Tras unos días de ausencia en el canal (si yo os contara la de cosas que me han pasado en estos días, no me creeríais), vuelvo con un nuevo consultorio en el que respondo una pregunta que nos ha trasladado Achraf Lioussoufi. ¿Qué libros y a qué autores debo leer para estar a la última en traducción audiovisual? La respuesta, como siempre, en el vídeo de la semana.

 Espero que te haya gustado el vídeo. Recuerda que si tienes alguna duda puedes trasladárnosla desde nuestro formulario del consultorio de Traduversia o dejando un comentario en nuestros blogs o en nuestro canal de YouTube. ¡Anímate, estamos deseando echarte un cable! 🙂

Un saludo y que acabes la semana a tope.

Después de que Pablo estrenara nuestra nueva sección de traducciones memorables el pasado lunes, hoy me toca estrenarme a mí con una serie. La elegida ha sido Friends, que fue traducida al español por el traductor Darryl Clarke, a quien pocos traductores conocen. Si te interesa saber por qué considero que esta serie merece el sello de traducción memorable de Traduversia, échale un vistazo al vídeo, en el que comento varias referencias y chascarrillos que se tradujeron de forma brillante.

 

Espero que el vídeo te haya gustado. Si es así, te animo a que le des a me gusta en el canal de YouTube. Y si quieres comentar algo al respecto o recomendar alguna serie o película para esta nueva sección, no dudes en dejar un comentario aquí abajo o en YouTube. Eso es todo, te veo en el próximo vídeo o curso de Traduversia. 😉

Como algunos ya habréis podido ver en mis redes sociales, ayer lancé un curso nuevo en Traduversia sobre traducción de guiones para doblaje, un curso en el que he invertido mucho tiempo y esfuerzo y que he tardado varios meses en montar. El curso estará rebajado hasta el próximo día 4 de marzo (domingo) con motivo del lanzamiento, así que si te interesa te recomiendo que te apuntes ya, pues luego el precio subirá (¡luego no digáis que no avisamos!). 😛

Aquí puedes ver el vídeo de presentación, en el que te cuento todo lo que podrás aprender en el curso. 🙂

Por otro lado, para celebrar el lanzamiento del curso, me he animado a grabar un vídeo sobre la traducción de canciones para la sección de Los cafés de Traduversia , ya que sé que este es un tema que os gusta mucho. De hecho, recuerdo que, cuando hace un par de años publiqué una entrada bastante extensa sobre este tema, se compartió bastante y algunos hasta os animasteis a dejar comentarios. 🙂 Así que nada, aquí os dejo el vídeo y espero que el curso os resulte interesante. ¡Nos vemos/leemos pronto! 😉

 

 

Hoy hemos publicado un nuevo café en Traduversia en el que damos respuesta a una pregunta muy frecuente. A menudo los traductores y los aficionados al cine y a las series se preguntan cómo se deben traducir problemas como las referencias culturales y qué procedimientos o estrategias siguen los traductores audiovisuales profesionales. ¿Es correcto o adaptar o es mejor mantener las referencias originales? ¿Qué es eso de la extranjerización, domesticación y naturalización? En este vídeo te cuento resumidamente de qué va todo este embrollo, aunque ya te anticipo que el tema tiene bastante enjundia. ¡Vamos al lío!

 

Por cierto, si te has quedado con ganas de saber más o si te interesa este tema, te recomiendo encarecidamente este libro de Mabel Richart Marset, en el que se mencionan un montón de teorías y estrategias de traducción aplicadas a la traducción audiovisual y que yo guardo como oro en paño en mi biblioteca particular.

¡Hasta el próximo vídeo!

Como ya sabéis, hace unos días Pablo Muñoz y yo publicamos dos vídeos que dieron inicio a una nueva sección en el canal de YouTube de Traduversia que consiste en un consultorio en el que resolvemos dudas de nuestros alumnos y seguidores (los puedes ver aquí). Como estamos muy motivados y contentos con el resultado que está teniendo la nueva sección, hoy nos hemos decidido a lanzar otra más. Se trata de «Los cafés de Traduversia», un espacio en el que compartimos reflexiones relacionadas con nuestras especialidades en formato audiovisual.

En mi primer café intento desmontar algunos mitos y prejuicios relacionados con la traducción audiovisual. Es un tema del que ya hablé hace un tiempo en el blog y que se comentó bastante (recordad esta entrada o esta otra), pero aún no había grabado ningún vídeo hablando de esto. La verdad es que lo he disfrutado mucho y creo que puede generar cierto debate, dado que son temas que suelen comentar no solo los traductores, sino también los aficionados al cine, series o consumidores de productos audiovisuales. Sin más dilación, os dejo aquí abajo el vídeo esperando que lo encontréis interesante.

 

Por cierto, que Pablo ha publicado también otro café criticando a los TFM y TFG en los que se critican malas traducciones. Échale un vistazo porque sé que es un tema sobre el que seguro has reflexionado en algún momento.

Nada más, te veo en la próxima entrada o vídeo, y si no en Traduversia, en donde ya sabes que estoy disponible las 24/7. ¡Hasta la próxima!

 

Hace ya unos meses, se me ocurrió lanzar una pequeña encuesta en mi cuenta de Twitter (@raflosa) para que me trasladarais vuestra opinión acerca de cómo están las tarifas en traducción audiovisual y el resultado fue el siguiente:

Yo ya sabía por experiencia que las tarifas se movían en cantidades bajas, sobre todo las de doblaje, algo que he podido contrastar con algunos colegas en los eventos a los que he acudido recientemente, como el SELM o el Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación celebrado en Buenos Aires, en el que coincidí con muchos traductores españoles.

Estamos en un momento en el que vivir exclusivamente de la traducción audiovisual es complicado, lo que a menudo obliga a muchos profesionales a diversificar en sus servicios para compensar la tendencia a la baja del mercado. A continuación comparto con vosotros mis percepciones sobre cómo están las cosas en los sectores del doblaje y del subtitulado y os doy algunos consejos sobre qué estrategias podéis seguir para ir mejorando vuestra situación progresivamente (sobre todo si estáis empezando como traductores audiovisuales).

El mercado del doblaje en España

El mercado del doblaje ha tenido sus altibajos en los últimos años. Como es habitual, suelen tener más repercusión los momentos de bajón, como la huelga que hubo en el año 1993 (la más famosa hasta la fecha y con consecuencias negativas para los implicados), que dejó sin voz a varias películas y series de televisión, o la reciente huelga del año 2014, que solo duró unas semanas pero fue muy sonada. Estas huelgas fueron las fórmulas elegidas por los actores de doblaje para hacerse valer y son un buen síntoma que permite medir grosso modo desde fuera cuál es la situación del sector.

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Artículo publicado el 3 de agosto de 1993 en ABC.

