Hace ya unos meses, se me ocurrió lanzar una pequeña encuesta en mi cuenta de Twitter (@raflosa) para que me trasladarais vuestra opinión acerca de cómo están las tarifas en traducción audiovisual y el resultado fue el siguiente:

Yo ya sabía por experiencia que las tarifas se movían en cantidades bajas, sobre todo las de doblaje, algo que he podido contrastar con algunos colegas en los eventos a los que he acudido recientemente, como el SELM o el Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación celebrado en Buenos Aires, en el que coincidí con muchos traductores españoles.

Estamos en un momento en el que vivir exclusivamente de la traducción audiovisual es complicado, lo que a menudo obliga a muchos profesionales a diversificar en sus servicios para compensar la tendencia a la baja del mercado. A continuación comparto con vosotros mis percepciones sobre cómo están las cosas en los sectores del doblaje y del subtitulado y os doy algunos consejos sobre qué estrategias podéis seguir para ir mejorando vuestra situación progresivamente (sobre todo si estáis empezando como traductores audiovisuales).

El mercado del doblaje en España

El mercado del doblaje ha tenido sus altibajos en los últimos años. Como es habitual, suelen tener más repercusión los momentos de bajón, como la huelga que hubo en el año 1993 (la más famosa hasta la fecha y con consecuencias negativas para los implicados), que dejó sin voz a varias películas y series de televisión, o la reciente huelga del año 2014, que solo duró unas semanas pero fue muy sonada. Estas huelgas fueron las fórmulas elegidas por los actores de doblaje para hacerse valer y son un buen síntoma que permite medir grosso modo desde fuera cuál es la situación del sector.

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Artículo publicado el 3 de agosto de 1993 en ABC.

Desafortunadamente, no hay muchos más indicadores que permitan estudiar el mercado desde fuera. Por tanto, lo único que nos permite tener una percepción realista es conocer de primera mano qué tarifa cobra cada profesional de la cadena de trabajo (no solo actores, sino también técnicos de sonido, ajustadores, traductores, coordinadores, etc.), algo que solo se puede saber cuando estás dentro del meollo y tienes colegas y contactos con quienes contrastar la información, ya que las tarifas no se hacen públicas y, para más inri, hay mucho ocultismo al respecto (no todo el mundo está dispuesto a dar esa información, algo que por otro lado es normal y respetable).

Pero, por desgracia, esta incertidumbre y desconocimiento provocan que haya opiniones para todos los gustos, desde quienes por ejemplo critican lo que cobra un actor de doblaje en comparación con lo que cobran otros profesionales de la cadena de trabajo, hasta aquellos que consideran que las tarifas son insuficientes, incluso en tiempos de bonanza. Afortunadamente, los traductores ya podemos recurrir a asociaciones profesionales como ASETRAD o la reciente ATRAE, y también tenemos la opción de recibir una orientación profesional muy valiosa en los másteres de traducción audiovisual que se han lanzado en los últimos diez o quince años (sobre todo el METAV de Barcelona o el Mastraduvisual del ISTRAD, en el que tengo el gusto de participar como docente desde el año pasado).

Mi percepción sobre las tarifas de doblaje en estos instantes no es muy halagüeña. Desafortunadamente, la mayoría de estudios y productoras están en un momento en el que tienden a congelar las tarifas o incluso a bajarlas, sobre todo si los traductores son jóvenes con poca orientación en cuanto a qué tarifas se suelen cobrar. En esos casos, los estudios suelen escudarse en la poca experiencia del traductor y su desconocimiento del sector para echar por tierra la tarifa en la fase de negociación. Así ocurre que hay estudios que incluso ofrecen 40 € por productos audiovisuales de 20/30 minutos de vídeo, tarifa que muchos en su desconocimiento acaban aceptando (y si no lo hacen, no pasa nada porque ya lo harán otros). Afortunadamente los estudios de referencia a nivel nacional aún mantienen tarifas medianamente dignas, pero la alta competencia hace muy difícil conseguir tarifas holgadas a los profesionales del sector, algo que en ocasiones provoca que muchos traductores acaben optando por especialidades más rentables (localización, traducción científico-técnica, etc.) para diversificar sus ingresos.

Dicho esto, los profesionales que trabajan con los estudios líderes a nivel nacional suelen tener unas condiciones aceptables, pero no ganan cifras astronómicas. Yo tengo la suerte de conocer a muchos colegas traductores que llevan décadas dedicándose a esto y han sobrevivido a las huelgas y a los malos momentos. También conozco a jóvenes traductores menores de 30 que, como yo, han podido hacer de la traducción para doblaje una actividad profesional rentable dentro de su hoja de servicios. Pero la otra cara de la moneda son los traductores que han tenido que dejarlo o han preferido optar por otras especialidades.

Expuestos todos estos argumentos, creo que muchos estarán de acuerdo conmigo en la afirmación de que la industria «mima» poco a los traductores, cuyo papel en el proceso de doblaje – sin entrar en comparaciones pueriles con el resto de profesionales de la cadena de trabajo – es fundamental e imprescindible, sobre todo las empresas audiovisuales que actúan como intermediarios. Y con mimar no me refiero a que nos pongan casa y coche como a los grandes futbolistas, sino más bien a que haya un esfuerzo constante para hacer que nos sintamos valorados, por ejemplo invitándonos al estudio de doblaje (a sesiones de doblaje o a reuniones). Los medios también podrían poner de su parte para darnos una mayor visibilidad y reconocimiento, como por ejemplo incluyendo halagos y menciones positivas al doblaje en críticas de películas y series bien dobladas, o mencionando más a menudo a los traductores y profesionales del doblaje en prensa y programas especializados. De verdad, ¿tanto cuesta publicar una fichita con todos los profesionales implicados en el proceso de doblaje en una revista o en un programa para cinéfilos y seriéfilos? Yo creo que no…

El mercado de la subtitulación en España

El mercado de la subtitulación también ha experimentado sus altibajos, aunque mi percepción es que estamos ante un mercado que ha ido creciendo en demanda desde hace un par de décadas. Curiosamente, los puntos álgidos de la subtitulación han coincidido en muchos casos con el surgimientos de nuevos formatos. El último bum se produjo alrededor del año 2000, cuando nació el DVD y muchas distribuidoras abogaron por subtitular muchas películas y series. Algunas de ellas no se habían subtitulado aún profesionalmente. En cambio, otras sí pero dichos subtítulos no podían ser reutilizados por problemas de autorías. El fomento del inglés como segunda lengua y la avalancha de productos audiovisuales procedentes de Estados Unidos también han contribuido bastante al auge de los subtítulos, aunque aún sigue habiendo muchos prejuicios y mitos en la gente de a pie.

Ahora estamos en un momento que yo etiquetaría como el «bum de las plataformas de vídeo bajo demanda (VoD)». Al ya extendido Yomvi se han sumado otras plataformas de VoD como Netflix o HBO, ambas muy exitosas en Estados Unidos, lo que lleva a concluir fácilmente que este mercado está en auge. Incluso los canales de televisión tradicionales han ido evolucionando progresivamente sus servicios de televisión a la carta, como RTVE, Atresmedia o Mediaset. Eso sí, quizá echo de menos un mayor abanico de subtítulos en estas últimas plataformas, ya que en muchos casos solo se ofrecen subtítulos en español y a veces de una calidad muy baja.

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Muestra de subtítulos del reproductor de vídeo Atresplayer (servicio de TV a la carta de Atresmedia).

En el caso de Netflix y HBO para España, me consta que cuentan con unas guías de estilo muy meticulosas y con unos procesos internos que buscan mejorar la calidad. Yo mismo he traducido productos para Netflix y puedo dar fe de que los procesos de calidad son óptimos, aunque están en constante evolución y los requisitos cambian a menudo según el proyecto, algo que hace difícil la automatización de tareas.

Por otro lado, el desembarco de estos buques insignia en España también supone en muchos casos un cambio en la cadena trabajo, ya que por ejemplo Netflix ha empezado a contratar directamente a traductores eliminando el papel de empresas intermediarias como estudios de doblaje o laboratorios de subtitulación, aunque estas todavía perviven y seguramente seguirán haciéndolo durante años. Si queréis recabar más datos os recomiendo encarecidamente que consultéis esta encuesta publicada por Eugenia Arrés y su equipo de trabajo.

En cuanto a repercusión y reconocimiento, HBO está teniendo el detalle de incluir el nombre y apellidos del subtitulador al final de cada producto, algo que aplaudo efusivamente porque es sin duda el camino a seguir para dar un mayor valor a los traductores, que en muchos casos traducen los productos audiovisuales a contrarreloj con plazos muy ajustados. Ya sabéis que la cadena de trabajo de los proyectos de subtitulación suele ser más reducida que la cadena de doblaje, algo que posibilita el uso de esta técnica para fomentar estrenos mundiales en diversos países e idiomas (como ocurre con Juego de tronos, por ejemplo, cuyos capítulos suelen estrenarse a nivel mundial con subtítulos y un par de semanas después doblados).

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Captura de un fotograma de Juego de tronos con subtítulos en español.

La otra clave para valorar a los traductores es, por supuesto, mantener unas tarifas dignas. Como suele ser habitual, cuando hay empresas intermediarias o comisionistas lo normal es que la tarifa baje, aunque a cambio estas empresas te dan la «tranquilidad» de enviarte un volumen de trabajo constante cada equis tiempo, ya que te conviertes en proveedor habitual para ellos, con sus ventajas e inconvenientes. Los problemas vienen cuando las tarifas son demasiado bajas (menos de 2 euros/dólares por minuto de vídeo, por ejemplo), ya que la rentabilidad cae en picado. Por otro lado, cuando trabajas directamente para el cliente puedes sacar una mejor tarifa, pero a cambio eres tú quién da la cara ante el cliente, lo que al final puede provocar que acabes subcontratando a un revisor para asegurarte de cumplir con todos los requisitos (creedme cuando digo que cumplir con todas las pautas de empresas como Netflix es más duro de lo que parece).

En cuanto a volumen de trabajo, afortunadamente se lanzan muchísimos productos audiovisuales en estas y otras plataformas al cabo de un año, así que con perseverancia se puede conseguir traducir para alguna de estas empresas, aunque probablemente en un principio lo más sencillo sea hacerlo a través de intermediarios. Además, la necesidad de estrenar los productos con la mayor inmediatez posible hace que en muchos casos haya que repartir los capítulos de las series entre varios traductores (con sus ventajas e inconvenientes en términos de calidad), de manera que suele ocurrir que los estudios cuenten con nuevos traductores en épocas de picos de trabajo.

¿Qué debemos tener en cuenta para conseguir una buena tarifa?

Realmente se hace complicado dar consejos para emprender o mantenerse a flote en un sector que a mí siempre me ha resultado un tanto inestable. Así que voy a daros algunos consejos basados en mi propia experiencia que me han servido para conseguir que la subtitulación y la traducción para doblaje sean actividades rentables para mí al final de cada mes/trimestre/año fiscal.

