Queridos amigos:

Estos meses de confinamiento, además de para mejorar mis dotes culinarias y de repostería, me han servido para descubrir y estudiar a fondo nuevas herramientas y aplicaciones que me han resultado muy útiles para mis labores como docente. Como sé que muchos de vosotros compartís conmigo esa inquietud por la docencia o por crear contenidos útiles para los demás, me he animado a compartir una entrada con todos los recursos que vengo usando desde hace tiempo o que he descubierto recientemente por si alguno de ellos os resultara útil.

Índice y al grano.

Herramientas para organizar webinarios, videoconferencias y streamings

OBS Studio

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Si sigues a YouTubers o eres un poco geek, seguro que ya habrás oído hablar de este programa. Básicamente, es una aplicación con la que podrás retransmitir desde tu PC a YouTube y otros servicios similares teniendo un control absoluto de tu retransmisión. Lo que más me fascina de este programa es que funciona prácticamente como una herramienta de realización profesional. Te permite proyectar todo tipo de recursos y tener el control en todo momento de lo que se muestra en la retransmisión. Por ejemplo, con OBS podrás hacer cosas como compartir tu escritorio, mostrar programas y aplicaciones específicos (para que no se vea algún programa de apoyo que tengas abierto), añadir textos, rótulos e imágenes en capas aisladas o crear transiciones y cambios de escena personalizados. ¡Y, encima, gratis! De verdad, es una auténtica pasada.

Jitsi

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Jitsi es una aplicación de videconferencia que me ha hecho soltar varios «¡gracias por existir!» en los últimos meses. Bien es cierto que en todo este tiempo han proliferado los programas para hacer videollamadas y organizar webinarios, hasta el punto de que parece que levantas una piedra y encuentras otro programa más de este tipo. Pero en mi experiencia, la mayoría son de pago y sus versiones gratuitas tienen funcionalidades limitadas que te dejan muy poco margen, como los límites en el número de usuarios que pueden participar en la videollamada o las restricciones a la hora de compartir recursos o retransmitir por servicios de streaming. Jitsi no tiene tantas limitaciones y hace que sea muy fácil organizar una videollamada privada con muchos usuarios conectados a la vez. Además, incorpora nuevas funcionalidades de e-learning que también están sumando muchos software de videollamada para docencia, como el botón de levantar la mano, la opción de convertir a otros usuarios en presentadores o la posibilidad de jugar con distintos tipos de vistas para elegir lo que quieres proyectar. Personalmente me ha gustado tanto que decidimos utilizarla para el traducafé que organizamos en Traduversia en el inicio del confinamiento.

Zoom

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Sí. No estoy descubriendo la rueda con esta recomendación. ¿Quién no ha usado Zoom para alguna videollamada durante el confinamiento? Precisamente por eso la he incluido aquí. El hecho de que se haya popularizado tanto en los últimos meses lo convierte en una herramienta ideal para organizar videollamadas, webinarios o clases online, ya que tanto jóvenes como adultos ya lo han usado con sus familiares y amigos y lo usan con bastante naturalidad. Realmente es una herramienta muy intuitiva que cualquiera puede usar y que se puede utilizar desde cualquier dispositivo. ¿Lo malo? Que las limitaciones de su versión gratuita harán que se te quede pequeña muy pronto y tengas que plantearte subirte a alguna de las versiones de pago, sobre todo si quieres organizar llamadas largas o con muchos usuarios conectados de manera simultánea.

Skype

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Sí, no me he quebrado la cabeza aquí tampoco, pero es que Skype sigue estando entre las herramientas de videoconferencia más utilizadas. Además, ha sido la herramienta de referencia durante muchos años. Quizá le ha perjudicado bastante que muchos usuarios la siguen viendo como una herramienta para hacer reuniones profesionales o comerciales, y quizá no tanto para e-learning o quedadas virtuales. No obstante, su reciente integración con Microsoft Teams —aplicación de la que hablo más abajo— la convierte en una opción muy interesante para actividades formativas.

YouTube Studio

>> PROBAR YOUTUBE STUDIO <<

Hasta hace unos años, Google permitía realizar emisiones en directo mediante el uso de la ya extinta aplicación Hangouts On Air. No obstante, en 2019 decidieron separar Hangouts y YouTube, dejando Hangouts para chat y videollamadas (junto con la reciente Google Meet), y YouTube Studio como gestor de contenido de YouTube. ¿Qué se puede hacer entonces con YouTube Studio? En realidad, de todo. Directos, webinarios, reuniones, subir vídeos de manera tradicional… El  mayor problema que plantea ahora mismo YouTube Studio es que no facilita una integración sencilla para hacer sesiones de videollamadas o grupo en directo, como sí hacía en su día Hangouts On Air. Actualmente, para este tipo de emisiones es necesario usar aplicaciones de terceros, como las mencionadas OBS, Jitsi o Zoom. Es por esto que ahora mismo YouTube funciona más bien como un emisor de retransmisiones que cuenta con un completo panel de control desde el que podemos chatear en directo con la audiencia o emitir desde nuestra cámara web o micrófono. Si omitimos este detalle de las videollamadas en grupo, realmente YouTube Studio es una gran aplicación gratuita (quizá la mejor) que nos da mucho juego para publicar contenido audiovisual en distintas modalidades (directo, estreno, vídeo editado…). Además, nos permite personalizar un canal en el que podremos estructurar todo el contenido a nuestro gusto. Si quieres ver un ejemplo sencillo, no tienes más que pasarte por el canal de YouTube de Traduversia. 🙂

Aplicaciones para crear aulas virtuales o entornos colaborativos para trabajo en equipo

Moodle

>> PROBAR MOODLE 3.9 <<

De entre todas las aplicaciones de e-learning gratuitas que existen a día de hoy, Moodle sigue siendo la que más me gusta. También es una de las que más he usado como docente en las distintas universidades y centros de formación online con los que he colaborado. No es difícil de instalar en hostings de pago y ofrece numerosas plantillas que se adaptan a distintas necesidades y filosofías de formación. Además, su compatibilidad con archivos de intercambio como los paquetes IMS o SCORM da mucho juego para exportar o importar contenido de otras plataformas. Recientemente han integrado Jitsi, lo que la convierte en una opción interesante para aquellos que quieran disponer de un aula virtual que permita crear sesiones de videoconferencia en su interior. ¿El problema? Que una vez instalada, hay que personalizarla y la cantidad de posibilidades que ofrece es directamente proporcional a la cantidad de tiempo que deberás dedicar a configurarla a tu gusto.

Microsoft Teams

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Si hay una aplicación de trabajo colaborativo que haya experimentado un gran crecimiento y una gran difusión en los últimos meses, sin duda esa es Microsoft Teams. Mi sensación es que, hasta hace unos meses, era esa aplicación que todos teníamos instalada en Windows pero que no sabíamos muy bien para qué servía. Con la pandemia, muchos hemos descubierto sus posibilidades y ahora no queremos abandonarla. De esta aplicación destaco su facilidad de uso, su modularidad y su flexibilidad para poder usarse para distintas finalidades. Conozco a profesores que la usan como un aula virtual y a gestores de proyectos que lo utilizan para comunicarse con su equipo de trabajo. Básicamente permite crear grupos para compartir recursos, abrir chats, crear hilos o añadir comentarios, organizar videoconferencias grupales… Y tú tienes plena libertad para decidir cómo o con quién usarla. Es muy completa y merece mucho la pena que la investigues si aún no lo has hecho. Es más, cuanto antes lo hagas, mejor, porque antes o después alguien te dirá que te metas en Teams a hacer equis cosa y, si ya la conoces, eso que habrás adelantado. 🙂