Desafortunadamente, no hay muchos más indicadores que permitan estudiar el mercado desde fuera. Por tanto, lo único que nos permite tener una percepción realista es conocer de primera mano qué tarifa cobra cada profesional de la cadena de trabajo (no solo actores, sino también técnicos de sonido, ajustadores, traductores, coordinadores, etc.), algo que solo se puede saber cuando estás dentro del meollo y tienes colegas y contactos con quienes contrastar la información, ya que las tarifas no se hacen públicas y, para más inri, hay mucho ocultismo al respecto (no todo el mundo está dispuesto a dar esa información, algo que por otro lado es normal y respetable).

Pero, por desgracia, esta incertidumbre y desconocimiento provocan que haya opiniones para todos los gustos, desde quienes por ejemplo critican lo que cobra un actor de doblaje en comparación con lo que cobran otros profesionales de la cadena de trabajo, hasta aquellos que consideran que las tarifas son insuficientes, incluso en tiempos de bonanza. Afortunadamente, los traductores ya podemos recurrir a asociaciones profesionales como ASETRAD o la reciente ATRAE, y también tenemos la opción de recibir una orientación profesional muy valiosa en los másteres de traducción audiovisual que se han lanzado en los últimos diez o quince años (sobre todo el METAV de Barcelona o el Mastraduvisual del ISTRAD, en el que tengo el gusto de participar como docente desde el año pasado).

Mi percepción sobre las tarifas de doblaje en estos instantes no es muy halagüeña. Desafortunadamente, la mayoría de estudios y productoras están en un momento en el que tienden a congelar las tarifas o incluso a bajarlas, sobre todo si los traductores son jóvenes con poca orientación en cuanto a qué tarifas se suelen cobrar. En esos casos, los estudios suelen escudarse en la poca experiencia del traductor y su desconocimiento del sector para echar por tierra la tarifa en la fase de negociación. Así ocurre que hay estudios que incluso ofrecen 40 € por productos audiovisuales de 20/30 minutos de vídeo, tarifa que muchos en su desconocimiento acaban aceptando (y si no lo hacen, no pasa nada porque ya lo harán otros). Afortunadamente los estudios de referencia a nivel nacional aún mantienen tarifas medianamente dignas, pero la alta competencia hace muy difícil conseguir tarifas holgadas a los profesionales del sector, algo que en ocasiones provoca que muchos traductores acaben optando por especialidades más rentables (localización, traducción científico-técnica, etc.) para diversificar sus ingresos.

Dicho esto, los profesionales que trabajan con los estudios líderes a nivel nacional suelen tener unas condiciones aceptables, pero no ganan cifras astronómicas. Yo tengo la suerte de conocer a muchos colegas traductores que llevan décadas dedicándose a esto y han sobrevivido a las huelgas y a los malos momentos. También conozco a jóvenes traductores menores de 30 que, como yo, han podido hacer de la traducción para doblaje una actividad profesional rentable dentro de su hoja de servicios. Pero la otra cara de la moneda son los traductores que han tenido que dejarlo o han preferido optar por otras especialidades.

Expuestos todos estos argumentos, creo que muchos estarán de acuerdo conmigo en la afirmación de que la industria «mima» poco a los traductores, cuyo papel en el proceso de doblaje – sin entrar en comparaciones pueriles con el resto de profesionales de la cadena de trabajo – es fundamental e imprescindible, sobre todo las empresas audiovisuales que actúan como intermediarios. Y con mimar no me refiero a que nos pongan casa y coche como a los grandes futbolistas, sino más bien a que haya un esfuerzo constante para hacer que nos sintamos valorados, por ejemplo invitándonos al estudio de doblaje (a sesiones de doblaje o a reuniones). Los medios también podrían poner de su parte para darnos una mayor visibilidad y reconocimiento, como por ejemplo incluyendo halagos y menciones positivas al doblaje en críticas de películas y series bien dobladas, o mencionando más a menudo a los traductores y profesionales del doblaje en prensa y programas especializados. De verdad, ¿tanto cuesta publicar una fichita con todos los profesionales implicados en el proceso de doblaje en una revista o en un programa para cinéfilos y seriéfilos? Yo creo que no…

El mercado de la subtitulación en España

El mercado de la subtitulación también ha experimentado sus altibajos, aunque mi percepción es que estamos ante un mercado que ha ido creciendo en demanda desde hace un par de décadas. Curiosamente, los puntos álgidos de la subtitulación han coincidido en muchos casos con el surgimientos de nuevos formatos. El último bum se produjo alrededor del año 2000, cuando nació el DVD y muchas distribuidoras abogaron por subtitular muchas películas y series. Algunas de ellas no se habían subtitulado aún profesionalmente. En cambio, otras sí pero dichos subtítulos no podían ser reutilizados por problemas de autorías. El fomento del inglés como segunda lengua y la avalancha de productos audiovisuales procedentes de Estados Unidos también han contribuido bastante al auge de los subtítulos, aunque aún sigue habiendo muchos prejuicios y mitos en la gente de a pie.

Ahora estamos en un momento que yo etiquetaría como el «bum de las plataformas de vídeo bajo demanda (VoD)». Al ya extendido Yomvi se han sumado otras plataformas de VoD como Netflix o HBO, ambas muy exitosas en Estados Unidos, lo que lleva a concluir fácilmente que este mercado está en auge. Incluso los canales de televisión tradicionales han ido evolucionando progresivamente sus servicios de televisión a la carta, como RTVE, Atresmedia o Mediaset. Eso sí, quizá echo de menos un mayor abanico de subtítulos en estas últimas plataformas, ya que en muchos casos solo se ofrecen subtítulos en español y a veces de una calidad muy baja.

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Muestra de subtítulos del reproductor de vídeo Atresplayer (servicio de TV a la carta de Atresmedia).

En el caso de Netflix y HBO para España, me consta que cuentan con unas guías de estilo muy meticulosas y con unos procesos internos que buscan mejorar la calidad. Yo mismo he traducido productos para Netflix y puedo dar fe de que los procesos de calidad son óptimos, aunque están en constante evolución y los requisitos cambian a menudo según el proyecto, algo que hace difícil la automatización de tareas.

Por otro lado, el desembarco de estos buques insignia en España también supone en muchos casos un cambio en la cadena trabajo, ya que por ejemplo Netflix ha empezado a contratar directamente a traductores eliminando el papel de empresas intermediarias como estudios de doblaje o laboratorios de subtitulación, aunque estas todavía perviven y seguramente seguirán haciéndolo durante años. Si queréis recabar más datos os recomiendo encarecidamente que consultéis esta encuesta publicada por Eugenia Arrés y su equipo de trabajo.

