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Queridos jugones de la traducción:

Esta vez vuelvo para hablar de uno de mis temas favoritos y que más protagonismo ha tenido en este blog: editores de subtítulos. Los que hayáis seguido el blog o mis cuentas de redes sociales seguramente hayáis consultado distintos artículos y recursos que he ido publicando en los últimos años por aquí, como los siguientes:

El blog tiene «ocultas» más entradas sobre subtitulado, pero estas han sido las más leídas y las que me invitan a seguir escribiendo nuevos artículos de actualización en el blog de cuando en cuando. Pero, como no quiero repetirme, os remito a ellas desde el inicio para poneros al día de las principales características de los editores de subtítulos, puesto que en realidad, como vamos a ver más adelante, las herramientas en sí no han cambiado tanto, pero sí se han añadido algunas funcionalidades de las que es interesante hablar. Vamos allá. 🙂

¿Cómo han evolucionado las herramientas de subtitulación en los últimos años? 

La mayoría de traductores veteranos aún seguimos usando los tradicionales editores de subtítulos de escritorio. No obstante, al igual que ha ocurrido en otros ámbitos, como las herramientas ofimáticas o incluso las herramientas de traducción asisitida, en los últimos años hemos venido experimentando una evolución hacia el desarrollo de herramientas en la nube. Así ha ocurrido que han surgido editores de subtítulos en nube muy competentes y fáciles de usar como Amara, Ooona, Closed Caption Creator o Subtitle Horse (por citar algunos ejemplos).

El ejemplo del editor comercial Ooona

Esto ha traído una serie de ventajas muy interesantes. Seguramente la más importante sea que ya no es estrictamente necesario trabajar en local en nuestro propio PC, sino que podemos trabajar desde cualquier PC con conexión a Internet accediendo a la herramienta a través de un navegador web. Y en algunos casos, incluso podemos acceder a estas herramientas con nuestro smartphone o con una sencilla tablet, lo cual es ideal si solo necesitas abrir un SRT para hacer un par de retoques aquí y allá.

Otra ventaja interesante es que algunas de estas herramientas ya han podido desarrollar las funcionalidades necesarias para incorporar un sistema de trabajo colaborativo en nube, de manera que ya es posible que varios profesionales trabajen a la vez sobre un mismo producto audiovisual. Bien utilizado, este avance agiliza la cadena de trabajo y evita que los profesionales acaben intercambiándose el mismo archivo mil veces por correo electrónico, práctica que muchos ya comienzan a considerar improductiva. En lugar de eso, ahora todos pueden acceder a la herramienta a la vez y trabajar en tiempo real en un entorno que, a menudo, les permite comunicarse mediante un chat o sistema de mensajería o comentarios, muy útil para ofrecer retroalimentación o hacer preguntas (los famosos queries).

Otro avance que se ha producido y que tiene pinta que va a seguir dándose en el futuro, es que algunas herramientas de traducción asistida como memoQ, Wordbee o SmartCat ya han empezado a incorporar complementos o plugins que permiten traducir subtítulos haciendo uso de memorias de traducción. El caso más comentado y del que ya he hablado por aquí y en las redes en alguna ocasión es el memoQ video preview tool, un complemento que puede instalarse dentro de memoQ y que permite traducir archivos de subtítulos en un entorno muy similar al de un editor de subtítulos, pero con el valor añadido de poder usar una memoria de traducción. El inconveniente está en que herramientas como memoQ son de pago, por lo que no están al alcance de todo el mundo, aunque pueden ser interesantes para aquellos que tengáis una licencia de memoQ y queráis amortizar la inversión que hicisteis en su día. Eso sí, os recomiendo que seáis prudentes, ya que aunque memoQ video preview tool tiene una pinta genial, aún está un poco verde.

