Después de las primeras entregas sobre “el equipamiento informático del traductor”,  “las herramientas y software genéricos más utilizados por los traductores“ y “las herramientas utilizadas por el traductor audiovisual y el subtitulador profesional”, hoy os dejo en el blog el cuarto artículo de la “Guía básica de software para traductores”, que publiqué hace unos días en PDF y que todavía podéis descargar aquí. Hoy, en esta entrega, os ofrezco un compendio que incluye información básica sobre las herramientas TAO y descripciones y comparativas de precio entre los programas más conocidos y utilizados actualmente por los traductores profesionales.

1. Introducción: Sobre las herramientas TAO

Las herramientas TAO (traducción asistida por ordenador) son sistemas de información que dan soporte al almacenamiento, navegación, extracción y creación de recursos lingüísticos del tipo memorias de traducción y diccionarios terminológicos. El nombre proviene de la traducción inglesa de CAT Tools (computer-aided translation).

Las herramientas TAO son, probablemente, los programas más especializados y específicos utilizados por los traductores con el objetivo de agilizar su trabajo. Si bien son herramientas que no todos los traductores utilizan, con el tiempo se han ido convirtiendo en una herramienta cada vez más indispensable, hasta el punto de que son exigidos por las diferentes empresas y agencias de traducción a la hora de contratar nuevos traductores, e incluso hay traductores autónomos que los utilizan y que recomiendan encarecidamente su uso. En el momento en el que estamos, son pocos los traductores profesionales que no han oído hablar de ellas o que no se han planteado utilizarlas.

Es importante establecer una diferenciación entre las denominadas herramientas TAO y las herramientas de traducción automática. La traducción automática es realizada por una máquina, mientras que las herramientas TAO son instrumentos auxiliares que el propio traductor utiliza para llevar a cabo sus traducciones.

2. ¿Por qué pueden ser útiles estas herramientas para el traductor?

En primer lugar, hay que aclarar que el éxito en el uso de este tipo de herramientas depende en buena parte del tipo de textos que cada uno traduzca. Por lo general, son útiles para aquellas tipologías textuales especializadas que provocan que el traductor esté traduciendo constantemente textos muy parecidos o de una tipología similar. Por ejemplo, textos que se puedan clasificar dentro de las tipologías más especializadas, como los jurídicos, científicos, técnicos, o económicos, entre otros.

Las ventajas que aportan son sobre todo en lo referente a la terminología y a la coherencia lingüística, permitiendo mantener una coherencia terminológica a lo largo de cada texto traducido y, al mismo tiempo, permitiendo ahorrar mucho tiempo al memorizar términos y construcciones que probablemente se repetirán en futuros textos del mismo tipo.

3. ¿Cuáles son los mejores programas TAO? ¿Qué programas hay disponibles actualmente en el mercado?

Por lo general, hay ya algunas herramientas TAO que han conseguido acaparar el grueso del mercado. La mayoría de estas herramientas son de pago, especialmente aquellas que son más especializadas y de una mayor profundidad en cuanto a su desarrollo.

  • Sin duda, las herramientas más utilizadas actualmente son las lanzadas por la empresa SDL International. Hay una amplia gama de versiones de sus productos que han ido evolucionando y que las empresas y traductores han ido escogiendo con el paso de los años. En la actualidad, las herramientas más utilizadas de SDL International son las suites de SDL Trados Studio (en sus versiones de 2009 y 2011). Sin embargo, son muchas las empresas que se han resistido a actualizar sus versiones de Trados, dado que hubo un salto importante entre las versiones 2007 y 2009 y muchos usuarios encontraron dificultades para adaptarse a la nueva interfaz desarrollada por SDL. Por ello, son muchos los que todavía utilizan las herramientas de 2007 de la suite de ese año, entre las que destacan utilidades como Trados WorkbenchTagEditor, WinAlign, o SDLX. Sin embargo, es evidente que antes o después estos usuarios y empresas deberán ir adaptándose a las nuevas versiones (y más todavía si tenemos en cuenta que la versión 2007 está ya prácticamente moribunda). Además, Trados también ha desarrollado otras herramientas para complementar a las anteriormente mencionadas, entre las que destaca SDL Multiterm, diseñada para la creación de glosarios terminológicos.

Sin embargo, en los últimos años han ido surgiendo cada vez más alternativas a Trados Studio.