  • Infórmate de cuánto se cobra. Hay que tener muy claro cuánto se cobra y dónde están los límites para no reventar el mercado y evitar que se aprovechen del desconocimiento y la inexperiencia. Se pueden seguir varias estrategias para mantenerse al loro, como ir a eventos de traducción para intercambiar impresiones con otros colegas del gremio, apuntarse a cursos o másteres sobre estas especialidades o inscribirse en alguna asociación de traductores (probablemente ATRAE sea la más idónea en TAV).
  • No pongas todos los huevos en la misma cesta (al menos de momento). Es fundamental que diversifiques tus ingresos entre varios clientes. No te cierres solo al doblaje o solo a la subtitulación. Intenta especializarte en los dos ámbitos y busca ofrecer esos servicios a varios clientes a la vez. Te sorprenderá la de proyectos que pueden caerte si logras posicionarte bien con paciencia y tesón. Para que te hagas una idea, a mí hace unos meses un cliente me ofreció subtitular una serie que ya había traducido para doblaje para otro cliente distinto, así que la rentabilidad de ese proyecto fue muy elevada. Del mismo modo, la traducción audiovisual va más allá de los productos que se emiten en cine y televisión. No te cierres a traducir otro tipo de materiales audiovisuales como cursos online, anuncios o vídeos promocionales para empresas. Asimismo, si has estudiado traducción y te has especializado en algún ámbito más, aprovéchalo, porque como te he comentado el sector de la traducción audiovisual es a veces muy inestable y en esos momentos se agradece tener otro tipo de clientes. Este fue uno de los motivos por los que decidí especializarme en diseño gráfico, diseño web y maquetación, porque era una manera de obtener ingresos de un campo distinto. En ese sentido, para mí la diversificación es sinónimo de tranquilidad.
  • Estudia a fondo la rentabilidad de cada encargo. Cuando ya tengas claro cuánto se cobra y cuál es tu ritmo de trabajo, no te resultará muy difícil hacer un cálculo aproximado de cuántas horas te llevará completar un encargo concreto. Para ello, puedes tomar de referencia diversas cifras. Por ejemplo, si quieres aspirar a facturar 1500 € al mes, lo ideal es que ganes de media unos 60 o 70 euros al día (si trabajas de lunes a viernes, que es lo ideal), así que uno de tus objetivos podría ser ajustar tus tarifas para rondar estas cantidades. Soy consciente de que al principio cuesta (es difícil conseguir clientes y al principio la productividad no suele ser muy buena), pero como decía antes, con una buena formación y perseverancia podrás llegar a esas cifras en poco tiempo. Al principio puede que no llegues a tanto, pero afortunadamente la tarifa plana para autónomos que permite pagar solo 50 € al mes facilita mucho las cosas a los que empiezan desde cero. Si estás empezando, no olvides echar un vistazo a esta entrada en la que te cuento cómo logré emanciparme en poco tiempo como traductor.
  • Utiliza el «NO» como recurso para revalorizarte. ¿Ya sabes cómo está el mercado y crees que la tarifa que te ofrece tu posible cliente es muy baja? En ese caso, lo peor que puedes hacer es aceptarla. Entiendo que puede ser fácil pensar «es mejor cobrar algo que no cobrar nada» cuando estás empezando, sobre todo si las cosas no van muy allá. Pero el problema es que cuando aceptas una tarifa baja necesitas trabajar muy rápido para que el proyecto salga mínimamente rentable y, además, te va a costar mucho subirle la tarifa al cliente en el futuro. Si colaboras con ese tipo de clientes, lo normal será que la frustración se apodere de ti cuando llegue el final del mes y veas la cantidad que has facturado. Esa frustración puede llevar a que el profesional se queme y pierda el interés o la ilusión por su trabajo. Es por eso por lo que a menudo se dice que «si no cobras lo que vales, al final acabas valiendo lo que cobras». No permitas que eso te ocurra a ti, los traductores de carrera somos profesionales muy valiosos. Créeme que con el tiempo agradecerás haberlo hecho. 🙂

Entonces, ¿se puede vivir bien de la traducción audiovisual?

De nuevo, solo puedo hablar de mi experiencia. Realmente se me hace muy difícil poder afirmar con rotundidad que se puede vivir exclusivamente de la traducción audiovisual, ya que no es mi caso porque, como te he comentado antes, acostumbro a diversificar mis ingresos y no solo me dedico a la traducción audiovisual. Lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que la traducción audiovisual puede ser un nicho de mercado muy rentable si (1) eres un profesional muy productivo, (2) tienes buenos clientes que pagan una buena tarifa, (3) logras tener un volumen constante de trabajo con dichos clientes. Por tanto, el objetivo debería ser tener los suficientes clientes como para que no te falte el trabajo, pero en la práctica esto es complicado porque a menudo ocurre que te contactan varios clientes a la vez y no das abasto, lo que te obliga a ser un profesional muy solvente o un muy buen gestor para mantener contentos a todos tus clientes de audiovisual.

Dicho esto, si tuviera que darte una respuesta más corta, te diría que sí se puede, pero que no es fácil y que el camino hasta convertirte en un traductor audiovisual es duro, sobre todo al principio. Pero cuando logras establecerte y si eres lo suficientemente productivo como para trabajar disfrutando, entonces automáticamente se convierte en el mejor trabajo del mundo. Y esto último sí que puedo afirmarlo con total rotundidad. No obstante, si quieres consultar detalladamente las ventajas e inconvenientes de ser traductor autónomo, te recomiendo que leas también esta entrada.

Conviértete en subtitulador profesional en Traduversia

Hace poco he lanzado un curso nuevo en Traduversia titulado «Conviérte en subtitulador profesional». Se trata de un curso en el que podrás aprender todo lo necesario para ofrecer servicios de subtitulación a tus clientes. Este curso se suma a otro curso de subtitulación profesional con Aegisub que lancé hace unos meses y que ha sido todo un éxito desde su lanzamiento. Para que te hagas una idea, a este curso ya se han apuntado más de 100 alumnos y tiene una media de 5 estrellas en las valoraciones de los alumnos (la última publicada hoy mismo, por cierto).

Por supuesto, espero que el curso nuevo tenga una repercusión similar o incluso superior, ya que es mucho más profundo que el otro curso. Te dejo los vídeos de presentación aquí abajo y unos enlaces para ampliar información. Para mí sería un placer contar contigo en cualquiera de estos cursos y prolongar el aprendizaje que ya has iniciado en esta entrada. ¡Vamos con los vídeos! 🙂

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=BPzJ2_LA9zI]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=9yQgI7MpqBQ]

 

¿Cómo? ¿Que te interesan los dos cursos? Pues tengo buenas noticias, porque tras el lanzamiento del nuevo curso de subtitulación hemos creado un pack especial con el que podrás apuntarte a los dos cursos a un precio reducido. Además, tanto el pack como los cursos van a estar rebajados hasta este martes, 20 de diciembre, ¡así que si te apuntas antes de ese día te ahorrarás un buen pico! ¡No te despistes! 😛

Eso es todo, gracias por tu tiempo. Espero que hayas disfrutado de esta entrada y que podamos vernos muy pronto en Traduversia. ¡Allí te espero!

Hace unos días me ocurrió algo bastante curioso. Pude ver de casualidad en televisión uno de los anuncios que había traducido para uno de mis clientes. Fue una agradable sorpresa… hasta que me di cuenta de que había algo que no cuadraba del todo. Percibí uno de esos errores que fácilmente se le podrían atribuir al traductor y que, en cambio, esta vez no se había producido por responsabilidad suya.

Os cuento la historia completa:

Hace unas semanas, uno de mis clientes me encargó la traducción para doblaje de un anuncio publicitario bastante interesante. Se trataba de traducir al español el anuncio del último Mazda MX5, un descapotable biplaza bastante bonito que existe desde hace varias décadas. En el anuncio en cuestión, se cuenta la vida de un conductor a través de los coches que ha tenido en las diferentes etapas de su vida (todos Mazda, claro). Aquí podéis ver el original en inglés.

Si os habéis fijado, el texto del anuncio va rimado. Eso me obligó a mí a hacer un ejercicio de transcreación y componer un poema nuevo que encajara con las imágenes y recogiera de la mejor forma posible el contenido original del anuncio. Un ejercicio similar a la traducción de canciones, como ya vimos en una entrada anterior del blog, aunque con algunas diferencias.

Pues bien, tras varios días dándole vueltas al poema y tras varias revisiones e intercambios de correos con mi cliente, finalmente logré armar mi propuesta final para el anuncio, que fue la siguiente:

La vida de un conductor

Dieciocho años… el gran día.

El carnet, a la segunda fue la vencida.

La primera escapada, qué pasada.

Me estampé con la puerta, no pasó nada.

Luego el descapotable de segunda mano.

Las giras con el grupo en verano.

Paseos callejeros para ligar,

Y la aventura llegó al final.

Vueltas a casa de madrugada,

Aquella multa yendo a la playa,

Maletero lleno, etapa cerrada.

Inocentadas, quedadas,

anocheceres inauditos, cielos infinitos,

una compañera de ojos bonitos.

El de recién casados, el laboral.

Una nueva pasajera, el familiar.

Te pide una canción, a cantar.

Y ahora en tu garaje, aquel amigo que perdiste,

vuelve a recordarte quién fuiste.

Pese a las divergencias y a las licencias que tuvimos que tomarnos entre todos, creo que el texto final se acercaba bastante al original y, además, encajaba perfectamente con las imágenes. La verdad es que quedé medianamente satisfecho, pese a los cambios impuestos y otras modificaciones que no vienen a cuento. El caso es que cuando vi el anuncio ya traducido me percaté de que se había hecho un cambio que podía considerarse quizá un error. Os he marcado la palabra clave en negrita, para que podáis detectarlo más fácilmente. El anunció traducido quedó así.

Si habéis estado atentos, os habréis percatado de que la palabra «bonitos» acabó repitiéndose dos veces. ¿El motivo? Aún no lo sé. Es posible que decidieran cambiarlo sobre la marcha, que repitieran la palabra adrede o quizá el locutor se fue de línea al leer. Se podrían lanzar muchas conjeturas, pero lo cierto es que es difícil saber por qué se produjo ese cambio.

Entonces, ¿de quién es la culpa en casos como este? ¿El traductor no debe hacerse responsable?

A mí me gusta pensar que en casos como este el error lo comete el equipo de trabajo. Es similar a lo que ocurre en deportes de equipo como el fútbol o el baloncesto. Si un compañero comete un error, al final todo el equipo pierde el partido, no solo ese jugador. Aunque desde luego, si el error lo ha cometido el traductor, este se arriesga a que dejen de colaborar con él (¡al banquillo! :P), al igual que ocurriría con el resto de profesionales del equipo si fallan. Pero esa solo sería una consecuencia más, ya que la derrota seguiría siendo del equipo.

Del mismo modo, no debemos olvidar que una buena traducción también suele producirse como resultado de un buen trabajo de equipo, y no solo de un buen traductor. Quizá a veces tendemos a personalizar demasiado los logros y los errores, cuando en realidad la clave está en coordinarse bien con el resto de compañeros. Si, por ejemplo, yo hubiera repetido «bonitos» sin darme cuenta y el revisor me hubiera avisado a tiempo, el error se habría subsanado a tiempo y el resultado final habría sido mucho mejor gracias al trabajo de equipo.

En definitiva, en situaciones como esta, o todos ganan, o todos pierden. Así que si sueles echarle la culpa al traductor cada vez que algo te suena raro en una película, en una serie o en cualquier producto audiovisual que veas, recuerda que el asunto es mucho más complicado de lo que parece. 😛

Hasta la próxima entrada.

