Como ya os conté hace un tiempo en el blog, en septiembre y octubre de 2017 estaré en Argentina participando en varias actividades, entre ellas la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción de la UBA, de la que ya os hablé en esta entrada. Pero además de participar en este posgrado universitario, que está cerrado para traductores licenciados, también me he animado a participar en un evento abierto a todos, impulsado por Decode Linguistic Solutions, que es la empresa de mi colega Damián Santilli, que es también mi compañero en el proyecto de The Translation Show, como algunos ya sabéis. Se trata del I Encuentro Argentino sobre Localización y Traducción (LocArgentina), en el que comparto cartel con Matías Desalvo, colega traductor especializado en localización al que tuve el honor de conocer en mis viajes anteriores a Argentina.

Como sé que muchos lectores del blog son de Argentina o de países de Sudamérica, me he animado a publicar la información oficial de este encuentro en el blog con el objetivo de ampliar su difusión. Aquellos que estéis interesados podéis consultar toda la información de este encuentro (al que estamos refiriéndonos en las redes con el hashtag #LocArg2017) en la web oficial del evento, en la que podréis encontrar los resúmenes de las ponencias, la fecha, los costos, la sede en la que nos reuniremos y un formulario de contacto desde el que podréis inscribiros y enviar vuestras dudas a la organización del evento (aunque también podéis escribir directamente al correo inscripciones@locargentina.com). Aquí abajo os dejo el cartel oficial del evento con un resumen de toda la información.

Si os fijáis en el cartel, en él pone que el último día para beneficiarse de la inscripción temprana es el 31 de agosto (HOY), así que os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo hoy mismo para, con suerte, ahorraros la diferencia con la inscripción tardía.

No me extiendo más. Me despido invitándoos a todos a compartir el evento por las redes, sobre todo a aquellos que residáis en Argentina o esteis en contacto con gente de por allí. Espero volver pronto con nuevas entradas.

¡Hablamos! 🙂

Quienes me seguís en Twitter ya visteis hace poco que compartí la portada de una guía en PDF sobre editores de subtítulos en la que llevo trabajando varios meses. La verdad es que me sorprendió gratamente la repercusión que tuvo el tuit, así que eso me animó todavía más a ultimar detalles para lanzarla. Y eso he hecho, hoy por fin la publico para su libre descarga, como ya hice en su momento con una guía de software que tengo pendiente revisar y actualizar, y con el programa AV Editor. 🙂

 

Sobre la guía

Esta guía es un documento que está formado por varias entradas que he publicado en el blog en el último año y pico. La idea era integrar toda esa información en un documento de calidad y de fácil lectura para darle un mayor valor y fomentar su difusión. La maquetación la he hecho con Adobe InDesign, que como algunos sabéis es una de las herramientas que más utilizo a nivel profesional. Aquí podéis ver una muestra de uno de los pliegos.

En un principio, la guía va a estar solamente disponible en formato PDF interactivo, pero si veo que hay suficiente interés, difusión y demanda, tal vez me plantee autoeditar algunas copias para venderlas a módico precio (para cubrir los gastos de impresión) o incluso regalarlas en los eventos a los que acuda próximamente. Desde ya os digo que los fallos y erratas que pueda haber en el documento son responsabilidad mía y solo mía y, por supuesto, si detectáis alguno, sería genial que me lo comunicarais por privado para así corregirlo en una futura actualización (sí, planeo actualizar la guía anualmente o cada dos años, como mucho). 🙂

¿Cómo puedo conseguir la guía?

Como os decía, crear este documento me ha llevado tiempo y esfuerzo, así que, aunque la estoy ofreciendo gratuitamente, he querido poner un pequeño requisito que, de algún modo, podría considerarse como el «precio» a pagar. El requisito es simplemente suscribirse a Traduversia, que no cuesta nada y que apenas os va a llevar tiempo. Aquellos que ya estéis suscritos, habréis recibido hace unas horas un enlace en primicia para descargar la guía. Los que no, podéis suscribiros fácilmente desde www.traduversia.com. Para ello, basta con rellenar el formulario que hemos habilitado en nuestra nueva portada, a la que podéis acceder haciendo clic en el siguiente enlace.

>> QUIERO DESCARGAR LA GUÍA EN PDF Y SUSCRIBIRME A TRADUVERSIA <<

Cuando os suscribáis, recibiréis un correo con un enlace desde el que podréis descargar la guía rápidamente. Además, también obtendréis acceso gratuito a nuestro curso sobre herramientas para la traducción audiovisual y la localización y a varios minicursos por correo. 🙂

Y eso sería todo. Me encantaría contaros más cosas sobre Traduversia, The Translation Show y otros proyectos en los que estoy involucrado, pero no voy muy holgado de tiempo desgraciadamente. Así que me despido deseando que disfrutéis de esta guía, que la compartáis por todas partes y que la uséis de manera responsable. ¡Hablamos! 🙂

Hoy os traigo dos entrevistas que me han hecho recientemente y en las que creo que me he sabido mostrar bastante transparente. Ambas tenían preguntas interesantes sobre localización y traducción audiovisual, temas sobre los que suelo hablar en los cursos y asignaturas que imparto, pero lo que más me ha gustado es que también había preguntas personales y me he animado a contar algunas cosas que no había mencionado en ninguna entrada del blog, como las dudas que tuve en los últimos años de la carrera sobre si dedicarme a la traducción finalmente o no. 🙂

¡Espero que te gusten!

¡Sorpresa, sorpresa! Quizá algunos os preguntabais qué he estado haciendo desde que publiqué la última entrada en el blog. Ya sabéis que cuando no publico es porque estoy ocupado con otros proyectos y quehaceres, como Traduversia, mis clientes de traducción y las clases que imparto en los másteres y titulaciones en las que participo, aunque siempre intento sacar un hueco de vez en cuando para contaros qué ando haciendo.

Pues bien, hoy tengo el gusto de anunciaros el nuevo proyecto que emprendo junto con un gran amigo argentino. The Translation Show es un programa en formato canal de YouTube que he creado con Damián Santilli, un conocido y reputado traductor argentino al que tuve el honor de conocer en mis recientes viajes a Buenos Aires. Nuestra intención es publicar noticias y comentar la actualidad de la profesión, hacer entrevistas a otros colegas traductores, compartir recursos tecnológicos interesantes y, por supuesto, pasarlo bien y echarnos unas risas. Aquí abajo os dejo el vídeo de presentación del canal por si os pica la curiosidad.