 

Captura de memoQ video preview tool

Captura ampliada del reproductor de memoQ video preview tool

Pero, como decía, memoQ no es la única que ha estado trabajando en esa dirección, y otras herramientas de la competencia como Wordbee o Smartcat han empezado a incorporar también vistas previas de vídeos dentro de sus programas, aunque tiene pinta de que aún tienen un largo camino que recorrer para poder competir con los editores de subtítulos de toda la vida.

Captura de la vista previa de un vídeo dentro de Smartcat

Captura de la vista previa de un vídeo dentro de la interfaz de Wordbee

Además de lo anterior, las herramientas más sofisticadas incorporan software muy completos de gestión de proyectos en nube que permiten asignar proyectos a personas que estén registradas en su sistema, de manera que los project managers pueden gestionar los permisos en todo momento de qué profesionales tienen acceso al proyecto y hacer un seguimiento de cómo van las traducciones o en qué fase está un determinado vídeo (en spotting, traducción, revisión, entregado, etc.).

Por último, hay que mencionar que algunas empresas y productoras están invirtiendo también en desarrollar y mantener sus propias herramientas de subtitulado, que a veces ofrecen gratuitamente a sus proveedores. En esos casos, asignan a sus vendors un acceso a sus sofisticadas plataformas con usuario y contraseña.

Captura del editor de subtítulos propietario de Netflix.

Amara como ejemplo de editor gratuito evolucionado

En la anterior captura se pueden observar las partes del editor en nube de Amara, que son las siguientes:

1. Atajos de teclado del editor. Generalmente, los editores en nube incorporan pocos atajos para aligerar la herramietna y este en concreto trae los que los desarrolladores han considerado más importante, como los que permiten reproducir el vídeo, añadir códigos de entrada y salida o navegar por los subtítulos.

2. Rejilla de subtítulos (TO en columna izquierda y TM en columna derecha). Esta rejilla es, quizá, una de las partes que menos han cambiado, pues tradicionalmente los editores de subtítulos disponían los subtítulos en una tabla para poder consultarlos y navegar por ellos más fácilmente. En este caso, además, se colocan en paralelo para facilitar la traducción, lo cual es de agradecer (hay editores de escritorio un tanto anticuados que no permiten alinear los textos para traducirlos).

3. Lista de procesos dentro de la cadena de trabajo. Esta funcionalidad suele variar en cada herramienta, pues el workflow (o procesos) suele variar según quién se encargue de gestionar el proyecto y de cómo se organice. En este caso, los desarrolladores de Amara han separado en tres fases: traducir, sincronizar y revisar.

4. Panel informativo de códigos de entrada y salida, recuento de caracteres y velocidad de lectura. A título informativo, y junto a la rejilla, se ofrece un pequeño panel en el que se pueden consultar los códigos de tiempo y los recuentos. Este panel es imprescindible, puesto que los subtituladores profesionales a menudo tenemos que cumplir con una serie de pautas de velocidad de lectura y limitaciones de caracteres.

5. Herramienta de comentarios. Un añadido muy útil, pues a través de esta herramienta se pueden publicar comentarios para cosas tan necesarias y habituales como comentar errores, plantear preguntas o dudas o explicar por qué hemos resuelto de una determinada forma un problema de traducción.

6. Reproductor de vídeo con previsualización de subtítulos en vivo. El editor de Amara nos permite importar vídeos que se han subido a plataformas como YouTube y Vimeo, de manera que, con la planificación necesaria, se podría eliminar un paso tan tedioso y lento como el envío/descarga de un vídeo muy pesado a varios profesionales. En lugar de eso, Amara permite subirlo a uno de estos repositorios y, a partir de ahí, trabajar sobre él. Además, nos permite ver en tiempo real como quedan nuestros subtítulos.