  • Entre ellas destacan programas como Wordfast, que se ha convertido probablemente en uno de los competidores más eficaces de Trados. Algo que lo hace muy atractivo, es el hecho de que se puede utilizar gratuitamente, si bien su uso está limitado a memorias de traducción de 500 segmentos. Además es compatible con Trados, ya que emplea el formato estándar TMX (Translation Memory eXchange) en sus archivos de memorias de traducción.
  • Otra alternativa es Transit, desarrollada por STAR. Transit integra perfectamente todas las áreas de un sistema de traducción asistida completo: filtros de importación y exportación, memoria y editor de traducción, controles de calidad, gestor terminológico, gestión de proyectos y alineación de archivos.
  • De entre las herramientas TAO que han logrado hacerse un hueco en el mercado, también destaca Déjà Vu. Déjà Vu  es un programa de traducción asistida por ordenador elaborado por la empresa Atril/Ampersand. Pertenece al grupo de los programas de memoria de traducción ya que efectúa una pretraducción del texto a partir de una base de datos formada por el corpus de traducciones realizadas previamente por el traductor. A diferencia de otros sistemas, Déjà Vu reutiliza frases traducidas anteriormente o extrae equivalencias multilingües a partir de los textos activos. Además de esta capacidad de acumulación y extracción de información, Déjà Vu posee otras posibilidades tales como la utilización de filtros para varios programas de autoedición, un alineador de corpus, un gestor de terminología, etc.
  • Una herramienta que ha surgido más recientemente y que está ganando muchos adeptos es MemoQ. MemoQ está confeccionado como un entorno de traducción integrado, diseñado para ayudar a los profesionales a crear y trabajar con varios proyectos. MemoQ es también presentado como el software de traducción más fácil de usar. Con un ojo para el detalle, un oído para comentarios y experiencia en traducción, los arquitectos de memoQ se han esforzado por darte lo último en la productividad de la traducción.

Somos conscientes de que hay más herramientas en el mercado, pero quizás las mencionadas son las más utilizadas hoy en día por los traductores y las más visibles en el mercado. A continuación os facilitamos una comparativa de precios (hay que tener en cuenta que estos precios son orientativos y que no se han incluido todas las versiones que hay disponibles, aunque sí las más demandadas por los traductores freelance).

Listado de precios orientativos (a 17 de noviembre de 2012):

tablaHerramientasTAO

Herramientas TAO de licencia gratuita.

Por suerte, en los últimos años también han surgido herramientas TAO gratuitas, que permiten cubrir las necesidades básicas sin necesidad de invertir una cantidad en ellas. Como podréis imaginar, su desarrollo no es tan amplio, pero pueden funcionar muy bien en función de las dimensiones de vuestros proyectos y de la finalidad que cada uno quiera aplicarles. Entre las disponibles, destacan OmegaTAcross, AnaphraseusGoogle Translator Kit o Wordfast Anywhere.

  • OmegaT es probablemente la opción más extendida y más utilizada por los traductores que buscan una alternativa gratuita a Trados. Es un programa muy completo que permite trabajar con la mayoría de formatos que un traductor suele traducir. Además, también es compatible con otras aplicaciones de memoria de traducción, ya que utiliza también el formato TMX.
  • Across es otra de las alternativas gratuitas que siguen una línea muy similar a programas como Trados o MemoQ.
  • Anaphraseus es otra alternativa de software libre. Se trata de una herramienta de traducción asistida muy cómoda y fácil de utilizar parecida a Wordfast Classic que funciona como complemento de OpenOffice, la suite ofimática gratuita que actualmente se ha posicionado como la alternativa a Microsoft Office.
  • Google Translator Toolkit es una herramienta de traducción gratuita que cumple con todos los requisitos para convertirse en el aliado de los traductores con poco presupuesto. A diferencia de los anteriores, funciona online, algo que no es muy bien visto por todos los traductores profesionales, ya que muchos dudan de su seguridad y fiabilidad. En cualquier caso, es una herramienta muy completa que permite cubrir satisfactoriamente las necesidades de cualquier que busque una herramienta gratuita de este tipo.
  • Wordfast Anywhere. Sigue una filosofía parecida a Google Translator Toolkit. Es una herramienta que funciona online y que es la versión gratuita y portátil que combina funciones avanzadas de Wordfast Pro y Wordfast Classic. Tiene la ventaja de que se puede acceder a ella desde cualquier dispositivo, lo que la convierte en una de las herramientas TAO más accesibles del mercado, junto con Google Translator Toolkit.

Próximamente espero poder seguir ampliando y actualizando esta lista. Para ello, os invito a dejar vuestros comentarios y aportaciones en el blog. La próxima entrega será sobre “Software para la localización de imágenes y software”, que publicaré dentro de un par de días.

A continuación os dejo un listado de fuentes que me han sido de utilidad y que considero muy recomendables para ampliar información sobre todos estos programas. Hasta la próxima.

A modo de bibliografía…

Después de las dos primeras entregas sobre “el equipamiento informático del traductor” y “las herramientas y software genéricos más utilizados por los traductores“, hoy os dejo en el blog el tercer artículo de la “Guía básica de software para traductores”, que publiqué hace unos días en PDF y que todavía podéis descargar aquí. Hoy, en la tercer entrega, os ofrezco un compendio que incluye varias herramientas y software que pueden ser de utilidad para los traductores audiovisuales y subtituladores profesionales.