WordPress

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Si WordPress aparece en esta lista es por lo que significa y ha significado para mí en los últimos años. Como ya he contado en entradas antiguas del blog, WordPress no solo es un sistema CMS para crear blogs o sitios web sencillos, sino que también puede usarse para crear sofisticados proyectos web para distintos fines: e-learning, intranets, foros, mensajería interna… Las posibilidades son infinitas gracias a los miles de temas y plugins que puedes usar para personalizar tu proyecto. De nuevo, un ejemplo de esto es Traduversia, que como ya te conté en esta entrada, se armó sobre un WordPress con un tema especial de e-learning potenciado con plugins. ¡Y no podría estar más satisfecho del resultado! Es más, a día de hoy, si tuviera que iniciar cualquier tipo de proyecto web, sin duda que WordPress sería mi primera opción. 🙂

Aulas virtuales de pago

Además de los recursos ya expuestos, conviene mencionar también que, en los últimos años, han proliferado las plataformas de pago que permiten alojar sitios web de e-learning y que te lo dan todo hecho. Los proveedores más conocidos actualmente son Teachable y Thinkific que, previo paso por caja, te ofrecen una plataforma con la que podrás crear una web personalizada con cursos y con todos los recursos necesarios para impartirlos y venderlos (foros, mensajería interna, certificados, pasarela de pago, mail marketing, alta y baja de usuarios, etc.). También conviene mencionar plataformas como Udemy o Coursera, que si bien no te ofrecen la tecnología para montarte tu propio sitio web, sí que te ofrecen la posibilidad de convertirte en docente y vender tus cursos a través de su plataforma (eso sí, a cambio de una comisión).

Aplicaciones para grabar y editar vídeos formativos

Game Bar de Windows 10

>> PROBAR XBOX GAME BAR DE WINDOWS 10 <<

¿Tienes Windows 10? Entonces escribe «Game Bar» en el buscador de Windows y tendrás acceso a esta aplicación que viene instalada por defecto en Windows y que permite grabar tu pantalla y hacer capturas. El recurso está pensado para gamers y para emitir por Xbox Live, pero puede usarse para hacer todo tipo de grabaciones en tu PC, como videotutoriales o lecciones en vídeo. Merece la pena darle una oportunidad porque (1) ya lo tienes instalado en tu PC y (2) no tienes que invertir nada para usarlo. Los vídeos, una vez grabados, hay que editarlos en un editor de vídeo aparte, pero si no necesitas grabar un vídeo muy sofisticado es una muy buena opción.

ActivePresenter

>> PROBAR ACTIVEPRESENTER <<

Si buscas una aplicación gratuita para grabar la pantalla de tu PC o crear presentaciones de diapositivas con audio, esta es una de las mejores opciones. Explicado de una manera sencilla, ActivePresenter es una especie de Camtasia gratuito, que además está disponible para Windows y MacOS. No solo permite grabar tu escritorio o con tu webcam, sino que también incorpora un editor de vídeo muy intuitivo con el que podrás editar tus vídeos con resultados muy profesionales, añadiendo efectos, transiciones, textos o recursos de audio y vídeo externos. También permite usar plantillas de diapositivas, importar presentaciones de PowerPoint y ¡hasta importar subtítulos en formato SRT! Esto último a mí me dejó alucinado. 🙂

OBS Studio

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Como mencioné más arriba, OBS no solo sirve para hacer emisiones en directo. También te permite hacer grabaciones de tu pantalla aprovechando sus funciones de control de realización, de manera que puedes grabar vídeos en los que vayas lanzando distintos recursos desde el control de realización a fin de reducir el trabajo posterior de edición. Bien utilizado, puede ser un recurso muy útil para grabar vídeos formativos en vivo en los que utilices distintos recursos. Puedes empezar mostrando un PowerPoint, saltar a un PDF, proyectar una imagen, colocarte un rótulo con fondo transparente, un lower third… Las posibilidades son infinitas.

Camtasia Studio

 >> PROBAR CAMTASIA STUDIO <<

Camtasia es a la creación de vídeos de e-learning lo que InDesign a la autoedición de documentos o Photoshop al retoque fotográfico. Ha sido durante años una de las herramientas pioneras de creación de vídeos para e-learning. A mí siempre me ha gustado por su fiabilidad y estabilidad, y porque pese a ser comercial tiene un precio asequible si te dedicas profesionalmente a la formación online y no te importa invertir. En cuanto a funcionalidades, realmente no ofrece nada que no haya mencionado en anteriores herramientas: podemos grabar la pantalla, editar audio y vídeo, grabar locuciones, añadir numerosos efectos y plantillas… E incluso te instala un plugin en PowerPoint para que puedas lanzar una grabación de Camtasia desde PowerPoint. Por cierto, que también permite importar e incrustar subtítulos en formato SRT a nuestros vídeos, así que si te dedicas a subtitulado este es un punto muy positivo. Personalmente, es la herramienta que siempre recomiendo a mis colegas docentes, porque es la que utilizo para crear todos los tutoriales que forman parte de mis lecciones de Traduversia.

Aplicaciones para crear presentaciones

Canva

>> PROBAR CANVA <<

Para mí, que me dedico también al diseño gráfico y la maquetación, Canva ha sido uno de los mayores descubrimientos de los últimos años. Canva es una especie de navaja suiza en la nube para diseñadores gráficos o para cualquier profesional de a pie que necesite crear una imagen mínimamente profesional para su negocio. Incorpora un montón de plantillas categorizadas por formatos y finalidades, de manera que puedes usarlo para crearte de manera rápida y sencilla una presentación, un thumbnail de YouTube, una tarjeta de visita o un CV. Puede usarse gratuitamente, aunque incorpora muchos recursos de pago. Lo mejor es que puedes acceder desde tu navegador sin necesidad de instalar nada o desde tu smartphone a través de la aplicación oficial. Ahora ya no tienes excusa para crear unos thumbnails como es debido. 🙂

Prezi

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Prezi es una aplicación para crear presentaciones con numerosos efectos de movimiento, zoom y enfoque espacial. Es muy interesante para crear presentaciones que se salgan de lo común o para aquellos que quieran huir de las tan manidas y aburridas diapositivas llenas de texto. Es recomendable, por tanto, para quienes busquen innovar o darle un toque fresco a sus presentaciones.

WPS Office

>> PROBAR WPS OFFICE <<

No he añadido WPS Office a la lista por rellenar. Si la he incorporado es porque, a día de hoy, me parece la mejor alternativa gratuita a la suite Office de Microsoft, hasta el punto de que si no tienes licencia de Microsoft Office o te ha caducado y necesitas algo que sea muy parecido para ir tirando, difícilmente encontrarás una suite gratuita mejor. WPS es casi una fotocopia de la suite Office y, por si esto fuera poco, encima está disponible para Windows, MacOS y GNU/Linux. Y, cómo no, incorpora también una herramienta para crear presentaciones que es calcada a PowerPoint. Precisamente por esta herramienta la he incluido, porque puede servirte para crear muy rápidamente una presentación de una manera muy parecida a como la crearías en PowerPoint.

ActivePresenter

>> PROBAR ACTIVEPRESENTER <<

No podía faltar en este apartado ActivePresenter, de la que ya he hablado más arriba y que también permite crear presentaciones en un entorno muy similar al de Microsoft PowerPoint o el resto de herramientas de esta lista.

Recomendaciones para llevar tus retransmisiones y grabaciones al siguiente nivel

Invierte en un buen micrófono USB para que tu voz suene increíble

Si quieres que tu voz suene con buena calidad, lo más práctico y sencillo es que inviertas en un buen micrófono USB. Los más conocidos y usados actualmente son los de la marca Blue (modelos Yeti y Snowball), que ofrecen una gran calidad de sonido, pero en los últimos años han proliferado muchos micrófonos USB económicos, tanto de marcas conocidas como desconocidas. No tienes más que hacer una búsqueda rápida en Amazon con las palabras clave «micrófono USB». Yo en su día aposté por un Samsom Meteor Mic por varios motivos: (1) por ser marca especializada en microfonía, (2) por su excelente sonido, (3) por su reducido tamaño, (4) por su estética vintage y (5) por su precio asequible. Y estoy la mar de contento.

