GNU/Linux, como sistema operativo, siempre ha sido uno de los grandes desconocidos y, a la vez, marginados para el gran colectivo de traductores que hemos crecido con Windows y MacOS como primeras (y prácticamente únicas) opciones. Pero, como en otros ámbitos, hay vida más allá de lo mainstream, y es precisamente en esa zona desconocida donde a menudo Linux acaba convirtiéndose en un gran descubrimiento para aquellos que nos animamos a darle una oportunidad. Porque Linux no tiene por qué ser el sistema operativo de los fanáticos y eruditos de la informática, también puede serlo el de cualquier profesional que quiera tener una serie de recursos a su disposición para usarlos de igual modo que podría usar un diccionario en papel o una sofisticada herramienta de traducción asistida.

Captura de pantalla de Linux Mint

El verdadero potencial y uso útil de Linux para un traductor (mi caso personal)

Antes de entrar en el tema, creo que conviene dejar muy claro que Linux no puede ser a día de hoy una alternativa a Windows y Mac, puesto que juegan en divisiones diferentes. Por eso, en mi experiencia, no creo que a un traductor de a pie le interese cambiarse a Linux, abandonando por completo Windows o MacOS. El motivo principal es que muchas de las herramientas comerciales que se utilizan en el mercado no están disponibles para Linux —por ejemplo, Trados Studio o memoQ, que son dos de las más utilizadas—, lo que hace que este sistema operativo no sea recomendable como primera opción.

No obstante, Linux sí que puede ser una buena alternativa como segunda opción para aquellos que tengan un segundo PC en casa o, mejor aún, quieran darle vida algún ordenador que se les haya quedado anticuado. Precisamente fue esta idea la que me llevó a descubrir Linux por primera vez hará cosa de 10 años, cuando estaba en segundo o tercero de carrera. En aquel entonces, tenía un portátil Ácer antiguo en el que Windows corría demasiado lento y a mi padre, que en su faceta de docente había pasado unos años investigando a fondo las distribuciones Debian y el extinto Guadalinex (una distribución promovida por la Junta de Andalucía que estuvo presente en muchos centros educativos de Andalucía entre 2000 y 2010), se le ocurrió la interesante idea de instalar Debian en el portátil para ver qué tal iba.

La idea resultó muy bien, porque pudimos alargar la vida del portátil un par de años más. Bien es cierto que tampoco podía hacer florituras con él, pero en aquel entonces solo lo usaba para tomar apuntes, revisar el correo y navegar por Internet en la facultad —en casa usaba uno que teníamos de sobremesa—, lo cual era más que suficiente.

El viejo Acer 1691 que resucitó gracias a Debian

Aquel fue mi primer contacto con Linux y, aunque al principio lo usaba con cierto desinterés, poco a poco me fui haciendo a él y descubriendo sus aplicaciones. Fue así como empecé a familiarizarme con herramientas como las suites de OpenOffice (más adelante, LibreOffice), Mozilla Thunderbird o Mozilla Firefox que, aunque podían usarse también en Windows, nunca les di ninguna oportunidad porque en aquel entonces ya usaba Microsoft Office 2007, Outlook y el Internet Explorer. ¡Qué tiempos aquellos! 🙂

Mi verdadera curiosidad por Linux no despertó hasta unos años después de terminar la carrera, cuando ya había hecho mis pinitos en mis primeros encargos como traductor audiovisual y había descubierto la mayoría de herramientas que usamos los traductores audiovisuales —editores de subtítulos y reproductores y editores de vídeo, además de las herramientas genéricas—. Fue entonces cuando me aventuré a probar un montón de herramientas gratuitas y comerciales para resolver problemas frecuentes como incrustar subtítulos en un vídeo, personalizar la fuente o color de unos subtítulos en SRT o hacer el spotting en un editor que contara con onda de sonido para ir más rápido.

Eso me llevó a descubrir varias herramientas de las que ya he hablado aquí (echa un vistazo a la guía de software) que, para mi sorpresa, no solo funcionaban en Windows, sino también en Linux, como Subtitle Edit, Aegisub, Gaupol o Jubler. También di con algunas que solo estaban presentes en Linux y que despertaron mi curiosidad, aunque no las analizaría en profundidad hasta un tiempo después (más abajo te digo cuáles son). 🙂

Un momento, ¿qué es una distribución o «distro»? ¿Cuántas distros hay y cuál es la mejor?