HERRAMIENTAS PARA EL TRADUCTOR AUDIOVISUAL Y EL SUBTITULADOR PROFESIONAL

Son muchas las herramientas que un traductor audiovisual necesita para desempeñar sus diferentes labores. Una de ellas es la subtitulación, que requiere el uso de diversos programas específicos. He aquí un compendio de los que consideramos esenciales y recomendables:

Editor de subtítulos: Sin duda, es la herramienta principal, pues es el programa con el que podremos configurar los subtítulos que luego incluiremos en los vídeos correspondientes.

– Editores gratuitos (freeware): En la actualidad, el editor de subtítulos gratuito más conocido y utilizado es Subtitle Workshop, que es capaz de cubrir las necesidades básicas dentro de este campo. Sin embargo, la lista de editores de de subtítulos es bastante amplia. Nosotros recomendamos Aegisub, pues es un programa que permite más opciones en cuanto a la configuración de los subtítulos, ya que permite trabajar con estilos, visualizar la onda de la pista de audio o introducir efectos especiales, entre otras funciones.

Dentro de esta filosofía, se encuadran los programas anteriormente mencionados, y también otros como Jubler Subtitler (el editor de subtítulos para Mac, también disponible para Windows), Subtitle Processor (que es criticado por ser demasiado complicado de entender), Subtitle Creator (que recibe valoraciones muy positivas en Softonic, lo cual es valorable), Subtitle Edit (que no ofrece demasiadas posibilidades en cuanto a configurar el formato y los estilos del texto de los subtítulos) o Gaupol (que es quizá más profesional que los anteriores, ya que admite múltiples formatos y proporciona mejores medios de creación y sincronización de subtítulos, y un editor de texto con más posibilidades).

La lista probablemente es todavía más larga, pero los anteriores son los editores de subtítulos con filosofía WYSIWYG que hemos considerado mejores o, quizá, más conocidos o localizables en internet dentro del género del software gratuito. Existen más editores, y los incluimos por cortesía en la siguiente enumeración: SubMagic, Gnome Subtitles(para Linux), DivXLand Media Subtitler, VisualSubSync, Open Subtitle Editor.

– Editores de pago: Pero la realidad muestra que los programas de pago son, en general, los que están más actualizados y mejor adaptados a la realidad profesional de los traductores audiovisuales (evidentemente, esto no puede ser de otra manera). En general, los editores de subtítulos gratuitos te permiten hacer un trabajo eficiente y profesional si aprendes a utilizarlos, pero en cuanto a características y posibilidades, los programas de pago a menudo suelen ofrecer más posibilidades. De entre los programas de pago destacan los siguientes:

Programas complementarios

Si bien un editor de subtítulos puede ser más que suficiente para crear nuestros archivos de subtítulos y cumplir con nuestra misión, en muchas ocasiones podremos necesitar otros programas para tareas complementarias:

Programas para incrustar subtítulos: Para crear un archivo nuevo de vídeo en el que ya aparezcan los subtítulos incrustados, los mejores programas de software libre son Format Factory y AviReComp. Format Factory admite múltiples formatos, y también es un conversor eficiente. Por contra, AviReComp solo trabaja con archivos en formato .AVI, aunque cumple perfectamente con el objetivo de incrustar los subtítulos. Otro programa que puede funcionar como alternativa es PocketDivxEncoder, que también incorpora otras funciones aparte de la incrustación de subtítulos, actuando como optimizador de vídeos y películas para diferentes dispositivos.

– Programas externos para modificar subtítulos: Existen otros programas aparte de los editores de subtítulos, que nos permitirán realizar modificaciones de los archivos finales. Entre ellos destacan DVDSubEdit, que permite visualizar y hacer modificaciones a subtítulos, botones y otros elementos de los ficheros VOB de forma directa, es decir, sin necesidad de multiplexar y demultiplexar el vídeo; y VOBSub, que es una pequeña suite de herramientas para editar e integrar subtítulos.

Editores de vídeo: En muchas ocasiones, el traductor audiovisual deberá manipular y editar archivos de vídeo. Es por eso por lo que hemos querido incluir algunos programas de edición entre nuestras recomendaciones. Entre los gratuitos, destacamos Windows Live Movie Maker y VideoPad Video Editor, que son muy fáciles de utilizar y que dan un resultado muy decente. También añadimos Free Studio, que es una suite muy completa para trabajar con archivos de vídeo y audio, y vReveal, que es también un programa muy recomendado en la red. Todos ellos son aptos para cualquier perfil de usuario y permiten hacer lo básico. Por supuesto, para ediciones más avanzadas recomendamos los programas de Adobe y Nero, sobre todo Adobe Premiere, que es considerado por muchos el mejor editor de vídeo. Otros editores de pago muy utilizados y muy aclamados son Sony Vegas Pro, Pinnacle Studio o VideoStudio Pro X5.