Han pasado dos años desde que os hablé de esta herramienta casera que me traía entre manos, el AV Editor. Hoy por fin ha llegado el día de lanzar la versión beta del programa y empezar a compartirlo con toda la comunidad de traductores audiovisuales para que puedan probarlo. Los que queráis pasar directamente a la acción, podéis hacer clic en el botón de descarga que encontraréis justo al final de esta entrada. Eso sí, antes os recomiendo encarecidamente que os leáis toda la información sobre el programa que he escrito más abajo y que consultéis el tutorial que he grabado para explicar su funcionamiento de forma pormenorizada. Empecemos por el principio:

¿Qué es AV Editor y para qué sirve?

AV Editor es un programa híbrido que incluye en su interfaz un procesador de textos sencillo y un reproductor de vídeo que pueden funcionar por separado o de forma conjunta. El verdadero valor que aporta es que los usuarios pueden utilizar atajos de teclado para interactuar con el reproductor de vídeo sin salir de la hoja del procesador. Gracias a esta funcionalidad, los usuarios pueden retroceder, avanzar, pausar o reproducir el vídeo con el que estén trabajando sin dejar de escribir, de forma que podrán ahorrar bastante tiempo a la hora de traducir, transcribir o sincronizar productos audiovisuales.

CapturaAVEditor3

¿Qué funciones incorpora?

El programa incorpora numerosas funciones desarrolladas especialmente para traductores y ajustadores profesionales. A continuación se detallan las principales:

Características del procesador de textos:

  • Apertura de archivos en formato RTF, TXT y XML
  • Guardado de archivos en formato RTF, TXT y XML
  • Autoguardado cada 60 segundos y guardado con atajo de teclado
  • Impresión directa de documentos desde dentro del programa
  • Vista borrador y vista de hoja (intercambiables)
  • Configuración de fuente, párrafo, estilos, carácter y listas
  • Funciones de búsqueda y reemplazo con atajo de teclado
  • Contador de caracteres por línea
  • Zoom modificable
  • Inserción de tablas e imágenes

Nota: algunas funciones del procesador están en inglés. Esto se debe a que me he apoyado en una aplicación auxiliar que fue desarrollada en inglés y que no he podido traducir aún.

Características del reproductor:

  • Apertura de todos los archivos de vídeo compatibles con Windows Media Player
  • Controles de reproducción, pausa y rebobinado con atajos de teclado
  • Saltos de 1, 3, 5 y 10 segundos hacia delante y hacia atrás con atajos de teclado
  • Aceleración y ralentización del vídeo con atajos de teclado (útil para transcribir sin guion)
  • Control de volumen clicable con función de silenciado (mute)
  • Botón para cambiar a pantalla completa
  • Barra de progreso clicable
  • Botón y atajo de teclado para insertar el código de tiempo actual (TCR) en el procesador de textos sin necesidad de pausar el vídeo

Otras características adicionales:

Se han añadido accesos directos a las siguientes páginas mediante atajos de teclado o a través del menú Documentación:

  • Diccionario de la Real Academia Española (F1)
  • Diccionario Panhispánico de Dudas (F2)
  • Diccionario de sinónimos de Wordreference (F3)
  • Diccionario EN>ES de Wordreference (F4)
  • Diccionario FR>ES de Wordreference (F5)
  • Diccionario DE>ES de Collins (F6)
  • Diccionario IT>ES de Collins (F7)
  • Diccionario PT>ES de Collins (F8)
  • Google (F9)
  • Wikipedia (F10)

El objetivo de estos atajos es facilitar al usuario el acceso a páginas de documentación para que ahorre tiempo al hacer sus búsquedas. Se admiten sugerencias de diccionarios y recursos para añadirlos en futuras actualizaciones del programa.

Tutorial en vídeo

Antes de utilizar el programa, recomiendo encarecidamente ver el siguiente tutorial en el que explico las características principales de la herramienta.

Instalación de AV Editor

El instalador, al igual que otros elementos de la aplicación, está en inglés. Aun así el proceso de instalación es bien sencillo. Basta con ejecutar el archivo AV Editor.msi (el setup.exe también funciona) y seguir el asistente de instalación hasta el final. Una vez instalado, se generará un acceso directo en el escritorio.

Descarga de AV Editor

Debes tener en cuenta que la versión que se publica hoy es la beta del programa. Esto significa que, aunque el programa ha sido testado en varios ordenadores y funciona bien, es posible que no funcione correctamente en todos los sistemas. Por tanto, es recomendable probarlo durante unos días antes de aventurarse a usarlo como herramienta principal para proyectos importantes. Dicho esto, podéis descargar el programa haciendo clic aquí o en el siguiente botón:

Agradecimientos especiales

Por último, quiero dar las gracias a todos aquellos compañeros que han mostrado interés en el AV Editor y han aportado sugerencias. En especial, quiero darle las gracias a Jordi Balcells, que hace unos meses probó la versión inicial y me envió un informe detallado con ideas y sugerencias que me vino la mar de bien para darle el último empujón a la herramienta.

Eso es todo, por ahora. Espero que disfrutéis del programa y que me hagáis llegar vuestros comentarios e impresiones.

P.D.: De aquí en adelante utilizaré esta misma entrada para publicar las últimas novedades en un changelog y las futuras versiones de AV Editor.

La traducción de canciones es una de las mayores dificultades que le pueden surgir a un traductor a la hora de traducir un producto audiovisual. Esto suele deberse a las restricciones derivadas de la música, la métrica o la rima, entre otros factores. Esto hace que se apliquen diversas estrategias para adaptar canciones, que a menudo obligan a hacer cambios en la letra o en la música.

En primer lugar, creo que es necesario recalcar que no hay una estrategia mágica o una fórmula perfecta que permita traducir canciones de forma perfecta. Cada canción tiene una naturaleza diferente y su estructura hace que primero debamos diferenciar entre traducción para doblaje y subtitulación, ya que las estrategias que se aplican en una modalidad u otra difieren bastante entre sí.

Lo que sí podemos advertir fácilmente es que en las adaptaciones para doblaje se suelen hacer traducciones más libres o creativas (lo que ahora se llama transcreación), mientras que al subtitular se suele traducir de una forma más literal, ya que la letra suele tratarse como una parte más del texto, pues aparece en pantalla a la par que suena la canción original.

Estrategias para subtitular una canción

A la hora de subtitular una canción, se deben seguir las pautas de subtitulación marcadas por el cliente, o las que suelen aplicarse a nivel profesional. Conviene recalcar que las canciones no siempre se traducen y que el criterio que suele emplearse varía en función de la productora o del estudio encargado de adaptar el producto, aunque generalmente se subtitulan cuando su significado guarda algún tipo de relación con el argumento. 

Por lo general, los subtítulos suelen colocarse en cursiva y suele evitarse el uso de recursos de transcreación, que sí suelen aplicarse en las versiones dobladas. Por ejemplo, cuando una canción va rimada, no suelen rimarse los subtítulos para evitar un distanciamiento excesivo de la letra original.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=6Og4NR6ZOmw?wmode=opaque]

No obstante, hay ocasiones en las que se puede usar la rima, aunque no es desde luego un recurso obligado. Recuerdo una escena de una película de miedo que traduje hace tiempo en la que el protagonista (un duende verde) solía hablar en verso o haciendo rimas. En la escena inicial de la película, el duende recitaba un poema, así que opté por armar unos subtítulos que rimaran y que a la vez acompañaran las intervenciones del personaje. Aquí podéis ver el resultado:

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=0J_m0ahNOV4?wmode=opaque]

No es precisamente una canción, pero me sirve de ejemplo para mostraros cómo me las ingenié para rimar unos subtítulos. Ayudó mucho que en varios versos la rima se hiciera con el verbo, ya que eso me permitía a veces jugar con las conjugaciones para hacer las rimas. No fue nada fácil, pero al cliente le encantó la propuesta y al final salió adelante. 🙂

Dicho esto, aquí van unos consejos en varios puntos para que puedas aplicarlos a la hora de subtitular una canción:

  • Se deben seguir las pautas de subtitulación marcadas por el cliente o las que suelan aplicarse a nivel profesional.
  • Los subtítulos suelen colocarse en cursiva, a menos que el cliente nos indique lo contrario.
  • Al subtitular, suele primar el significado por encima del uso de recursos literarios como la rima, aunque a veces esta puede mantenerse. La letra de la canción suele tratarse como una parte más del texto original.
  • Se suele utilizar una línea o subtítulo por verso. No obstante, se pueden dos colocar dos versos en un mismo subtítulo colocando cada verso en una línea.
  • Se suelen utilizar puntos suspensivos de enlace, aunque el uso de estos no es obligatorio (pero sí recomendable). En caso de dudas, es conveniente preguntarle al cliente.
  • En subtítulos accesibles o subtítulos para sordos (SPS), se suelen añadir acotaciones o un símbolo de una nota musical para que el destinatario pueda intuir que los subtítulos corresponden a una canción. No obstante, la norma UNE 153010 recomienda que los subtítulos aparezcan sobre fondo amarillo y con caracteres azules, aunque por lo general suelen aparecer en blanco y en cursiva (a menudo sobre fondo negro).

Estrategias para traducir una canción para doblaje

Cambiamos de tercio. A la hora de traducir una canción para doblaje las estrategias son diferentes a las que suelen aplicarse en el subtitulado, ya que la canción debe someterse a un proceso de adaptación que puede afectar a sus dos elementos principales: música y letra. La traducción literal no suele funcionar, a menos que se cree una nueva composición musical que se adapte a la letra nueva. Por ello, a la hora de adaptar una canción, suelen aplicarse estrategias como las siguientes:

1) Traducir la letra adaptándola a la música original. En este caso la letra puede sufrir algunas alteraciones por las restricciones derivadas de mantener la melodía original. Este es quizá el método que más se utiliza en doblaje. Todos recordamos, por ejemplo, canciones como las intros de El príncipe de Bel Air o Dragon Ball Zpor citar algunos ejemplos conocidos. Las tres me parecen unas adaptaciones muy buenas, tanto traductológicamente como musicalmente.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hBe0VCso0qs]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hA1c82miR7s]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=GHnfX1RmZX8]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=VdnSAZjOl1Q]

Esta técnica tambien se utiliza cuando los personajes de una película o serie cantan una canción, como por ejemplo cuando en The Big Bang Theory Sheldon o Penny cantan «Soft Kitty», traducida al español como «Dulce gatito», o cuando en Los Simpsons se ponen a cantar «No conquistas nada con una ensalada» (en la versión original cantan «You don’t win friends with salad»). Curiosamente, en la versión traducida se añade una rima que no existe en la versión original.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=Ds2VWVR97J0]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=g46ux3LxTvU?list=RDEz6QLCulkDs]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=0L2_RvXVMxE]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=E0wfbgFqIn4]

Yo, de hecho, también he tenido que aplicar esta técnica en alguna ocasión, como cuando al final de un capítulo de Los reyes del trueque uno de los personajes se ponía a cantar una canción con una guitarra. En esta ocasión, el doblaje iba con voz superpuesta, pero aun así la adaptación se hizo igualmente.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=wneTFGBJ4g8]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=G25ecoxWwkk]

2) Otra opción es directamente crear una canción nueva en el idioma meta que encaje con las imágenes y el estilo de la canción original. Es un recurso que se utiliza muy a menudo para traducir canciones de series de animación. Esto se hizo, por ejemplo, en series como Chicho Terremoto o Supercampeones. 