> Haz clic aquí para acceder al canal de The Translation Show <

¡Vaya! ¿Un canal de YouTube? ¿Entonces significa eso que ahora soy Youtuber?

Supongo que sí, pero solo a tiempo parcial, ya que para mí este solo es un proyecto más que compaginaré con otros que ya he iniciado. En un principio solo publicaremos unos 3 o 4 vídeos al mes, que no es mucho material teniendo en cuenta el ritmo que llevan otros canales conocidos en los que se publican vídeos todos los días.

La idea es publicar un vídeo a la semana, concretamente los lunes, de forma que el primer lunes de cada mes publicaremos un vídeo sobre noticias y actualidad, que justo es la sección que estrenamos hoy mismo. El segundo lunes de cada mes, publicaremos una entrevista a una persona destacada del mundo de la traducción. El tercer lunes, publicaremos algún análisis o review de algún recurso elegido por nosotros. Por último, el cuarto lunes del mes lo dejaremos abierto para contenidos aleatorios o random que se nos ocurran. Por ejemplo, una idea que tenemos es publicar un consultorio para traductores para aprovechar los comentarios de YouTube, pero esto dependerá del éxito que tengan los primeros programas y de la participación que haya, así que os animo a que os suscribáis al canal y a que dejéis comentarios en los primeros vídeos de YouTube con preguntas para que así nos animemos a hacerlo finalmente.

¿Por qué he decidido hacer un programa de este tipo?

En realidad no puedo decir que haya un solo motivo, sino que son varios que al unirse han hecho que finalmente me anime a dar el paso.

  • Adaptarse o morir. Como ya muchos ya sabéis, Internet vive una era en la que prima lo visual por encima del texto escrito, especialmente en redes sociales. YouTube e Instagram están tomando el relevo de recursos como blogs, wikis y redes sociales de microblogging como Twitter, que parecen haberse estancado o que no gozan de la misma repercursión que en los años de la eclosión de la web 2.0. Por tanto, ahora es más sencillo llegar a la audiencia a través de canales como YouTube y no tanto a través de blogs y sitios web propios.
  • Deseo de innovar y emprender un proyecto original. Damián y yo iniciamos un proyecto que ambos consideramos innovador, ya que no existen muchos canales de YouTube dedicados a traductores e intérpretes de forma exclusiva. La idea es que ahora los traductores hispanohablantes tengan un canal audiovisual en el que informarse a la vez que se echan unas risas.
  • Interés en dar una mayor visibilidad a nuestra profesión y al gremio de los traductores. Aunque nuestra profesión parece ganar algo de visibilidad en los últimos tiempos, consideramos que este programa puede ser útil para hacer más visible nuestro gremio y para dar mayor repercusión a algunos de sus miembros, sobre todo entre el público joven. De hecho, en el canal publicaremos entrevistas a traductores y colegas destacados, así que eso hará que ellos también estén más visibles o que gente que no está muy al tanto de lo que se cuece en el mundo de la traducción les conozcan gracias a nosotros.
  • Deseo de dar la oportunidad a los traductores con pocos recursos de seguir formándose y creciendo como profesionales. Este es el motivo que nos ha llevado a ambos a incluir una sección en el programa de análisis y reviews sencillos sobre recursos relacionados con la informática aplicada a la traducción y la traducción audiovisual. Además, también recomendaremos cursos, talleres, posgrados y titulaciones universitarias cada cierto tiempo.
  • A nivel personal, creo que es una buena manera de salir de mi zona de confort y aprender a comunicarme de una forma más distendida y mejorar como orador. Aunque ya he tenido la gran suerte de dar cursos, talleres y charlas en diferentes lugares, siempre he querido mejorar mis dotes comunicativas y aprender a entretener mejor a la gente y a comunicarme de una forma más efectiva y divertida con el público. Esta motivación también me ha llevado a leer varios libros sobre cómo hacer presentaciones interesantes (Presentation Zen, de Guy Reynolds) y sobre cómo conversar y mantener conversaciones amenas (Saber conversar, de Debra Fine). Otro punto que me ha atraído mucho es la experiencia de Damián Santilli como orador y presentador del programa de radio Entredichos, ya que pienso que puedo aprender muchas cosas también de él para mejorar en estos aspectos.

El primer programa de The Translation Show

Ambos nos marcamos el objetivo de publicar el primer programa el primer lunes de marzo, que es hoy, así que quiero aprovechar esta entrada para compartir también el primer programa con todos vosotros e invitaros a que os suscribáis al canal para darnos apoyo. Espero que os guste y que os divirtáis viéndolo tanto como nosotros al grabarlo.

Ya por último, os invito a que nos sigáis en nuestra página de Facebook y en nuestro Instagram, en donde iremos publicando vídeos cortos y otros contenidos divertidos de vez en cuando. Y, por supuesto, no os olvidéis de teclar www.thetranslationshow.com en vuestro navegador todos los lunes para ir siguiendo todos nuestros vídeos.

Bueno, me callo ya un rato y os dejo con el primer programa. ¡Que lo disfrutéis! 🙂

 

¡Espero que os haya gustado! ¡Hasta la próxima! 🙂

 

Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSync y Subtitle Workshop, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Subtitle Edit.

Subtitle Edit es uno de los editores gratuitos más completos y versátiles del momento. Es una herramienta menos conocida que Subtitle Workshop e incluso que Aegisub y VisualSubSync, dado que apenas se menciona en los cursos y asignaturas sobre traducción audiovisual, pero incorpora funciones muy interesantes que lo convierten en una herramienta muy a tener en cuenta. Vamos con el ya clásico desglose de ventajas e inconvenientes.

Interfaz de Subtitle Subtitle Edit.

Ventajas

Subtitle Edit destaca sobre todo por ser compatible con un elevado número de formatos de archivos de subtítulos. Con esta herramienta, vamos a poder importar y exportar archivos de subtítulos muy diversos. Desde el SRT clásico, hasta el Sonic Scenarist (SCC), el Cheetah CAP o el EBU STL. La lista de formatos es casi interminable y este es un factor muy interesante si tenemos en cuenta que la herramienta es gratuita.

Por otro lado, permite trabajar directamente sobre la onda de sonido, una función que como hemos visto no incorporan todos los editores y que puede ser determinante a la hora de sincronizar.