En cuanto a repercusión y reconocimiento, HBO está teniendo el detalle de incluir el nombre y apellidos del subtitulador al final de cada producto, algo que aplaudo efusivamente porque es sin duda el camino a seguir para dar un mayor valor a los traductores, que en muchos casos traducen los productos audiovisuales a contrarreloj con plazos muy ajustados. Ya sabéis que la cadena de trabajo de los proyectos de subtitulación suele ser más reducida que la cadena de doblaje, algo que posibilita el uso de esta técnica para fomentar estrenos mundiales en diversos países e idiomas (como ocurre con Juego de tronos, por ejemplo, cuyos capítulos suelen estrenarse a nivel mundial con subtítulos y un par de semanas después doblados).

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Captura de un fotograma de Juego de tronos con subtítulos en español.

La otra clave para valorar a los traductores es, por supuesto, mantener unas tarifas dignas. Como suele ser habitual, cuando hay empresas intermediarias o comisionistas lo normal es que la tarifa baje, aunque a cambio estas empresas te dan la «tranquilidad» de enviarte un volumen de trabajo constante cada equis tiempo, ya que te conviertes en proveedor habitual para ellos, con sus ventajas e inconvenientes. Los problemas vienen cuando las tarifas son demasiado bajas (menos de 2 euros/dólares por minuto de vídeo, por ejemplo), ya que la rentabilidad cae en picado. Por otro lado, cuando trabajas directamente para el cliente puedes sacar una mejor tarifa, pero a cambio eres tú quién da la cara ante el cliente, lo que al final puede provocar que acabes subcontratando a un revisor para asegurarte de cumplir con todos los requisitos (creedme cuando digo que cumplir con todas las pautas de empresas como Netflix es más duro de lo que parece).

En cuanto a volumen de trabajo, afortunadamente se lanzan muchísimos productos audiovisuales en estas y otras plataformas al cabo de un año, así que con perseverancia se puede conseguir traducir para alguna de estas empresas, aunque probablemente en un principio lo más sencillo sea hacerlo a través de intermediarios. Además, la necesidad de estrenar los productos con la mayor inmediatez posible hace que en muchos casos haya que repartir los capítulos de las series entre varios traductores (con sus ventajas e inconvenientes en términos de calidad), de manera que suele ocurrir que los estudios cuenten con nuevos traductores en épocas de picos de trabajo.

¿Qué debemos tener en cuenta para conseguir una buena tarifa?

Realmente se hace complicado dar consejos para emprender o mantenerse a flote en un sector que a mí siempre me ha resultado un tanto inestable. Así que voy a daros algunos consejos basados en mi propia experiencia que me han servido para conseguir que la subtitulación y la traducción para doblaje sean actividades rentables para mí al final de cada mes/trimestre/año fiscal.

  • Infórmate de cuánto se cobra. Hay que tener muy claro cuánto se cobra y dónde están los límites para no reventar el mercado y evitar que se aprovechen del desconocimiento y la inexperiencia. Se pueden seguir varias estrategias para mantenerse al loro, como ir a eventos de traducción para intercambiar impresiones con otros colegas del gremio, apuntarse a cursos o másteres sobre estas especialidades o inscribirse en alguna asociación de traductores (probablemente ATRAE sea la más idónea en TAV).
  • No pongas todos los huevos en la misma cesta (al menos de momento). Es fundamental que diversifiques tus ingresos entre varios clientes. No te cierres solo al doblaje o solo a la subtitulación. Intenta especializarte en los dos ámbitos y busca ofrecer esos servicios a varios clientes a la vez. Te sorprenderá la de proyectos que pueden caerte si logras posicionarte bien con paciencia y tesón. Para que te hagas una idea, a mí hace unos meses un cliente me ofreció subtitular una serie que ya había traducido para doblaje para otro cliente distinto, así que la rentabilidad de ese proyecto fue muy elevada. Del mismo modo, la traducción audiovisual va más allá de los productos que se emiten en cine y televisión. No te cierres a traducir otro tipo de materiales audiovisuales como cursos online, anuncios o vídeos promocionales para empresas. Asimismo, si has estudiado traducción y te has especializado en algún ámbito más, aprovéchalo, porque como te he comentado el sector de la traducción audiovisual es a veces muy inestable y en esos momentos se agradece tener otro tipo de clientes. Este fue uno de los motivos por los que decidí especializarme en diseño gráfico, diseño web y maquetación, porque era una manera de obtener ingresos de un campo distinto. En ese sentido, para mí la diversificación es sinónimo de tranquilidad.
  • Estudia a fondo la rentabilidad de cada encargo. Cuando ya tengas claro cuánto se cobra y cuál es tu ritmo de trabajo, no te resultará muy difícil hacer un cálculo aproximado de cuántas horas te llevará completar un encargo concreto. Para ello, puedes tomar de referencia diversas cifras. Por ejemplo, si quieres aspirar a facturar 1500 € al mes, lo ideal es que ganes de media unos 60 o 70 euros al día (si trabajas de lunes a viernes, que es lo ideal), así que uno de tus objetivos podría ser ajustar tus tarifas para rondar estas cantidades. Soy consciente de que al principio cuesta (es difícil conseguir clientes y al principio la productividad no suele ser muy buena), pero como decía antes, con una buena formación y perseverancia podrás llegar a esas cifras en poco tiempo. Al principio puede que no llegues a tanto, pero afortunadamente la tarifa plana para autónomos que permite pagar solo 50 € al mes facilita mucho las cosas a los que empiezan desde cero. Si estás empezando, no olvides echar un vistazo a esta entrada en la que te cuento cómo logré emanciparme en poco tiempo como traductor.
  • Utiliza el «NO» como recurso para revalorizarte. ¿Ya sabes cómo está el mercado y crees que la tarifa que te ofrece tu posible cliente es muy baja? En ese caso, lo peor que puedes hacer es aceptarla. Entiendo que puede ser fácil pensar «es mejor cobrar algo que no cobrar nada» cuando estás empezando, sobre todo si las cosas no van muy allá. Pero el problema es que cuando aceptas una tarifa baja necesitas trabajar muy rápido para que el proyecto salga mínimamente rentable y, además, te va a costar mucho subirle la tarifa al cliente en el futuro. Si colaboras con ese tipo de clientes, lo normal será que la frustración se apodere de ti cuando llegue el final del mes y veas la cantidad que has facturado. Esa frustración puede llevar a que el profesional se queme y pierda el interés o la ilusión por su trabajo. Es por eso por lo que a menudo se dice que «si no cobras lo que vales, al final acabas valiendo lo que cobras». No permitas que eso te ocurra a ti, los traductores de carrera somos profesionales muy valiosos. Créeme que con el tiempo agradecerás haberlo hecho. 🙂

Entonces, ¿se puede vivir bien de la traducción audiovisual?