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=j0r-QqEtpgY]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hddTxhfODX0]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=CImqTuRjWm4]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=kWD3FCrz5Rw]

Canciones para inspirarse

Siempre que alguien me pregunta sobre este tema, o cuando me escriben para preguntarme dudas sobre cómo traducir una canción, suelo echar mano de algunas canciones en inglés adaptadas al castellano por artistas españoles para ponerlas como ejemplo de lo que se podría hacer. De entre los métodos que he comentado antes, el que más se suele utilizar es el primero, ya que como músicos pueden adaptar la música o hacer variaciones para adaptar la canción a la letra traducida, que también suele adaptarse.

Una canción que me parece muy acertada es «Maggie Despierta» de M-Clan, que es una adaptación de «Maggie May», compuesta por Rod Stewart. La versión en español respeta la música original, aunque con algunas variaciones. Otra canción de M-Clan que es muy conocida es «Llamando a la tierra», que es la versión en español de «Serenade from the stars» de Steve Miller Band. La versión es tan buena que mucha gente desconoce que sea una adaptación.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=7T5hYlUsQ0s]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=GHaqF_mJJzY]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=vPsdlso6-X8]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hLjAU4LWCqI]

Las versiones de M-Clan son realmente buenas y son un gran ejemplo de cómo adaptar una canción. Otra canción que me parece digna de mención es «El rock de la cárcel», de Miguel Ríos, que es una versión de «Jailhouse rock» de Elvis Presley.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=gj0Rz-uP4Mk]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=S22MdHK9Wa0]

Y para cerrar el listado de recomendaciones, una más rebuscada: una versión de «Should I Stay or Should I Go» de The Clash, interpretada por Los Fabulosos Cadillacs, una banda argentina :-).

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=cLQJVKP3YlM]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=DCC53kguDec]

Ya veis que el tema da para mucho. Hay muchos más ejemplos que se podrían comentar, pero lo dejo aquí. Espero que las estrategias y ejemplos que he compartido os sirvan en el futuro si os surge traducir alguna canción. Dicho esto, si recordáis alguna canción traducida que sea interesante o conocida, os animo a compartirla en los comentarios. Así podremos tener más ejemplos a los que echar mano.

¡Hasta la próxima entrada!

 

Uno de los temas más comentados de esta semana es el esperado desembarco de Netflix en España, una gran noticia para el sector audiovisual, sobre todo por la amenaza que puede suponer para la industria española su modelo de negocio a medio/largo plazo. Hace tiempo ya hablé en el blog sobre la conveniencia de un sistema más ligado al modelo de PPV o de televisión bajo demanda, y Netflix en cierto modo parece inclinarse más hacia este modelo que otros servicios de la competencia, pero con algunas carencias e inconvenientes. Empecemos por el principio:

Los inicios de Netflix y la caída de Blockbuster en Estados Unidos

Antes de entrar de lleno en analizar Netflix y el resto de servicios que podemos usar aquí en España, considero importante analizar y entender la historia del hundimiento de Blockbuster, una franquicia de videoclubs que quebró a finales de los 90, para así entender por qué Netflix puede ser tan importante y por qué el modelo tradicional de alquiler dejó de ser rentable desde entonces.

En aquella época (finales de los 90), Netflix fue una de las empresas pioneras en ofrecer servicios alternativos al videoclub tradicional en Estados Unidos. Mientras BlockBuster seguía un enfoque tradicional basado en el alquiler presencial de los productos audiovisuales en sus establecimientos, con recargos por devoluciones o pagos atrasados (similar a lo que han hecho aquí los videoclubs de toda la vida), Netflix comenzó a ofrecer un servicio de alquiler por correo e invirtió en crear una de las primeras plataformas con catálogo online para la distribución y consumo de productos audiovisuales en formato digital. Esto hizo que Netflix eliminara la barrera de tener que disponer de un gran número de establecimientos para ofrecer un catálogo amplio a sus clientes.

blockbuster closing

Chris Anderson bautizó a este fenómeno como long tail o cola larga. Básicamente, la cola larga es un símil para explicar que una tienda online puede albergar un mayor número de productos que una tienda física. Este fenómeno es lo que está detrás del auge de servicios como Netflix o Amazon frente a otros tradicionales como Blockbuster. En otras palabras, se descubrió que el modelo digital era mucho más rentable que el tradicional al eliminar numerosas barreras comerciales, principalmente la barrera física del espacio y de la distribución desde establecimientos.

Modelo Cola Larga

Al poco tiempo, Blockbuster quebró de forma progresiva, tal y como se anunció en su momento, por culpa del auge de las descargas en Internet. Aunque en realidad también influyeron sobremanera la crisis económica y el hecho de que otras compañías como Netflix o Redbox se adaptaran antes y mejor que ellos a los servicios de visualización por streaming a través de Internet. Muchos vieron en la quiebra de Blockbuster la muerte del sistema de videoclub tradicional, dado que ya no tenía sentido ir presencialmente a alquilar una película porque los usuarios podían hacerlo por otros medios más cómodos (legalidad y moralidad aparte).

El problema de las descargas de Internet

La evolución de la era analógica a la digital, cuyo principal exponente en el mundo audiovisual fue la transición de las ya antiguas cintas VHS a los DVD, junto con el posterior surgimiento de las televisiones inteligentes, facilitó la propagación de los productos audiovisuales a través de Internet, bien mediante el ripeo de los DVD originales (y su posterior publicación en redes de descarga como las P2P o en servicios de descarga directa como las ya extintas Rapidshare o Megaupload, entre otras), bien mediante la subida de estos productos a páginas web con servicio de alojamiento y reproducción de vídeos, como YouTube, Vimeo o similares. Dicho de una forma sencilla, el formato de DVD facilitaba la extracción del material audiovisual y su propagación por Internet (si quieres profundizar sobre cómo extraer los archivos de vídeo de un DVD te recomiendo que le eches un vistazo a esta entrada).

En consecuencia, desde entonces los consumidores pueden descargar o reproducir sus películas y series favoritas sin demasiado esfuerzo desde Internet. Por tanto, ¿para qué pagar por consumir un producto si los usuarios pueden hacerlo gratis? Ética y moral aparte, lo cierto es que era una tontería acercarse al videoclub pudiendo descargarlo todo desde casa. Esto también se aplica a los subtítulos, ya que desde el surgimiento y estandarización del formato Subrip (SRT), los usuarios pueden crear sus propios subtítulos y subirlos a Internet. Esta situación ha generado un debate muy profundo respecto a la sostenibilidad del sistema de mercado tradicional, en caída evidente por las descargas de Internet y por la digitalización de los productos (y por no saber adaptar el modelo a estos últimos).

Del videoclub a Netflix en España

En España los videoclubs han sobrevivido más tiempo quizá por la reticencia de muchos usuarios a abandonar el sistema de toda la vida, o por la lentitud de la industria para adaptarse a los modelos de streaming. En cualquier caso, la decadencia del sistema tradicional, aunque lenta, ha sido inevitable, y cada vez hay menos usuarios que utilizan el videoclub.

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Videoclub cerrado en Almería.

El mercado ha evolucionado de la mano de las operadoras telefónicas, que han comenzado a ofertar servicios de televisión por cable con aplicaciones online para televisiones inteligentes, ordenadores, videoconsolas y dispositivos táctiles que incluyen, entre otros atractivos, un catálogo de películas y series. Es el caso del ya famoso Yomvi de Movistar+, y del resto de aplicaciones similares ofrecidas por Orange, Vodafone y demás operadores.

La idea parece que ha cuajado bien entre los consumidores, aunque el sistema quizá no es el que dé una mayor libertad a los usuarios. Para empezar, en el caso de Yomvi, por ejemplo, para poder utilizarlo los usuarios tienen que ser clientes de Movistar y haber contratado previamente una tarifa de Internet, ADSL o teléfono para pasar a utilizar un paquete especial llamado Fusión. Esto significa que el usuario está obligado a pagar solo para tener acceso al catálogo. A partir de ahí, en función del plan de suscripción que se contrate, los usuarios pueden acceder a unos contenidos u otros.

El sistema Yomvi parece que funciona bien (yo mismo lo utilizo y doy fe de que está bastante bien), pero obliga al usuario a pagar un precio engordado que puede ascender hasta los 65 euros mensuales en un paquete que, eso sí, incluye Internet, el teléfono y una línea móvil. Personalmente, creo que podrían hacer mucho más por hacer que a Yomvi pudieran acceder más usuarios, bien liberándolo para usuarios de otras operadoras, bien ofreciéndolo como un servicio individual a un precio más asequible.

¿Qué diferencia a Netflix del sistema Yomvi? ¿Es mejor o peor?

La principal diferencia que aporta es que puedes suscribirte directamente a su catálogo sin necesidad de haber contratado un paquete que incluya Internet, teléfono o similar. En ese sentido, podemos decir que es más flexible y da más libertad al usuario. Pero por otro lado debemos tener en cuenta que para usar Netflix necesitamos Internet, por tanto es probable que muchos usuarios prefieran contratarlo todo con el mismo operador, sobre todo si ofrecen una buena tarifa.

Otra diferencia importante es con respecto al catálogo. De momento, el catálogo de Netflix es bastante más limitado que los catálogos de Yomvi+ y los de las televisones de Orange y Vodafone, principalmente porque las operadoras suelen adquirir los derechos en exclusiva de contenidos que interesan a un gran número de espectadores, bien por adquirir los derechos de emisión de determinados productos, como ocurre por ejemplo con Juego de Tronos (cuyos derechos de emisión en España los tiene Movistar+ en exclusiva) o los eventos deportivos; bien por incorporar en su catálogo a los canales que emiten los estrenos de las series del momento. como ocurre con The Walking Dead (Fox), Modern Family (Fox), Castle (AXN), Anatomía de Grey (Fox) o The Big Bang Theory (TNT), por citar algunos ejemplos.

En cambio, en Estados Unidos los usuarios de Netflix pueden acceder a muchos más títulos que los usuarios españoles. Pero en España, Netflix ni siquiera puede emitir los estrenos de las series que ha autoproducido, como House of Cards o Orange is the New Black, porque Movistar+ se hizo con sus derechos hace tiempo. No obstante, si amplían el catálogo español y emiten las series y películas del momento, es probable que ganen mucho terreno a la competencia. El problema es que es difícil adivinar hasta qué punto van a lograrlo, ya que en España hay una clara tendencia a monopolizar los productos audiovisuales para explotarlos al máximo. Por poneros un ejemplo, Wuaki.tv lleva funcionando en España desde 2012 con un sistema similar a Netflix y aún no ha conseguido hacer sombra a la competencia, principalmente porque su catálogo no es lo suficientemente completo.

Conclusiones

En mi opinión, las alternativas al sistema tradicional, como las de Yomvi o Netflix han llegado algo tarde a España, y los usuarios son reacios a abandonar la comodidad de las descargas gratuitas. Personalmente, (y llamadme iluso) quiero pensar que hay usuarios que de algún modo valoran aportar su granito de arena al sector audiovisual consumiendo de forma legal (Movistar+ cuenta apróximadamente con 3,6 millones de clientes), pero me temo que esta situación ha generado una brecha en los perfiles de los consumidores. Ahora claramente podemos diferenciar entre los usuarios que están dispuestos a pagar/pueden pagar y contribuyen a la sostenibilidad del sector, y los que no y recurren a la descarga gratuita por diferentes motivos o circunstancias. Y aquí distinguiría también entre los usuarios que prefieren consumir contenidos con baja calidad (y aquí incluiríamos también la calidad de los subtítulos y traducciones) y los que prefieren invertir en un producto óptimo y de buena calidad (no es lo mismo descargar una película en baja resolución y pillar unos subtítulos mal hechos, que ver la misma película en HD con los subtítulos profesionales). Ahora, en definitiva, la pelota está en el tejado de los usuarios, que son los que deciden si pagan o no por consumir un producto (y por tanto si se suman o no al sistema).