Incorpora un modo traductor muy práctico que nos permite alinear los subtítulos originales y los traducidos de una forma muy similar a como lo haríamos en una herramienta de traducción asistida.

Su editor de texto nos permite consultar rápidamente el número de caracteres de cada línea, el número de caracteres total del subtítulo y la tasa de caracteres por segundo (CPS), información muy útil para los subtituladores profesionales que a menudo deben evitar exceder un número concreto de caracteres por línea o una tasa de CPS concreta.

Además, podemos personalizar los atajos de teclado fácilmente desde la ventana de ajustes del programa, desde donde podemos acceder a todos los comandos.

Por último, destacaría su corrector de errores, una herramienta que nos permite corregir de forma automática errores típicos que suelen darse al subtitular. Por ejemplo, nos permite eliminar automáticamente los dobles espacios, detectar líneas largas o eliminar saltos de línea vacíos.

Inconvenientes

Lo cierto es que no hay muchos defectos reseñables, ya que nos encontramos ante un editor bastante completo y que además es gratuito. No obstante, siempre hay detalles que podrían mejorarse:

Por un lado, la interfaz del programa es bastante compleja, en el sentido de que hay demasiados elementos a la vista que pueden distraernos a la hora de traducir. No es algo que sea determinante y reconozco que es una opinión subjetiva, ya que puede haber usuarios a los que les guste esta interfaz y usuarios a los que no. No obstante creo que es algo que podría tirar para atrás a más de un usuario (como a mí, por ejemplo) acostumbrado a trabajar en entornos menos recargados o más minimalistas.

El reproductor de vídeo del editor es el Windows Media Player. Esto no tiene por qué ser un problema, pero si no sois muy aficionados a este reproductor, es probable que Subtitle Edit no sea para vosotros. Existe la posibilidad de configurar el programa para que funcione con VLC Media Player, pero el proceso es algo tedioso. Por otro lado, he notado que, en ocasiones, al cargar vídeos demasiado pesados el programa se ralentiza bastante, algo que no me ocurre con otros editores.

Por otro lado, la onda de audio no termina de ser práctica ni fácil de usar. Esto hace que el rendimiento de los apartados multimedia del editor sea de una calidad un poco inferior a la de otros editores gratuitos.

Por último, las traducciones al español no son las mejores. Para un traductor que traduzca de inglés a español esto no debería suponer un problema, pero sí puede serlo para traductores de otras combinaciones.

Valoración final

Lo más interesante de esta herramienta, como hemos comentado, es la cantidad de formatos de subtítulos que soporta. Por tanto, puede ser muy interesante utilizar esta herramienta como conversor de formatos si en algún momento un cliente nos pide unos subtítulos en un formato concreto. La pena es que no incluya más opciones para generar subtítulos en formatos de closed captions. Si bien es cierto que permite exportar SCC y CAP,  la realidad es que no podemos configurar nuestros subtítulos del mismo modo en el que lo haríamos en una herramienta comercial, en donde podemos configurar detalles tan importantes como la ubicación de los textos en pantalla, algo que Subtitle Edit no puede hacer. Por tanto, aunque podemos exportar nuestros subtítulos en estos formatos, en realidad el proceso se queda a medio camino.

Personalmente, no recomendaría usar esta herramienta como editor principal. Más bien la utilizaría como un editor auxiliar para convertir archivos de subtítulos o para llevar a cabo tareas puntuales, aunque puede ser una buena alternativa a otros editores como Subtitle Workshop o Aegisub.

Puntuación final: 84/100

[su_button url=”https://github.com/SubtitleEdit/subtitleedit/releases” target=”blank” background=”#2C8FC1″ size=”13″ radius=”5″ text_shadow=”0px 0px 0px #000000″]Descargar Subtitle Edit[/su_button]

¿Quieres saber más?

En Traduversia imparto imparto dos cursos sobre subtitulación profesional (Conviértete en subtitulador profesional y Subtitulación profesional con Aegisub) dirigidos a traductores y profesionales de las lenguas, que son ideales para especializarse en subtitulación y convertirse en todo un pro de esta rama de la traducción audiovisual. Desde aquí te animo a que les eches un vistazo porque estoy seguro de que podrían interesarte mucho. Para que te hagas una idea, Subtitle Edit forma parte del programa del curso Conviértete en subtitulador profesional, así que podrás aprender a utilizarlo tal y como yo lo utilizo. Además, también aprenderás a usar otros editores de subtítulos como EZTitles, Subtitle Workshop y VisualSubsync.

En la siguiente entrada haré un análisis del editor de subtítulos gratuito Aegisub, así que no dejes de estar atento al blog.

¡Hasta la próxima!

Hoy vuelvo a tocar un tema que ha generado polémica últimamente, sobre todo a raíz del descubrimiento de que al parecer en Movistar+ han utilizado subtítulos descargados de Internet. Esta es una noticia muy triste para los traductores audiovisuales, pues nos lleva a pensar que el mayor proveedor de productos audiovisuales a la carta de nuestro país no invierte en ofrecer a sus abonados subtítulos profesionales de calidad, o bien que las empresas a las que subcontrata no velan por la calidad de los subtítulos que producen.

Captura publicada en Mundoplus en la que se puede ver la autoría de los subtítulos de un capítulo de la serie Shameless

Este hallazgo también ha provocado, como ya es habitual, que muchos ilustrados muestren sus desafortunados prejuicios y opiniones sobre el proceso de subtitulado en las redes sociales. Si hacéis memoria o si os dais una vuelta por los archivos del blog, ya dediqué alguna entrada a este tema hace un tiempo, una de ellas motivada por un artículo que publicó Antonio Muñoz Molina y otra para defender a los profesionales del doblaje de las críticas de Juan Gómez-Jurado. En esta ocasión, las ofensas vienen de tuits y comentarios que no hacen otra cosa que demostrar lo que piensan muchos consumidores acerca de los subtítulos y el doblaje.

Sobre la inmediatez y la calidad de los subtítulos

Vivimos en una época en la que prima la inmediatez por encima de todo lo demás. Así lo decía el recientemente fallecido Zygmunt Bauman, que en su aclamado libro Modernidad líquida afirmaba:

“Hoy, lo que da ganancias es la desenfrenada velocidad de circulación, reciclado, envejecimiento, descarte y reemplazo –no la durabilidad ni la fiabilidad del producto en el tiempo–. En una notable inversión de la tradición de más de un milenio, los encumbrados y poderosos de hoy son quienes rechazan y evitan lo durable y celebran lo efímero.”

