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Como ya sabéis, estoy en Sevilla con motivo del Congreso de la Sociedad Española de Lenguas Modernas (SELM) de este año, en el que doy una charla sobre localización de sitios web. Aquellos que lo deseéis, podéis consultar la presentación aquí mismo. De hecho, os recomiendo que lo hagáis, ya que así vais a poder ver algunos detalles que en la pantalla no se ven con la misma claridad. Para los que no hayáis podido acudir al SELM, espero que este recurso os sirva de ayuda igualmente.

En unos días espero actualizar la entrada con la bibliografía actualizada, ya que hay varios artículos y entradas relevantes que me han sido muy útiles para preparar la ponencia. Dicho sea de paso que los errores y erratas que podáis encontrar son responabilidad mía y solo mía. 🙂

Por supuesto, si tenéis alguna duda o queréis preguntar algo, podéis hacerlo en el hilo de comentarios o por las redes sociales, como siempre.

¡Nos vemos por el SELM! 🙂

Hola a todos, sigo adelante con la publicación individual de los artículos que forman parte de la “Guía de software para traductores” (que todavía podéis descargar en PDF). Hoy, publico en el blog la primera entrega sobre el equipamiento informático del traductor:

EL EQUIPAMIENTO INFORMÁTICO DEL TRADUCTOR

En la actualidad, la herramienta de trabajo más utilizada por los traductores es el ordenador. Es por ello por lo que es indispensable invertir en un ordenador de garantías que nos permita trabajar con solvencia y sin problemas de fiabilidad y mantenimiento. E insisto en este último mensaje, porque en realidad es lo más importante y en lo que más debemos insistir. De nada nos servirá invertir nuestro dinero en un ordenador último modelo si luego nos da fallos y nos impide hacer nuestro trabajo diario.