Invierte en una buena cámara para que todos te vean en Full HD, 2K o 4K

Al igual que ocurre con los micrófonos, es fácil encontrar cámaras web que graben en Full HD (1080p) y no tengan un precio muy elevado. Que la imagen final que capturen sea de calidad, eso ya es otra historia. Por eso yo siempre he confiado en Logitech, que suele ser sinónimo de calidad en este tipo de periféricos. Actualmente, utilizo una Logitech C920 HD que compré hace 6 o 7 años y que aún sigue dándome muy buenos resultados. Además, combinada con el micrófono USB, la webcam te permitirá grabar directamente desde tu PC y ahorrar tiempo a la hora de crear tu contenido. Si esta Logitech no te convence, puedes encontrar modelos más modernos en Amazon, incluso de otras marcas, aunque, como te decía, yo siempre he apostado por esta marca. Últimamente me atraen mucho sus últimos modelos que graban en 4K y son especiales para streaming, como esta Logitech Brio Ultra HD Pro. Si no te quieres gastar tanto dinero, también puedes usar el micrófono USB con tu móvil, siempre y cuando sea compatible y tengas un adaptador o hub USB de tipo OTG para conectar el micrófono. Aquí te dejo una guía de cómo hacerlo, ya que en algunos móviles hay que utilizar aplicaciones específicas que permitan configurar el micrófono como dispositivo de grabación.

Usa doble monitor o un monitor ultrawide para tener todos tus recursos visibles

Mi vida cambió radicalmente el día que decidí usar mi viejo monitor como pantalla auxiliar. Desde entonces, trabajo mucho mejor en segundo plano y puedo dejar visibles en ese segundo monitor recursos que necesite ver en todo momento sin necesidad de estar minimizando y maximizando ventanas todo el tiempo. Por ejemplo, lo utilizo para dejarme abiertos glosarios o los diccionarios que voy abriendo en Chrome. También, para colocar paneles o ventanas que me gusta consultar en todo momento en herramientas como Trados Studio o Adobe InDesign. También lo utilizo cuando estoy en una clase virtual y quiero consultar en todo momento la videollamada sin estar minimizando. En este caso, lo que hago es poner la videollamada en el monitor auxiliar y proyectar el principal, que es donde hago las demostraciones.

La alternativa al uso del doble monitor sería usar un monitor ultrawide que te permita trabajar a pantalla dividida casi como si estuvieras en dos monitores. Yo, como soy muy burro, he optado por una combinación de ambas. Por eso, ahora mismo en mi oficina —que puedes ver en la foto de arriba— cuento con un monitor Samsung Ultrawide de 32 pulgadas (modelo CF391) como principal, y un auxiliar que es el antiguo pero aún competente Philips 246E, que estuve a punto de jubilar pero que decidí mantener como compañero de viaje, anexándolo al Samsung con un brazo articulado para no perder espacio en la zona inferior del escritorio y poder girarlo rápidamente para ponerlo en vertical —ideal para trabajar con código o comparar documentos—.

Hazte con un trípode flexible o estabilizador, antes o después acaba siendo útil

Si quieres grabar vídeos con tu móvil o con tu cámara y no tener que estar haciendo malabares para conseguir el plano perfecto (¿quién no ha improvisado alguna vez una torre de cajas y otros objetos para poner la cámara encima?), entonces lo mejor que puedes hacer es invertir en un buen trípode. A este respecto, debes pensar muy bien el plano que quieres conseguir y en los usos futuros que le puedes dar, ya que hay trípodes de distintos tamaños y formas. Los más pequeños están pensados para que los coloques principalmente sobre la mesa de tu escritorio (a una altura más baja de tu cabeza, por tanto), mientras que los más grandes se colocan en el suelo y pueden regularse hasta más de 2 metros. Si te interesa uno de escritorio, entonces te recomiendo que busques uno flexible que te permita encoger o estirar las patas libremente, así como ajustar el ángulo de inclinación de la cámara, así podrás buscar la posición que más te interese con mayor facilidad. Si optas por uno más grande, asegúrate de revisar la altura máxima, porque unos llegan más arriba que otros. También, asegúrate de contar con el accesorio que permite enganchar tu móvil, ya que no todos los trípodes lo incluyen. Por último, si sueles hacerte selfies o grabar vlogs, quizá te interese invertir directamente en un estabilizador con patas como este.

Conclusión

Como ves, hay mil soluciones para mejorar o actualizar los recursos de los que ya dispones. La clave está en reflexionar sobre cuáles de estas herramientas verdaderamente te ayudarían a crear recursos de mayor calidad para tu finalidad específica. Espero que la lista y mis comentarios te hayan sido de utilidad. Ahora, ¡manos a la obra! 🙂

Queridos jugones de la traducción:

Esta vez vuelvo para hablar de uno de mis temas favoritos y que más protagonismo ha tenido en este blog: editores de subtítulos. Los que hayáis seguido el blog o mis cuentas de redes sociales seguramente hayáis consultado distintos artículos y recursos que he ido publicando en los últimos años por aquí, como los siguientes:

El blog tiene «ocultas» más entradas sobre subtitulado, pero estas han sido las más leídas y las que me invitan a seguir escribiendo nuevos artículos de actualización en el blog de cuando en cuando. Pero, como no quiero repetirme, os remito a ellas desde el inicio para poneros al día de las principales características de los editores de subtítulos, puesto que en realidad, como vamos a ver más adelante, las herramientas en sí no han cambiado tanto, pero sí se han añadido algunas funcionalidades de las que es interesante hablar. Vamos allá. 🙂

¿Cómo han evolucionado las herramientas de subtitulación en los últimos años? 

La mayoría de traductores veteranos aún seguimos usando los tradicionales editores de subtítulos de escritorio. No obstante, al igual que ha ocurrido en otros ámbitos, como las herramientas ofimáticas o incluso las herramientas de traducción asisitida, en los últimos años hemos venido experimentando una evolución hacia el desarrollo de herramientas en la nube. Así ha ocurrido que han surgido editores de subtítulos en nube muy competentes y fáciles de usar como Amara, Ooona, Closed Caption Creator o Subtitle Horse (por citar algunos ejemplos).

El ejemplo del editor comercial Ooona

Esto ha traído una serie de ventajas muy interesantes. Seguramente la más importante sea que ya no es estrictamente necesario trabajar en local en nuestro propio PC, sino que podemos trabajar desde cualquier PC con conexión a Internet accediendo a la herramienta a través de un navegador web. Y en algunos casos, incluso podemos acceder a estas herramientas con nuestro smartphone o con una sencilla tablet, lo cual es ideal si solo necesitas abrir un SRT para hacer un par de retoques aquí y allá.

Otra ventaja interesante es que algunas de estas herramientas ya han podido desarrollar las funcionalidades necesarias para incorporar un sistema de trabajo colaborativo en nube, de manera que ya es posible que varios profesionales trabajen a la vez sobre un mismo producto audiovisual. Bien utilizado, este avance agiliza la cadena de trabajo y evita que los profesionales acaben intercambiándose el mismo archivo mil veces por correo electrónico, práctica que muchos ya comienzan a considerar improductiva. En lugar de eso, ahora todos pueden acceder a la herramienta a la vez y trabajar en tiempo real en un entorno que, a menudo, les permite comunicarse mediante un chat o sistema de mensajería o comentarios, muy útil para ofrecer retroalimentación o hacer preguntas (los famosos queries).