Teniendo en cuenta que Amara es un editor en nube gratuito, podría decirse que es bastante completo, pero hay que tener muy presente también que hay otras herramientas comerciales que incorporan aún más funcionalidades que las que ofrece Amara. Aunque, sinceramente, creo que lo que trae es más que suficiente para encargos ocasionales y por lo que he podido hablar con algunos colegas en ForoTraduversia y en persona, hay varias empresas que utilizan Amara para sus proyectos. Si quieres saber más sobre este editor, más abajo puedes consultar un vídeo que grabé yo mismo para Traduversia en el que lo analizo y muestro cómo funciona.

Todo esto está muy bien, pero mucho cuidado con pasarnos de modernos

Sin duda es un síntoma muy positivo que hayan surgido todas estas herramientas, pues eso significa que nuestro sector sigue avanzando y que hay empresas y desarrolladores que están mirando por crear herramientas pensadas para profesionales de la traducción y que sirvan como solución a las productoras y agencias que necesitan traducir una gran cantidad de productos audiovisuales. Otra cosa distinta es si miran lo suficiente por las tarifas, pero eso es algo para comentar en alguna entrada futura.

No obstante, a pesar de que noto que hay empresas que ya se están pasando a estas herramientas, en la práctica la mayoría aún siguen utilizando herramientas clásicas de escritorio como Subtitle Workshop, Subtitle Edit o Aegisub. Y los motivos son varios. Yo destaco los siguientes:

  • Aunque estas herramientas inspiran confianza y parecen fiables, no podemos olvidarnos de que son en nube, con las ventajas e inconvenientes que eso conlleva. Y a este respecto, el principal inconveniente es que, al no tener la herramienta instalada en tu PC (recordemos que la herramienta está instalada en un servidor ajeno), realmente no tenemos ningún control sobre ella. Por tanto, puede ocurrir que un día te levantes y la herramienta no esté online, bien por problemas técnicos, bien porque la empresa o colectivo que la ofrecía gratuitamente ha decidido ponerla de pago. Esto me lleva a concluir que, pese a sus interesantes ventajas, podrían no estar al mismo nivel que los editores de escritorio en cuanto a fiabilidad.
  • Si estás sujeto a acuerdos de confidencialidad, sé muy prudente a la hora de plantearte subir vídeos a estas herramientas, puesto que algunas pueden almacenarlos en sus servidores sin comunicártelo. También pueden almacenar tus traducciones o archivos de subtítulos. Por el contrario, cuando trabajas en local, los archivos quedan en tu disco duro y eres tú quién decide cuándo y a quién enviárselos.
  • A nivel de funcionalidad, reconozco que la mayoría de estos editores en nube son completísimos y los hay que no tienen apenas nada que envidiar a las de escritorio, pero he observado que algunas de estas herramientas no incorporan onda de sonido (muy interesante para hacer el spotting de manera productiva) y que la mayoría no permiten personalizar los atajos de teclado. Esto provoca que tengamos que ser los subtituladores quienes nos adaptemos a cada una de estas herramientas —y no al revés, que sería lo ideal—. Eso, para el que lleva muchos años en el oficio a menudo supone un problema, porque al final tienes que estar acordándote de qué atajo se usaba en cada herramienta para dar un salto de 5 segundos hacia atrás o para cambiar el código de entrada de un subtítulo. Por eso a menudo ocurre que el profesional acaba volviendo a su herramienta de confianza por una cuestión de productividad y practicidad. A este respecto, editores como Subtitle Edit o Aegisub son muchísimo más fiables, agradecidos y personalizables.

Recuerda que las herramientas en nube gratuitas, aunque ofrecen ventajas muy interesantes, también tienen sus inconvenientes en cuanto a fiabilidad, privacidad y seguridad.

Entonces, ¿qué herramientas gratuitas puedo usar para subtitular en 2020?

A continuación, te ofrezco un listado de las herramientas que yo mismo utilizaría para subtitular en 2020, haciendo una distinción de entre los editores en nube —que debes usar con prudencia— y los editores de escritorio —que son más tradicionales y no están tan actualizados—.