Teniendo claro esta primera premisa, podemos pasar a las siguientes. Para elegir un ordenador primero tendremos que valorar cuáles son nuestras necesidades como traductores. Por lo general, un traductor general no necesitará un equipo demasiado potente, ya que sus tareas se limitaran a trabajar con herramientas básicas como procesadores de texto, internet, correo electrónico, herramientas de traducción asistida, etc. Por tanto, si atendemos a los requisitos de estas herramientas, nos daremos cuenta que no es necesario invertir en un ordenador último modelo y realizar una inversión desorbitada. Sin embargo, sí deberíamos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Por lo general, los traductores pasamos muchas horas sentados delante del ordenador, por lo que es muy importante cuidar detalles como hacernos con un buen teclado y un ratón ergonómicos para estar cómodos y reducir el cansancio y el desgaste causados por tantas horas de trabajo. Y, aunque no formen parte del hardware del ordenador, también sería interesante valorar la posibilidad de invertir en una buena silla ergonómica y en una mesa de trabajo amplia y cómoda.
  2. Los traductores e intérpretes por lo general trabajamos en lugares fijos, pero en muchas ocasiones podemos vernos obligados a desplazarnos por motivos de trabajo. Es por eso por lo que puede haber un importante dilema sobre si escoger un ordenador de sobremesa o un portátil. Podríamos pasar horas y horas debatiendo sobre esto último, pero a la hora de la verdad, se trata de una cuestión muy personal, por lo que cada uno debe de tomar la decisión en base a sus necesidades. En mi opinión, puede ser interesante contar con ambas herramientas si nuestro bolsillo nos lo permite, ya que nos darán más facilidades y una mayor flexibilidad a la hora de trabajar en diferentes lugares de trabajo.
  3. Para el ordenador de sobremesa, lo ideal sería invertir en una pantalla grande(de 21 pulgadas para arriba), ya que nos permitirá trabajar con un mayor espacio visual y con unos tamaños de letra más grandes sin ver nuestro espacio de trabajo reducido, algo que nuestros ojos agradecerán a la larga.
  4. Para el ordenador portátil, lo ideal sería hacernos con uno no demasiado grande (entre 13 y 16 pulgadas), que sea ligero, con una batería potente y que disponga de buena ventilación. De esta forma podremos desplazarnos sin que nuestra espalda sufra demasiado y estaremos invirtiendo en un portátil cuya vida útil será más larga. También es recomendable hacernos con un ratón USB(inalámbrico o con cable), ya que nos permitirá trabajar con mayor agilidad y sin estar encogidos utilizando el ratón táctil delante de la pantalla.
  5. En cuanto a las características técnicas del ordenador, de nuevo la elección dependerá de nuestras necesidades. Un traductor audiovisual, por ejemplo, tendrá que invertir en un ordenador más potente (probablemente con una buena tarjeta gráfica y de audio, entre otras cosas), que un traductor especializado en otros campos que no requieren el uso de herramientas y dispositivos de audio y/o vídeo. En mi opinión, lo mejor que podemos hacer antes de comprar nuestro ordenador es realizar una valoración y un análisis de qué tipo de programas vamos a necesitar y fijarnos en sus requisitos del sistema. A partir de ahí, podremos buscar un ordenador que cumpla con esos requisitos y se ajuste mejor a nuestras necesidades. Con esta estrategia, podremos tomar una decisión final con un mayor acierto.
  6. Es importante que seamos conscientes de que la inversión que estamos haciendo tiene que ser duradera en el tiempo. No nos servirá de nada comprarnos un ordenador que hoy nos sirva y que dentro de dos meses se quede completamente desfasado. Lo normal, por lo general, es invertir en un ordenador que nos dure al menos 5 o 6 años, si bien en el caso de los ordenadores de sobremesa es posible ir alargando su vida útil renovando componentes para actualizarlo. Por tanto, si podemos gastarnos 100€ o 200€ más en un ordenador, si eso nos garantiza que nos dure más tiempo, quizá sería interesante valorar la posibilidad de gastarlos a modo de inversión a largo plazo.
  7. En el caso de invertir en un portátil y en uno de sobremesa, sería interesante invertir más dinero en el de sobremesa, pues probablemente será el ordenador con el que más trabajaremos.
  8. Como equipamiento recomendable, pero no imprescindible, figuran la impresora y el escáner, ya que en muchas ocasiones podemos necesitar escanear documentos para trabajar con ellos en el ordenador o imprimirlos para diferentes fines.
  9. Por lo que respecta a la conexión de internet, es muy importante elegir a un proveedor fiable, que nos permita disponer de una conexión rápida de garantías, y cuyo servicio técnico y atención al cliente sean eficaces y solventes. Es cierto que no existe el proveedor perfecto, pero dentro de las opciones que tengamos para elegir, debemos intentar escoger la mejor. Para evitar problemas innecesarios, puede ser interesante hacernos con una conexión USB que pueda sacarnos de apuros en los casos en los que no funcione la conexión principal.
  10. Por último, y aunque no entre dentro de lo que sería el equipamiento informático, es importante disponer de un espacio de trabajo que sea apropiado y adecuado para realizar nuestro trabajo. Puede ser muy interesante elegir alguna habitación de nuestro hogar para dicho fin, con el objetivo de separar la vida profesional de la personal, aunque bien es cierto que muchas veces esto no es posible por problemas de espacio. En cualquier caso, sí deberíamos establecer nuestro espacio de trabajo en un lugar fijo en el que estemos cómodos y que nos permita trabajar con comodidad. Como recomendaciones, sería interesante que estuviera bien iluminado y decorado de forma que nos alegre la vista y nos haga trabajar en un ambiente positivo y agradable.

En cualquier caso, a la hora de la verdad lo más importante es que las decisiones que tomemos sean para velar por nuestra comodidad y para facilitar nuestro trabajo. Seguro que, antes o después, nuestro yo interno nos lo agradecerá.