Otro avance que se ha producido y que tiene pinta que va a seguir dándose en el futuro, es que algunas herramientas de traducción asistida como memoQ, Wordbee o SmartCat ya han empezado a incorporar complementos o plugins que permiten traducir subtítulos haciendo uso de memorias de traducción. El caso más comentado y del que ya he hablado por aquí y en las redes en alguna ocasión es el memoQ video preview tool, un complemento que puede instalarse dentro de memoQ y que permite traducir archivos de subtítulos en un entorno muy similar al de un editor de subtítulos, pero con el valor añadido de poder usar una memoria de traducción. El inconveniente está en que herramientas como memoQ son de pago, por lo que no están al alcance de todo el mundo, aunque pueden ser interesantes para aquellos que tengáis una licencia de memoQ y queráis amortizar la inversión que hicisteis en su día. Eso sí, os recomiendo que seáis prudentes, ya que aunque memoQ video preview tool tiene una pinta genial, aún está un poco verde.

 

Captura de memoQ video preview tool

Captura ampliada del reproductor de memoQ video preview tool

Pero, como decía, memoQ no es la única que ha estado trabajando en esa dirección, y otras herramientas de la competencia como Wordbee o Smartcat han empezado a incorporar también vistas previas de vídeos dentro de sus programas, aunque tiene pinta de que aún tienen un largo camino que recorrer para poder competir con los editores de subtítulos de toda la vida.

Captura de la vista previa de un vídeo dentro de Smartcat

Captura de la vista previa de un vídeo dentro de la interfaz de Wordbee

Además de lo anterior, las herramientas más sofisticadas incorporan software muy completos de gestión de proyectos en nube que permiten asignar proyectos a personas que estén registradas en su sistema, de manera que los project managers pueden gestionar los permisos en todo momento de qué profesionales tienen acceso al proyecto y hacer un seguimiento de cómo van las traducciones o en qué fase está un determinado vídeo (en spotting, traducción, revisión, entregado, etc.).

Por último, hay que mencionar que algunas empresas y productoras están invirtiendo también en desarrollar y mantener sus propias herramientas de subtitulado, que a veces ofrecen gratuitamente a sus proveedores. En esos casos, asignan a sus vendors un acceso a sus sofisticadas plataformas con usuario y contraseña.

Captura del editor de subtítulos propietario de Netflix.

Amara como ejemplo de editor gratuito evolucionado

En la anterior captura se pueden observar las partes del editor en nube de Amara, que son las siguientes:

1. Atajos de teclado del editor. Generalmente, los editores en nube incorporan pocos atajos para aligerar la herramietna y este en concreto trae los que los desarrolladores han considerado más importante, como los que permiten reproducir el vídeo, añadir códigos de entrada y salida o navegar por los subtítulos.

2. Rejilla de subtítulos (TO en columna izquierda y TM en columna derecha). Esta rejilla es, quizá, una de las partes que menos han cambiado, pues tradicionalmente los editores de subtítulos disponían los subtítulos en una tabla para poder consultarlos y navegar por ellos más fácilmente. En este caso, además, se colocan en paralelo para facilitar la traducción, lo cual es de agradecer (hay editores de escritorio un tanto anticuados que no permiten alinear los textos para traducirlos).

3. Lista de procesos dentro de la cadena de trabajo. Esta funcionalidad suele variar en cada herramienta, pues el workflow (o procesos) suele variar según quién se encargue de gestionar el proyecto y de cómo se organice. En este caso, los desarrolladores de Amara han separado en tres fases: traducir, sincronizar y revisar.

4. Panel informativo de códigos de entrada y salida, recuento de caracteres y velocidad de lectura. A título informativo, y junto a la rejilla, se ofrece un pequeño panel en el que se pueden consultar los códigos de tiempo y los recuentos. Este panel es imprescindible, puesto que los subtituladores profesionales a menudo tenemos que cumplir con una serie de pautas de velocidad de lectura y limitaciones de caracteres.

5. Herramienta de comentarios. Un añadido muy útil, pues a través de esta herramienta se pueden publicar comentarios para cosas tan necesarias y habituales como comentar errores, plantear preguntas o dudas o explicar por qué hemos resuelto de una determinada forma un problema de traducción.

6. Reproductor de vídeo con previsualización de subtítulos en vivo. El editor de Amara nos permite importar vídeos que se han subido a plataformas como YouTube y Vimeo, de manera que, con la planificación necesaria, se podría eliminar un paso tan tedioso y lento como el envío/descarga de un vídeo muy pesado a varios profesionales. En lugar de eso, Amara permite subirlo a uno de estos repositorios y, a partir de ahí, trabajar sobre él. Además, nos permite ver en tiempo real como quedan nuestros subtítulos.

Teniendo en cuenta que Amara es un editor en nube gratuito, podría decirse que es bastante completo, pero hay que tener muy presente también que hay otras herramientas comerciales que incorporan aún más funcionalidades que las que ofrece Amara. Aunque, sinceramente, creo que lo que trae es más que suficiente para encargos ocasionales y por lo que he podido hablar con algunos colegas en ForoTraduversia y en persona, hay varias empresas que utilizan Amara para sus proyectos. Si quieres saber más sobre este editor, más abajo puedes consultar un vídeo que grabé yo mismo para Traduversia en el que lo analizo y muestro cómo funciona.

Todo esto está muy bien, pero mucho cuidado con pasarnos de modernos

Sin duda es un síntoma muy positivo que hayan surgido todas estas herramientas, pues eso significa que nuestro sector sigue avanzando y que hay empresas y desarrolladores que están mirando por crear herramientas pensadas para profesionales de la traducción y que sirvan como solución a las productoras y agencias que necesitan traducir una gran cantidad de productos audiovisuales. Otra cosa distinta es si miran lo suficiente por las tarifas, pero eso es algo para comentar en alguna entrada futura.

No obstante, a pesar de que noto que hay empresas que ya se están pasando a estas herramientas, en la práctica la mayoría aún siguen utilizando herramientas clásicas de escritorio como Subtitle Workshop, Subtitle Edit o Aegisub. Y los motivos son varios. Yo destaco los siguientes:

  • Aunque estas herramientas inspiran confianza y parecen fiables, no podemos olvidarnos de que son en nube, con las ventajas e inconvenientes que eso conlleva. Y a este respecto, el principal inconveniente es que, al no tener la herramienta instalada en tu PC (recordemos que la herramienta está instalada en un servidor ajeno), realmente no tenemos ningún control sobre ella. Por tanto, puede ocurrir que un día te levantes y la herramienta no esté online, bien por problemas técnicos, bien porque la empresa o colectivo que la ofrecía gratuitamente ha decidido ponerla de pago. Esto me lleva a concluir que, pese a sus interesantes ventajas, podrían no estar al mismo nivel que los editores de escritorio en cuanto a fiabilidad.
  • Si estás sujeto a acuerdos de confidencialidad, sé muy prudente a la hora de plantearte subir vídeos a estas herramientas, puesto que algunas pueden almacenarlos en sus servidores sin comunicártelo. También pueden almacenar tus traducciones o archivos de subtítulos. Por el contrario, cuando trabajas en local, los archivos quedan en tu disco duro y eres tú quién decide cuándo y a quién enviárselos.
  • A nivel de funcionalidad, reconozco que la mayoría de estos editores en nube son completísimos y los hay que no tienen apenas nada que envidiar a las de escritorio, pero he observado que algunas de estas herramientas no incorporan onda de sonido (muy interesante para hacer el spotting de manera productiva) y que la mayoría no permiten personalizar los atajos de teclado. Esto provoca que tengamos que ser los subtituladores quienes nos adaptemos a cada una de estas herramientas —y no al revés, que sería lo ideal—. Eso, para el que lleva muchos años en el oficio a menudo supone un problema, porque al final tienes que estar acordándote de qué atajo se usaba en cada herramienta para dar un salto de 5 segundos hacia atrás o para cambiar el código de entrada de un subtítulo. Por eso a menudo ocurre que el profesional acaba volviendo a su herramienta de confianza por una cuestión de productividad y practicidad. A este respecto, editores como Subtitle Edit o Aegisub son muchísimo más fiables, agradecidos y personalizables.