– Editores de audio: Los editores de audio son programas muy útiles que pueden facilitarnos las tareas de grabación, edición y modificación de archivos de audio. El más famoso y utilizado es Audacity, que nosotros también recomendamos para estos fines. Como alternativas, programas como Power Sound Editor o Mp3DirectCut. Entre los programas de pago, recomendamos Adobe Audition y SoundForge.

– Conversores de audio y vídeo: Otra de los problemas que nos irán surgiendo al trabajar con archivos de vídeo y audio será el de convertirlos a otros formatos. Por ello, recomendamos los programas Format Factory, Anyvideo Converter y Winavi para la edición de vídeos, y Free Mp3 WMA Converter para editar archivos de audio. Todos ellos son gratuitos y de gran calidad. Al principio cuesta un poco aprender a utilizarlos correctamente, pero una vez se les coge el manejo te pueden sacar de muchos aprietos.

– Reproductores: Para reproducir nuestros vídeos e incorporar nuestros subtítulos a los mismos, necesitaremos reproductores de vídeo. Los reproductores son una cuestión bastante personal, ya que cada uno suele elegir el que más le guste por razones de distribución, velocidad, diseño, etc. Nosotros recomendamos VLC Media Player para reproducir vídeos y audio en general, ya que apenas necesita códecs y es capaz de reproducir prácticamente cualquier archivo. Otras alternativas al anterior son QuickTime, Media Player Classic o el conocido Windows Media Player. Con respecto a los reproductores de audio, nos quedamos con AIMP, ya que nos convence su sistema de bibliotecas y de listas de reproducción. Como alternativa, os proponemos Winamp, Songbird y Itunes.

– Códecs: No siempre los necesitaremos, pero son útiles sobre todo si tenemos que trabajar con formatos no muy conocidos o que nuestro ordenador no puede reconocer. Por ello os recomendamos packs de códecs como K-Lite Códec Pack o XP Codec Pack.

Y eso es todo, por ahora. No olvidéis que seguiremos actualizando esta sección con nuevas entradas todos estos programas y sus nuevas versiones. Además, en la medida de lo posible, se incluirán progresivamente reseñas individuales de los programas más solicitados, algo para lo que estaríamos encantados de contar con vuestra inestimable colaboración.

A modo de bibliografía…

Después de la entrada introductoria sobre “el equipamiento informático del traductor”, hoy os dejo el segundo de los artículos de la “Guía básica de software para traductores”, que publiqué hace unos días en PDF y que todavía podéis descargar aquí. Hoy, la segunda entrega, con un compendio que incluye las herramientas y software más generales utilizados por los traductores en su día a día.

SOFTWARE PARA TRADUCTORES: HERRAMIENTAS Y SOFTWARE GENÉRICOS

Con herramientas de software genérico, nos referimos a aquellas herramientas que todo traductor necesita para realizar las labores más generales y básicas de la traducción. De entre todos ellos, recomendamos los siguientes:

  • Procesadores de textos: Hoy en día el procesador de textos es una de las herramientas más utilizadas por el traductor. Son muchos los que hay disponibles en el mercado y, sin duda, el más conocido de todos es el famoso Microsoft Word, de la suite ofimática de Microsoft Office (que también recomendamos), que por lo general todos traemos ya incorporado con nuestro sistema operativo Windows. Sin embargo, hay otras opciones igualmente recomendables, como el procesador de textos de la suite ofimática OpenOffice, que está publicado como software libre y de código abierto. Son también dignos de mención otros procesadores gratuitos como AbiWordLibreOffice o Atlantis Word Processor, que son muy competitivos y que seguramente son las mejores alternativas a los más conocidos.
  • Herramientas y utilidades PDF: Además de los documentos editables por nuestros procesadores de texto, los traductores también tenemos que trabajar muy a menudo con documentos en formato PDF. Para visualizar e imprimir archivos PDF recomendamos el clásico Adobe Reader, si bien algunas alternativas fiables podrían ser Nitro Reader o PDF X-Change Viewer. En el caso de que queramos manipular el documento, entonces sería recomendable hacernos con la versión de Adobe Acrobat (de pago), si bien Nitro Reader también nos permitirá hacer modificaciones. También es interesante contar con programas que nos permitan crear PDFs o convertirlos a otros formatos. Para estos fines son muy recomendables programas como PDF Creator para crear archivos PDF, o Free PDF to Word Converter, para convertirlos a formatos legibles en Microsoft Word. Con todos estos programas, sin duda, podremos formar un tándem perfecto para trabajar con archivos PDF.
  • Navegadores web: En los tiempos que corren los traductores nos pasamos horas navegando en internet buscando documentarnos para llevar a cabo nuestra labor, por tanto es indispensable contar con varios navegadores que nos garanticen una navegación fluida por la red y poder organizar adecuadamente nuestras páginas y favoritos. Entre los navegadores más importantes están Mozilla FirefoxGoogle Chrome e Internet Explorer. Actualmente, el más utilizado de ellos es Mozilla Firefox, que ha desbancado en los últimos tiempos a Internet Explorer. Sin embargo, Google Chrome está cogiendo mucha fuerza últimamente, ya que es un navegador muy sencillo a la par que rápido y ágil y, probablemente, si no lo ha hecho ya, desbancará a Mozilla Firefox como el navegador más potente. En cualquier caso, os recomendamos probarlos y elegir el que más se adapte a vuestras necesidades. Si no os convence ninguna de estas opciones, otras alternativas fiables son Opera y Safari. Todos ellos son gratuitos.
  • Clientes de correo: Para gestionar nuestro correo de una forma más productiva y eficiente puede ser una buena idea recurrir a programas específicos de gestión de correo. Los clientes de correo son programas muy útiles, sobre todo si tienes más de una cuenta de correo. Estos te ahorrarán dar muchas vueltas por la red gracias a que, entre otras muchas cosas, pueden sincronizar tus cuentas de forma que puedas tenerlas mejor organizadas y disponibles en un solo clic. Los programas que os recomendamos son dos: por un lado, Mozilla Thunderbird, de los creadores del famoso navegador Firefox, y por otro lado, Microsoft Outlook, que en los últimos tiempos ha evolucionado la versión de su clásico programa Outlook Express.
  • Antivirus: Los traductores, como el resto de trabajadores, necesitamos mantener nuestro ordenador a salvo. Para ello, es recomendable tener un antivirus fiable. De entre los gratuitos, los que más nos han convencido han sido AviraAVG, y Avast!, ya que son gratuitos, están actualizados y, desde hace poco tiempo, disponibles en español. Lo cierto es que para ser gratuitos son muy completos y cumplen a la perfección con lo que se les pide. Si no quedas convencido, siempre puedes recurrir a otros antivirus de pago como NortonMcAfeeESET NOD32 o Panda, que durante muchos años han liderado el mercado de los programas antivirus.
  • Antiespías: Es muy recomendable complementar a los antivirus con un buen antiespía (spyware). Un spyware es un software que recopila información de un ordenador y después transmite esta información a una entidad externa sin el conocimiento o el consentimiento del propietario del ordenador. No todos los antivirus están preparados para eliminarlos, pero por suerte existen otros programas que pueden solucionar eficazmente esta cuestión. De entre ellos, nosotros recomendamos tres: Spybot Search & DestroyMalwarebytes y SuperAntiSpyware, los tres gratuitos y de gran eficacia.
  • Mantenimiento: También es recomendable disponer de programas que limpien el sistema de archivos y optimicen el sistema para que el ordenador se mantenga correctamente. Con este fin se crearon programas como Advanced System Care (gratuito), Tune Up (de pago), Everest (gratuito), Argente Utilities (gratuito), o Glary Utilities(gratuito), que ayudarán a agilizar vuestro ordenador y a que sea más eficiente.
  • Gestores de descargas: Si bien no son imprescindibles, sí que son recomendables. Los gestores de descargas nos ayudarán a tener mejor organizados y ordenados los archivos que vayamos descargando y encontrando en la red. Además, son muy útiles cuando tenemos que descargar varios archivos al mismo tiempo y no queremos estar encargándonos nosotros de hacerlo todo manualmente. De entre todos los que hay, os recomendamos JDownloader, que sin duda es el gestor de descargas más recomendado del momento. Una buena alternativa podría ser Internet Download Manager.
  • Compresores: A la hora de enviar y transferir archivos, siempre es buena idea comprimirlos para reducir su tamaño y conseguir un envío más rápido y ligero. Por tanto, ya sea para comprimir o para descomprimir, podemos necesitar un compresor. Nosotros recomendamos Winrar, sobre todo porque es capaz de trabajar con más formatos que los demás. 7Zip (gratuito) y Winzip también te podrán ser de gran utilidad.

Estamos seguros de que puede haber más programas recomendables para traductores. Por ello os invitamos a colaborar y realizar vuestras aportaciones, ya sea en forma de entradas o de comentarios. En las próximas semanas esperamos seguir ampliando nuestras reseñas de programas y software. Y vosotros… ¿cuáles utilizáis y/o recomendáis?