De nuevo, solo puedo hablar de mi experiencia. Realmente se me hace muy difícil poder afirmar con rotundidad que se puede vivir exclusivamente de la traducción audiovisual, ya que no es mi caso porque, como te he comentado antes, acostumbro a diversificar mis ingresos y no solo me dedico a la traducción audiovisual. Lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que la traducción audiovisual puede ser un nicho de mercado muy rentable si (1) eres un profesional muy productivo, (2) tienes buenos clientes que pagan una buena tarifa, (3) logras tener un volumen constante de trabajo con dichos clientes. Por tanto, el objetivo debería ser tener los suficientes clientes como para que no te falte el trabajo, pero en la práctica esto es complicado porque a menudo ocurre que te contactan varios clientes a la vez y no das abasto, lo que te obliga a ser un profesional muy solvente o un muy buen gestor para mantener contentos a todos tus clientes de audiovisual.

Dicho esto, si tuviera que darte una respuesta más corta, te diría que sí se puede, pero que no es fácil y que el camino hasta convertirte en un traductor audiovisual es duro, sobre todo al principio. Pero cuando logras establecerte y si eres lo suficientemente productivo como para trabajar disfrutando, entonces automáticamente se convierte en el mejor trabajo del mundo. Y esto último sí que puedo afirmarlo con total rotundidad. No obstante, si quieres consultar detalladamente las ventajas e inconvenientes de ser traductor autónomo, te recomiendo que leas también esta entrada.

Conviértete en subtitulador profesional en Traduversia

Hace poco he lanzado un curso nuevo en Traduversia titulado «Conviérte en subtitulador profesional». Se trata de un curso en el que podrás aprender todo lo necesario para ofrecer servicios de subtitulación a tus clientes. Este curso se suma a otro curso de subtitulación profesional con Aegisub que lancé hace unos meses y que ha sido todo un éxito desde su lanzamiento. Para que te hagas una idea, a este curso ya se han apuntado más de 100 alumnos y tiene una media de 5 estrellas en las valoraciones de los alumnos (la última publicada hoy mismo, por cierto).

Por supuesto, espero que el curso nuevo tenga una repercusión similar o incluso superior, ya que es mucho más profundo que el otro curso. Te dejo los vídeos de presentación aquí abajo y unos enlaces para ampliar información. Para mí sería un placer contar contigo en cualquiera de estos cursos y prolongar el aprendizaje que ya has iniciado en esta entrada. ¡Vamos con los vídeos! 🙂

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=BPzJ2_LA9zI]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=9yQgI7MpqBQ]

 

¿Cómo? ¿Que te interesan los dos cursos? Pues tengo buenas noticias, porque tras el lanzamiento del nuevo curso de subtitulación hemos creado un pack especial con el que podrás apuntarte a los dos cursos a un precio reducido. Además, tanto el pack como los cursos van a estar rebajados hasta este martes, 20 de diciembre, ¡así que si te apuntas antes de ese día te ahorrarás un buen pico! ¡No te despistes! 😛

Eso es todo, gracias por tu tiempo. Espero que hayas disfrutado de esta entrada y que podamos vernos muy pronto en Traduversia. ¡Allí te espero!

Hace unos días me ocurrió algo bastante curioso. Pude ver de casualidad en televisión uno de los anuncios que había traducido para uno de mis clientes. Fue una agradable sorpresa… hasta que me di cuenta de que había algo que no cuadraba del todo. Percibí uno de esos errores que fácilmente se le podrían atribuir al traductor y que, en cambio, esta vez no se había producido por responsabilidad suya.

Os cuento la historia completa:

Hace unas semanas, uno de mis clientes me encargó la traducción para doblaje de un anuncio publicitario bastante interesante. Se trataba de traducir al español el anuncio del último Mazda MX5, un descapotable biplaza bastante bonito que existe desde hace varias décadas. En el anuncio en cuestión, se cuenta la vida de un conductor a través de los coches que ha tenido en las diferentes etapas de su vida (todos Mazda, claro). Aquí podéis ver el original en inglés.

Si os habéis fijado, el texto del anuncio va rimado. Eso me obligó a mí a hacer un ejercicio de transcreación y componer un poema nuevo que encajara con las imágenes y recogiera de la mejor forma posible el contenido original del anuncio. Un ejercicio similar a la traducción de canciones, como ya vimos en una entrada anterior del blog, aunque con algunas diferencias.

Pues bien, tras varios días dándole vueltas al poema y tras varias revisiones e intercambios de correos con mi cliente, finalmente logré armar mi propuesta final para el anuncio, que fue la siguiente:

La vida de un conductor

Dieciocho años… el gran día.

El carnet, a la segunda fue la vencida.

La primera escapada, qué pasada.

Me estampé con la puerta, no pasó nada.

Luego el descapotable de segunda mano.

Las giras con el grupo en verano.

Paseos callejeros para ligar,

Y la aventura llegó al final.

Vueltas a casa de madrugada,

Aquella multa yendo a la playa,

Maletero lleno, etapa cerrada.

Inocentadas, quedadas,

anocheceres inauditos, cielos infinitos,

una compañera de ojos bonitos.

El de recién casados, el laboral.

Una nueva pasajera, el familiar.

Te pide una canción, a cantar.

Y ahora en tu garaje, aquel amigo que perdiste,

vuelve a recordarte quién fuiste.

Pese a las divergencias y a las licencias que tuvimos que tomarnos entre todos, creo que el texto final se acercaba bastante al original y, además, encajaba perfectamente con las imágenes. La verdad es que quedé medianamente satisfecho, pese a los cambios impuestos y otras modificaciones que no vienen a cuento. El caso es que cuando vi el anuncio ya traducido me percaté de que se había hecho un cambio que podía considerarse quizá un error. Os he marcado la palabra clave en negrita, para que podáis detectarlo más fácilmente. El anunció traducido quedó así.

Si habéis estado atentos, os habréis percatado de que la palabra «bonitos» acabó repitiéndose dos veces. ¿El motivo? Aún no lo sé. Es posible que decidieran cambiarlo sobre la marcha, que repitieran la palabra adrede o quizá el locutor se fue de línea al leer. Se podrían lanzar muchas conjeturas, pero lo cierto es que es difícil saber por qué se produjo ese cambio.

Entonces, ¿de quién es la culpa en casos como este? ¿El traductor no debe hacerse responsable?

A mí me gusta pensar que en casos como este el error lo comete el equipo de trabajo. Es similar a lo que ocurre en deportes de equipo como el fútbol o el baloncesto. Si un compañero comete un error, al final todo el equipo pierde el partido, no solo ese jugador. Aunque desde luego, si el error lo ha cometido el traductor, este se arriesga a que dejen de colaborar con él (¡al banquillo! :P), al igual que ocurriría con el resto de profesionales del equipo si fallan. Pero esa solo sería una consecuencia más, ya que la derrota seguiría siendo del equipo.

Del mismo modo, no debemos olvidar que una buena traducción también suele producirse como resultado de un buen trabajo de equipo, y no solo de un buen traductor. Quizá a veces tendemos a personalizar demasiado los logros y los errores, cuando en realidad la clave está en coordinarse bien con el resto de compañeros. Si, por ejemplo, yo hubiera repetido «bonitos» sin darme cuenta y el revisor me hubiera avisado a tiempo, el error se habría subsanado a tiempo y el resultado final habría sido mucho mejor gracias al trabajo de equipo.