Recuerda que las herramientas en nube gratuitas, aunque ofrecen ventajas muy interesantes, también tienen sus inconvenientes en cuanto a fiabilidad, privacidad y seguridad.

Entonces, ¿qué herramientas gratuitas puedo usar para subtitular en 2020?

A continuación, te ofrezco un listado de las herramientas que yo mismo utilizaría para subtitular en 2020, haciendo una distinción de entre los editores en nube —que debes usar con prudencia— y los editores de escritorio —que son más tradicionales y no están tan actualizados—.

Editores de subtítulos en nube gratuitos que te recomiendo probar

Amara

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR AMARA

Ya lo hemos analizado antes y hay poco que añadir. Mi sensación es que Amara es el editor gratuito en nube más utilizado ahora mismo. Yo lo he utilizado con algún cliente y nunca me ha dado problemas. Quizá echo en falta que tenga una interfaz un poco más minimalista y ordenada —como la de Subtitle Horse, por ejemplo—, pues hay ocasiones en las que resulta poco intuitiva.

Si quieres aprender a usar Amara, aquí abajo te dejo un tutorial que grabé para Traduversia hace unos meses.

Subtitle Edit (online)

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR SUBTITLE EDIT (ONLINE)

Sí, yo también me sorprendí al descubrirlo, pero resulta que Nikse, el grupo desarrollador de esta herramienta, publicó hace un tiempo una versión online de Subtitle Edit, que evidentemente está  inspirada en la versión de escritorio, pero con menos funcionalidades y un tanto inestable (está en versión beta). Puedes descubrirla aquí.

Subtitle Horse

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR SUBTITLE HORSE

Subtitle Horse es un editor poco conocido y verdaderamente interesante, puesto que en su versión gratuita ofrece onda de sonido y atajos personalizables (veremos cuánto tiempo lo mantienen como gratuito). Una herramienta que merece la pena probar.

Veed.io

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR VEED.IO

Veed.io es un editor gratuito menos profesional que los anteriores por no incorporar funcionalidades como los recuentos de caracteres, pero igualmente resulta útil para proyectos sencillos como crear vídeos con subtítulos para redes sociales o para hacer transcripciones. Incorpora también una herramienta de subtitulación automatizada por voz, que ejecuta un reconocimiento de voz sobre el archivo de vídeo que carguemos y hace una propuesta de transcripción sincronizada que convierte en subtítulos. El resultado es sorprendentemente aceptable, aunque es necesario llevar a cabo una revisión en la que a menudo hay que hacer bastantes retoques en códigos de tiempo y, por supuesto, en la segmentación y limitaciones de los subtítulos. Otro punto positivo es el nombre (si te fijas, «veed.io» es fácil que un usuario español pueda leerlo como «vídio»). 😀

Editores de subtítulos de escritorio gratuitos con los que acertarás seguro

En esta sección no te voy a descubrir la rueda, puesto que la mayoría de editores que te voy a recomendar son los que ya venía recomendando en mis anteriores posts y en la guía de subtitulado (que espero actualizar pronto con toda esta info nueva). Es por esto que voy a limitarme a listarlos dejando un enlace a los completos análisis comparativos que hice de estas herramientas hace un tiempo en el blog y que aún tienen bastante vigencia.

Subtitle Edit (Windows, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Subtitle Edit

Aegisub (Windows, Mac OS, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Aegisub

Subtitle Workshop (Windows, Mac OS, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Subtitle Workshop

VisualSubSync (Windows)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de VisualSubSync

Editores con los que te recomiendo experimentar (si eres geek y te atrae GNU/Linux)

Recientemente publiqué en el blog una entrada sobre GNU/Linux para traductores. En ella, ofrecí un listado de herramientas pensadas para traductores profesionales que he probado y con las que he experimentado, entre las que se incluían varios editores de subtítulos para Linux de los que he hablado recientemente en este hilo de ForoTraduversia. Estos editores son parecidos a los anteriores, pero presentan la particularidad de que solamente están disponibles para Linux. No obstante, si tienes curiosidad o si te gusta descubrir nuevos programas, te recomiendo que los pruebes, ya que no te dejarán indiferente.

Subtitle Composer (GNU/Linux)

Subtitle Editor (GNU/Linux)

Gnome Subtitles (GNU/Linux)

Más información y actualizaciones sobre editores de subtítulos en ForoTraduversia

Es probable que no vuelva a publicar otra entrada sobre este tema hasta dentro de unos meses o incluso hasta 2021. No obstante, si quieres saber más sobre editores de subtítulos en las próximas semanas o meses, te recomiendo que sigas este hilo de ForoTraduversia, en donde cada cierto tiempo voy publicando en pequeñas píldoras los descubrimientos que voy haciendo.

También te invito a echarle vistazo a mis cursos de subtitulado de Traduversia, en los que podrás aprender a utilizar varias de estas herramientas y otras para labores complementarias, como incrustar subtítulos en un vídeo o hacer controles de calidad.

GNU/Linux, como sistema operativo, siempre ha sido uno de los grandes desconocidos y, a la vez, marginados para el gran colectivo de traductores que hemos crecido con Windows y MacOS como primeras (y prácticamente únicas) opciones. Pero, como en otros ámbitos, hay vida más allá de lo mainstream, y es precisamente en esa zona desconocida donde a menudo Linux acaba convirtiéndose en un gran descubrimiento para aquellos que nos animamos a darle una oportunidad. Porque Linux no tiene por qué ser el sistema operativo de los fanáticos y eruditos de la informática, también puede serlo el de cualquier profesional que quiera tener una serie de recursos a su disposición para usarlos de igual modo que podría usar un diccionario en papel o una sofisticada herramienta de traducción asistida.

Captura de pantalla de Linux Mint

El verdadero potencial y uso útil de Linux para un traductor (mi caso personal)

Antes de entrar en el tema, creo que conviene dejar muy claro que Linux no puede ser a día de hoy una alternativa a Windows y Mac, puesto que juegan en divisiones diferentes. Por eso, en mi experiencia, no creo que a un traductor de a pie le interese cambiarse a Linux, abandonando por completo Windows o MacOS. El motivo principal es que muchas de las herramientas comerciales que se utilizan en el mercado no están disponibles para Linux —por ejemplo, Trados Studio o memoQ, que son dos de las más utilizadas—, lo que hace que este sistema operativo no sea recomendable como primera opción.

No obstante, Linux sí que puede ser una buena alternativa como segunda opción para aquellos que tengan un segundo PC en casa o, mejor aún, quieran darle vida algún ordenador que se les haya quedado anticuado. Precisamente fue esta idea la que me llevó a descubrir Linux por primera vez hará cosa de 10 años, cuando estaba en segundo o tercero de carrera. En aquel entonces, tenía un portátil Ácer antiguo en el que Windows corría demasiado lento y a mi padre, que en su faceta de docente había pasado unos años investigando a fondo las distribuciones Debian y el extinto Guadalinex (una distribución promovida por la Junta de Andalucía que estuvo presente en muchos centros educativos de Andalucía entre 2000 y 2010), se le ocurrió la interesante idea de instalar Debian en el portátil para ver qué tal iba.

La idea resultó muy bien, porque pudimos alargar la vida del portátil un par de años más. Bien es cierto que tampoco podía hacer florituras con él, pero en aquel entonces solo lo usaba para tomar apuntes, revisar el correo y navegar por Internet en la facultad —en casa usaba uno que teníamos de sobremesa—, lo cual era más que suficiente.