A modo de bibliografía…

Hola a todos, sigo adelante con la publicación individual de los artículos que forman parte de la “Guía de software para traductores” (que todavía podéis descargar en PDF). Hoy, publico en el blog la primera entrega sobre el equipamiento informático del traductor:

EL EQUIPAMIENTO INFORMÁTICO DEL TRADUCTOR

En la actualidad, la herramienta de trabajo más utilizada por los traductores es el ordenador. Es por ello por lo que es indispensable invertir en un ordenador de garantías que nos permita trabajar con solvencia y sin problemas de fiabilidad y mantenimiento. E insisto en este último mensaje, porque en realidad es lo más importante y en lo que más debemos insistir. De nada nos servirá invertir nuestro dinero en un ordenador último modelo si luego nos da fallos y nos impide hacer nuestro trabajo diario.

Teniendo claro esta primera premisa, podemos pasar a las siguientes. Para elegir un ordenador primero tendremos que valorar cuáles son nuestras necesidades como traductores. Por lo general, un traductor general no necesitará un equipo demasiado potente, ya que sus tareas se limitaran a trabajar con herramientas básicas como procesadores de texto, internet, correo electrónico, herramientas de traducción asistida, etc. Por tanto, si atendemos a los requisitos de estas herramientas, nos daremos cuenta que no es necesario invertir en un ordenador último modelo y realizar una inversión desorbitada. Sin embargo, sí deberíamos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Por lo general, los traductores pasamos muchas horas sentados delante del ordenador, por lo que es muy importante cuidar detalles como hacernos con un buen teclado y un ratón ergonómicos para estar cómodos y reducir el cansancio y el desgaste causados por tantas horas de trabajo. Y, aunque no formen parte del hardware del ordenador, también sería interesante valorar la posibilidad de invertir en una buena silla ergonómica y en una mesa de trabajo amplia y cómoda.
  2. Los traductores e intérpretes por lo general trabajamos en lugares fijos, pero en muchas ocasiones podemos vernos obligados a desplazarnos por motivos de trabajo. Es por eso por lo que puede haber un importante dilema sobre si escoger un ordenador de sobremesa o un portátil. Podríamos pasar horas y horas debatiendo sobre esto último, pero a la hora de la verdad, se trata de una cuestión muy personal, por lo que cada uno debe de tomar la decisión en base a sus necesidades. En mi opinión, puede ser interesante contar con ambas herramientas si nuestro bolsillo nos lo permite, ya que nos darán más facilidades y una mayor flexibilidad a la hora de trabajar en diferentes lugares de trabajo.
  3. Para el ordenador de sobremesa, lo ideal sería invertir en una pantalla grande(de 21 pulgadas para arriba), ya que nos permitirá trabajar con un mayor espacio visual y con unos tamaños de letra más grandes sin ver nuestro espacio de trabajo reducido, algo que nuestros ojos agradecerán a la larga.
  4. Para el ordenador portátil, lo ideal sería hacernos con uno no demasiado grande (entre 13 y 16 pulgadas), que sea ligero, con una batería potente y que disponga de buena ventilación. De esta forma podremos desplazarnos sin que nuestra espalda sufra demasiado y estaremos invirtiendo en un portátil cuya vida útil será más larga. También es recomendable hacernos con un ratón USB(inalámbrico o con cable), ya que nos permitirá trabajar con mayor agilidad y sin estar encogidos utilizando el ratón táctil delante de la pantalla.
  5. En cuanto a las características técnicas del ordenador, de nuevo la elección dependerá de nuestras necesidades. Un traductor audiovisual, por ejemplo, tendrá que invertir en un ordenador más potente (probablemente con una buena tarjeta gráfica y de audio, entre otras cosas), que un traductor especializado en otros campos que no requieren el uso de herramientas y dispositivos de audio y/o vídeo. En mi opinión, lo mejor que podemos hacer antes de comprar nuestro ordenador es realizar una valoración y un análisis de qué tipo de programas vamos a necesitar y fijarnos en sus requisitos del sistema. A partir de ahí, podremos buscar un ordenador que cumpla con esos requisitos y se ajuste mejor a nuestras necesidades. Con esta estrategia, podremos tomar una decisión final con un mayor acierto.
  6. Es importante que seamos conscientes de que la inversión que estamos haciendo tiene que ser duradera en el tiempo. No nos servirá de nada comprarnos un ordenador que hoy nos sirva y que dentro de dos meses se quede completamente desfasado. Lo normal, por lo general, es invertir en un ordenador que nos dure al menos 5 o 6 años, si bien en el caso de los ordenadores de sobremesa es posible ir alargando su vida útil renovando componentes para actualizarlo. Por tanto, si podemos gastarnos 100€ o 200€ más en un ordenador, si eso nos garantiza que nos dure más tiempo, quizá sería interesante valorar la posibilidad de gastarlos a modo de inversión a largo plazo.
  7. En el caso de invertir en un portátil y en uno de sobremesa, sería interesante invertir más dinero en el de sobremesa, pues probablemente será el ordenador con el que más trabajaremos.
  8. Como equipamiento recomendable, pero no imprescindible, figuran la impresora y el escáner, ya que en muchas ocasiones podemos necesitar escanear documentos para trabajar con ellos en el ordenador o imprimirlos para diferentes fines.
  9. Por lo que respecta a la conexión de internet, es muy importante elegir a un proveedor fiable, que nos permita disponer de una conexión rápida de garantías, y cuyo servicio técnico y atención al cliente sean eficaces y solventes. Es cierto que no existe el proveedor perfecto, pero dentro de las opciones que tengamos para elegir, debemos intentar escoger la mejor. Para evitar problemas innecesarios, puede ser interesante hacernos con una conexión USB que pueda sacarnos de apuros en los casos en los que no funcione la conexión principal.
  10. Por último, y aunque no entre dentro de lo que sería el equipamiento informático, es importante disponer de un espacio de trabajo que sea apropiado y adecuado para realizar nuestro trabajo. Puede ser muy interesante elegir alguna habitación de nuestro hogar para dicho fin, con el objetivo de separar la vida profesional de la personal, aunque bien es cierto que muchas veces esto no es posible por problemas de espacio. En cualquier caso, sí deberíamos establecer nuestro espacio de trabajo en un lugar fijo en el que estemos cómodos y que nos permita trabajar con comodidad. Como recomendaciones, sería interesante que estuviera bien iluminado y decorado de forma que nos alegre la vista y nos haga trabajar en un ambiente positivo y agradable.