Respecto a Netflix, el tiempo dirá si es capaz de hacer sombra a las operadoras telefónicas o no, que son las que controlan ahora mismo las emisiones y las que ofrecen servicios similares al suyo. Personalmente creo que les llevará bastante tiempo, ya que tienen que seguir ampliando su catálogo para atraer a los clientes que ya utilizan servicios como Yomvi+ y que tienen acceso a más contenidos de los ofrecidos por Netflix a día de hoy. Reconozco que el modelo de Netflix me gusta mucho, pero considero que aún les queda mucho camino por recorrer para ganarse el beneplácito de los usuarios españoles.

Lo ideal, en mi opinión, sería que todos pudiéramos acceder de forma libre a un catálogo en el que pudiéramos alquilar o comprar los productos que queramos ver. Como comenté hace tiempo, las televisiones inteligentes están más que preparadas para este sistema y estoy seguro de que algo así aumentaría la demanda. Pero me temo que, de momento, el modelo no favorece este sistema, así que nos toca conformarnos con lo que tenemos.

En cualquier caso, la llegada de Netflix es algo positivo y, con suerte, hará que en el futuro se produzcan nuevos cambios en el modelo de oferta y demanda de los productos audiovisuales.

¿Y tú, qué piensas al respecto? ¿Te convence la propuesta de Netflix? ¿Crees que es bueno para el sector? ¿Qué vaticinas para el futuro?

Escribo estas líneas para comentar o, más bien, opinar sobre un artículo que publicó Juan Gómez-Jurado ayer en el diario ABC titulado «Venganza contra la traducción» en el que critica al doblaje y a los traductores. La verdad es que ha sido bastante polémico y ha encendido a muchos traductores por el tono ofensivo que desprendía. Para aquellos que no lo hayáis leído, lo podéis leer directamente desde su Twitter, ya que subió una foto del artículo para que todos pudieran leerlo:

 


Lejos de que estas líneas puedan interpretarse como una pataleta (no soy yo el traductor de la película y suelo ignorar este tipo de críticas), mi intención es simplemente arrojar un poco de luz sobre el tema para que aquellos que piensan que los traductores y el doblaje son un cáncer le den un poco al coco y entiendan su significado como técnica de adaptación y mecanismo de cultura. Nosotros también tenemos derecho a dar nuestra opinión, y ya que él la ha dado en calidad de periodista y escritor, yo voy a darla ahora como traductor audiovisual.

A continuación, voy a intentar desmontar algunos tópicos que se mencionan en el artículo, sobre todo los más hirientes para los traductores y los profesionales del doblaje. Algunos ya los comenté en esta entrada, pero no está de más recordarlos.

El tópico de que las malas traducciones son siempre culpa del traductor

No voy a entrar al trapo de valorar si las traducciones que se critican en el artículo son mejores o peores, aunque desde una óptica lingüística no considero que sean incorrectas. Desde la butaca y a toro pasado es muy fácil acuchillar al traductor. De hecho, todos hemos disfrutado en algún momento comentando gazapos del doblaje, pero siempre desde la curiosidad y el respeto y evitando la crítica fácil de barra de bar.

Dicho esto, decir que una mala traducción es culpa del traductor es como afirmar que un fallo en la numeración de un libro es culpa del escritor. El proceso de doblaje es una cadena de trabajo en la que participan numerosos profesionales de diferentes sectores: traductores, ajustadores, actores, directores, técnicos de sonido, coordinadores de producción… El traductor es uno de los primeros eslabones de esa cadena de trabajo. Esto implica que el guion que entrega a los estudios y las productoras no es más que un mero borrador sujeto a cambios sobre los que, en la mayoría de ocasiones, el traductor no tiene ni voz ni voto. ¿Significa eso que el traductor está exento de culpa? En absoluto, puede que sea suya, pero también es posible que la decisión final la haya podido tomar el revisor, el ajustador o el director de doblaje (o todos en conjunto). Por tanto, para saberlo con certeza, habría que preguntárselo a ellos primero. En otras palabras, habría que documentarse.

El tópico de que el doblaje tiene la culpa de que en España no se hable bien en inglés

Para entender la influencia que el doblaje pueda haber tenido o no sobre el aprendizaje de idiomas en España, primero tendríamos que analizar los factores históricos que provocaron que el doblaje fuera la técnica elegida por España y otros países de Europa para la adaptación de las películas y productos audiovisuales que venían de Hollywood. El doblaje surgió en la década de los años 30 como una de las soluciones a los problemas derivados de la transición del cine mudo al cine sonoro, y se planteó como respuesta al poco éxito que tuvieron las versiones multilingües y las versiones subtituladas en varios países de Europa. Quizá el acontecimiento más recordado fue el estreno de The Jazz Singer en París en el año 1929, que suele considerarse una de las primeras emisiones con subtítulos de la historia del cine.

“In 1929 The Jazz Singer (Alan Crosland, 1927) was screened in Paris with subtitles but the initial curiosity for sound films was not enough to convince French viewers to watch subsequent films with subtitles. It quickly appeared that subtitling would not satisfy mass audiences. Other strategies were tested.”¹

Este rechazo provocó que la Paramount abriera en el año 1930 unos estudios en Joinville para producir versiones multilingües en hasta 14 idiomas diferentes. Sin embargo, las versiones multilingües también fracasaron, principalmente por su elevado coste (imaginad lo que costaría ahora mismo grabar Juego de tronos en inglés, francés, alemán, italiano y español con actores diferentes) y porque no consiguieron convencer al público de la época², que quería ver a las grandes estrellas de Hollywood en sus pantallas. Los estudios acabaron cerrando en el año 1932 y se convirtieron en unos estudios de doblaje. La apertura de esos estudios de doblaje marca el inicio de la historia del doblaje en Europa, dado que desde ese momento empezaron a producirse las primeras películas dobladas para Francia, España, Italia o Alemania (FIGS). Aquí podéis ver también un mapa con las técnicas de adaptación que se impusieron en los diferentes países de Europa.

TecnicasEuropa

Efectivamente, en los países nórdicos (entre ellos Noruega y Dinamarca, que son los citados por Juan Gómez-Jurado en su artículo) se acabó optando por la subtitulación, principalmente porque su mercado era más pequeño que el de los FIGS y los costes eran mucho menores.

Con este ladrillaco de historia solo quiero aclarar que el doblaje entró en España principalmente por la influencia de Joinville y por el rechazo al subtitulado. Las causas del rechazo fueron principalmente culturales (en aquella época la tasa de alfabetización era bastante baja y al público le costaba leer más que ahora) y económicas. Una vez se impuso el doblaje, la tendencia se mantuvo durante las décadas siguientes. Por tanto, no creo que sea acertado ni justo culpar al doblaje de las carencias idiomáticas de la sociedad española. Antes de apuntar al sector del cine y al sector del doblaje, yo creo que deberíamos apuntar al sector político y al sector educativo. Y aquí también debemos tener muy en cuenta otros factores históricos. No podemos olvidar que, hasta la década de los 70, el francés era la lengua extranjera más estudiada en España en detrimento del inglés, que adelantó al francés unos años más adelante. Eso significa que los estudios de inglés en España apenas llevan 3 o 4 décadas en funcionamiento (y menudo funcionamiento). Y no voy a entrar a valorar el nivel de docencia ni los planes de estudio porque entonces no acabaría nunca. Con esto quiero decir que el doblaje de los productos audiovisuales es necesario para poder llegar a toda la población.

¿Significa esto que los españoles somos idiotas? Yo creo que más bien somos víctimas. Es evidente que todavía hay mucho trabajo por hacer en materia de educación hasta conseguir equipararnos con otros países que han tenido al inglés como primera lengua extranjera desde hace más tiempo. Decir que el doblaje crea idiotas es una afirmación bastante injusta y poco acertada. Sería más justo decir que el doblaje es un instrumento que ha permitido que miles de películas extranjeras hayan podido emitirse en España, con todo lo que eso implica a nivel de transmisión de cultura. No niego que los gazapos o los cambios no hayan podido perjudicar a muchas de estas películas (aunque, ojo, hay casos en los que los cambios son beneficiosos), pero sin el doblaje es probable que ni siquiera hubieran llegado a emitirse en España. Otra cosa muy distinta es el uso que se hiciera del doblaje en España durante la época del franquismo en pro de la censura, pero ese es un tema aparte que no solo afectó a la televisión y al cine, sino también a los medios de comunicación, los libros o la música, por citar otros ejemplos. Y de eso tampoco tienen la culpa ni los traductores, ni los artistas, ni los escritores, ni los profesionales del doblaje.

El tópico de que el doblaje es una farsa y que es mejor ver las películas en VO

“Doblar es robarle la voz al actor su voz, al espectador miles de matices y violar el producto final.”

Este comentario es el típico comentario de sobremesa dominguera. Quizá es el más hiriente y, al mismo tiempo, el que demuestra mayor ignorancia sobre el tema. Además, por si eso fuera poco, califica a los profesionales del doblaje de ladrones y violadores, que no es moco de pavo.

En fin, vamos a poner las cosas en su sitio. Doblar es adaptar un producto audiovisual para que los espectadores puedan consumir ese producto en su lengua materna y garantizar así su difusión. Como ya hemos comentado antes, el doblaje se impuso como técnica de adaptación tras la transición del cine mudo al cine sonoro hablado, así que fue la opción elegida por el público y por la industria para adaptar películas. Y es precisamente en esa palabra en donde está la clave. Las versiones dobladas, al contrario que ocurre en las versiones subtituladas, son adaptaciones que pueden estar sometidas a cambios. Esos cambios pueden gustar o no, pueden ser más o menos correctos, pero forman parte del proceso de adaptación y hay que aceptarlos.

Lo que no podemos dejar pasar es que, a lo largo de todas estas décadas, gracias al doblaje varias generaciones han podido disfrutar de innumerables películas procedentes de Hollywood y otros países. ¿Cómo si no podrían haber visto nuestros abuelos películas como Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot) o El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard)? Ah, y ahora que he mencionado lo de los otros países. ¿Os suenan Seppuku o El infierno del odio? Pues si no las habéis visto, os invito a verlas en versión original, pero sin subtítulos ni nada, para que así podáis disfrutar de ellas en toda su esencia. Ah, por cierto, se grabaron en japonés…

El tópico de que los títulos de las películas son culpa del traductor

Ya sé que en el artículo se critica a los ejecutivos de las distribuidoras y no a los traductores, pero es otro comentario que suele salir de bocas de ignorantes en la materia. Merche García Lledó publicó hace unas semanas una entrada en su blog en la que se analizaba el papel del traductor en la elección de los títulos de las películas. Invito a todos (incluido al señor Juan Gómez-Jurado) a que lo leáis, porque en él se incluyen varios argumentos de Frederic Chaume, con los que explica cómo se eligen esos títulos y el grado de influencia que tienen los traductores en la toma de decisiones, que suele ser mínimo.

