.

En un principio, la guía va a estar solamente disponible en formato PDF interactivo, pero si veo que hay suficiente interés, difusión y demanda, tal vez me plantee autoeditar algunas copias para venderlas a módico precio (para cubrir los gastos de impresión) o incluso regalarlas en los eventos a los que acuda próximamente. Desde ya os digo que los fallos y erratas que pueda haber en el documento son responsabilidad mía y solo mía y, por supuesto, si detectáis alguno, sería genial que me lo comunicarais por privado para así corregirlo en una futura actualización (sí, planeo actualizar la guía anualmente o cada dos años, como mucho). 🙂

¿Cómo puedo conseguir la guía?

Como os decía, crear este documento me ha llevado tiempo y esfuerzo, así que, aunque la estoy ofreciendo gratuitamente, he querido poner un pequeño requisito que, de algún modo, podría considerarse como el «precio» a pagar. El requisito es simplemente suscribirse a Traduversia, que no cuesta nada y que apenas os va a llevar tiempo. Aquellos que ya estéis suscritos, habréis recibido hace unas horas un enlace en primicia para descargar la guía. Los que no, podéis suscribiros fácilmente desde www.traduversia.com. Para ello, basta con rellenar el formulario que hemos habilitado en nuestra nueva portada, a la que podéis acceder haciendo clic en el siguiente enlace.

>> QUIERO DESCARGAR LA GUÍA EN PDF Y SUSCRIBIRME A TRADUVERSIA <<

Cuando os suscribáis, recibiréis un correo con un enlace desde el que podréis descargar la guía rápidamente. Además, también obtendréis acceso gratuito a nuestro curso sobre herramientas para la traducción audiovisual y la localización y a varios minicursos por correo. 🙂

Y eso sería todo. Me encantaría contaros más cosas sobre Traduversia, The Translation Show y otros proyectos en los que estoy involucrado, pero no voy muy holgado de tiempo desgraciadamente. Así que me despido deseando que disfrutéis de esta guía, que la compartáis por todas partes y que la uséis de manera responsable. ¡Hablamos! 🙂

Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSyncSubtitle Workshop y Subtitle Edit, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Aegisub.

Aegisub es uno de los editores gratuitos más completos, al igual que ocurre con Subtitle Edit. Es conocido en la red por ser la herramienta heredera del formato ASS o SSA, que originalmente era producido por una herramienta desarrollada por Kotus llamada Substation Alpha. Aegisub destaca por ser un editor avanzado que permite trabajar sobre la onda de sonido usando el ratón o atajos de teclado. Además, incorpora un administrador de estilos muy interesante para cambiar los colores y tipos de letra. También incorpora un contador de caracteres, un asistente de traducción y un corrector ortográfico bastante resultón. Vamos a analizar más detenidamente sus pros y sus contras.

Captura de la interfaz de Aegisub

Ventajas

La principal ventaja que ofrece respecto al resto de editores es lo bien que funciona el visor de la onda de audio. En Aegisub vamos a poder sincronizar nuestros subtítulos de una manera bastante práctica e intuitiva usando atajos de teclado, que además son personalizables.

Onda de audio y editor de subtítulos

Otro punto destacado es su perfecta integración con el formato Substation Alpha (ASS o SSA). Este formato permite personalizar los colores y tipos de letra de nuestros subtítulos desde un cómodo administrador de estilos, algo que no permiten otros formatos como el SRT. Además, también nos permite mover fácilmente los subtítulos con el ratón y colocarlos en el lugar de la pantalla que queramos.

Administrador de estilos de Aegisub

Su asistente de traducción nos permite trabajar directamente con atajos de teclado que nos ayudarán a ser más productivos. Por otro lado, además del asistente de traducción, también nos ofrece la posibilidad de trabajar en un modo alternativo de traducción (marcando la casilla “Mostrar original”) en el que podremos ver los subtítulos originales e introducir nuestra traducción fácilmente. En consecuencia, podemos decir que incorpora dos modos diferentes que son muy útiles para traducir.