Zygmunt Bauman

Aplicado a nuestro campo, para muchos hoy lo que prima es la rapidez con la que puedan consumirse las traducciones y los subtítulos, aunque su calidad final se vea resentida. En otras palabras, este culto a la inmediatez provoca que muchos usuarios y empresas acaben restando importancia a la calidad, ya que prefieren tener algo de baja calidad de inmediato antes que prolongar la espera para disfrutar de la mínima calidad exigible.

Optar por esta vía a menudo lleva a exceder los límites de lo que las asociaciones y traductores profesionales consideramos buenas prácticas y devalúa con creces el oficio de los traductores audiovisuales profesionales, que cuidamos al máximo la calidad de nuestras traducciones para satisfacer al intermediario que nos contrata y para que el usuario final que está invirtiendo en un servicio de pago pueda consumir unos subtítulos profesionales de calidad.

No podemos obviar en ningún momento que estos subtítulos de calidad tienen un precio que va ligado al tiempo de trabajo dedicado y a la cualificación de los profesionales implicados en la cadena de trabajo del proyecto de subtitulación. En pocas palabras, pese a quien le pese, la calidad se paga. 

Si el usuario no valora la calidad, ¿para qué esforzarse?

Los traductores debemos tener muy claro que los servicios que ofrecemos están dirigidos a clientes exigentes que valoran la calidad o que, en su defecto, necesitan garantizarla. De no ser así, ¿qué sentido tendría hablar de traducción profesional si nuestros clientes no valoran la calidad que ofrecemos y no nos dan el trato que merecemos?

Todos en nuestra trayectoria profesional nos hemos topado con clientes poco exigentes que valoran poco o nada nuestro oficio o que prefieren ahorrar antes que invertir. Afortunadamente para nosotros, los traductores autónomos somos libres de elegir con quién colaboramos y con quién no. Eso nos permite huir de aquellos que no nos valoran debidamente, esos que en vez de tratarnos con la profesionalidad que merecemos nos hacen sentir como si fuéramos un estudiante de inglés al que le piden el favor de traducir un mensaje mal escrito enviado por un vendedor chino de Aliexpress. En esos casos, no debemos dejar que la desilusión y la frustración se apoderen de nosotros y desaten a nuestro monstruo interior, sino rechazar el proyecto haciéndonos valer y sacando a relucir nuestra ética y nuestra dignidad profesional.

También es importante que seamos críticos y directos con aquellos que no nos valoran. A menudo el menosprecio puede producirse como consecuencia de una actitud soberbia o maleducada ante la que se podrá hacer más bien poco (quizá verles caer cuando cometan un error que les deje en ridículo, como en el caso reciente de Movistar+), pero en otras ocasiones ese menosprecio puede deberse a errores inocentes o al desconocimiento de nuestro oficio. En esos casos, siempre podemos erigirnos como expertos e intentar «educar» o «ilustrar» al cliente para hacerle entender por qué debe dar un mayor valor a nuestros servicios. Nadie nace sabiendo y a veces no queda otra que predicar en qué consiste nuestro trabajo para hacer ver a los demás cuál es su verdadero valor.

Subtítulos profesionales y fansubs

Hace ya varios años, gracias al crecimiento y desarrollo de Internet, aparecieron los fansubs, que permiten a muchos usuarios ver en primicia y con subtítulos las series y películas que ya se han emitido en sus países de origen (legalidad aparte). Es cierto que muchos fansubs se caracterizan por tener una mala calidad o, al menos, una calidad inferior a la de los subtítulos realizados por los profesionales del sector audiovisual, aunque por otro lado ponen de manifiesto una realidad evidente: muchos usuarios quieren un consumo inmediato.

El problema al que nos enfrentamos es precisamente ese, la inmediatez. Y aquí volvemos de nuevo a la cita de Bauman, ya que el éxito de los fansubs se debe claramente al desenfrenado consumismo que actualmente nos brinda Internet, en este caso aplicado a nuestro campo. Desgraciadamente, los traductores profesionales no podemos competir con los plazos de los fansubbers, principalmente porque nosotros tenemos que cumplir con unas pautas y unos estándares que ellos no tienen por qué cumplir, algo que les permite llevar a cabo las traducciones en poco tiempo. Esta es la principal razón por la que dichos subtítulos a menudo carecen de la calidad mínima exigible, porque no se preocupan por cuidar las limitaciones de caracteres, las velocidades de lectura recomendadas o por aspectos aún más esenciales como la ortografía o la gramática, entre otros requisitos.

Tampoco podemos olvidar que los traductores profesionales estamos dados de alta y trabajamos dentro de la legalidad vigente. Además, respetamos los derechos y la confidencialidad que nos exigen nuestros clientes.

Sí a la inmediatez, pero bien planificada

En muchas ocasiones, los problemas como este de Movistar+ surgen por una mala gestión del proyecto de subtitulado o por una mala planificación de los plazos de publicación o emisión del producto, algo ante lo que los traductores podemos hacer bien pocoEs cierto que la subtitulación es una técnica rápida y muy eficaz para traducir productos audiovisuales en plazos cortos. De hecho, la subtitulación es un método más rápido y eficaz que el doblaje, ya que sus procedimientos y su cadena de trabajo tienden a ser más reducidos. Pero el uso de esta técnica no garantiza per se la inmediatez, ya que es necesario dar un margen de varios días al traductor para que haga su trabajo.

De esta forma, el subtitulado como técnica de adaptación hace posible que, por ejemplo, un producto pueda emitirse con subtítulos de calidad apenas unos días después de su emisión en su país de origen, o incluso el mismo día del estreno si la planificación ha sido la adecuada. Cuando el producto se estrena primero en el país de origen, a menudo ocurre que el usuario (y con usuario me refiero al usuario que está dispuesto a pagar por un servicio de televisión a la carta o VoD) se deja llevar por el ansia y busca la forma de consumir ese producto recurriendo a la descarga del vídeo y de los subtítulos en la red por no disponer de ellos aún en su país de residencia. En cambio, cuando se programa un estreno mundial con subtítulos en versión original y en el idioma del país del consumidor, el usuario no siente la necesidad de recurrir al pirateo porque sus necesidades están cubiertas desde el primer momento.