Es cierto que desde hace unos años hay una tendencia a traducir ciertos títulos de películas con un toque cómico que a veces es un tanto exagerado. Aquí van algunos ejemplos: ¡Este cuerpo no es el mío! (The Hot Chick), La salchicha peleona (Beverly Hills Ninja), Viaje de pirados (Road trip), La madre de todos los desmadres (Hot Shots)… Por no hablar de las películas protagonizadas por Leslie Nielsen cuya fórmula del éxito siempre fue verbo + «como puedas»Aterriza como puedas (Airplane!), Acampa como puedas (Family Plan), Agárralo como puedas (The Naked Gun), Espía como puedas (Spy Hard), Asegúrate como puedas (Safety patrol!), Esquía como puedas (Kevin of the North), Despega como puedas (A Space Travesty) y alguna más que ahora mismo no recuerdo. También hay otros casos de sagas similares como la protagonizada por Martin Lawrence, con títulos como Esta abuela es un peligro (Big Momma’s House) o Esta abuela no es mi padre (Big Mommas: Like Father, Like Son); o las secuelas de Los Padres de ella (Meet the Parents), con títulos similares: Los padres de él (Meet the Fockers) Ahora los padres son ellos (Little Fockers).

Mi intención al citar estos títulos no es criticarlos. Todo lo contrario, es analizar por qué se tradujeron así. No hay que ir a Salamanca para llegar a la conclusión de que los títulos de estas películas siguen una clara estrategia comercial. Es decir, son títulos que VENDEN, y como vendieron en el pasado, se siguen utilizando (si algo funciona, no lo cambies). Yo personalmente no suelo consumir este tipo de películas, pero la realidad es que tienen su público en España y este mecanismo es una forma de venderlas que funciona desde hace mucho tiempo. Y ojo, tampoco creo que haya que calificar de idiotas a los que las consumen, porque tienen un público muy amplio tanto en España como en otros países.

Lo que sí puedo afirmar con total tranquilidad es que el traductor no es el responsable de que se tomen estas decisiones. Yo mismo he traducido varias películas y series de televisión para doblaje y, que yo recuerde, solo aceptaron mis propuestas en un par de ocasiones. La realidad es que el marketing y las ventas suelen estar por encima de criterios lingüísticos, aunque a veces eso traiga como consecuencia títulos poco acertados a nivel traductológico.

Conclusión

En fin, dejando a un lado las tonterías y las polémicas, yo creo que el doblaje es una técnica de adaptación que nos ha dado más de lo que nos ha quitado, y eso también es justo reconocérselo a todos los que lo hacen posible. Hay muchos profesionales que trabajan incansablemente y a contrarreloj para adaptar los productos audiovisuales y conseguir que podamos verlos en los cines en nuestra lengua materna pocos días después de su estreno en los países de origen. Esto no significa que no podamos criticar u opinar sobre malas traducciones, pero antes de hacerlo sería conveniente ponerse en el lugar de estos profesionales y entender en qué consiste su trabajo y cómo lo desarrollan.

Referencias bibliográficas

¹Nathalie Régnier et Anaïs Le Fèvre-Berthelot, « ‘It’s All About Performance’, An Interview with Dubbing Director Nathalie Régnier », InMedia [En línea], 5 | 2014, publicado el 17 de septiembre 2014, consultado el 9 de mayo de 2015. URL: http://inmedia.revues.org/793

²Nathalie Régnier et Anaïs Le Fèvre-Berthelot, « ‘It’s All About Performance’, An Interview with Dubbing Director Nathalie Régnier », InMedia [En línea], 5 | 2014, publicado el 17 de septiembre 2014, consultado el 9 de mayo de 2015. URL: http://inmedia.revues.org/793

Quizá la pregunta más adecuada para el título sería, «¿Cómo traduzco yo un DVD?», porque en realidad no considero que mis métodos sean los más ortodoxos, pero en cualquier caso me dan buen resultado. En las últimas semanas, he tenido la gran oportunidad de hacerme cargo de la traducción y el doblaje (con voz superpuesta) de una colección de DVDs sobre fisioterapia y rehabilitación. Ha sido un proyecto bastante ambicioso y a la vez muy gratificante con el que he podido aplicar y a la vez ampliar mis conocimientos sobre edición de audio y vídeo. Tan satisfactorio ha sido el resultado, que me he animado a contaros cómo lo he hecho. Vamos al grano sin más dilaciones:

1. Sobre el encargo

El encargo ha consistido en la traducción, doblaje y adaptación del material audiovisual. Por tanto, el objetivo ha sido añadir una voz superpuesta que traduzca las intervenciones del narrador original, traducir los menús, rótulos y gráficos que aparecen a lo largo del DVD y reeditar de nuevo el DVD.

comosetraducedvd

2. Recepción del material

Mi cliente se encargó de enviarme los DVDs por mensajería urgente. En realidad, lo normal en este tipo de encargos sería trabajar directamente con los archivos originales en los formatos editables correspondientes, pero en esta ocasión tuve que trabajar directamente con el DVD original editado en inglés, lo cual complicó bastante las labores de edición, dado que los archivos que contiene un DVD editado no están en formato editable y son por tanto más difíciles de manipular.

Una vez grabados y editados, los DVDs suelen incluir archivos en los siguientes formatos:

  • Archivos VOB (Video object): los archivos VOB contienen fundamentalmente datos de vídeo y audio, y también otros datos adicionales relativos a los menús del DVD y a los subtítulos (si los hubiera). Son los archivos más importantes. Si el DVD no incluyera estos archivos, no sería posible reproducir ninguna imagen.
  • Archivos IFO (Information): los archivos IFO contienen información en formato de tablas (textos, etiquetas, descripciones, parámetros, etc.) que es procesada por el reproductor de DVDs para facilitar la navegación al usuario.
  • Archivos BUP (Backup): los archivos BUP son copias de seguridad de los archivos IFO que se activan si los archivos IFO fallan.

Si bien es cierto que los archivos VOB son los más importantes y los que mas datos contienen, hay reproductores que no reproducen DVDs si estos no contienen los archivos IFO y BUP correspondientes.

CapturaDVDsFormatos Ilustración 1. Ejemplo de los archivos que contiene un DVD (VOB, IFO y BUP).

3. Traducción de los contenidos del DVD

Antes de entrar de lleno a la fase técnica, primero hay que traducir todos los contenidos del DVD: menús, rótulos, gráficos, créditos, diálogos, etc. Para ello no necesitamos hacer nada especial a nivel técnico, simplemente reproducir el DVD y traducir su contenido. Como ya sabéis, suelo recomendar VLC para este tipo de proyectos. VLC nos va a permitir cargar el DVD y acceder a los menús al igual que lo haría un reproductor convencional de DVD, por tanto es bastante útil. Otra opción puede ser extraer primero los archivos de vídeo del DVD para no tener que estar cargando los menús constantemente.

En cualquier caso, el objetivo final de esta larga fase es generar un guión que pueda servirnos para las fases posteriores de grabación, edición y posproducción. Yo opté por generar el típico guión que suele generarse para realizar doblajes: una tabla que incluyera los códigos de tiempo y los diálogos del narrador, que en esta ocasión era solo uno, por tanto no era necesario añadir su nombre constantemente. En esta fase me ayudó enormemente Aitziber Elejalde, que ha colaborado como traductora en el proyecto, lo que me ha permitido dedicar más tiempo a todas las labores técnicas (¡gracias, Aitzi!). 🙂

4. Preparación del material audiovisual

Para poder manipular los archivos del DVD, primero tendremos que copiarlos a nuestro disco duro. Para acceder a ellos, bastará con abrir el explorador de archivos y abrir al directorio del DVD. Una vez dentro, podremos ver los archivos VOB, BUP e IFO de una forma similar a como se ven en la Ilustración 1. Acto seguido, los seleccionaremos todos, los copiaremos y los pegaremos en una carpeta nueva. Dicha carpeta será la nueva carpeta del proyecto, así que huelga decir que conviene tenerla bien localizada.

5. Manipulación de los archivos

Para poder traducir el material audiovisual de nuestro DVD, tendremos que editar manualmente los archivos VOB. Para ello, tendremos que utilizar un editor de vídeo que pueda manipular estos archivos. Editores como Adobe Premiere, Sony Vegas o Camtasia pueden cumplir bien con este propósito. Si no tienes un editor que te permita abrir directamente los archivos VOB, puedes utilizar un conversor de formato como Format Factory para pasar los archivos VOB a formato MPEG, MP4 o AVI. Para editar los vídeos, también puedes utilizar editores gratuitos como EZVid o Avidemux. Son más simples e incluyen menos opciones que los editores anteriores, pero son suficientes para proyectos de este tipo.

En esta ocasión, elegí trabajar con Adobe Premiere, dado que me permitía editar directamente los archivos VOB sin necesidad de convertirlos a otro formato. Los pasos a dar dentro del programa serían los siguientes:

  • Importar los archivos VOB dentro de Premiere. Es recomendable editar cada archivo VOB por separado, por tanto habría que crear un proyecto diferente para cada archivo. De esta forma trabajaremos de una forma más ordenada. Una vez tengamos creado nuestro proyecto, importaremos los archivos haciendo clic en Archivo/Importar… o presionando el atajo de teclado Ctrl + I.

Captura de pantalla 2014-09-14 19.10.20

  • Una vez importados, tendremos que añadir los vídeos a la línea de tiempo para poder manipularlos y grabar las voces. Para ello, simplemente tenemos que hacer clic en el archivo de vídeo correspondiente y arrastrarlo dentro del recuadro «Línea de tiempo», ubicado en la parte inferior derecha de la interfaz del programa. Cuando tengamos los archivos en la línea de tiempo, ya estaremos listos para pasar a la fase de grabación.

CapturaPremiere

6. Grabación de voces

Para grabar las voces, vamos a necesitar como mínimo un micrófono, aunque es recomendable disponer de una buena tarjeta de sonido o interfaz USB (o un micrófono USB de calidad como los que comercializa la empresa Blue). Huelga decir que cuanto mejor sea nuestro equipo, mejor será la calidad final del sonido.

Una vez tengamos nuestro micrófono instalado y enchufado, tenemos que activarlo dentro de Premiere. Para ello, debemos hacer lo siguiente:

  • En primer lugar, debemos activar el Mezclador de pista de audio. Esto lo haremos haciendo clic en Ventana/Mezclador de pista de audio. Cuando hagamos clic, nos debe aparecer el mezclador en la ventana superior izquierda.

CapturaPremiere2

  • Acto seguido, debemos asegurarnos de que nuestro micrófono y nuestro dispositivo de audio están habilitados. Para ello, tendremos que hacer clic en Edición/Preferencias/Hardware de audio…

CapturaPremierePreferencias

  • Y deberemos seleccionar el dispositivo de audio correspondiente en el cuadro diálogo que nos aparece. Tendremos que seleccionarlo desplegando la pestaña Audio de escritorio de Adobe y haremos clic en Aceptar.

CapturaPremierePreferencias2

  • El próximo paso consistirá en habilitar una de las pistas de audio del proyecto para poder grabar en ella. Esto lo haremos desde el Mezclador de pista de audio que activamos anteriormente. Tan solo tendremos que hacer clic en el botón “R”. Cuando lo activemos, tendremos que comprobar la ganancia de nuestro micrófono y ver si todo funciona correctamente. Puedes dar unos toquecitos con el dedo en el micrófono para comprobar si se enciende la barra de sonido del mezclador. De ser así, todo estará correcto.

CapturaPremiereRecord

Debemos tener cuidado de no habilitar para grabar la Pista 1, pues de ser así lo que haremos será grabar encima del audio anterior y perderemos el audio original del DVD. Es conveniente grabar en una pista nueva para luego poder ajustar los volúmenes de cada pista en el mismo mezclador.