En definitiva, en situaciones como esta, o todos ganan, o todos pierden. Así que si sueles echarle la culpa al traductor cada vez que algo te suena raro en una película, en una serie o en cualquier producto audiovisual que veas, recuerda que el asunto es mucho más complicado de lo que parece. 😛

Hasta la próxima entrada.

Han pasado dos años desde que os hablé de esta herramienta casera que me traía entre manos, el AV Editor. Hoy por fin ha llegado el día de lanzar la versión beta del programa y empezar a compartirlo con toda la comunidad de traductores audiovisuales para que puedan probarlo. Los que queráis pasar directamente a la acción, podéis hacer clic en el botón de descarga que encontraréis justo al final de esta entrada. Eso sí, antes os recomiendo encarecidamente que os leáis toda la información sobre el programa que he escrito más abajo y que consultéis el tutorial que he grabado para explicar su funcionamiento de forma pormenorizada. Empecemos por el principio:

¿Qué es AV Editor y para qué sirve?

AV Editor es un programa híbrido que incluye en su interfaz un procesador de textos sencillo y un reproductor de vídeo que pueden funcionar por separado o de forma conjunta. El verdadero valor que aporta es que los usuarios pueden utilizar atajos de teclado para interactuar con el reproductor de vídeo sin salir de la hoja del procesador. Gracias a esta funcionalidad, los usuarios pueden retroceder, avanzar, pausar o reproducir el vídeo con el que estén trabajando sin dejar de escribir, de forma que podrán ahorrar bastante tiempo a la hora de traducir, transcribir o sincronizar productos audiovisuales.

CapturaAVEditor3

¿Qué funciones incorpora?

El programa incorpora numerosas funciones desarrolladas especialmente para traductores y ajustadores profesionales. A continuación se detallan las principales:

Características del procesador de textos:

  • Apertura de archivos en formato RTF, TXT y XML
  • Guardado de archivos en formato RTF, TXT y XML
  • Autoguardado cada 60 segundos y guardado con atajo de teclado
  • Impresión directa de documentos desde dentro del programa
  • Vista borrador y vista de hoja (intercambiables)
  • Configuración de fuente, párrafo, estilos, carácter y listas
  • Funciones de búsqueda y reemplazo con atajo de teclado
  • Contador de caracteres por línea
  • Zoom modificable
  • Inserción de tablas e imágenes

Nota: algunas funciones del procesador están en inglés. Esto se debe a que me he apoyado en una aplicación auxiliar que fue desarrollada en inglés y que no he podido traducir aún.

Características del reproductor:

  • Apertura de todos los archivos de vídeo compatibles con Windows Media Player
  • Controles de reproducción, pausa y rebobinado con atajos de teclado
  • Saltos de 1, 3, 5 y 10 segundos hacia delante y hacia atrás con atajos de teclado
  • Aceleración y ralentización del vídeo con atajos de teclado (útil para transcribir sin guion)
  • Control de volumen clicable con función de silenciado (mute)
  • Botón para cambiar a pantalla completa
  • Barra de progreso clicable
  • Botón y atajo de teclado para insertar el código de tiempo actual (TCR) en el procesador de textos sin necesidad de pausar el vídeo

Otras características adicionales:

Se han añadido accesos directos a las siguientes páginas mediante atajos de teclado o a través del menú Documentación:

  • Diccionario de la Real Academia Española (F1)
  • Diccionario Panhispánico de Dudas (F2)
  • Diccionario de sinónimos de Wordreference (F3)
  • Diccionario EN>ES de Wordreference (F4)
  • Diccionario FR>ES de Wordreference (F5)
  • Diccionario DE>ES de Collins (F6)
  • Diccionario IT>ES de Collins (F7)
  • Diccionario PT>ES de Collins (F8)
  • Google (F9)
  • Wikipedia (F10)

El objetivo de estos atajos es facilitar al usuario el acceso a páginas de documentación para que ahorre tiempo al hacer sus búsquedas. Se admiten sugerencias de diccionarios y recursos para añadirlos en futuras actualizaciones del programa.

Tutorial en vídeo

Antes de utilizar el programa, recomiendo encarecidamente ver el siguiente tutorial en el que explico las características principales de la herramienta.

Instalación de AV Editor

El instalador, al igual que otros elementos de la aplicación, está en inglés. Aun así el proceso de instalación es bien sencillo. Basta con ejecutar el archivo AV Editor.msi (el setup.exe también funciona) y seguir el asistente de instalación hasta el final. Una vez instalado, se generará un acceso directo en el escritorio.

Descarga de AV Editor

Debes tener en cuenta que la versión que se publica hoy es la beta del programa. Esto significa que, aunque el programa ha sido testado en varios ordenadores y funciona bien, es posible que no funcione correctamente en todos los sistemas. Por tanto, es recomendable probarlo durante unos días antes de aventurarse a usarlo como herramienta principal para proyectos importantes. Dicho esto, podéis descargar el programa haciendo clic aquí o en el siguiente botón:

Agradecimientos especiales

Por último, quiero dar las gracias a todos aquellos compañeros que han mostrado interés en el AV Editor y han aportado sugerencias. En especial, quiero darle las gracias a Jordi Balcells, que hace unos meses probó la versión inicial y me envió un informe detallado con ideas y sugerencias que me vino la mar de bien para darle el último empujón a la herramienta.

Eso es todo, por ahora. Espero que disfrutéis del programa y que me hagáis llegar vuestros comentarios e impresiones.

P.D.: De aquí en adelante utilizaré esta misma entrada para publicar las últimas novedades en un changelog y las futuras versiones de AV Editor.

La traducción de canciones es una de las mayores dificultades que le pueden surgir a un traductor a la hora de traducir un producto audiovisual. Esto suele deberse a las restricciones derivadas de la música, la métrica o la rima, entre otros factores. Esto hace que se apliquen diversas estrategias para adaptar canciones, que a menudo obligan a hacer cambios en la letra o en la música.

En primer lugar, creo que es necesario recalcar que no hay una estrategia mágica o una fórmula perfecta que permita traducir canciones de forma perfecta. Cada canción tiene una naturaleza diferente y su estructura hace que primero debamos diferenciar entre traducción para doblaje y subtitulación, ya que las estrategias que se aplican en una modalidad u otra difieren bastante entre sí.

Lo que sí podemos advertir fácilmente es que en las adaptaciones para doblaje se suelen hacer traducciones más libres o creativas (lo que ahora se llama transcreación), mientras que al subtitular se suele traducir de una forma más literal, ya que la letra suele tratarse como una parte más del texto, pues aparece en pantalla a la par que suena la canción original.