La clave de la inmediatez planificada, por tanto, consistiría en coordinar el lanzamiento para que el usuario disponga de los subtítulos desde el mismo día del estreno mundial, dando siempre al traductor el tiempo necesario para que haga un trabajo de calidad antes del estreno del producto. Si fuéramos capaces de darle todo al usuario desde el primer momento, evitaríamos que sienta la tentación de buscar por otros medios lo que no se le ha dado desde un principio.

Aprendamos a ser pacientes, merece la pena

“Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar.”

Zygmunt Bauman

Cierro el artículo con otra cita de Bauman con la que os animo a ser pacientes, sobre todo a los consumidores, porque aunque a todos nos gusta la inmediatez, no debemos olvidar que la calidad es igual de importante, o más importante todavía. Los traductores somos maestros del idioma en el que escribimos, lo que nos permite cuidar cada palabra al detalle como si fuéramos artesanos de la lengua. ¿Y acaso no merece la pena cuidar nuestras lenguas? Yo tengo claro que sí. Y no solo merece la pena, sino que además forma parte de nuestro deber como profesionales y hablantes de nuestro idioma.

Hasta la próxima entrada.

Si bien es cierto que últimamente no publico tanto en el blog como quisiera (aunque ya tengo preparadas un par de entradas que publicaré en esta semana), no quería dejar pasar la oportunidad de anunciaros que en 2017 voy a ser profesor en varios másteres de traducción online y presenciales.

En España, me incorporo como docente al Máster en Traducción Audiovisual que organiza el ISTRAD. Se trata de un máster muy completo que permite a los alumnos especializarse en las principales ramas de la traducción audiovisual: subtitulación, doblaje, localización o accesibilidad, entre otras. Lo cierto es que ya tuve el honor de participar en la edición del año pasado, pero aún no os había contado nada por este medio. Si quieres saber más sobre este máster, te invito a que le eches un vistazo a esta entrevista que hicimos en Traduversia a Marta Chapado, actual coordinadora de este máster, en la que nos cuenta todo acerca de su estructura y su programa.

Captura de la página web del Máster en Traducción Audiovisual del ISTRAD.

Por otro lado, también me sumo como docente a la primera edición de la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción que comienza en marzo de 2017 en la Universidad de Buenos Aires. Se trata de un posgrado cuyo objetivo es complementar la formación en materias como la traducción audiovisual, la localización, la informática y las nuevas tecnologías en general de los traductores públicos argentinos, aunque se plantea como un posgrado abierto a cualquier titulado en traducción procedente de otros países. Viajaré a Buenos Aires en octubre para impartir una de sus asignaturas en formato presencial, algo que me llena de orgullo e ilusión. Como sé que muchos argentinos siguen este blog, os dejo el cartel oficial más abajo, que incluye todos los datos de contacto por si queréis ampliar información o contactar para resolver dudas.

Cartel de la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción de la UBA.

Por último, también me sumo como docente a la modalidad online del Diplomado en Traducción Especializada e Interpretación Profesional que organiza la Universidad Intercontinental de México, al que también se han sumado otros docentes españoles como Ramón Méndez, que impartirá el módulo de localización de videojuegos; y Clara Guelbenzu, que impartirá el módulo de interpretación. Yo me encargaré de impartir los módulos de subtitulado y doblaje, respectivamente. Tenéis toda la información de este posgrado en la página web oficial, a la que podéis acceder haciendo clic aquí.

Cartel del Diplomado en Traducción Especializada e Interpretación Profesional de la UIC.

No quiero despedirme sin antes agradecer a los coordinadores de estas actividades académicas su confianza en mí para impartir los módulos y asignaturas que me han asignado. Por tanto, desde aquí, mando un caluroso agradecimiento a Marta Chapado, coordinadora del Máster en Traducción Audiovisual del ISTRAD; Damián Santilli, director de la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción de la UBA; y a Luis Raúl Fernández, coordinador del Diplomado en Traducción Especializada e Interpretación Profesional de la UIC.

¡Os veo en los másteres y, como siempre, en Traduversia!

Hace ya unos meses, se me ocurrió lanzar una pequeña encuesta en mi cuenta de Twitter (@raflosa) para que me trasladarais vuestra opinión acerca de cómo están las tarifas en traducción audiovisual y el resultado fue el siguiente:

Yo ya sabía por experiencia que las tarifas se movían en cantidades bajas, sobre todo las de doblaje, algo que he podido contrastar con algunos colegas en los eventos a los que he acudido recientemente, como el SELM o el Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación celebrado en Buenos Aires, en el que coincidí con muchos traductores españoles.

Estamos en un momento en el que vivir exclusivamente de la traducción audiovisual es complicado, lo que a menudo obliga a muchos profesionales a diversificar en sus servicios para compensar la tendencia a la baja del mercado. A continuación comparto con vosotros mis percepciones sobre cómo están las cosas en los sectores del doblaje y del subtitulado y os doy algunos consejos sobre qué estrategias podéis seguir para ir mejorando vuestra situación progresivamente (sobre todo si estáis empezando como traductores audiovisuales).

El mercado del doblaje en España

El mercado del doblaje ha tenido sus altibajos en los últimos años. Como es habitual, suelen tener más repercusión los momentos de bajón, como la huelga que hubo en el año 1993 (la más famosa hasta la fecha y con consecuencias negativas para los implicados), que dejó sin voz a varias películas y series de televisión, o la reciente huelga del año 2014, que solo duró unas semanas pero fue muy sonada. Estas huelgas fueron las fórmulas elegidas por los actores de doblaje para hacerse valer y son un buen síntoma que permite medir grosso modo desde fuera cuál es la situación del sector.

capturadoblajeabc

Artículo publicado el 3 de agosto de 1993 en ABC.

Desafortunadamente, no hay muchos más indicadores que permitan estudiar el mercado desde fuera. Por tanto, lo único que nos permite tener una percepción realista es conocer de primera mano qué tarifa cobra cada profesional de la cadena de trabajo (no solo actores, sino también técnicos de sonido, ajustadores, traductores, coordinadores, etc.), algo que solo se puede saber cuando estás dentro del meollo y tienes colegas y contactos con quienes contrastar la información, ya que las tarifas no se hacen públicas y, para más inri, hay mucho ocultismo al respecto (no todo el mundo está dispuesto a dar esa información, algo que por otro lado es normal y respetable).