Para empezar con la grabación, simplemente tendremos que hacer clic en el botón Grabar, que es un círculo rojo que aparece en la barra central del programa. A partir de este momento, los audios que grabemos nos irán apareciendo directamente en la pista seleccionada. De aquí en adelante, simplemente tendremos que ir grabando nuestros audios hasta terminar con la grabación de voces. La edición la dejaremos para después.

BotónRecord

7. Edición de audio

Si el audio se ha grabado adecuadamente, ahora simplemente tendremos que ajustar los volúmenes de las pistas de audio para generar el voice over. Yo suelo dejar el la ganancia de la pista nueva a nivel 0 y reduzco la ganancia de la pista original a -9 o -10, aunque para conseguir el efecto deseado lo mejor es hacer pruebas hasta que el oído nos diga que los volúmenes están bien equilibrados. Hay que tener en cuenta que no queremos eliminar por completo el audio de la pista original. Queremos que se intuya, pero sin llegar a interferir en la pista nueva. Por tanto, no debemos bajar demasiado el volumen, ni tampoco dejarlo demasiado alto. Hay que buscar un término medio. De esta forma, conseguiremos un voice over bien equilibrado.

8. Edición de rótulos, gráficos e insertos

Esta labor es quizá una de las más complicadas, pues en mi caso he tenido que volver a crear los rótulos y superponerlos sobre los anteriores. Para ello,utilizo las herramientas que incorpora Premiere. Solo hay que utilizar el editor gráfico que incorpora Premiere e ir añadiendo tantos elementos como sean necesarios. Para añadir elementos gráficos a los vídeos, utilizaremos el botón Nuevo elemento, ubicado en el recuadro inferior izquierdo. Lo normal será crear nuestros títulos en el editor o añadir capas de ajuste, según convenga.

CapturaNuevoElemento

CapturaEditorPremiere

9. Exportación de medios

Una vez estén listos los rótulos, estaremos listos para exportar los archivos finales de vídeo. Para ello, haremos clic en Archivo/Exportar/Medios… o presionaremos el atajo de teclado Ctrl+M. Esto nos permitirá acceder a un cuadro diálogo en el que podremos configurar los ajustes de la exportación.

ExportarMedios

CapturaAjustesExportación

Lo normal será elegir un formato del tipo MPEG, dado que los archivos VOB son en realidad archivos MPEG codificados para DVD. De esta forma, nos aseguraremos de preservar la calidad original del vídeo. En este cuadro de diálogo debemos, por tanto, asegurarnos de elegir el formato adecuado y prestar atención a atributos como los fps (fotogramas por segundo), la resolución (píxeles por pulgada) o el bitrate, que son los atributos básicos que nos ayudarán a conseguir una calidad óptima. Una vez esté todo listo, haremos clic en Exportar, y ya solo tendremos que esperar que se generen los nuevos archivos de vídeo.

10. Creación del menú de DVD (autoría)

Una vez tengamos listos los archivos de vídeo, tendremos que crear el menú de nuestro DVD. Para ello, podemos utilizar herramientas como Adobe Encore CS6 o DVDStyler. En esta ocasión, he preferido utilizar DVDStyler, que además es gratuito y permite configurar los menús con facilidad. En la misma web de DVD Styler explican cómo crear un menú, así que simplemente tuve que seguir cada uno de los pasos hasta generar el DVD final. Aquí tenéis una captura del menú que creé para el DVD con DVDStyler.

Captura-premiere

¿No ha quedado mal, verdad? 😛

Lo cierto es que el proceso es largo, pero, una vez aprendes a dar cada uno de los pasos, se convierte en una labor muy entretenida y gratificante. Sobre todo cuando haces clic en Créditos y ves tu nombre en pantalla.

CapturaCréditos

Voilà! ¡Otro proyecto más terminado! 😀 Espero que os haya gustado leer cómo ha sido el proceso y que hayáis aprendido algo de la experiencia. A mí me ha resultado duro, pero al final ya veis lo gratificante que es. 

¡Hasta la próxima!

Ayer por la tarde abrí Twitter y llegué hasta este artículo escrito por el mismísimo Antonio Muñoz Molina, en el que señala al doblaje como uno de los agentes responsables del desconocimiento de idiomas en España… y de parte de la tontuna de este país.

Así, sin más. Sin pensar en la cantidad de profesionales cualificados que trabajan dentro del doblaje: traductores, actores, directores, ajustadores, técnicos de sonido e imagen… Sin profundizar en el gran trabajo que hay detrás de la adaptación de un producto audiovisual para garantizar su calidad final. Sin mencionar las aportaciones que puede haber hecho el doblaje a este país en términos de difusión de lengua y cultura.

Todo esto me hizo reflexionar acerca de la concepción que tiene la sociedad en general acerca de lo que es el doblaje. Esta concepción, dicho sea de paso, no es precisamente buena, pero lo peor de todo es que se basa en muchos casos en comentarios y prejuicios completamente falsos que la gente entiende por hechos reales. Aquí van algunos:

  • «El doblaje es una mentira, un engaño para el espectador». Puedo comprender que haya gente que tenga la sensación de que, al ver un producto doblado, se estén perdiendo una parte importante de la actuación del reparto original. Principalmente, el audio, pues es el elemento que se sustituye o se solapa (en función de si la técnica es lip sync o voice over). No obstante, de ahí a decir que el doblaje es un engaño hay un trecho bastante grande. El doblaje, para bien y para mal, es una disciplina que siempre se ha mantenido en la sombra, al igual que ocurre con la traducción y los traductores. Al no ser una disciplina visible, es posible que muchos espectadores ni tan siquiera lleguen a plantearse la autenticidad del producto que están viendo, o que la pongan en entredicho sin conocimiento de causa. No obstante, todas las películas, series y programas tienen un apartado de créditos y en él, por lo general, se menciona a los profesionales que participan en el proceso de doblaje. No se engaña a nadie y desde hace un tiempo el espectador ya puede elegir si quiere o no quiere ver el producto doblado. Otra cosa distinta es que no se apueste por emitir productos en VOS o VOSE directamente en la televisión o en el cine, de lo cual son responsables los encargados de confeccionar las parrillas televisivas, o las personas que influyan en la decisión de qué programas se emiten y cómo se emiten. En cualquier caso, el doblaje es un arte, una técnica realmente complicada tras la cual hay un sector profesional completo que, con sus virtudes y sus defectos, hace posible la difusión de productos audiovisuales procedentes de otros países y grabados en otras lenguas.

Creditos

  • «Los subtítulos son mejores que el doblaje, porque así puedes ver la versión original y enterarte de todo». Este comentario, más que una realidad, es más bien una afirmación bastante discutible. Los subtítulos NO siempre pueden recoger todo lo que dicen los personajes de un producto audiovisual. El ojo humano, por más que nos duela, también tiene sus limitaciones y no puede leer más de un determinado número de caracteres por segundo. Esto provoca que los subtítulos, en muchos casos, tengan que sintetizar o, incluso, omitir parte de la información que dicen los personajes. Además, es realmente complicado enterarte de todo lo que ocurre en la pantalla si tienes que estar constantemente leyendo los subtítulos. En realidad, según mi experiencia, es más probable que un guion bien traducido contenga un porcentaje más elevado de la información que contiene un producto audiovisual. Con esto vengo a decir que los subtítulos también tienen sus defectos, al igual que ocurre con el doblaje.

CapturaMemeDoblaje

Lo que muchos piensan…

  • «El doblaje fue un invento del franquismo». Esta es una de las mayores aberraciones que he llegado a escuchar. El doblaje surgió mucho antes de que estallara la Guerra Civil en España. Tuvo su origen al final de la década de los años 20, época en la que se produjo el nacimiento del cine sonoro. Fue una de las alternativas (junto con la subtitulación y las versiones multilingües) que planteó la industria del cine para solucionar los problemas de adaptación que surgieron con el nacimiento de las películas sonoras, pues con anterioridad el cine era mudo y su adaptación no revestía tantos problemas. Bien es cierto que el definitivo asentamiento del doblaje llevaría todavía unos años, pero existió desde mucho antes. Otra cosa muy distinta es el uso que se hiciera del doblaje en España durante la época del franquismo en pro de la censura, pero ese es un tema aparte que no solo afectó a la televisión y al cine, sino también a los medios de comunicación, los libros o la música, por citar otros ejemplos.

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  • «El doblaje es uno de los principales responsables de que en España el nivel de conocimiento de otras lenguas extranjeras sea tan bajo». Esta es una de las premisas sobre las que se basa el artículo anterior. Como ya he mencionado anteriormente, el doblaje surgió tras el nacimiento del cine sonoro, y se planteó como respuesta al poco éxito que tuvieron las versiones subtituladas en ciertos países, entre ellos, España. Esto se debió a que no todo el mundo era capaz de leer los subtítulos que se proyectaban en aquella época, por lo que tuvieron que plantearse otras soluciones, como la grabación de versiones multilingües o la grabación de versiones dobladas, que fue la solución que finalmente tuvo éxito en muchos países del mundo. Teniendo esto presente, podemos afirmar que, gracias al invento del doblaje, muchos espectadores han podido tener acceso a productos audiovisuales que quizá no hubieran consumido si hubieran llegado de otro modo. En este sentido, el doblaje ha sido una herramienta fundamental para la difusión de la cultura de otros países durante muchas décadas y, por supuesto, en la actualidad, sigue siéndolo. Quizá las críticas deberían centrarse más en el sistema educativo español que, a fin de cuentas, creo yo, es (y debe ser) el principal responsable de esta cuestión.

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  • «Que los subtítulos no coincidan con el doblaje es sinónimo de que la película está mal traducida, mal doblada o ambas». De nuevo, estamos ante un comentario que suele hacerse sin conocimiento de causa. Como he comentado anteriormente, los subtítulos están sujetos a una serie de normas para garantizar su calidad y correcta legibilidad. Para ello, en muchas ocasiones es necesario realizar cambios en los subtítulos, bien resumiendo su contenido, bien tomando decisiones o estrategias diferentes a las que se toman durante el proceso de doblaje. En realidad, yo me atrevería a decir que el hecho de que los subtítulos y el doblaje no coincidan es buena señal, siempre y cuando no haya ninguna aberración o cambios en puntos importantes del guion.

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Ejemplo de subtítulos extremadamente largos.

Como veis, la realidad es bien distinta a lo que muchas veces imaginamos, por eso no está de más informarse acerca de cuál es la realidad que hay detrás de unos buenos subtítulos o un buen doblaje. En realidad, ambas disciplinas llevan conviviendo juntas en este país desde su surgimiento, por lo que es un hecho irrefutable que han contribuido enormemente a la difusión de otras culturas e incluso a la asimilación de nuevos vocablos que actualmente forman parte del repertorio de nuestra lengua.

Una labor que, en mi opinión, más que críticas, merece elogios y poner a los profesionales que han pasado tantísimos años a la sombra en el lugar que se merecen. Por supuesto, eso no quita que no haya doblajes o subtítulos paupérrimos, o consecuencias lingüísticas como el caso del dubbese, pero no por ello hay que generalizar y quedarse exclusivamente con lo malo. Seamos justos. El doblaje y la subtitulación lo merecen.

subtitulos

 🙂

¡Hasta la próxima!