Estrategias para subtitular una canción

A la hora de subtitular una canción, se deben seguir las pautas de subtitulación marcadas por el cliente, o las que suelen aplicarse a nivel profesional. Conviene recalcar que las canciones no siempre se traducen y que el criterio que suele emplearse varía en función de la productora o del estudio encargado de adaptar el producto, aunque generalmente se subtitulan cuando su significado guarda algún tipo de relación con el argumento. 

Por lo general, los subtítulos suelen colocarse en cursiva y suele evitarse el uso de recursos de transcreación, que sí suelen aplicarse en las versiones dobladas. Por ejemplo, cuando una canción va rimada, no suelen rimarse los subtítulos para evitar un distanciamiento excesivo de la letra original.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=6Og4NR6ZOmw?wmode=opaque]

No obstante, hay ocasiones en las que se puede usar la rima, aunque no es desde luego un recurso obligado. Recuerdo una escena de una película de miedo que traduje hace tiempo en la que el protagonista (un duende verde) solía hablar en verso o haciendo rimas. En la escena inicial de la película, el duende recitaba un poema, así que opté por armar unos subtítulos que rimaran y que a la vez acompañaran las intervenciones del personaje. Aquí podéis ver el resultado:

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=0J_m0ahNOV4?wmode=opaque]

No es precisamente una canción, pero me sirve de ejemplo para mostraros cómo me las ingenié para rimar unos subtítulos. Ayudó mucho que en varios versos la rima se hiciera con el verbo, ya que eso me permitía a veces jugar con las conjugaciones para hacer las rimas. No fue nada fácil, pero al cliente le encantó la propuesta y al final salió adelante. 🙂

Dicho esto, aquí van unos consejos en varios puntos para que puedas aplicarlos a la hora de subtitular una canción:

  • Se deben seguir las pautas de subtitulación marcadas por el cliente o las que suelan aplicarse a nivel profesional.
  • Los subtítulos suelen colocarse en cursiva, a menos que el cliente nos indique lo contrario.
  • Al subtitular, suele primar el significado por encima del uso de recursos literarios como la rima, aunque a veces esta puede mantenerse. La letra de la canción suele tratarse como una parte más del texto original.
  • Se suele utilizar una línea o subtítulo por verso. No obstante, se pueden dos colocar dos versos en un mismo subtítulo colocando cada verso en una línea.
  • Se suelen utilizar puntos suspensivos de enlace, aunque el uso de estos no es obligatorio (pero sí recomendable). En caso de dudas, es conveniente preguntarle al cliente.
  • En subtítulos accesibles o subtítulos para sordos (SPS), se suelen añadir acotaciones o un símbolo de una nota musical para que el destinatario pueda intuir que los subtítulos corresponden a una canción. No obstante, la norma UNE 153010 recomienda que los subtítulos aparezcan sobre fondo amarillo y con caracteres azules, aunque por lo general suelen aparecer en blanco y en cursiva (a menudo sobre fondo negro).

Estrategias para traducir una canción para doblaje

Cambiamos de tercio. A la hora de traducir una canción para doblaje las estrategias son diferentes a las que suelen aplicarse en el subtitulado, ya que la canción debe someterse a un proceso de adaptación que puede afectar a sus dos elementos principales: música y letra. La traducción literal no suele funcionar, a menos que se cree una nueva composición musical que se adapte a la letra nueva. Por ello, a la hora de adaptar una canción, suelen aplicarse estrategias como las siguientes:

1) Traducir la letra adaptándola a la música original. En este caso la letra puede sufrir algunas alteraciones por las restricciones derivadas de mantener la melodía original. Este es quizá el método que más se utiliza en doblaje. Todos recordamos, por ejemplo, canciones como las intros de El príncipe de Bel Air o Dragon Ball Zpor citar algunos ejemplos conocidos. Las tres me parecen unas adaptaciones muy buenas, tanto traductológicamente como musicalmente.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hBe0VCso0qs]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hA1c82miR7s]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=GHnfX1RmZX8]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=VdnSAZjOl1Q]

Esta técnica tambien se utiliza cuando los personajes de una película o serie cantan una canción, como por ejemplo cuando en The Big Bang Theory Sheldon o Penny cantan «Soft Kitty», traducida al español como «Dulce gatito», o cuando en Los Simpsons se ponen a cantar «No conquistas nada con una ensalada» (en la versión original cantan «You don’t win friends with salad»). Curiosamente, en la versión traducida se añade una rima que no existe en la versión original.

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[youtube https://www.youtube.com/watch?v=0L2_RvXVMxE]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=E0wfbgFqIn4]

Yo, de hecho, también he tenido que aplicar esta técnica en alguna ocasión, como cuando al final de un capítulo de Los reyes del trueque uno de los personajes se ponía a cantar una canción con una guitarra. En esta ocasión, el doblaje iba con voz superpuesta, pero aun así la adaptación se hizo igualmente.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=wneTFGBJ4g8]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=G25ecoxWwkk]

2) Otra opción es directamente crear una canción nueva en el idioma meta que encaje con las imágenes y el estilo de la canción original. Es un recurso que se utiliza muy a menudo para traducir canciones de series de animación. Esto se hizo, por ejemplo, en series como Chicho Terremoto o Supercampeones. 

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Canciones para inspirarse

Siempre que alguien me pregunta sobre este tema, o cuando me escriben para preguntarme dudas sobre cómo traducir una canción, suelo echar mano de algunas canciones en inglés adaptadas al castellano por artistas españoles para ponerlas como ejemplo de lo que se podría hacer. De entre los métodos que he comentado antes, el que más se suele utilizar es el primero, ya que como músicos pueden adaptar la música o hacer variaciones para adaptar la canción a la letra traducida, que también suele adaptarse.

Una canción que me parece muy acertada es «Maggie Despierta» de M-Clan, que es una adaptación de «Maggie May», compuesta por Rod Stewart. La versión en español respeta la música original, aunque con algunas variaciones. Otra canción de M-Clan que es muy conocida es «Llamando a la tierra», que es la versión en español de «Serenade from the stars» de Steve Miller Band. La versión es tan buena que mucha gente desconoce que sea una adaptación.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=7T5hYlUsQ0s]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=GHaqF_mJJzY]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=vPsdlso6-X8]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hLjAU4LWCqI]

Las versiones de M-Clan son realmente buenas y son un gran ejemplo de cómo adaptar una canción. Otra canción que me parece digna de mención es «El rock de la cárcel», de Miguel Ríos, que es una versión de «Jailhouse rock» de Elvis Presley.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=gj0Rz-uP4Mk]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=S22MdHK9Wa0]

Y para cerrar el listado de recomendaciones, una más rebuscada: una versión de «Should I Stay or Should I Go» de The Clash, interpretada por Los Fabulosos Cadillacs, una banda argentina :-).