En cualquier caso, a la hora de la verdad lo más importante es que las decisiones que tomemos sean para velar por nuestra comodidad y para facilitar nuestro trabajo. Seguro que, antes o después, nuestro yo interno nos lo agradecerá.

A modo de bibliografía…

¡Hola a todos! Las últimas dos semanas han sido muy intensas en todos los sentidos. Me ha pasado de todo, y creedme que cuando digo de todo, es de todo. Casi puedo dar las gracias de seguir vivo…

Dramatismos aparte, una de las cosas en las que he estado trabajando ha sido en el proyecto de recursos para traductores en el que mi compañera Beatriz y yo llevamos trabajando desde el curso pasado. Por fin estamos haciendo avances importantes y es muy probable que la plataforma esté disponible para antes de finales de año.

Mientras tanto, he considerado oportuno dar carpetazo de una vez por todas a mi anterior proyecto que, si muchos recordáis, consistía en una web que contenía una compilación de software, herramientas y utilidades para traductores e intérpretes. Pues bien, después reflexionar mucho sobre qué forma podía ser la mejor para cerrar el capítulo, finalmente tomé la decisión de que lo ideal podía ser confeccionar una guía de software para traductores adaptando los contenidos que había en la antigua página de SofTrad, y que próximamente pasará a ser una de las piedras angulares del nuevo proyecto.

Aunque sobre esto ya hablo en las primeras páginas de la guía, quiero aclarar que el objetivo de la guía no es ni mucho menos lucrarme o sacar algún tipo de beneficio económico. El único objetivo es intentar darle una salida útil al proyecto que inicié y que todos vosotros podáis disfrutar de él gratuitamente. Por supuesto, me he tomado la molestia de citar todas aquellas fuentes que me han sido útiles (artículos, entradas de blogs, webs de productos, etc.).

Como me ha llevado mucho tiempo maquetarla y dejarla medianamente atractiva para la vista (aunque todavía tiene sus fallos), he decidido publicarla primero en su versión en PDF, que no incluye hipervínculos ni enlaces de ningún tipo. Pero que no cunda el pánico. Mi idea es ir publicando uno a uno los siete artículos que esta contiene, con todos sus enlaces e hipervínculos que probablemente os facilitarán la tarea de navegar por la red y descargar todos aquellos programas que puedan interesaros. Mientras tanto, os invito a descargar la versión en PDF y a echarle un vistazo, porque creo que puede merecer mucho la pena.

Por supuesto, estoy abierto a cualquier tipo de propuesta y crítica para mejorarla, aunque siempre desde el respeto y con buena voluntad. Puede que tenga mil fallos y mil errores, pero no olvidéis que es un trabajo que he hecho completamente solo y al que le he dedicado muchas horas de trabajo para simplemente compartirlo con vosotros.

Dicho todo esto, paso a dejaros una breve explicación sobre los contenidos de la guía y, por fin, el enlace de descarga.