A modo de bibliografía…

No paro de leer y escuchar por todas partes que uno de los elementos cuasi indispensables para un traductor es disponer de su propia página web o, al menos, de un perfil en internet en donde pueda estar visible y localizable fácilmente y al que haga referencia en su currículum. Es totalmente cierto. Si echáis un vistazo a vuestro alrededor, podréis ver que son muchos los traductores que disponen de una web personal y la mayoría afirman que la web les ha ayudado a promocionarse y a conseguir encargos.

Ahora bien, es cierto que diseñar una web profesional sin tener los conocimientos suficientes sobre diseño web es una tarea complicada y que requiere mucho esfuerzo y dedicación. De hecho, yo me hallo inmerso en el desarrollo de la mía propia y, aunque la tengo casi terminada, todavía hay muchos detalles que no me convencen y que seguramente cambiaré en las próximas semanas o meses.

¿MESES? Sí, meses, porque llevo casi 4 meses preparando la web. Queráis que no, a la hora de la verdad hay que tener muchas cosas en cuenta cuando uno diseña una web para lanzarse a nivel profesional:

  1. Desde el momento en que la publiquemos, estaremos en el mercado y seremos oficialmente profesionales, para bien o para mal, por lo que tendremos que ser responsables de los efectos que esta produzca. Es decir, la web no está de adorno, no es algo que nos metamos a mirar nosotros y algún compañero más para alegrarnos la vista. La web tiene un significado y juega un papel importante. Gracias a ella, podremos promocionarnos e informar a los clientes potenciales de qué es lo que podemos ofrecerles.
  2. Al estar disponibles de cara al público, como en la vida real, tenemos que trabajarnos una buena imagen. Y en esta imagen entra todo. Desde la foto de perfil que elijas para que el cliente pueda conocerte, hasta la última coma y el último punto de cada texto que haya en la misma. Somos profesionales de la lengua y el lenguaje, por lo que tenemos que cuidar todos los detalles. Un cliente en potencia podría echarse atrás si ve algo que no le gusta. Por tanto, controlar ese tipo de errores nos pondrá en una posición superior en su lista de preferencias.
  3. Como ya he dicho, el hecho de publicar una web con fines laborales implica que queremos entrar en el mundo laboral. Por tanto, hay muchos detalles que debemos tener solucionados antes de empezar siquiera a diseñar la web. Como por ejemplo, los servicios que vamos a ofrecer al cliente, las tarifas que vamos a aplicar, nuestro CV, etc. Para ello, os recomiendo que primero reflexionéis mucho y trabajéis aparte en pulir todos esos aspectos, ya que al final acabarán formando parte del contenido de vuestra web o de vuestro futuro laboral más próximo.
  4. Será muy importante traducir la web (y todos sus contenidos) a todas tus lenguas de trabajo (o al menos a tu primera lengua extranjera), de forma que los clientes potenciales puedan acceder a la información en su lengua materna. Puede sonar a perogrullada, pero a más de uno se le escapa este detalle. Quizá este proceso es uno de los que más tiempo pueda llevarse, ya que, si nos remitimos al punto 2, tendremos que estar completamente seguros de que todos los textos están correctamente redactados y que son de una calidad cuanto menos aceptable. Para ello hay muchas opciones, desde redactar los contenidos“a pelo” directamente con nuestro editor de páginas web, hasta traducir la web, una vez terminada, utilizando herramientas como Trados, OmegaT , CatsCradle, etc.
  5. Y ahora sí, por último, empezar a pensar en el diseño, el formato, los elementos que queremos incluir, la información que queremos que aparezca, la estructura del sitio, etc.