El viejo Acer 1691 que resucitó gracias a Debian

Aquel fue mi primer contacto con Linux y, aunque al principio lo usaba con cierto desinterés, poco a poco me fui haciendo a él y descubriendo sus aplicaciones. Fue así como empecé a familiarizarme con herramientas como las suites de OpenOffice (más adelante, LibreOffice), Mozilla Thunderbird o Mozilla Firefox que, aunque podían usarse también en Windows, nunca les di ninguna oportunidad porque en aquel entonces ya usaba Microsoft Office 2007, Outlook y el Internet Explorer. ¡Qué tiempos aquellos! 🙂

Mi verdadera curiosidad por Linux no despertó hasta unos años después de terminar la carrera, cuando ya había hecho mis pinitos en mis primeros encargos como traductor audiovisual y había descubierto la mayoría de herramientas que usamos los traductores audiovisuales —editores de subtítulos y reproductores y editores de vídeo, además de las herramientas genéricas—. Fue entonces cuando me aventuré a probar un montón de herramientas gratuitas y comerciales para resolver problemas frecuentes como incrustar subtítulos en un vídeo, personalizar la fuente o color de unos subtítulos en SRT o hacer el spotting en un editor que contara con onda de sonido para ir más rápido.

Eso me llevó a descubrir varias herramientas de las que ya he hablado aquí (echa un vistazo a la guía de software) que, para mi sorpresa, no solo funcionaban en Windows, sino también en Linux, como Subtitle Edit, Aegisub, Gaupol o Jubler. También di con algunas que solo estaban presentes en Linux y que despertaron mi curiosidad, aunque no las analizaría en profundidad hasta un tiempo después (más abajo te digo cuáles son). 🙂

Un momento, ¿qué es una distribución o «distro»? ¿Cuántas distros hay y cuál es la mejor?

Más arriba he mencionado las distribuciones Debian y Guadalinex, pero no he reparado en que quizá no sepas qué es una distribución o «distro», que es la denominación más común. Pues bien, una distribución no es más que un paquete de software adaptado para distintas necesidades que se instala sobre el núcleo de Linux. Explicado de una manera más sencilla, las distribuciones son las distintas variantes de Linux que existen y que puedes elegir según tus necesidades o gusto personal. En general, no hay una mejor que otra —más bien, las hay más o menos adecuadas según la finalidad—, aunque muchos usuarios suelen desarrollar apego o afinidad por alguna en concreto por distintos motivos.

Actualmente, las distros más utilizadas son:

  • Ubuntu, en sus distintos escritorios o variantes (Budge, Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu, etc.);
  • Linux Mint, uno de los preferidos por los usuarios por su estabilidad;
  • Debian, que aún sigue siendo una de las distros más importantes del ecosistema Linux;
  • Manjaro, que destaca por tener un diseño muy cuidado y minimalista;
  • Elementary OS, ideal para los usuarios que vienen de usar MacOS, por su similitud en diseño con el sistema operativo de Apple;
  • Raspbian, creada especialmente para la Raspberry Pi.

Captura de la distro Elementary OS, sospechosamente parecida a MacOS 🙂

Realmente la lista es mucho más larga, pero creo que con esas hay de sobra para empezar. No obstante, ten presente que a día de hoy hay decenas o incluso cientos de distribuciones creadas por los usuarios de la comunidad GNU/Linux, que aprovechan la naturaleza abierta de este sistema operativo para lanzar nuevas distros con distintas configuraciones (si te interesa ampliar, en Xataka puedes consultar un listado mucho más extenso).

Quedaría por explicar cómo instalar cualquiera de estas distros de Linux en un PC cualquiera, en una memoria USB o en una Raspberry, pero para eso hay un montón de tutoriales disponibles en la red. Una vez más, te voy a recomendar este completo artículo de Xataka, pues es una de las páginas más fiables y conocidas que hay en la red para cuestiones tecnológicas como esta.

Tuxtrans, la distro secreta y desconocida para traductores

Ha llegado el momento de desvelar uno de los grandes secretos de los traductores geek que conocemos Linux. ¡Resulta que hay una distro de Linux especial para traductores! Se llama Tuxtrans, es muy poco conocida por los profesionales de la traducción y viene equipada con la mayoría de herramientas gratuitas para traductores que están disponibles para Linux. Fue desarrollada por Peter Sandrini en 2010 y, a pesar de haber tenido pocos usuarios, su autor ha seguido actualizando el proyecto desde entonces (aquí puedes leer una curiosa entrevista a Peter Sandrini, creador del proyecto). Si quieres leer más sobre esta distro, te recomiendo que eches un vistazo a esta entrada de La mirada del replicante y, cómo no, a la página oficial del proyecto, que está en inglés. ¡Merece mucho la pena! 🙂

Captura de pantalla de Tuxtrans

¿Y tú qué distro utilizas, Rafa?

A día de hoy yo utilizo Kubuntu —en otro PC viejo que he resucitado— y Raspbian. Me decanté por Kubuntu porque me resultó muy fácil de instalar en comparación con otras distros cuando era noob y porque, después de unos meses usándola, me hice a ella y ya no quería cambiarla. Así que, como ves, la elegí por una cuestión personal y no hay ningún motivo técnico detrás. Más recientemente he estado trasteando con Raspbian porque lo instalé en la Raspberry Pi que me han regalado los Reyes Magos —sí, como ves mi obsesión por Linux ha acabado haciendo estragos en mi familia—.

Si no sabes qué es una Raspberry, más abajo puedes ver una imagen. Básicamente es un ordenador en miniatura que puede usarse para un sinfín de proyectos. Si te interesa saber más sobre mi experimentación con la Raspberry, échale un vistazo a este hilo de ForoTraduversia en el que he ido contando mis primeras impresiones en los pocos días que llevo usándola.

Aunque en la imagen no se aprecia, la Raspberry tiene un tamaño similar al de una baraja de cartas.

Si te animas a meterte en el apasionante de Linux, mi consejo es que te instales alguna de las distros más conocidas y vayas probando hasta dar con la que te guste más, ya que en la mayoría de distros se pueden instalar casi los mismos programas, lo que provoca que la elección sea bastante personal al final. Si quieres ir a lo fácil, seguramente lo más sencillo sea pillarse una Raspberry económica (en Amazon suelen venderlas a buen precio) e instalarle Raspbian, que me parece una distro muy buena para iniciarse en Linux por su minimalismo. Otra buena manera de empezar es aprender a instalar Linux en una memoria USB que tengas abandonada y probarlo en tu PC.

¿Qué programas de GNU/Linux son verdaderamente interesantes para un traductor?

Si quieres ir a lo rápido, lo más fácil es echar un vistazo a la lista que programas que está disponible en la misma web de Tuxtrans, que es bastante completa y sirve como punto de partida de las herramientas más interesantes para traductores que pueden hallarse en Linux.

No obstante, como creo que siempre es interesante conocer la visión de otros colegas, yo he querido aportar mi granito de arena de la siguiente forma:

  • en primer lugar, recogiendo las herramientas genéricas a las que encuentro mayor utilidad
  • en segundo lugar, analizando varias herramientas que no están disponibles de serie en Tuxtrans y que creo que son bastante aprovechables

Por eso, en esta entrada me voy a limitar a ofrecer un listado de herramientas y, más adelante y de manera progresiva, iré analizando en el blog las que me parezcan más interesantes o las que me vayan pidiendo otros colegas.

Herramientas genéricas

De entre las genéricas, me quedo con las siguientes:

Herramientas para traducción, localización y gestión de proyectos

Herramientas para la traducción audiovisual

Por supuesto, hay muchas más herramientas que las aquí citadas, que básicamente son las que yo he podido probar en mi inmersión en Linux e investigando por la red, por eso te animo a que contribuyas en los comentarios si conoces alguna herramienta más que sea digna de entrar en esta humilde selección, ya que la idea es ir actualizando la entrada a medida que se mencionen nuevas herramientas. 🙂

¿A qué estás esperando para probar GNU/Linux?