Editores de subtítulos en nube gratuitos que te recomiendo probar

Amara

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR AMARA

Ya lo hemos analizado antes y hay poco que añadir. Mi sensación es que Amara es el editor gratuito en nube más utilizado ahora mismo. Yo lo he utilizado con algún cliente y nunca me ha dado problemas. Quizá echo en falta que tenga una interfaz un poco más minimalista y ordenada —como la de Subtitle Horse, por ejemplo—, pues hay ocasiones en las que resulta poco intuitiva.

Si quieres aprender a usar Amara, aquí abajo te dejo un tutorial que grabé para Traduversia hace unos meses.

Subtitle Edit (online)

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR SUBTITLE EDIT (ONLINE)

Sí, yo también me sorprendí al descubrirlo, pero resulta que Nikse, el grupo desarrollador de esta herramienta, publicó hace un tiempo una versión online de Subtitle Edit, que evidentemente está  inspirada en la versión de escritorio, pero con menos funcionalidades y un tanto inestable (está en versión beta). Puedes descubrirla aquí.

Subtitle Horse

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR SUBTITLE HORSE

Subtitle Horse es un editor poco conocido y verdaderamente interesante, puesto que en su versión gratuita ofrece onda de sonido y atajos personalizables (veremos cuánto tiempo lo mantienen como gratuito). Una herramienta que merece la pena probar.

Veed.io

HAZ CLIC AQUÍ PARA PROBAR VEED.IO

Veed.io es un editor gratuito menos profesional que los anteriores por no incorporar funcionalidades como los recuentos de caracteres, pero igualmente resulta útil para proyectos sencillos como crear vídeos con subtítulos para redes sociales o para hacer transcripciones. Incorpora también una herramienta de subtitulación automatizada por voz, que ejecuta un reconocimiento de voz sobre el archivo de vídeo que carguemos y hace una propuesta de transcripción sincronizada que convierte en subtítulos. El resultado es sorprendentemente aceptable, aunque es necesario llevar a cabo una revisión en la que a menudo hay que hacer bastantes retoques en códigos de tiempo y, por supuesto, en la segmentación y limitaciones de los subtítulos. Otro punto positivo es el nombre (si te fijas, «veed.io» es fácil que un usuario español pueda leerlo como «vídio»). 😀

Editores de subtítulos de escritorio gratuitos con los que acertarás seguro

En esta sección no te voy a descubrir la rueda, puesto que la mayoría de editores que te voy a recomendar son los que ya venía recomendando en mis anteriores posts y en la guía de subtitulado (que espero actualizar pronto con toda esta info nueva). Es por esto que voy a limitarme a listarlos dejando un enlace a los completos análisis comparativos que hice de estas herramientas hace un tiempo en el blog y que aún tienen bastante vigencia.

Subtitle Edit (Windows, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Subtitle Edit

Aegisub (Windows, Mac OS, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Aegisub

Subtitle Workshop (Windows, Mac OS, GNU/Linux)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de Subtitle Workshop

VisualSubSync (Windows)

Haz clic aquí para consultar un análisis muy completo de VisualSubSync

Editores con los que te recomiendo experimentar (si eres geek y te atrae GNU/Linux)

Recientemente publiqué en el blog una entrada sobre GNU/Linux para traductores. En ella, ofrecí un listado de herramientas pensadas para traductores profesionales que he probado y con las que he experimentado, entre las que se incluían varios editores de subtítulos para Linux de los que he hablado recientemente en este hilo de ForoTraduversia. Estos editores son parecidos a los anteriores, pero presentan la particularidad de que solamente están disponibles para Linux. No obstante, si tienes curiosidad o si te gusta descubrir nuevos programas, te recomiendo que los pruebes, ya que no te dejarán indiferente.