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=cLQJVKP3YlM]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=DCC53kguDec]

Ya veis que el tema da para mucho. Hay muchos más ejemplos que se podrían comentar, pero lo dejo aquí. Espero que las estrategias y ejemplos que he compartido os sirvan en el futuro si os surge traducir alguna canción. Dicho esto, si recordáis alguna canción traducida que sea interesante o conocida, os animo a compartirla en los comentarios. Así podremos tener más ejemplos a los que echar mano.

¡Hasta la próxima entrada!

 

Escribo estas líneas para comentar o, más bien, opinar sobre un artículo que publicó Juan Gómez-Jurado ayer en el diario ABC titulado «Venganza contra la traducción» en el que critica al doblaje y a los traductores. La verdad es que ha sido bastante polémico y ha encendido a muchos traductores por el tono ofensivo que desprendía. Para aquellos que no lo hayáis leído, lo podéis leer directamente desde su Twitter, ya que subió una foto del artículo para que todos pudieran leerlo:

 


Lejos de que estas líneas puedan interpretarse como una pataleta (no soy yo el traductor de la película y suelo ignorar este tipo de críticas), mi intención es simplemente arrojar un poco de luz sobre el tema para que aquellos que piensan que los traductores y el doblaje son un cáncer le den un poco al coco y entiendan su significado como técnica de adaptación y mecanismo de cultura. Nosotros también tenemos derecho a dar nuestra opinión, y ya que él la ha dado en calidad de periodista y escritor, yo voy a darla ahora como traductor audiovisual.

A continuación, voy a intentar desmontar algunos tópicos que se mencionan en el artículo, sobre todo los más hirientes para los traductores y los profesionales del doblaje. Algunos ya los comenté en esta entrada, pero no está de más recordarlos.

El tópico de que las malas traducciones son siempre culpa del traductor

No voy a entrar al trapo de valorar si las traducciones que se critican en el artículo son mejores o peores, aunque desde una óptica lingüística no considero que sean incorrectas. Desde la butaca y a toro pasado es muy fácil acuchillar al traductor. De hecho, todos hemos disfrutado en algún momento comentando gazapos del doblaje, pero siempre desde la curiosidad y el respeto y evitando la crítica fácil de barra de bar.

Dicho esto, decir que una mala traducción es culpa del traductor es como afirmar que un fallo en la numeración de un libro es culpa del escritor. El proceso de doblaje es una cadena de trabajo en la que participan numerosos profesionales de diferentes sectores: traductores, ajustadores, actores, directores, técnicos de sonido, coordinadores de producción… El traductor es uno de los primeros eslabones de esa cadena de trabajo. Esto implica que el guion que entrega a los estudios y las productoras no es más que un mero borrador sujeto a cambios sobre los que, en la mayoría de ocasiones, el traductor no tiene ni voz ni voto. ¿Significa eso que el traductor está exento de culpa? En absoluto, puede que sea suya, pero también es posible que la decisión final la haya podido tomar el revisor, el ajustador o el director de doblaje (o todos en conjunto). Por tanto, para saberlo con certeza, habría que preguntárselo a ellos primero. En otras palabras, habría que documentarse.

El tópico de que el doblaje tiene la culpa de que en España no se hable bien en inglés

Para entender la influencia que el doblaje pueda haber tenido o no sobre el aprendizaje de idiomas en España, primero tendríamos que analizar los factores históricos que provocaron que el doblaje fuera la técnica elegida por España y otros países de Europa para la adaptación de las películas y productos audiovisuales que venían de Hollywood. El doblaje surgió en la década de los años 30 como una de las soluciones a los problemas derivados de la transición del cine mudo al cine sonoro, y se planteó como respuesta al poco éxito que tuvieron las versiones multilingües y las versiones subtituladas en varios países de Europa. Quizá el acontecimiento más recordado fue el estreno de The Jazz Singer en París en el año 1929, que suele considerarse una de las primeras emisiones con subtítulos de la historia del cine.

“In 1929 The Jazz Singer (Alan Crosland, 1927) was screened in Paris with subtitles but the initial curiosity for sound films was not enough to convince French viewers to watch subsequent films with subtitles. It quickly appeared that subtitling would not satisfy mass audiences. Other strategies were tested.”¹

Este rechazo provocó que la Paramount abriera en el año 1930 unos estudios en Joinville para producir versiones multilingües en hasta 14 idiomas diferentes. Sin embargo, las versiones multilingües también fracasaron, principalmente por su elevado coste (imaginad lo que costaría ahora mismo grabar Juego de tronos en inglés, francés, alemán, italiano y español con actores diferentes) y porque no consiguieron convencer al público de la época², que quería ver a las grandes estrellas de Hollywood en sus pantallas. Los estudios acabaron cerrando en el año 1932 y se convirtieron en unos estudios de doblaje. La apertura de esos estudios de doblaje marca el inicio de la historia del doblaje en Europa, dado que desde ese momento empezaron a producirse las primeras películas dobladas para Francia, España, Italia o Alemania (FIGS). Aquí podéis ver también un mapa con las técnicas de adaptación que se impusieron en los diferentes países de Europa.

TecnicasEuropa

Efectivamente, en los países nórdicos (entre ellos Noruega y Dinamarca, que son los citados por Juan Gómez-Jurado en su artículo) se acabó optando por la subtitulación, principalmente porque su mercado era más pequeño que el de los FIGS y los costes eran mucho menores.

Con este ladrillaco de historia solo quiero aclarar que el doblaje entró en España principalmente por la influencia de Joinville y por el rechazo al subtitulado. Las causas del rechazo fueron principalmente culturales (en aquella época la tasa de alfabetización era bastante baja y al público le costaba leer más que ahora) y económicas. Una vez se impuso el doblaje, la tendencia se mantuvo durante las décadas siguientes. Por tanto, no creo que sea acertado ni justo culpar al doblaje de las carencias idiomáticas de la sociedad española. Antes de apuntar al sector del cine y al sector del doblaje, yo creo que deberíamos apuntar al sector político y al sector educativo. Y aquí también debemos tener muy en cuenta otros factores históricos. No podemos olvidar que, hasta la década de los 70, el francés era la lengua extranjera más estudiada en España en detrimento del inglés, que adelantó al francés unos años más adelante. Eso significa que los estudios de inglés en España apenas llevan 3 o 4 décadas en funcionamiento (y menudo funcionamiento). Y no voy a entrar a valorar el nivel de docencia ni los planes de estudio porque entonces no acabaría nunca. Con esto quiero decir que el doblaje de los productos audiovisuales es necesario para poder llegar a toda la población.