Quiero aprovechar que estos días estoy inmerso en la preparación de la charla que daré el próximo día 10 de marzo en la FTI de Granada sobre traducción y doblaje para retomar el diario de series que comencé hace unos meses. Con la excusa barata de que hace poco fue San Valentín,  voy a hablaros de una serie de citas (dating-show, en inglés) que traduje el verano pasado y que se emitió en los meses de julio y agosto en el canal Divinity de Mediaset.

Se trata de Tough Love (o Amores reñidos en la versión doblada al español), un docurreality en formato concurso (a lo Gran Hermano, para que os hagáis una idea) en el que participa un grupo de mujeres que tienen el objetivo de mejorar sus conductas y comportamientos con los hombres para, con suerte, encontrar a los amores de sus vidas. El encargado de llevarlas por «el buen camino» es Steve Ward, un prestigioso casamentero que las pondrá a prueba buscándoles citas y reuniéndolas en diferentes momentos para criticar todo lo que hagan (o no hagan) con los hombres.

Efectivamente, como ya habréis podido comprobar, me tocó hacerme cargo (una vez más) de la traducción para voice-over de los guiones de una serie orientada claramente hacia el público femenino. Esto puso a prueba mi capacidad para adaptarme a un género televisivo que, francamente, nunca me había suscitado demasiado interés. Por suerte, la experiencia de haber traducido previamente otras series femeninas, como Keasha’s Perfect Dress o The Baby Wait, me sirvió para afrontar las traducciones de los primeros guiones con algo más de confianza.

Debo reconocer que nunca he sido un gran fan de los reality shows o, como bien recomienda la Fundéu, de los programas de telerrealidad. Vi las primeras ediciones de Gran Hermano y Operación Triunfo cuando todavía era un «pipiolo», pero lo cierto es que tardé poco tiempo en perder el interés y apuntar hacia otros intereses televisivos. No obstante, el recuerdo de haber visto estos programas o el haber estado familiarizado con otros más recientes como Supervivientes o Máster Chef me ayudó a superar con una mayor facilidad los primeros guiones (que, según mi experiencia, siempre suelen ser los más duros por la falta de familiarización con el programa) y a adaptarme con una mayor facilidad a los diálogos.

realitytelevisionPor suerte, la terminología de esta serie no era tan específica como ocurría con los vestidos de Keasha’s Perfect Dress, pero había que adaptarse a los cambios de registro que se daban entre Steve Ward (por lo general, más formal, con expresiones más masculinas y un tono de presentador) y las participantes (más coloquiales y femeninas) y a las diversas situaciones comunicativas que se iban produciendo. Por ejemplo, no era lo mismo cuando estaban todas las chicas en grupo en sus respectivas habitaciones a cuando estaban en una cita, en una prueba, en una fiesta o en una gala.

A lo largo de la serie, se hacía uso de términos típicos de este tipo de programas. Desde clásicos como el sobreexplotado estás nominado (you are nominated), a otros propios de esta serie como silla caliente (en inglés, hot seat, la silla en la que se sentaban las nominadas), campamento del amor (en inglés, boot camp, el complejo en el que vivían las participantes a lo largo del concurso), cita rápida (speed dating, una de las rutinas del concurso) u otros que tenían una alta carga erótica como Príncipe Alberto (en inglés, Prince Albert) que, dicho sea de paso, no tiene nada que ver con Álberto de Mónaco. 😛CapturaTaughLovePasando a otros aspectos un poco más serios, 😛 al igual que hice con otras series anteriores, decidí meter los guiones en Trados para garantizar una cierta coherencia con la terminología y agilizar las traducciones de situaciones comunicativas que se repetían en diversas ocasiones, como presentaciones, saludos o despedidas, entre otras. Además, otra de las grandes ventajas de usar las MT para traducir guiones es que es más difícil equivocarte con los nombres de los personajes y, si tienes suerte y los TCR del guión original coinciden con los del vídeo que te han proporcionado, puedes meterlos también en la memoria para que se añadan automáticamente. De esta forma, puedes ganar un tiempo precioso, aunque también corres el riesgo de repetir demasiadas líneas de guión o perder naturalidad en los diálogos. En mi caso, intento solucionar estos inconvenientes en la fase de revisión, cuando, una vez exportados los archivos traducidos desde Trados, realizo los últimos cambios en el procesador de textos para darle al guión los toques definitivos de naturalidad y fluidez.

Diálogos y 100% matchs en el editor de SDL Trados 2011

Detalle de los diálogos y 100% matchs de un guión de la serie en el editor de SDL Trados 2011

Como ya he dicho tantas veces a lo largo del blog, cada «maestrillo» tiene su «librillo» y, aunque soy plenamente consciente de que este no es precisamente el método más ortodoxo ni el más recomendado para traducir un guion, a mí me va de perlas por diferentes motivos: por un lado, trabajo más rápido (y, por tanto, puedo traducir más en menos tiempo) y, por otro, puedo controlar más fácilmente la terminología y las repeticiones, lo que incluso ayuda a mejorar la calidad final de cada guion. Además, estoy acostumbrado a la interfaz de Trados y prefiero trabajar ahí con los documentos alineados a tener que alinear dos documentos en Word.

En lo personal, la verdad es que nunca me imaginé que fuese a traducir programas como este o como los que he seguido traduciendo hasta la fecha. No obstante, debo reconocer que le estoy tomando el gustillo a este tipo de retos, pues son una forma de llevarme al límite y de descubrir cuáles son mis carencias y mis virtudes como traductor audiovisual. Está claro que todos queremos traducir sobre temas que nos interesen, pero por desgracia esto no siempre será posible. Para que os hagáis una idea, mientras traducía esta serie, tuve que traducir casi a la vez el manual de instrucciones de un robot aspirador, por lo que tenía que cambiar el chip de un instante a otro. En ese sentido, cada vez tengo más claro que, bien equilibradas, la versatilidad y la especialización son dos valores claves para labrarse un buen porvenir en este sector, sobre todo al principio.

En fin, pues ya lo habéis visto: ayer, vestidos de novia; hoy, «amores reñidos»;  y mañana… pues Dios dirá. Pero mientras siga traduciendo, seguro que seré igual de feliz que un Minion con un plátano. Y seguro que muchos de vosotros también. 😛

Chiquita-DM2-minion-banana-3En la próximas entregas, espero hablaros de restaurantes yanquis, justicieros, supervillanos, superhéroes y otros asuntillos de interés. Stay tuned!

¡Nos vemos!

Después de unas semanas muy atareado traduciendo una serie nueva (de la que espero hablaros más adelante), hoy he querido sumergirme en uno de mis trabajos anteriores para contaros mi experiencia al traducirlo y mis sensaciones tras haber visto los capítulos que traduje ya doblados al español.

Como algunos ya sabéis, hace unos meses os comentaba que estaba traduciendo una serie sobre vestidos de novia que iba emitirse en el canal Divinity. Pues bien, la serie en cuestión era Keasha’s Perfect Dress, que se tradujo al español como El vestido perfecto de Keasha. Se trata de un docurreality nupcial en el que varias novias visitan la tienda de Keasha Rigsby, una empresaria y asesora nupcial que ayuda a su clientela a encontrar su vestido perfecto.

Keasha's Perfect Dress

Esta oportunidad me llegó después de haber traducido series dirigidas especialmente a un público masculino, como Los reyes del trueque o Embargo por sorpresa: South Beach. Como podréis imaginar, fue un auténtico reto para mí en aquel momento, pues apenas tenía conocimientos sobre el tema e ignoraba los entresijos de este mundillo, por lo que tuve que documentarme un montón para solventar todos los problemas que se me fueron presentando.

Pasé infinitas horas navegando en las páginas web de tiendas como Pronovias o de modistas como Rosa Clará o Manuel Mota (quien falleció recientemente), buscando cómo traducir términos específicos como A-Line (corte evasé), mermaid silhouette (silueta tipo sirena) o rouching (pliegues), por citar unos pocos. También consulté diccionarios visuales para consultar gráficos y ejemplos como el de esta imagen, además de un par de catálogos de moda que llegaron a mi casa por aquellas fechas.

Por si eso no fuera poco, también tuve que empaparme del lenguaje femenino que se utiliza en este tipo de series, pues en ningún momento podía olvidar el público al que me estaba dirigiendo. Esto fue especialmente difícil, porque no quería caer en los típicos clichés de género. En este sentido, me ayudó mucho ver algunas series que se estaban emitiendo en esos momentos en Divinity, como Tu estilo a juicio o El vestido de tu boda, cuya temática era similar.

Keasha2

Dado que mucha terminología se repetía, decidí crear una memoria de traducción especial para la serie en Trados Studio. Es cierto que en traducción audiovisual (y, más específicamente, para la traducción de guiones) no se suelen utilizar este tipo de herramientas, pero, después de utilizarlas durante un tiempo, yo ya me he acostumbrado y lo encuentro realmente útil. En esta ocasión no hubo mucho problema, pues la transcripción que me enviaron venía en un formato que podía aprovechar (hubo que hacer cambios, pero no demasiados), lo que me permitió agilizar todo el proceso.  Sí tuve que lidiar con el inconveniente de que los TCR del guión original no coincidían con los TCR del vídeo que me envió el estudio, por lo que tuve que pautar todo el guión manualmente después de traducirlo, aunque esto es algo que suele ocurrir bastante a menudo en este tipo de encargos.

Dos o tres semanas después de entregar el último capítulo que traduje, empezaron a anunciar la serie en la web de Divinity, y unos días después emitieron el anuncio oficial en TV. Esto me hizo especial ilusión, pues yo tuve el honor de traducir el primer capítulo de la serie, lo que significaba que ese iba a ser el primero en emitirse el día del estreno. No obstante, debo reconocer que no vi el capítulo hasta que pasaron unas semanas y lo publicaron en mitele.es, donde por cierto podéis ver todos los capítulos de la primera temporada de la serie.

No obstante, una de las cosas que sí quise hacer al ver los capítulos fue contrastarlos con los guiones traducidos que yo envié al estudio. Rápidamente me di cuenta de que habían hecho muy pocos cambios, por lo que prácticamente me reconocía en cada palabra que yo mismo había escrito semanas atrás. Como traductor, os confieso que aquel fue un momento muy realizador. No obstante, se me ocurrió que quizá podía ser buena idea compartir un trocito de esa alegría con vosotros, y es por eso por lo que he preparado un fragmento de vídeo junto con la parte del guión correspondiente, para que así podáis comprobar vosotros mismos el resultado y las diferencias entre uno y otro.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=qIlQ2UMpQio&w=448&h=252&hd=1]

KeashaEjemplo

¿Qué os parece? ¿Ha quedado bien? A mí la verdad es que me hizo una ilusión tremenda comprobar el resultado final.

En fin, como habéis visto, traducir esta serie fue realmente difícil para mí, pero al mismo tiempo fue una experiencia muy realizadora que me ha hecho aprender mucho. Nunca se sabe lo que puedes llegar a aprender siendo traductor. Hace unos meses pensaba que los vestidos de novia eran blancos y poco más. Ahora me sé de memoria los diferentes tipos de telas, escotes, siluetas y cortes que puede llegar a tener un vestido de novia. De hecho, hace poco fui a una boda y algunos se sorprendieron de mis conocimientos sobre el tema. ¿Que qué les dije? Pues eso, que soy traductor. Y, por supuesto, no me creyeron, porque todavía siguen mirándome raro, aunque no sé si será por lo de traductor o por lo de los vestidos… ¿Y qué hice yo? Pues reírme y bailar, ¡que para eso son las bodas!

FotoBoda2

¡Hasta la próxima!

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