Pero, por desgracia, esta incertidumbre y desconocimiento provocan que haya opiniones para todos los gustos, desde quienes por ejemplo critican lo que cobra un actor de doblaje en comparación con lo que cobran otros profesionales de la cadena de trabajo, hasta aquellos que consideran que las tarifas son insuficientes, incluso en tiempos de bonanza. Afortunadamente, los traductores ya podemos recurrir a asociaciones profesionales como ASETRAD o la reciente ATRAE, y también tenemos la opción de recibir una orientación profesional muy valiosa en los másteres de traducción audiovisual que se han lanzado en los últimos diez o quince años (sobre todo el METAV de Barcelona o el Mastraduvisual del ISTRAD, en el que tengo el gusto de participar como docente desde el año pasado).

Mi percepción sobre las tarifas de doblaje en estos instantes no es muy halagüeña. Desafortunadamente, la mayoría de estudios y productoras están en un momento en el que tienden a congelar las tarifas o incluso a bajarlas, sobre todo si los traductores son jóvenes con poca orientación en cuanto a qué tarifas se suelen cobrar. En esos casos, los estudios suelen escudarse en la poca experiencia del traductor y su desconocimiento del sector para echar por tierra la tarifa en la fase de negociación. Así ocurre que hay estudios que incluso ofrecen 40 € por productos audiovisuales de 20/30 minutos de vídeo, tarifa que muchos en su desconocimiento acaban aceptando (y si no lo hacen, no pasa nada porque ya lo harán otros). Afortunadamente los estudios de referencia a nivel nacional aún mantienen tarifas medianamente dignas, pero la alta competencia hace muy difícil conseguir tarifas holgadas a los profesionales del sector, algo que en ocasiones provoca que muchos traductores acaben optando por especialidades más rentables (localización, traducción científico-técnica, etc.) para diversificar sus ingresos.

Dicho esto, los profesionales que trabajan con los estudios líderes a nivel nacional suelen tener unas condiciones aceptables, pero no ganan cifras astronómicas. Yo tengo la suerte de conocer a muchos colegas traductores que llevan décadas dedicándose a esto y han sobrevivido a las huelgas y a los malos momentos. También conozco a jóvenes traductores menores de 30 que, como yo, han podido hacer de la traducción para doblaje una actividad profesional rentable dentro de su hoja de servicios. Pero la otra cara de la moneda son los traductores que han tenido que dejarlo o han preferido optar por otras especialidades.

Expuestos todos estos argumentos, creo que muchos estarán de acuerdo conmigo en la afirmación de que la industria «mima» poco a los traductores, cuyo papel en el proceso de doblaje – sin entrar en comparaciones pueriles con el resto de profesionales de la cadena de trabajo – es fundamental e imprescindible, sobre todo las empresas audiovisuales que actúan como intermediarios. Y con mimar no me refiero a que nos pongan casa y coche como a los grandes futbolistas, sino más bien a que haya un esfuerzo constante para hacer que nos sintamos valorados, por ejemplo invitándonos al estudio de doblaje (a sesiones de doblaje o a reuniones). Los medios también podrían poner de su parte para darnos una mayor visibilidad y reconocimiento, como por ejemplo incluyendo halagos y menciones positivas al doblaje en críticas de películas y series bien dobladas, o mencionando más a menudo a los traductores y profesionales del doblaje en prensa y programas especializados. De verdad, ¿tanto cuesta publicar una fichita con todos los profesionales implicados en el proceso de doblaje en una revista o en un programa para cinéfilos y seriéfilos? Yo creo que no…

El mercado de la subtitulación en España

El mercado de la subtitulación también ha experimentado sus altibajos, aunque mi percepción es que estamos ante un mercado que ha ido creciendo en demanda desde hace un par de décadas. Curiosamente, los puntos álgidos de la subtitulación han coincidido en muchos casos con el surgimientos de nuevos formatos. El último bum se produjo alrededor del año 2000, cuando nació el DVD y muchas distribuidoras abogaron por subtitular muchas películas y series. Algunas de ellas no se habían subtitulado aún profesionalmente. En cambio, otras sí pero dichos subtítulos no podían ser reutilizados por problemas de autorías. El fomento del inglés como segunda lengua y la avalancha de productos audiovisuales procedentes de Estados Unidos también han contribuido bastante al auge de los subtítulos, aunque aún sigue habiendo muchos prejuicios y mitos en la gente de a pie.

Ahora estamos en un momento que yo etiquetaría como el «bum de las plataformas de vídeo bajo demanda (VoD)». Al ya extendido Yomvi se han sumado otras plataformas de VoD como Netflix o HBO, ambas muy exitosas en Estados Unidos, lo que lleva a concluir fácilmente que este mercado está en auge. Incluso los canales de televisión tradicionales han ido evolucionando progresivamente sus servicios de televisión a la carta, como RTVE, Atresmedia o Mediaset. Eso sí, quizá echo de menos un mayor abanico de subtítulos en estas últimas plataformas, ya que en muchos casos solo se ofrecen subtítulos en español y a veces de una calidad muy baja.

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Muestra de subtítulos del reproductor de vídeo Atresplayer (servicio de TV a la carta de Atresmedia).

En el caso de Netflix y HBO para España, me consta que cuentan con unas guías de estilo muy meticulosas y con unos procesos internos que buscan mejorar la calidad. Yo mismo he traducido productos para Netflix y puedo dar fe de que los procesos de calidad son óptimos, aunque están en constante evolución y los requisitos cambian a menudo según el proyecto, algo que hace difícil la automatización de tareas.

Por otro lado, el desembarco de estos buques insignia en España también supone en muchos casos un cambio en la cadena trabajo, ya que por ejemplo Netflix ha empezado a contratar directamente a traductores eliminando el papel de empresas intermediarias como estudios de doblaje o laboratorios de subtitulación, aunque estas todavía perviven y seguramente seguirán haciéndolo durante años. Si queréis recabar más datos os recomiendo encarecidamente que consultéis esta encuesta publicada por Eugenia Arrés y su equipo de trabajo.