Si aún no he logrado convencerte para probar Linux, te resumo las razones por las que creo que deberías darle una oportunidad:

  1. Puedes instalarlo en cualquier PC, sin importar si es más viejo o más antiguo.
  2. Ligado a la anterior, gracias a Linux podrás resucitar ese PC antiguo que tienes en casa abandonado.
  3. Tienes un montón de distros gratuitas para elegir en función de tus necesidades u objetivos.
  4. Además, la mayoría de herramientas para Linux son gratuitas.
  5. Hay un montón de herramientas útiles para la traducción que podrías usar profesionalmente.
  6. Puedes usarlo para trabajar, para ocio o para proyectos personales (como convertir una TV antigua en Smart o tener un emulador muy enrollado de juegos clásicos)
  7. En el camino, mejorarás enormemente tu competencia informática y aprenderás muchas cosas útiles.
  8. Te abrirá la mente y te hará ver que no todo pasa por Windows o Mac.

Si todo esto no te basta, ¡me rindo! Pero no por eso dejaré de hablar de Linux en futuras entradas en las que, como decía antes, iré analizando poco a poco las herramientas que me parecen más interesantes o curiosas para traductores. Mientras tanto, te invito a pasarte por la comunidad de ForoTraduversia, donde seguiré publicando información relacionada con Linux en este hilo.

¡Saludos a todos! Después de unos días bastante intensos de trabajo, hoy os traigo una entrada de un invitado que me hace especial ilusión compartir con vosotros. El invitado es nada más y nada menos que Santiago de Miguel, traductor argentino especializado en traducción audiovisual y localización a quien conocí en la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción. Es, además, el flamante y nuevo fichaje de Traduversia, en donde se ha estrenado recientemente con un interesante curso de memoQ que es imperdible y que ahora mismo está rebajado con motivo de su lanzamiento.

Antes de seguir leyendo, debéis saber que Santiago ha impartido numerosos cursos en la Argentina sobre memoQ, algunos de ellos en instituciones tan importantes como el CTPCBA, AATI o directamente con Kilgray, con quienes dictó varios webinarios oficiales de memoQ. Así que sin duda que es todo un especialista en herramientas TAO y sabe de lo que habla. 🙂

Aquí tenéis a Santiago en acción en uno de sus recientes cursos presenciales. 🙂

Sin más dilación, vamos con la entrada que ha escrito sobre mitos de la traducción asistida. ¡No te la pierdas! 🙂

Esta vez, lamento informarles que no va a escribir Rafa… pero van a tener la suerte de leerme a mí, Santiago de Miguel.

Entre los traductores, se escuchan muchos comentarios negativos —a los que llamaremos «mitos»— sobre las herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO). Varios son falsos, quizás debido a ignorancia, y otros tienen algo de verdad, así que me gustaría compartir con ustedes mi opinión al respecto. Como digo, en este artículo compartiré solo mi opinión sobre los mitos, ¡y me encantaría leer sus opiniones en los comentarios!

Primer mito: «Las herramientas TAO son demasiado difíciles de usar»

Me atrevo a decir que este mito es falso. Usarlas no es difícil: lo complicado es aprender a usarlas, sobre todo si es la primera vez que nos enfrentamos a un software de este tipo.

Existen programas más sencillos —como Memsource o memoQ— y otros más complejos —como STAR Transit o SDL Trados Studio—, pero lo cierto es que el primer enfrentamiento con cualquier herramienta TAO suele ser un poco abrumador. De repente, nos encontramos con que tenemos que lidiar con proyectos, segmentos, unidades, memorias de traducción, bases terminológicas, diccionarios predictivos, controles de calidad, etcétera, etcétera.

Pero la luz al final del camino es que eso sucede solo con la primera herramienta que aprendemos. La segunda ya no cuesta tanto, y la tercera… ¡hasta la disfrutamos!

Acuérdense de lo que digo: una vez que aprendan a usar una herramienta TAO y descubran sus funcionalidades y ventajas, van a querer aprender otras.

Segundo mito: «Las herramientas TAO son lo mismo que el traductor de Google»

¡Falso! Aunque parezca obvio para muchos, hay profesionales que piensan que traducir con una herramienta TAO es sinónimo de usar traducción automática, pero la realidad es que los programas de traducción asistida reciclan traducciones hechas exclusivamente por el traductor que está del otro lado de la pantalla.

Resumido en una oración, este tipo de herramientas almacenan en una memoria de traducción todas las traducciones que hagamos y nos avisan cuando esas traducciones almacenadas se repiten total o parcialmente en un texto. Otra de las enormes ventajas que nos brindan estas aplicaciones es la de consultar nuestras bases de datos para ver cómo se tradujo un determinado término en el pasado, sin necesidad de andar hurgando archivos en una papelera colmada o en carpetas que ni recordábamos que existían.

Sin embargo, cabe resaltar que sí es posible configurar motores de traducción automática en las herramientas TAO, pero la decisión está en manos del usuario.

Tercer mito: «Las herramientas TAO violan los acuerdos de confidencialidad»

Esta vez, como en tantas ocasiones en el mundo de la traducción, tengo que decir que depende.

Si usamos una herramienta de traducción asistida local —es decir, que se instale en nuestro equipo, como memoQ, SDL Trados Studio o Wordfast Pro—, toda la información que traduzcamos quedará guardada de manera confidencial en nuestra computadora y seremos los únicos con una copia de los datos recopilados.

Por el contrario, si usamos una herramienta de traducción asistida gratuita basada en la nube, recomiendo siempre leer la política de privacidad del programa con mucha atención para no aceptar cláusulas como la siguiente: “If you translate a document without setting a private translation memory, your translations are saved in the public translation memory and benefit all users”.

Claro está que, si algún colega hacker quiere que perdamos un cliente, no habrá software que nos salve. Así que… ¡cuidado con los traductores tecnológicos!

Cuarto mito: «Las herramientas TAO solo sirven para traducciones técnicas»

En esta ocasión, también diría que el mito es falso, aunque sí admito que sus funciones se aprovechan más cuando el texto es repetitivo y tiene mucho vocabulario técnico.

Pero las herramientas de traducción asistida por ordenador ofrecen muchísimas ventajas además de las coincidencias, que principalmente se encuentran en textos técnicos.

Por un lado, permiten traducir archivos en formatos de programas que ni siquiera tenemos instalados en nuestro equipo, como podría ser Adobe InDesign o incluso otra herramienta TAO. Entonces, si nos piden traducir un texto creado en un software al que no tenemos acceso, aunque ese texto sea publicitario o literario y no desborde de repeticiones, tener una herramienta TAO bajo la manga (o más bien dentro del disco rígido) nos permitiría aceptar el encargo.

Por otro lado, gracias a las llamadas etiquetas, las herramientas TAO permiten respetar a rajatabla el estilo del texto original —es decir, el tipo y tamaño de fuente, el interlineado, las columnas, la alineación, entre muchos otros aspectos— sin demasiado esfuerzo. A modo de ejemplo, les cuento que hace unos años yo traducía muchos guiones de televisión con un formato bastante complejo que era muy fácil de arruinar si daba algún paso en falso en Word. Pero, desde que empecé a implementar programas de traducción asistida, pude olvidarme de la parte estética del texto y enfocarme en el contenido.

Por último, también hay buenas noticias para los traductores audiovisuales: recientemente memoQ lanzó una función para traducir subtítulos que permite ver el vídeo y las limitaciones de caracteres sin tener que abrir un editor de subtítulos tradicional. Las ventajas de esta funcionalidad son inmensas y son la prueba viva de que las herramientas TAO sirven para muchísimo más que traducir textos técnicos repetitivos (¡y aburridos!).