Si os habéis perdido después de leer estos apartados, u os han dado ganas de cerrar el blog y mandarme a freír espárragos, simplemente os recomiendo que le echéis un vistazo a páginas web de otros traductores que, como tú y como yo, también tuvieron que pasar por todo esto antes de diseñar su web. Aquí abajo os dejo un pequeño listado de las que me han parecido más interesantes y más atractivas. Si me permitís, voy a mencionarles, porque evidentemente no me parece ético incluir sus webs sin poner sus nombres. Muchos de ellos ya llevan un tiempo en el mundillo y se han ganado una buena posición como traductores:

Si seguís buscando en la red, probablemente encontraréis más páginas web de traductores. Estas que os he dejado son maravillosas en cuanto al diseño, los contenidos y la finalidad. Creo que son un muy buen ejemplo para inspiraros a buscar vuestro propio diseño y aplicar los diferentes aspectos que os he comentado antes.

Bien,ahora ya estamos inspirados y lo tenemos todo pensado sobre el papel. ¿Y ahora qué? ¿Cómo hago la web? ¿Qué programa utilizo? ¿Programa? ¿Hay que manejar un programa para eso? (Y mil preguntas varias).

No os preocupéis. No hace falta ser un genio informático para diseñar una web. Por suerte, en los tiempos que corren hay muchas herramientas que pueden permitirnos hacer un sitio decente. Es cierto que si tienes conocimientos de ese tipo, vas a tener más recursos y posibilidades, pero ya digo, no hay que echarse las manos a la cabeza por no saber. De todas formas, voy a aglutinaros varias herramientas y métodos de forma que sepáis por donde empezar, y de forma que los que ya saben puedan ampliar sus miras:

Perfil básico

Si tienes poca idea de diseño web, tal vez las mejores opciones serían About.me, WordPress, Blogger o Linkedin. Son herramientas muy sencillas de utilizar y que te permitirán editar y actualizar tu perfil diariamente.

  • About.me es una página que te permite crearte un perfil atractivo a la vez que sencillo, y en el que puedes incluir muy fácilmente todos tus datos, y también incorporar tus redes sociales y profesionales, de forma que estés localizable para aquellos que accedan a él. Funciona a modo de tarjeta de presentación online.
  • WordPress y Blogger son dos servicios online que permiten crear un blog personalizado. Este blog podrás enfocarlo a una finalidad profesional, donde lo más común es tener una sección para ir compartiendo tus publicaciones junto con otras secciones en las que incluyas una pequeña sección en la que hables de ti, y otras en las que incluyas tu currículum (a ser posible, en tus lenguas de trabajo). Incluso puedes incluir un formulario de contacto. Son muchas las posibilidades, aunque es cierto que familiarizarte con el panel de administración te llevará un tiempo si no has utilizado todavía ninguna herramienta por el estilo.
  • Linkedin es una red social más, como Facebook o Twitter, pero enfocada especialmente a fines profesionales. Ahí podrás publicar tu currículum, hablar de tu experiencia laboral y entablar contacto con otros profesionales de tu sector y/o con futuros clientes. No funciona tanto como una página web, pero es muy útil si no quieres complicarte la vida y si le das un uso adecuado.

social networking

Perfil medio

Si tienes ya algo de experiencia con HTML, has diseñado alguna web ocasional o has tenido algún blog que te ha permitido ponerte al día en este apartado, entonces quizá te interese utilizar alguna de las siguientes herramientas.

En la red hay servidores que te permiten crear tu página web y alojarla de manera gratuita. Además, incluyen un panel de administración muy completo que te permitirá configurar un montón opciones. Podrás elegir entre varias plantillas o modificar alguna ya existente e ir incluyendo tus secciones de una manera muy sencilla. Las que yo considero más recomendables son Webhost y Hostinger. Incorporan un editor web de uso sencillo, muchas plantillas y diseños para elegir la que más te guste, correo web y 2 gigas de almacenamiento, que para lo que vamos a hacer, es más que suficiente. No obstante, si quieres invertir de verdad en la web, también puedes contratar un dominio .es o .com de forma que tengas una dirección más fácil de recordar para tus clientes.