En cuanto a repercusión y reconocimiento, HBO está teniendo el detalle de incluir el nombre y apellidos del subtitulador al final de cada producto, algo que aplaudo efusivamente porque es sin duda el camino a seguir para dar un mayor valor a los traductores, que en muchos casos traducen los productos audiovisuales a contrarreloj con plazos muy ajustados. Ya sabéis que la cadena de trabajo de los proyectos de subtitulación suele ser más reducida que la cadena de doblaje, algo que posibilita el uso de esta técnica para fomentar estrenos mundiales en diversos países e idiomas (como ocurre con Juego de tronos, por ejemplo, cuyos capítulos suelen estrenarse a nivel mundial con subtítulos y un par de semanas después doblados).

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Captura de un fotograma de Juego de tronos con subtítulos en español.

La otra clave para valorar a los traductores es, por supuesto, mantener unas tarifas dignas. Como suele ser habitual, cuando hay empresas intermediarias o comisionistas lo normal es que la tarifa baje, aunque a cambio estas empresas te dan la «tranquilidad» de enviarte un volumen de trabajo constante cada equis tiempo, ya que te conviertes en proveedor habitual para ellos, con sus ventajas e inconvenientes. Los problemas vienen cuando las tarifas son demasiado bajas (menos de 2 euros/dólares por minuto de vídeo, por ejemplo), ya que la rentabilidad cae en picado. Por otro lado, cuando trabajas directamente para el cliente puedes sacar una mejor tarifa, pero a cambio eres tú quién da la cara ante el cliente, lo que al final puede provocar que acabes subcontratando a un revisor para asegurarte de cumplir con todos los requisitos (creedme cuando digo que cumplir con todas las pautas de empresas como Netflix es más duro de lo que parece).

En cuanto a volumen de trabajo, afortunadamente se lanzan muchísimos productos audiovisuales en estas y otras plataformas al cabo de un año, así que con perseverancia se puede conseguir traducir para alguna de estas empresas, aunque probablemente en un principio lo más sencillo sea hacerlo a través de intermediarios. Además, la necesidad de estrenar los productos con la mayor inmediatez posible hace que en muchos casos haya que repartir los capítulos de las series entre varios traductores (con sus ventajas e inconvenientes en términos de calidad), de manera que suele ocurrir que los estudios cuenten con nuevos traductores en épocas de picos de trabajo.

¿Qué debemos tener en cuenta para conseguir una buena tarifa?

Realmente se hace complicado dar consejos para emprender o mantenerse a flote en un sector que a mí siempre me ha resultado un tanto inestable. Así que voy a daros algunos consejos basados en mi propia experiencia que me han servido para conseguir que la subtitulación y la traducción para doblaje sean actividades rentables para mí al final de cada mes/trimestre/año fiscal.

  • Infórmate de cuánto se cobra. Hay que tener muy claro cuánto se cobra y dónde están los límites para no reventar el mercado y evitar que se aprovechen del desconocimiento y la inexperiencia. Se pueden seguir varias estrategias para mantenerse al loro, como ir a eventos de traducción para intercambiar impresiones con otros colegas del gremio, apuntarse a cursos o másteres sobre estas especialidades o inscribirse en alguna asociación de traductores (probablemente ATRAE sea la más idónea en TAV).
  • No pongas todos los huevos en la misma cesta (al menos de momento). Es fundamental que diversifiques tus ingresos entre varios clientes. No te cierres solo al doblaje o solo a la subtitulación. Intenta especializarte en los dos ámbitos y busca ofrecer esos servicios a varios clientes a la vez. Te sorprenderá la de proyectos que pueden caerte si logras posicionarte bien con paciencia y tesón. Para que te hagas una idea, a mí hace unos meses un cliente me ofreció subtitular una serie que ya había traducido para doblaje para otro cliente distinto, así que la rentabilidad de ese proyecto fue muy elevada. Del mismo modo, la traducción audiovisual va más allá de los productos que se emiten en cine y televisión. No te cierres a traducir otro tipo de materiales audiovisuales como cursos online, anuncios o vídeos promocionales para empresas. Asimismo, si has estudiado traducción y te has especializado en algún ámbito más, aprovéchalo, porque como te he comentado el sector de la traducción audiovisual es a veces muy inestable y en esos momentos se agradece tener otro tipo de clientes. Este fue uno de los motivos por los que decidí especializarme en diseño gráfico, diseño web y maquetación, porque era una manera de obtener ingresos de un campo distinto. En ese sentido, para mí la diversificación es sinónimo de tranquilidad.
  • Estudia a fondo la rentabilidad de cada encargo. Cuando ya tengas claro cuánto se cobra y cuál es tu ritmo de trabajo, no te resultará muy difícil hacer un cálculo aproximado de cuántas horas te llevará completar un encargo concreto. Para ello, puedes tomar de referencia diversas cifras. Por ejemplo, si quieres aspirar a facturar 1500 € al mes, lo ideal es que ganes de media unos 60 o 70 euros al día (si trabajas de lunes a viernes, que es lo ideal), así que uno de tus objetivos podría ser ajustar tus tarifas para rondar estas cantidades. Soy consciente de que al principio cuesta (es difícil conseguir clientes y al principio la productividad no suele ser muy buena), pero como decía antes, con una buena formación y perseverancia podrás llegar a esas cifras en poco tiempo. Al principio puede que no llegues a tanto, pero afortunadamente la tarifa plana para autónomos que permite pagar solo 50 € al mes facilita mucho las cosas a los que empiezan desde cero. Si estás empezando, no olvides echar un vistazo a esta entrada en la que te cuento cómo logré emanciparme en poco tiempo como traductor.
  • Utiliza el «NO» como recurso para revalorizarte. ¿Ya sabes cómo está el mercado y crees que la tarifa que te ofrece tu posible cliente es muy baja? En ese caso, lo peor que puedes hacer es aceptarla. Entiendo que puede ser fácil pensar «es mejor cobrar algo que no cobrar nada» cuando estás empezando, sobre todo si las cosas no van muy allá. Pero el problema es que cuando aceptas una tarifa baja necesitas trabajar muy rápido para que el proyecto salga mínimamente rentable y, además, te va a costar mucho subirle la tarifa al cliente en el futuro. Si colaboras con ese tipo de clientes, lo normal será que la frustración se apodere de ti cuando llegue el final del mes y veas la cantidad que has facturado. Esa frustración puede llevar a que el profesional se queme y pierda el interés o la ilusión por su trabajo. Es por eso por lo que a menudo se dice que «si no cobras lo que vales, al final acabas valiendo lo que cobras». No permitas que eso te ocurra a ti, los traductores de carrera somos profesionales muy valiosos. Créeme que con el tiempo agradecerás haberlo hecho. 🙂

Entonces, ¿se puede vivir bien de la traducción audiovisual?