Subtitle Composer (GNU/Linux)

Subtitle Editor (GNU/Linux)

Gnome Subtitles (GNU/Linux)

Más información y actualizaciones sobre editores de subtítulos en ForoTraduversia

Es probable que no vuelva a publicar otra entrada sobre este tema hasta dentro de unos meses o incluso hasta 2021. No obstante, si quieres saber más sobre editores de subtítulos en las próximas semanas o meses, te recomiendo que sigas este hilo de ForoTraduversia, en donde cada cierto tiempo voy publicando en pequeñas píldoras los descubrimientos que voy haciendo.

También te invito a echarle vistazo a mis cursos de subtitulado de Traduversia, en los que podrás aprender a utilizar varias de estas herramientas y otras para labores complementarias, como incrustar subtítulos en un vídeo o hacer controles de calidad.

Hoy quiero compartir con vosotros las herramientas que utilizo en mi día a día para afrontar los diferentes encargos y tareas que se me van presentando. Ya realicé una entrada anterior que formó parte de la saga de entradas encuadradas dentro del Proyecto Softrad, en la que hice una recopilación de herramientas para la traducción audiovisual.

Sin embargo, en esta entrada me gustaría compartir con vosotros cuáles de esas herramientas utilizo más y qué utilidad les doy. En la actualidad, la mayoría de encargos que estoy afrontando son subtitulados y traducciones de guiones y, por tanto, todos los programas que os voy a comentar a continuación serán para solucionar cuestiones relacionadas con dichas tareas:

Herramientas para la subtitulación:

  • Editor de subtítulos: Como muchos ya sabéis, siento una especial debilidad por Aegisub, pues es un programa gratuito y que tiene prácticamente todas las funciones que se le piden a un editor de subtítulos (la única pega que le veo es que carece de contador de caracteres). Aún así, me gusta tener en el cajón dos editores más para cubrirme las espaldas, y es por eso por lo que también tengo instalados Subtitle Workshop y VisualSubSync.
  • Programas para incrustar subtítulos: En muchas ocasiones necesitaremos incrustar nuestros subtítulos. Esta es una tarea que tengo que hacer casi a diario y para llevarla a buen puerto me gusta utilizar dos programas. Por un lado FormatFactory, que permite no solo incrustar subtítulos sino convertir nuestro vídeo al formato que necesitemos y exportar nuestros vídeos y subtítulos en alta definición (HD). En otras ocasiones, me gusta utilizar AviRecomp, por el simple motivo de que dispone de una opción que me permite añadir una franja negra en la parte inferior de la pantalla, de forma que los subtítulos queden sobre fondo negro. Esto no siempre lo llevo a cabo, pues depende de las características del encargo, pero en muchas ocasiones es bastante útil. Además, también tiene la ventaja de que nos permite comprimir los vídeos al tamaño que nosotros especifiquemos (hay que tener en cuenta que la calidad disminuye proporcionalmente), con lo cual podemos solucionar fácilmente la cuestión de conseguir que el vídeo no tenga un tamaño demasiado grande.
  • Reproductores: Antes de incrustar los subtítulos, y tras haberlos incrustado, me gusta comprobar que el vídeo se reproduce de manera adecuada y que los subtítulos funcionan tal cual los he configurado (si no los exportamos de la manera adecuada, nuestros subtítulos pueden perder el formato que les hayamos atribuido originalmente). Para ello, me gusta utilizar el Reproductor Multimedia VLC (VideoLAN), que nos permite añadir fácilmente los subtítulos a nuestro vídeo y comprobar así el resultado final. Como reproductor reserva, tengo instalado SPlayer, que es también un reproductor gratuito que permite incorporar los subtítulos con facilidad.
  • Paquetes de códecs: Es importante que cuando instalemos nuestros reproductores también instalemos un paquete de códecs de vídeo y audio para poder reproducir sin problemas los diferentes formatos de los archivos con los que trabajemos. Yo siempre instalo los packs K-Lite Codec Pack y el XP Codec Pack, que podéis descargar en los enlaces que os he facilitado.