¿Qué opinan de estos mitos sobre las herramientas TAO? ¿Conocen otros que no mencioné? Me encantaría que me contaran en los comentarios.

Si nunca habían escuchado hablar sobre la traducción asistida por ordenador, no saben usar ningún software de este tipo o les gustaría aprender una nueva herramienta TAO, los invito al curso de memoQ que preparé para Traduversia. Es realmente muy completo y cubre un montón de contenido, como la nueva función para traducir subtítulos.

¡Gracias por aceptarme como invitado en el blog!

memoQ para traductores, revisores y gestores de proyectos

¡Rebajado un 30 % por tiempo limitado!

Después de una semana de mucho ajetreo (para variar), he sacado un huequito para grabar un nuevo traduconsejo en el que te explico cómo puedes hacer informes de cambios y modificar archivos TMX rápidamente con dos herramientas gratuitas: ChangeTracker y TMX editor. Si te interesa, descárgalas en un momento haciendo clic en los enlaces anteriores y échale un vistazo al vídeo en el que te explico paso a paso cómo usarlas. ¡Vamos al lío! 🙂

Espero que el tutorial te haya gustado. Si es así, no dudes darle a «Me gusta» o dejar algún comentario, sobre todo si conoces otras herramientas para llevar a cabo estas tareas y que consideres que son recomendables. ¡Hasta la semana que viene! 🙂

Aunque sé que a algunos de vosotros este Traduconsejo os va a parecer muy elemental, me he animado a grabarlo porque aún me encuentro a muchos alumnos en los cursos y másteres que imparto que no saben descomprimir archivos ZIP o que, aunque saben hacerlo con algún programa tipo WinRAR o WinZip, no conocen alternativas gratuitas como 7-Zip, que es la herramienta de la que voy a hablar hoy. Si te interesa, descárgala desde este enlace y échale un vistazo al traduconsejo de hoy. ¡Vamos al lío!

Espero que el traduconsejo te haya gustado y que en adelante no encuentres problemas para descomprimir archivos en formatos como ZIP, RAR o 7Z, que son los más frecuentes. No olvides darle a «Me gusta», compartir el vídeo para dar apoyo y suscribirte al canal de YouTube de Traduversia si es que no lo has hecho todavía (¡es gratis!). Nos vemos la semana que viene en un nuevo vídeo. 🙂

Después de haberle buscado las cosquillas a las herramientas de traducción asistida la semana pasada, hoy me reconcilio con ellas en un traduconsejo en el que te explico cómo puedes convertir una memoria de traducción de Trados a TMX (el formato libre de las memorias de traducción) sin necesidad de usar Trados o una herramienta comercial similar (memoQ, Wordfast, etc.). En lugar de eso, usaremos una pequeña y sencilla herramienta desarrollada en Java por nuestro colega Thomas van Nellen, que además es gratuita. ¡No te lo pierdas!

Espero que te haya gustado y que, gracias a este vídeo, si el día de mañana necesitas convertir una memoria de traducción para usarla con un programa gratuito, te sientas capaz de conseguirlo. Eso es todo por hoy. Vuelvo la semana que viene, como siempre, con un nuevo vídeo. ¡Hasta la próxima!

Esta semana he querido grabar un nuevo vídeo para los traduconsejos de Traduversia. En él muestro varias herramientas que utilizo en mi día a día para incrustar o quemar subtítulos en archivos de vídeo, un servicio que a menudo demandan muchos clientes cuando nos encargan el subtitulado de un vídeo. ¿Quieres saber cuáles son las herramientas que recomiendo? Pues échale un vistazo al vídeo. 😉

Espero que te haya gustado. No olvides echarle un vistazo a los cursos de subtitulado de Traduversia. Recuerda que tenemos uno específico sobre Aegisub (editor gratuito) y otro más amplio llamado «Conviértete en subtitulador profesional«, en el que aprenderás a usar un combo de herramientas (incluido EZTitles) con las que podrás desenvolverte como un auténtico pro de este rubro. ¡Ah! Y no olvides dejar un comentario si conoces más herramientas para incrustar subtítulos que quieras recomendarnos o si tienes alguna duda al respecto. 🙂

Eso es todo, ¡hasta la próxima!

Tras contaros mis andanzas por Buenos Aires (échale un vistazo a la entrada si no la has visto, porque te va a gustar), hoy retomo el consultorio de Traduversia dando respuesta a una pregunta que nos suelen hacer mucho. ¿Qué debo tener en cuenta para elegir la herramienta informática más idónea? En este vídeo te doy varios consejos para que aprendas a desarrollar un método que te permite dar con la herramienta más adecuada para abrir archivos desconocidos o resolver problemas específicos. ¡Vamos a verlo!

 

Si te ha gustado, no te olvides de darle a «Me gusta» en YouTube y de dejarnos un comentario con alguna duda o pregunta para futuros consultorios (aquí abajo o en el canal de YouTube, lo que te venga mejor). También puedes enviarnos tus preguntas a través de nuestro formulario del consultorio.

¡Te esperamos!

 

Hoy vuelvo con un nuevo vídeo que he grabado para el consultorio de Traduversia. En él, respondo a una suscriptora que nos pregunta qué equipo informático debe adquirir para dedicarse a la traducción audiovisual o la maquetación, dos actividades en las que se está adentrando. En el vídeo analizo las principales características y componentes que debe tener un PC dirigido a ese perfil profesional, y también doy algunas recomendaciones de ordenadores que, a día de hoy, podrían ser opciones muy válidas para aquellos que quieran renovar su equipo. Abajo os dejo las características principales y los enlaces correspondientes, que también podéis encontrar en la descripción del vídeo.

¿Qué características debe tener el PC de un traductor audiovisual o un maquetador?

Antes de mirar ordenadores o computadoras, conviene que tengamos una idea general de los requisitos que debe tener un ordenador destinado a tareas relacionadas con el diseño gráfico, la maquetación, la edición de vídeo o el subtitulado. Sin duda, el apartado gráfico va a ser un factor muy importante, por lo que se hace imprescindible hacerse con un equipo que disponga de una tarjeta gráfica decente (de mínimo 2 gigas de RAM). Además de eso, es interesante que el procesador sea de gama media-alta (i5, i7 o equivalentes), disponer de un disco duro SSD de 128 o 256 gigas como mínimo (más rápido y silencioso que un HDD antiguo) y que tengamos al menos 8 gigas de RAM para la multitarea (si es DDR4, mejor), entre otras características. Aquí abajo te dejo un resumen para que puedas consultarlo con más facilidad.

  • Procesador: i5, i7 o equivalentes (AMD FX, Ryden, etc.)
  • Tarjeta gráfica: entre 2 y 4 gigas de RAM (recomiendo las Nvidia GeForce o AMD Radeon)
  • Memoria RAM: entre 8 y 16 gigas de RAM (si es DDR4, mejor)
  • Disco duro SSD de al menos 128 gigas (si puedes conseguirlo de 256, mejor)
  • Disco duro HDD de al menos 1 TB (si puedes conseguirlo de 2 o 3 TB, mejor)

ALGUNAS RECOMENDACIONES

ORDENADORES PORTÁTILES

► Opción económica (ideal si estás empezando):

HP Notebook 250 G6

► Opción profesional (ideal si ya eres un pro de la traducción o si puedes permitírtelo):

HP Pavilion x360 14-ba134ns

ORDENADORES DE SOBREMESA

► Opción económica (ideal si estás empezando):

HP Pavilion Desktop 570 AMD a10 9700

► Opción profesional (ideal si ya eres un pro de la traducción o si puedes permitírtelo):

HP Omen 880 098ns AMD Ryzen

MONITORES

► Primera opción:

Monitor LG de 21,5 pulgadas

► Segunda opción:

Monitor HP de 21,5 pulgadas

Soporte para trabajar a doble pantalla