Perfil avanzado

Si ya tienes experiencia en el diseño web, entonces, lo más normal, es que utilices para diseñar tu página web programas más avanzados, como Adobe Dreamweaver, Adobe Flash o Adobe Photoshop. Los tres programas, usados en tándem, pueden ayudarte por ejemplo a crearte un logo, los botones o editar las imágenes que vas a incluir  (Photoshop), a dotar de interactividad a tu página (Flash) o a organizar y crear tu página desde cero y a tu gusto (Dreamweaver). Lo ideal es buscar un alojamiento web y un dominio para poder publicar tu página una vez diseñada. Para eso Webhost y Hostinger también son muy útiles. No obstante, hay muchos más programas de diseño web y sitios de alojamiento. Ahí ya entra en juego la experiencia del experto, valga la redundancia.

Recomendaciones para actualizarnos a la era 2.0.

A la hora de llevar a cabo la web, también hay que tener en cuenta otros aspectos relacionados con la nueva era, la era de la web 2.0. El más importante, probablemente es que tenemos que intentar que la web no sea una página estática, que siempre tenga la misma apariencia y se actualice muy de vez en cuando. En este sentido, es muy importante que si tenemos un blog o redes sociales, las incluyamos en nuestra web, de forma que el cliente pueda ver que mantenemos una actividad constante y reciente dentro de nuestro campo. Para estos fines son muy útiles los plugins sociales y widgets de Facebook y Twitter, que sin mucho esfuerzo te permitirán colocar una tabla de comentarios, o con tus actualizaciones o intervenciones más recientes. Así la web podrá ser más participativa y dará la imagen de ser una página abierta a cualquier interesado en tu profesión, ya sea un compañero, un colega de trabajo o un cliente.

socialpluginsfbwidgetstwitter

Como recomendación personal, os recomiendo que sigáis una estrategia, o un plan. Es decir, que penséis primero qué redes sociales vais a utilizar y para qué las vais a utilizar, de forma que todas tengan una finalidad y formen parte de un continuum de lo que va a ser vuestro perfil profesional completo. Por ello, os recomiendo por ejemplo el siguiente plan, que es el que yo utilizo y me va bastante bien:

  • En Facebook y Twitter, crearnos un perfil más enfocado al plano profesional, y otro más enfocado  al plano personal. Si no queremos complicarnos tanto, podemos otorgarle a Facebook el plano social, y a Twitter el profesional (esto último es lo que yo hago, por ejemplo).
  • Si nos gusta y nos apasiona nuestra profesión podemos aventurarnos a crear un blog, de forma que podamos hacer aportaciones y comentarios acerca de aquellas cosas que nos llaman la atención dentro de nuestra profesión. Es muy recomendable utilizar las redes sociales para darle algo de promoción y que así nuestras entradas lleguen a más público. Una vez hecho, lo incluiremos en nuestra web. Si la finalidad del blog es que funcione como nuestra web, entonces deberemos incluir las redes sociales y toda nuestra información en él.
  • Aunque tengamos página web o blog, también podemos crearnos otros perfiles, como el de Linkedin, y así que podremos utilizarlo para obtener recomendaciones y contactar con clientes. De esta forma tendremos más puertas abiertas.

La lista seguiría, y seguiría, pues son muchas las opciones. Lo importante es que, una vez tengamos toda nuestra estrategia bien pensada, seamos capaces de centralizar todos nuestros perfiles y páginas en nuestras webs, de forma que el cliente pueda acceder a cada uno de ellos y así conocernos mejor. Para ello, es muy útil crear una pequeña barra de navegación donde incluyamos los iconos de las diferentes redes sociales que utilicemos. Para conseguir esto solo son necesarios unas nociones básicas de HTML. Si os interesa, quizá pueda elaborar un post sobre esto en el futuro.