Aunque no es compatible con un número tan elevado de formatos como Subtitle Edit o Workshop, nos permite trabajar con formatos como el SRT, SUB (para DVD), STL, TXT o el ya mencionado ASS.

 

Por último, a título personal destacaría su fiabilidad y estabilidad. Es muy difícil que este programa te deje tirado en cualquier momento, algo que sí ocurre en otros editores como VisualSubSync o Subtitle Edit.

Inconvenientes

No es fácil familiarizarse con la herramienta, ya que su entorno de trabajo es algo complejo (aunque no tanto como el de Subtitle Edit). La curva de aprendizaje es un poco más elevada que en otros editores más simples, como por ejemplo VisualSubSync, por tanto puedes tardar unas semanas o incluso meses en aprender a utilizar todas sus funciones.

El contador de caracteres solo nos indica los caracteres de la línea más larga. Aunque esto es más que suficiente para trabajar (y además tenemos el contador de CPS), sería genial si pudiéramos consultar el número de caracteres de cada línea por separado como sí podemos hacer en otros editores como Subtitle Workshop, VisualSubSync o Subtitle Edit.

Exporta a menos formatos que Subtitle Workshop y Subtitle Edit. Esto no tiene por qué ser un inconveniente importante, ya que a menudo nuestros clientes no pedirán que entreguemos nuestros subtítulos en SRT, ASS o formato texto, pero no deja de ser una carencia que debemos tener en cuenta.

Valoración final

Si tuviera que elegir una herramienta de las que ya se han analizado en el blog, sin duda elegiría Aegisub por su fiabilidad y por todas las funciones que incorpora. En mi opinión, los mejores editores serían Workshop y Aegisub, pero prefiero usar Aegisub porque, a diferencia de Workshop, permite trabajar sobre la onda de sonido. Subtitle Edit y VisualSubSync, que también fueron analizados en entradas anteriores, prefiero usarlos como editores complementarios para corregir los subtítulos o convertirlos a otros formatos.

Puntuación final: 86/100*

*Herramienta recomendada por el autor

Descargar Aegisub

¿Quieres saber más?

Eso es todo, por ahora. Espero que después de este repaso puedas elegir el editor de subtítulos que mejor se adapte a tus necesidades. Ya ves que yo soy un gran aficionado a Aegisub, y es por eso por lo que lo recomiendo encarecidamente. Además, en Traduversia imparto un curso sobre esta herramienta, así que la conozco a fondo y sé lo útil que puede llegar a ser. Aquí tienes un enlace a la página del curso, por si quieres echarle un vistazo. Te aseguro que no te arrepentirás.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSync y Subtitle Workshop, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Subtitle Edit.

Subtitle Edit es uno de los editores gratuitos más completos y versátiles del momento. Es una herramienta menos conocida que Subtitle Workshop e incluso que Aegisub y VisualSubSync, dado que apenas se menciona en los cursos y asignaturas sobre traducción audiovisual, pero incorpora funciones muy interesantes que lo convierten en una herramienta muy a tener en cuenta. Vamos con el ya clásico desglose de ventajas e inconvenientes.

Interfaz de Subtitle Edit.

Ventajas

Subtitle Edit destaca sobre todo por ser compatible con un elevado número de formatos de archivos de subtítulos. Con esta herramienta, vamos a poder importar y exportar archivos de subtítulos muy diversos. Desde el SRT clásico, hasta el Sonic Scenarist (SCC), el Cheetah CAP o el EBU STL. La lista de formatos es casi interminable y este es un factor muy interesante si tenemos en cuenta que la herramienta es gratuita.

Por otro lado, permite trabajar directamente sobre la onda de sonido, una función que como hemos visto no incorporan todos los editores y que puede ser determinante a la hora de sincronizar.

Incorpora un modo traductor muy práctico que nos permite alinear los subtítulos originales y los traducidos de una forma muy similar a como lo haríamos en una herramienta de traducción asistida.

Su editor de texto nos permite consultar rápidamente el número de caracteres de cada línea, el número de caracteres total del subtítulo y la tasa de caracteres por segundo (CPS), información muy útil para los subtituladores profesionales que a menudo deben evitar exceder un número concreto de caracteres por línea o una tasa de CPS concreta.