Herramientas para la traducción y transcripción de guiones

En las últimas semanas he estado trabajando con AV Editor, un programa del que ya os he hablado en el blog y que sigue en fase de desarrollo (la cosa va para largo, me temo). Antes de empezar a utilizar este programa, utilizaba principalmente dos tipos de herramientas: un procesador de textos y un reproductor de vídeo.

  • Procesadores de textos: Siempre he utilizado Microsoft Word, aunque cuando he tenido que trabajar en otros ordenadores he recurrido a la socorrida suite de OpenOffice, que como la mayoría sabéis es gratuita y muy parecida a la de Microsoft.
  • Reproductores de vídeo: En este caso, siempre trabajo con VideoLAN, pues me permite configurar los atajos de teclado para trabajar con el vídeo a mi gusto. De esta manera puedo reproducir, detener, ralentizar o acelerar el vídeo rápidamente y sin tener que tocar el ratón.
  • Otros programas auxiliares: En los casos en los que no dispongo de guión para traducir el vídeo que me encargan, muchas veces he utilizado Adobe Premiere para realizar una transcripción automática gracias a una función que incluye que nos permite crear subtítulos automáticos. De esta manera podemos ahorrarnos mucho tiempo a la hora de descifrar muchas palabras del guión que algunas veces se nos pueden escapar. Por desgracia, la transcripción que realiza el programa no es perfecta, por tanto muchas veces tendremos que corregirla o editarla para poder trabajar sobre ella.

Hay otras herramientas generales que no he mencionado, pues todos somos conscientes de que es imprescindible utilizar herramientas como un navegador (suelo alternar entre Firefox y Chrome) para poder realizar nuestras búsquedas por internet y documentarnos, o nuestros propios diccionarios y fuentes de consulta. Personalmente, trabajo con una barra de favoritos que tengo bien preparada y organizada y en la que he incluido todas las fuentes online que utilizo. De esa manera, ahorro tiempo y puedo tener un acceso más rápido a todas mis fuentes y recursos. Además, también utilizo Dropbox para guardar todos los archivos de instalación de los programas que utilizo (sobre todo los editores de subtítulos y VideoLAN). De esta manera, si alguna vez me encuentro fuera de casa o no dispongo de mi ordenador podré instalarlos en cualquier otro PC sin tener que estar descargándolos de nuevo. También me gusta llevar en Dropbox un archivo con todas mis páginas de favoritos, de forma que cuando me encuentro en otro ordenador puedo cargarlo de nuevo en el navegador y trabajar como en casa. Todos estos programas y archivos los he incluidos dentro de una carpeta que he denominado «pack audiovisual«.

Otro de los grandes problemas suele estar ligado al envío o a la entrega de archivos. Dado que los archivos de vídeo suelen pesar mucho, en muchas ocasiones es imposible enviarlos por correo. Por suerte, gracias a los servicios de alojamiento podemos compartir y enviar nuestros archivos sin que peligre la capacidad de nuestra bandeja de correo. Yo suelo utilizar WeTransfer, que hasta la fecha no me ha dado ningún problema y me tiene bastante satisfecho. Con respecto a las «herramientas físicas», utilizo unos auriculares acolchados (de los que te cubren toda la oreja por completo sin aplastarte la oreja), una pantalla de 21,5 (cuanto más grande, mejor) y un teclado, ratón y sillón ergonómicos. 

Por supuesto, todo esto es una cuestión muy personal y, como se suele decir, “cada maestrillo tiene su librillo”, así que cada uno seguramente utilizará unas herramientas u otras en función de sus gustos o de sus necesidades. Ahora mismo, mis necesidades me hacen utilizar estos programas casi a diario pero, probablemente, en el futuro tendré que utilizar otros diferentes cuando esas necesidades cambien o se multipliquen (o cuando surjan o descubra nuevos programas que sean mejores que estos o me gusten más). De todas formas, os invito a compartir en esta entrada las herramientas que utilizáis para que así todos podamos dejar constancia de qué herramientas utilizamos más los traductores audiovisuales.


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¡Hasta la próxima!