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Bueno, esto es todo por hoy. Simplemente abro el debate. ¿Utilizáis Facebook, Twitter y Linkedin? ¿Qué estrategia os gusta seguir? ¿Tenéis ya página web o blog personal? ¿Os está resultando útil para promocionaros? ¿Creéis que os merecería la pena haceros una web profesional?

Un saludo y hasta la próxima entrada.

¡Hola a todos! Hoy os traigo algo nuevo. Ya llevo un tiempo diseñando páginas web y sé que para un traductor hay ciertos aspectos que cuesta mucho trabajo perfilar correctamente. Uno de ellos es la localización de imágenes, pues es una tarea que requiere tener ciertos conocimientos de programas de edición de imágenes y gráficos.

Básicamente, localizar una imagen consiste en modificar y adaptar los textos o información que esta contenga sin que quede afectado el contenido y el diseño de la misma. Hay muchos programas con los que se puede llevar a cabo esta tarea. En mis entradas de software os he hablado de varios editores como Gimp, Inkscape o Photoshop. Yo tengo la suerte de disponer de Photoshop, que es el que utilizo normalmente y el que me saca de todos los aprietos.

Antes de nada, sea cual sea el encargo (traducción de una página web, de un programa/software, de un videojuego, etc.) recomiendo que hagáis una copia de los archivos que os envíen. De este modo podréis trabajar sobre los archivos ya copiados sin riesgo de perder los archivos originales. Puede sonar a perogrullada para los más experimentados, pero seguro que más de uno ha metido la pata en este sentido.

A la hora de localizar una imagen, principalmente se suelen dar estas dos situaciones:

  • Que el cliente tenga la imagen original en un archivo editable  (el formato dependerá del programa, normalmente en Photoshop es en formato .psd).
  • Que no tenga un archivo editable y te envíe una imagen en mapa de bits que tengas que editar manualmente (.jpg, .gif, .png, etc.).

En el primer caso la edición es muy sencilla. Simplemente abriremos la imagen en Photoshop y seleccionaremos el cuadro de texto correspondiente para editar su contenido.

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Una vez finalizado el proceso de edición tendremos que guardar la imagen con el mismo nombre y en la misma carpeta. El procedimiento en otros programas como Gimp o Inkscape sería prácticamente el mismo, simplemente habría que localizar la herramienta para insertar o editar texto y hacer lo propio.

En el caso de que recibamos una imagen en mapa de bits, el proceso se complicará un poco, aunque con algo de habilidad y destreza se podrá llevar a cabo sin ningún problema.

Por ejemplo, imaginad que os encargan que traduzcáis un documento sobre el funcionamiento de un Scrum que incluye la siguiente imagen:

Scrum

Al no poder editar los textos utilizando el procedimiento anterior, tendremos que tirar de inventiva. Lo primero que tenemos que hacer es analizar la imagen. Observamos que tenemos dos textos sobre fondo blanco y cuatro que están introducidos en un bocadillo que tiene como fondo un degradado. Evidentemente, los textos más complicados serán estos últimos.

  • Para el primer tipo de texto el proceso será bien sencillo: una vez abierta la imagen en Photoshop, insertaremos un rectángulo blanco o utilizaremos la goma de borrar para eliminar los textos. A la hora de seleccionar el color, es recomendable utilizar la herramienta “Cuentagotas”, pues nos permitirá darle al rectángulo exactamente el mismo tono de color para borrar la imagen, de forma que no quedará ninguna marca. Para ello, una vez se abra el cuadro de diálogo para seleccionar el color, haremos clic en el fondo de la imagen para que el programa detecte y aplique automáticamente el color. Posteriormente, insertaremos el rectángulo sobre el texto. El siguiente paso será insertar el texto manualmente. Para ello seleccionaremos la herramienta “Texto Horizontal”. Es importante intentar buscar un tipo de letra que sea lo más parecido posible al original. En caso de no tenerlo claro, utilizaremos algún formato de letra estándar como Arial, Calibri o Times New Roman, que al ser los más utilizados le darán en cualquier caso un toque profesional. También habrá que probar con diferentes tamaños y una vez elegido el tamaño ideal, mantenerlo con el resto de textos para mantener un cierto rigor.