Además, podemos personalizar los atajos de teclado fácilmente desde la ventana de ajustes del programa, desde donde podemos acceder a todos los comandos.

Por último, destacaría su corrector de errores, una herramienta que nos permite corregir de forma automática errores típicos que suelen darse al subtitular. Por ejemplo, nos permite eliminar automáticamente los dobles espacios, detectar líneas largas o eliminar saltos de línea vacíos.

Inconvenientes

Lo cierto es que no hay muchos defectos reseñables, ya que nos encontramos ante un editor bastante completo y que además es gratuito. No obstante, siempre hay detalles que podrían mejorarse:

Por un lado, la interfaz del programa es bastante compleja, en el sentido de que hay demasiados elementos a la vista que pueden distraernos a la hora de traducir. No es algo que sea determinante y reconozco que es una opinión subjetiva, ya que puede haber usuarios a los que les guste esta interfaz y usuarios a los que no. No obstante creo que es algo que podría tirar para atrás a más de un usuario (como a mí, por ejemplo) acostumbrado a trabajar en entornos menos recargados o más minimalistas.

El reproductor de vídeo del editor es el Windows Media Player. Esto no tiene por qué ser un problema, pero si no sois muy aficionados a este reproductor, es probable que Subtitle Edit no sea para vosotros. Existe la posibilidad de configurar el programa para que funcione con VLC Media Player, pero el proceso es algo tedioso. Por otro lado, he notado que, en ocasiones, al cargar vídeos demasiado pesados el programa se ralentiza bastante, algo que no me ocurre con otros editores.

Por otro lado, la onda de audio no termina de ser práctica ni fácil de usar. Esto hace que el rendimiento de los apartados multimedia del editor sea de una calidad un poco inferior a la de otros editores gratuitos.

Por último, las traducciones al español no son las mejores. Para un traductor que traduzca de inglés a español esto no debería suponer un problema, pero sí puede serlo para traductores de otras combinaciones.

Valoración final

Lo más interesante de esta herramienta, como hemos comentado, es la cantidad de formatos de subtítulos que soporta. Por tanto, puede ser muy interesante utilizar esta herramienta como conversor de formatos si en algún momento un cliente nos pide unos subtítulos en un formato concreto. La pena es que no incluya más opciones para generar subtítulos en formatos de closed captions. Si bien es cierto que permite exportar SCC y CAP,  la realidad es que no podemos configurar nuestros subtítulos del mismo modo en el que lo haríamos en una herramienta comercial, en donde podemos configurar detalles tan importantes como la ubicación de los textos en pantalla, algo que Subtitle Edit no puede hacer. Por tanto, aunque podemos exportar nuestros subtítulos en estos formatos, en realidad el proceso se queda a medio camino.

Personalmente, no recomendaría usar esta herramienta como editor principal. Más bien la utilizaría como un editor auxiliar para convertir archivos de subtítulos o para llevar a cabo tareas puntuales, aunque puede ser una buena alternativa a otros editores como Subtitle Workshop o Aegisub.

Puntuación final: 84/100

Descargar Subtitle Edit

¿Quieres saber más?

En Traduversia imparto imparto dos cursos sobre subtitulación profesional (Conviértete en subtitulador profesional y Subtitulación profesional con Aegisub) dirigidos a traductores y profesionales de las lenguas, que son ideales para especializarse en subtitulación y convertirse en todo un pro de esta rama de la traducción audiovisual. Desde aquí te animo a que les eches un vistazo porque estoy seguro de que podrían interesarte mucho. Para que te hagas una idea, Subtitle Edit forma parte del programa del curso Conviértete en subtitulador profesional, así que podrás aprender a utilizarlo tal y como yo lo utilizo. Además, también aprenderás a usar otros editores de subtítulos como EZTitles, Subtitle Workshop y VisualSubsync.

En la siguiente entrada haré un análisis del editor de subtítulos gratuito Aegisub, así que no dejes de estar atento al blog.

¡Hasta la próxima!