De nuevo, solo puedo hablar de mi experiencia. Realmente se me hace muy difícil poder afirmar con rotundidad que se puede vivir exclusivamente de la traducción audiovisual, ya que no es mi caso porque, como te he comentado antes, acostumbro a diversificar mis ingresos y no solo me dedico a la traducción audiovisual. Lo que sí puedo afirmar con rotundidad es que la traducción audiovisual puede ser un nicho de mercado muy rentable si (1) eres un profesional muy productivo, (2) tienes buenos clientes que pagan una buena tarifa, (3) logras tener un volumen constante de trabajo con dichos clientes. Por tanto, el objetivo debería ser tener los suficientes clientes como para que no te falte el trabajo, pero en la práctica esto es complicado porque a menudo ocurre que te contactan varios clientes a la vez y no das abasto, lo que te obliga a ser un profesional muy solvente o un muy buen gestor para mantener contentos a todos tus clientes de audiovisual.

Dicho esto, si tuviera que darte una respuesta más corta, te diría que sí se puede, pero que no es fácil y que el camino hasta convertirte en un traductor audiovisual es duro, sobre todo al principio. Pero cuando logras establecerte y si eres lo suficientemente productivo como para trabajar disfrutando, entonces automáticamente se convierte en el mejor trabajo del mundo. Y esto último sí que puedo afirmarlo con total rotundidad. No obstante, si quieres consultar detalladamente las ventajas e inconvenientes de ser traductor autónomo, te recomiendo que leas también esta entrada.

Conviértete en subtitulador profesional en Traduversia

Hace poco he lanzado un curso nuevo en Traduversia titulado «Conviérte en subtitulador profesional». Se trata de un curso en el que podrás aprender todo lo necesario para ofrecer servicios de subtitulación a tus clientes. Este curso se suma a otro curso de subtitulación profesional con Aegisub que lancé hace unos meses y que ha sido todo un éxito desde su lanzamiento. Para que te hagas una idea, a este curso ya se han apuntado más de 100 alumnos y tiene una media de 5 estrellas en las valoraciones de los alumnos (la última publicada hoy mismo, por cierto).

Por supuesto, espero que el curso nuevo tenga una repercusión similar o incluso superior, ya que es mucho más profundo que el otro curso. Te dejo los vídeos de presentación aquí abajo y unos enlaces para ampliar información. Para mí sería un placer contar contigo en cualquiera de estos cursos y prolongar el aprendizaje que ya has iniciado en esta entrada. ¡Vamos con los vídeos! 🙂

 

¿Cómo? ¿Que te interesan los dos cursos? Pues tengo buenas noticias, porque tras el lanzamiento del nuevo curso de subtitulación hemos creado un pack especial con el que podrás apuntarte a los dos cursos a un precio reducido. Además, tanto el pack como los cursos van a estar rebajados hasta este martes, 20 de diciembre, ¡así que si te apuntas antes de ese día te ahorrarás un buen pico! ¡No te despistes! 😛

Eso es todo, gracias por tu tiempo. Espero que hayas disfrutado de esta entrada y que podamos vernos muy pronto en Traduversia. ¡Allí te espero!

Publico esta breve entrada para compartir con vosotros la entrevista que me han hecho en el último boletín de la Sociedad Española de Lenguas Modernas (SELM). En ella repaso lo que he estado haciendo en los últimos meses, en los que he estado bastante ocupado como seguramente habréis podido comprobar por aquí. Pero el caso es que no se me ocurre mejor forma de poneros al día, así que os animo a que la leáis. Espero que os guste. 🙂

[embeddoc url=”http://jugandoatraducir.com/wp-content/uploads/2016/08/EntrevistaSELM.pdf” download=”all” text=”Descargar”]

Si os ha gustado la entrevista, os insto a que leáis el resto del boletín, al que podréis acceder tras daros de alta en la plataforma del SELM, en la que podréis acceder a publicaciones e información muy útil sobre el mundo profesional de la traducción y de las lenguas.

Muchas gracias y nos leemos por el blog. 🙂

¡Extra, extra! Después de mucho tiempo, por fin acabo de publicar mi nuevo curso online sobre maquetación y diseño creativo para traductores en Traduversia. Este curso es una reedición del curso de Adobe InDesign para traductores del que impartí varias ediciones en los años 2013, 2014 y 2015. Fue tal el éxito de aquel curso, que decidí seguir desarrollando sus unidades, hasta el punto de que finalmente ha evolucionado en dos cursos con perfiles claramente diferenciados:

  • El primer curso que lancé fue el de gestión de proyectos, que estaba dirigido a traductores interesados en ofrecer servicios de remaquetación a agencias. Ya cuenta con alrededor de 50 alumnos y varias empresas y agencias de traducción se han interesado en él para formar a sus traductores en plantilla, algo que me llena de orgullo.
  • Este curso nuevo tiene un perfil más creativo y artístico, dado que el objetivo final es que los alumnos aprendan a crear sus propios documentos y publicaciones. En concreto, al finalizar el curso los alumnos habrán aprendido a diseñas sus propias tarjetas de visita y su propio currículum, de forma que podrán perfilar su imagen corporativa. Aquí puedes ver un par de ejemplos:

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Tarjetas de visita en formato vertical y horizontal

Plantillas de currículos en tonos verdes y rojos

Si quieres saber más, te invito a que le eches un vistazo a la ficha del curso. También puedes echarle un vistazo al webinario gratuito que emitimos en Traduversia para presentar los cursos. Preparé una presentación sobre diseño creativo que quizá te interese ver, independientemente de si te interesa o no el curso. Puedes verla a continuación de forma completamente gratuita:

Eso es todo. Espero que la presentación te haya gustado y que el curso te resulte interesante. Ya sabes que puedes contactarme si tienes alguna duda o si quieres preguntarme algo. También puedes dejar un comentario más abajo.

PD: Por cierto, no olvides que puedes utilizar el cupón especial de Jugando a traducir si quieres ahorrarte un 10 % en el precio de mis cursos. Lo encontrarás debajo de esta misma entrada. ¡Que te aproveche! 🙂