Más arriba he mencionado las distribuciones Debian y Guadalinex, pero no he reparado en que quizá no sepas qué es una distribución o «distro», que es la denominación más común. Pues bien, una distribución no es más que un paquete de software adaptado para distintas necesidades que se instala sobre el núcleo de Linux. Explicado de una manera más sencilla, las distribuciones son las distintas variantes de Linux que existen y que puedes elegir según tus necesidades o gusto personal. En general, no hay una mejor que otra —más bien, las hay más o menos adecuadas según la finalidad—, aunque muchos usuarios suelen desarrollar apego o afinidad por alguna en concreto por distintos motivos.

Actualmente, las distros más utilizadas son:

  • Ubuntu, en sus distintos escritorios o variantes (Budge, Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu, etc.);
  • Linux Mint, uno de los preferidos por los usuarios por su estabilidad;
  • Debian, que aún sigue siendo una de las distros más importantes del ecosistema Linux;
  • Manjaro, que destaca por tener un diseño muy cuidado y minimalista;
  • Elementary OS, ideal para los usuarios que vienen de usar MacOS, por su similitud en diseño con el sistema operativo de Apple;
  • Raspbian, creada especialmente para la Raspberry Pi.

Captura de la distro Elementary OS, sospechosamente parecida a MacOS 🙂

Realmente la lista es mucho más larga, pero creo que con esas hay de sobra para empezar. No obstante, ten presente que a día de hoy hay decenas o incluso cientos de distribuciones creadas por los usuarios de la comunidad GNU/Linux, que aprovechan la naturaleza abierta de este sistema operativo para lanzar nuevas distros con distintas configuraciones (si te interesa ampliar, en Xataka puedes consultar un listado mucho más extenso).

Quedaría por explicar cómo instalar cualquiera de estas distros de Linux en un PC cualquiera, en una memoria USB o en una Raspberry, pero para eso hay un montón de tutoriales disponibles en la red. Una vez más, te voy a recomendar este completo artículo de Xataka, pues es una de las páginas más fiables y conocidas que hay en la red para cuestiones tecnológicas como esta.

Tuxtrans, la distro secreta y desconocida para traductores

Ha llegado el momento de desvelar uno de los grandes secretos de los traductores geek que conocemos Linux. ¡Resulta que hay una distro de Linux especial para traductores! Se llama Tuxtrans, es muy poco conocida por los profesionales de la traducción y viene equipada con la mayoría de herramientas gratuitas para traductores que están disponibles para Linux. Fue desarrollada por Peter Sandrini en 2010 y, a pesar de haber tenido pocos usuarios, su autor ha seguido actualizando el proyecto desde entonces (aquí puedes leer una curiosa entrevista a Peter Sandrini, creador del proyecto). Si quieres leer más sobre esta distro, te recomiendo que eches un vistazo a esta entrada de La mirada del replicante y, cómo no, a la página oficial del proyecto, que está en inglés. ¡Merece mucho la pena! 🙂

Captura de pantalla de Tuxtrans

¿Y tú qué distro utilizas, Rafa?

A día de hoy yo utilizo Kubuntu —en otro PC viejo que he resucitado— y Raspbian. Me decanté por Kubuntu porque me resultó muy fácil de instalar en comparación con otras distros cuando era noob y porque, después de unos meses usándola, me hice a ella y ya no quería cambiarla. Así que, como ves, la elegí por una cuestión personal y no hay ningún motivo técnico detrás. Más recientemente he estado trasteando con Raspbian porque lo instalé en la Raspberry Pi que me han regalado los Reyes Magos —sí, como ves mi obsesión por Linux ha acabado haciendo estragos en mi familia—.

Si no sabes qué es una Raspberry, más abajo puedes ver una imagen. Básicamente es un ordenador en miniatura que puede usarse para un sinfín de proyectos. Si te interesa saber más sobre mi experimentación con la Raspberry, échale un vistazo a este hilo de ForoTraduversia en el que he ido contando mis primeras impresiones en los pocos días que llevo usándola.