¿Significa esto que los españoles somos idiotas? Yo creo que más bien somos víctimas. Es evidente que todavía hay mucho trabajo por hacer en materia de educación hasta conseguir equipararnos con otros países que han tenido al inglés como primera lengua extranjera desde hace más tiempo. Decir que el doblaje crea idiotas es una afirmación bastante injusta y poco acertada. Sería más justo decir que el doblaje es un instrumento que ha permitido que miles de películas extranjeras hayan podido emitirse en España, con todo lo que eso implica a nivel de transmisión de cultura. No niego que los gazapos o los cambios no hayan podido perjudicar a muchas de estas películas (aunque, ojo, hay casos en los que los cambios son beneficiosos), pero sin el doblaje es probable que ni siquiera hubieran llegado a emitirse en España. Otra cosa muy distinta es el uso que se hiciera del doblaje en España durante la época del franquismo en pro de la censura, pero ese es un tema aparte que no solo afectó a la televisión y al cine, sino también a los medios de comunicación, los libros o la música, por citar otros ejemplos. Y de eso tampoco tienen la culpa ni los traductores, ni los artistas, ni los escritores, ni los profesionales del doblaje.

El tópico de que el doblaje es una farsa y que es mejor ver las películas en VO

“Doblar es robarle la voz al actor su voz, al espectador miles de matices y violar el producto final.”

Este comentario es el típico comentario de sobremesa dominguera. Quizá es el más hiriente y, al mismo tiempo, el que demuestra mayor ignorancia sobre el tema. Además, por si eso fuera poco, califica a los profesionales del doblaje de ladrones y violadores, que no es moco de pavo.

En fin, vamos a poner las cosas en su sitio. Doblar es adaptar un producto audiovisual para que los espectadores puedan consumir ese producto en su lengua materna y garantizar así su difusión. Como ya hemos comentado antes, el doblaje se impuso como técnica de adaptación tras la transición del cine mudo al cine sonoro hablado, así que fue la opción elegida por el público y por la industria para adaptar películas. Y es precisamente en esa palabra en donde está la clave. Las versiones dobladas, al contrario que ocurre en las versiones subtituladas, son adaptaciones que pueden estar sometidas a cambios. Esos cambios pueden gustar o no, pueden ser más o menos correctos, pero forman parte del proceso de adaptación y hay que aceptarlos.

Lo que no podemos dejar pasar es que, a lo largo de todas estas décadas, gracias al doblaje varias generaciones han podido disfrutar de innumerables películas procedentes de Hollywood y otros países. ¿Cómo si no podrían haber visto nuestros abuelos películas como Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot) o El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard)? Ah, y ahora que he mencionado lo de los otros países. ¿Os suenan Seppuku o El infierno del odio? Pues si no las habéis visto, os invito a verlas en versión original, pero sin subtítulos ni nada, para que así podáis disfrutar de ellas en toda su esencia. Ah, por cierto, se grabaron en japonés…

El tópico de que los títulos de las películas son culpa del traductor

Ya sé que en el artículo se critica a los ejecutivos de las distribuidoras y no a los traductores, pero es otro comentario que suele salir de bocas de ignorantes en la materia. Merche García Lledó publicó hace unas semanas una entrada en su blog en la que se analizaba el papel del traductor en la elección de los títulos de las películas. Invito a todos (incluido al señor Juan Gómez-Jurado) a que lo leáis, porque en él se incluyen varios argumentos de Frederic Chaume, con los que explica cómo se eligen esos títulos y el grado de influencia que tienen los traductores en la toma de decisiones, que suele ser mínimo.

Es cierto que desde hace unos años hay una tendencia a traducir ciertos títulos de películas con un toque cómico que a veces es un tanto exagerado. Aquí van algunos ejemplos: ¡Este cuerpo no es el mío! (The Hot Chick), La salchicha peleona (Beverly Hills Ninja), Viaje de pirados (Road trip), La madre de todos los desmadres (Hot Shots)… Por no hablar de las películas protagonizadas por Leslie Nielsen cuya fórmula del éxito siempre fue verbo + «como puedas»Aterriza como puedas (Airplane!), Acampa como puedas (Family Plan), Agárralo como puedas (The Naked Gun), Espía como puedas (Spy Hard), Asegúrate como puedas (Safety patrol!), Esquía como puedas (Kevin of the North), Despega como puedas (A Space Travesty) y alguna más que ahora mismo no recuerdo. También hay otros casos de sagas similares como la protagonizada por Martin Lawrence, con títulos como Esta abuela es un peligro (Big Momma’s House) o Esta abuela no es mi padre (Big Mommas: Like Father, Like Son); o las secuelas de Los Padres de ella (Meet the Parents), con títulos similares: Los padres de él (Meet the Fockers) Ahora los padres son ellos (Little Fockers).

Mi intención al citar estos títulos no es criticarlos. Todo lo contrario, es analizar por qué se tradujeron así. No hay que ir a Salamanca para llegar a la conclusión de que los títulos de estas películas siguen una clara estrategia comercial. Es decir, son títulos que VENDEN, y como vendieron en el pasado, se siguen utilizando (si algo funciona, no lo cambies). Yo personalmente no suelo consumir este tipo de películas, pero la realidad es que tienen su público en España y este mecanismo es una forma de venderlas que funciona desde hace mucho tiempo. Y ojo, tampoco creo que haya que calificar de idiotas a los que las consumen, porque tienen un público muy amplio tanto en España como en otros países.

Lo que sí puedo afirmar con total tranquilidad es que el traductor no es el responsable de que se tomen estas decisiones. Yo mismo he traducido varias películas y series de televisión para doblaje y, que yo recuerde, solo aceptaron mis propuestas en un par de ocasiones. La realidad es que el marketing y las ventas suelen estar por encima de criterios lingüísticos, aunque a veces eso traiga como consecuencia títulos poco acertados a nivel traductológico.

Conclusión

En fin, dejando a un lado las tonterías y las polémicas, yo creo que el doblaje es una técnica de adaptación que nos ha dado más de lo que nos ha quitado, y eso también es justo reconocérselo a todos los que lo hacen posible. Hay muchos profesionales que trabajan incansablemente y a contrarreloj para adaptar los productos audiovisuales y conseguir que podamos verlos en los cines en nuestra lengua materna pocos días después de su estreno en los países de origen. Esto no significa que no podamos criticar u opinar sobre malas traducciones, pero antes de hacerlo sería conveniente ponerse en el lugar de estos profesionales y entender en qué consiste su trabajo y cómo lo desarrollan.

Referencias bibliográficas

¹Nathalie Régnier et Anaïs Le Fèvre-Berthelot, « ‘It’s All About Performance’, An Interview with Dubbing Director Nathalie Régnier », InMedia [En línea], 5 | 2014, publicado el 17 de septiembre 2014, consultado el 9 de mayo de 2015. URL: http://inmedia.revues.org/793

²Nathalie Régnier et Anaïs Le Fèvre-Berthelot, « ‘It’s All About Performance’, An Interview with Dubbing Director Nathalie Régnier », InMedia [En línea], 5 | 2014, publicado el 17 de septiembre 2014, consultado el 9 de mayo de 2015. URL: http://inmedia.revues.org/793