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  • En el caso de los textos de los bocadillos, el procedimiento será similar. Aunque pueda parecer complicado, lo único que tenemos que hacer es borrar los textos insertando un degradado que sea lo más parecido posible al de la imagen original. No es necesario borrar los bocadillos y dibujarlos de nuevo, ni las flechas, ni nada por el estilo. Para crear un degradado igual tendremos que sacar partido de nuevo a la herramienta “Cuentagotas”, que se activa automáticamente cuando se abre el cuadro de diálogo para elegir el color deseado.

Los pasos para este proceso son los siguientes:

  1. Seleccionamos de nuevo la herramienta “Forma personalizada”, y elegimos la forma del rectángulo.
  2. Insertamos un rectángulo solapando uno de los bocadillos, pero procurando no salirnos ni tocar los bordes negros.
  3. Una vez insertado el rectángulo, haremos clic en Capa/Estilo de Capa/Opciones de Fusión…
  4. Cuando se abra el cuadro de diálogo, activaremos la función “Superposición de Degradado”.
  5. Una vez activada, hacemos clic en el recuadro donde nos aparece el degradado que se activa por defecto (normalmente será en blanco y negro). Al hacer clic, se abrirá un cuadro de diálogo donde podremos configurar el degradado.
  6. Después, seleccionamos el cuadrito de color ubicado en el lado izquierdo y le asignamos el color deseado. Para aplicar el mismo color al degradado, en el recuadro de la izquierda seleccionaremos el color en uno de los bocadillos, tomando la muestra de color de la parte superior del mismo (lo más cerca posible de la línea negra). En la parte de la derecha, haremos el mismo proceso, pero seleccionando el color de la parte inferior del bocadillo. Para finalizar,  activaremos la función de “Invertir”.
  7. Una vez configurado el degradado, hacemos clic en aceptar y observamos los cambios.

photoshop7

* Es posible que tengamos que modificar el tamaño del rectángulo para que no se quede ninguna marca. Para ello es recomendable ampliar el zoom y apurar los bordes al máximo. Para modificar el tamaño del rectángulo lo haremos haciendo clic en “Edición/Transformación libre”.

Una vez insertado el degradado insertamos el nuevo texto sobre el rectángulo. De nuevo elegiremos el mismo tipo de letra y tamaño que utilizamos para la edición de los textos anteriores, y controlaremos que todo quede lo más parecido posible al original. Repetiremos el proceso con el resto de bocadillos, y el resultado seguro que será muy parecido al que os muestro a continuación:

Scrum_traducida

Como veis, el resultado quizá no es perfecto, pero da bastante el pego. Si no os sale a la primera, tened paciencia, pues al principio es un poco difícil entender bien el funcionamiento del programa. Además, conforme vayais practicando iréis adquiriendo una mayor destreza y precisión con las diferentes herramientas.

Espero que el post os haya sido de utilidad, a mí me llevo mucho tiempo aprender a hacer este tipo de ediciones de manera adecuada. Gracias a ellas he podido localizar mi propia página web sin demasiado esfuerzo y ahorrando mucho tiempo. Si no disponéis de Photoshop, el procedimiento con Gimp e Inkscape es prácticamente igual, lo único que cambia es la ubicación de las herramientas, pero las que habrá que utilizar serán las mismas (rectángulo, edición de texto y degradado).

Os recuerdo que podéis saber más sobre todos estos programas en la sección del proyecto SofTrad e, incluso, si queréis practicar  el proceso, podéis descargar la imagen original de esta entrada y trabajar sobre ella.

Ala, ala, ¡a practicar se ha dicho! ¡Un saludo!