Aunque en la imagen no se aprecia, la Raspberry tiene un tamaño similar al de una baraja de cartas.

Si te animas a meterte en el apasionante de Linux, mi consejo es que te instales alguna de las distros más conocidas y vayas probando hasta dar con la que te guste más, ya que en la mayoría de distros se pueden instalar casi los mismos programas, lo que provoca que la elección sea bastante personal al final. Si quieres ir a lo fácil, seguramente lo más sencillo sea pillarse una Raspberry económica (en Amazon suelen venderlas a buen precio) e instalarle Raspbian, que me parece una distro muy buena para iniciarse en Linux por su minimalismo. Otra buena manera de empezar es aprender a instalar Linux en una memoria USB que tengas abandonada y probarlo en tu PC.

¿Qué programas de GNU/Linux son verdaderamente interesantes para un traductor?

Si quieres ir a lo rápido, lo más fácil es echar un vistazo a la lista que programas que está disponible en la misma web de Tuxtrans, que es bastante completa y sirve como punto de partida de las herramientas más interesantes para traductores que pueden hallarse en Linux.

No obstante, como creo que siempre es interesante conocer la visión de otros colegas, yo he querido aportar mi granito de arena de la siguiente forma:

  • en primer lugar, recogiendo las herramientas genéricas a las que encuentro mayor utilidad
  • en segundo lugar, analizando varias herramientas que no están disponibles de serie en Tuxtrans y que creo que son bastante aprovechables

Por eso, en esta entrada me voy a limitar a ofrecer un listado de herramientas y, más adelante y de manera progresiva, iré analizando en el blog las que me parezcan más interesantes o las que me vayan pidiendo otros colegas.

Herramientas genéricas

De entre las genéricas, me quedo con las siguientes:

Herramientas para traducción, localización y gestión de proyectos

Herramientas para la traducción audiovisual

Por supuesto, hay muchas más herramientas que las aquí citadas, que básicamente son las que yo he podido probar en mi inmersión en Linux e investigando por la red, por eso te animo a que contribuyas en los comentarios si conoces alguna herramienta más que sea digna de entrar en esta humilde selección, ya que la idea es ir actualizando la entrada a medida que se mencionen nuevas herramientas. 🙂

¿A qué estás esperando para probar GNU/Linux?

Si aún no he logrado convencerte para probar Linux, te resumo las razones por las que creo que deberías darle una oportunidad:

  1. Puedes instalarlo en cualquier PC, sin importar si es más viejo o más antiguo.
  2. Ligado a la anterior, gracias a Linux podrás resucitar ese PC antiguo que tienes en casa abandonado.
  3. Tienes un montón de distros gratuitas para elegir en función de tus necesidades u objetivos.
  4. Además, la mayoría de herramientas para Linux son gratuitas.
  5. Hay un montón de herramientas útiles para la traducción que podrías usar profesionalmente.
  6. Puedes usarlo para trabajar, para ocio o para proyectos personales (como convertir una TV antigua en Smart o tener un emulador muy enrollado de juegos clásicos)
  7. En el camino, mejorarás enormemente tu competencia informática y aprenderás muchas cosas útiles.
  8. Te abrirá la mente y te hará ver que no todo pasa por Windows o Mac.

Si todo esto no te basta, ¡me rindo! Pero no por eso dejaré de hablar de Linux en futuras entradas en las que, como decía antes, iré analizando poco a poco las herramientas que me parecen más interesantes o curiosas para traductores. Mientras tanto, te invito a pasarte por la comunidad de ForoTraduversia, donde seguiré publicando información relacionada con Linux en este hilo.

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Marcela Robaina
Marcela Robaina
8 meses atrás

Muchas gracias. Oportunísimo este artículo. Tengo una laptop viejita con Windows7 y justo ando buscando qué programa operativo cargarle. No me animo con Windows10 porque, en su momento, ni MS ni Dell me garantizaban que fuera a funcionar bien.

No la uso para traducir, así que supongo que con Ubuntu Mint va a andar bien.