La guía está compuesta por siete artículos que pretenden resumir de una manera estructurada el software y herramientas utilizados por los traductores. Los artículos han sido realizados como si fueran entradas de blog, ya que el objetivo final es que formen parte de este blog y de la web del proyecto en el que estoy inmerso. A lo largo de toda la guía se ha realizado una clara diferenciación entre herramientas generales y especializadas. Además, también se ha hecho hincapié en enfocar dichas herramientas a varios perfiles diferentes de traductores, como por ejemplo el traductor audiovisual, el localizador o el traductor general. El índice y los títulos de los artículos que forman la guía son los siguientes:

  1. El equipamiento informático del traductor
  2. Herramientas de software genérico
  3. Herramientas para el traductor audiovisual y el subtitulador profesional
  4. Herramientas TAO
  5. Software para la localización de imágenes, páginas web y software
  6. Utilidades online, en la nube y herramientas 2.0 de uso genérico
  7. Herramientas TAO “en la nube”: ventajas e inconvenientes

Enlace de descarga:

GUÍA BÁSICA DE SOFTWARE PARA TRADUCTORES (Descargar en PDF)

Espero de verdad que os sea de utilidad. Un saludo.

Desde hace un tiempo he estado investigando sobre qué programas hay disponibles para la edición de subtítulos. En un principio, pensaba que el mercado de este tipo de software era pequeño y que no había mucho donde elegir. ¡Cuán equivocado estaba!

Subtitlingsoftware

Software libre (freeware)

Es cierto que en lo referente a los freeware hay menos donde elegir. Ya os hablé hace poco tiempo en uno de los primeros posts del blog de que, entre los editores de subtítulos gratuitos, los que más me complacen son Aegisub y Subtitle Workshop. Sin embargo, hay más programas disponibles en la red, y además con diferentes sistemas de funcionamiento.

Por un lado tenemos los editores de subtítulos que tienen una filosofía WYSIWYG, que te permiten previsualizar el vídeo e insertar los subtítulos al mismo tiempo. Incluso algunos, como Aegisub, te permiten procesar la pista de audio de forma que puedas visualizar la onda de sonido, lo cual es muy útil para delimitar donde empieza y terminan las diferentes intervenciones de los personajes. Dentro de esta filosofía, se encuadran los programas anteriormente mencionados, y también otros como Jubler Subtitler (el editor de subtítulos para Mac, también disponible para Windows), Subtitle Processor (que es criticado por ser demasiado complicado de entender), Subtitle Creator (que recibe valoraciones muy positivas en Softonic, lo cual es valorable), Subtitle Edit (que no ofrece demasiadas posibilidades en cuanto a configurar el formato y los estilos del texto de los subtítulos) o Gaupol (en mi opinión, más profesional que los anteriores, ya que admite múltiples formatos y proporciona medios de creación y sincronización de subtítulos, y un editor de texto competente).

Aunque no me gustan estas cosas, voy a hacer un pequeño ranking de estos programas, para que luego no digáis que no me mojo. Por supuesto, aunque intento ser todo lo objetivo que puedo, siempre entran en juego preferencias personales, ya que cada uno valora de manera diferente los pros y los contras de cada editor. Después de haberlos probado todos y haberlo sopesado mucho, los dejaría en el siguiente orden:

  1. Aegisub
  2. VisualSubSync
  3. Subtitle Workshop
  4. Gaupol
  5. Jubler Subtitle Editor (Disponible para MAC)
  6. Subtitle Creator
  7. Subtitle Edit (Nikse)
  8. Subtitle Processor

He de decir que la lista probablemente es todavía más larga, pero estos siete son los editores de subtítulos con filosofía WYSIWYG que he considerado mejores, o quizá, más conocidos o localizables en internet dentro del género del software gratuito. Existen más editores, y los incluyo por cortesía en la siguiente enumeración: SubMagic, Gnome Subtitles (para Linux), DivXLand Media Subtitler y Open Subtitle Editor.

Por otro lado, tenemos la otra filosofía de trabajo, que consiste básicamente en subtitular “a pelo”. Para ello se puede utilizar cualquier procesador o editor de textos, desde el bloc de notas, el clásico WordPad o cualquier otro procesador más actual. En un foro de debate de Linkedin, que os recomiendo que leáis (sobre todo a los que lleven poco tiempo), incluso había algún profesional que afirmaba llevar utilizando durante muchos años el bloc de notas, Express Scribe (un programa para transcribir audio y vídeo, muy útil si no dispones del guión del vídeo en cuestión) y, en fases posteriores, Subtitle Workshop, con un resultado muy satisfactorio. También hay otros editores de subtítulos que tienen un escenario más sencillo y simple. No ofrecen la posibilidad de visualizar el vídeo o la onda de audio, pero permiten hacer lo básico.

Desde luego, para gustos colores. Hay quién prefiere no gastarse cantidades de 3 o 4 cifras y sacar el máximo partido al software libre.

Software de Pago

Pero la realidad muestra que los programas de pago son, en general, los que están más actualizados y mejor adaptados a la realidad profesional de los traductores audiovisuales (evidentemente, esto no puede ser de otra manera). En general, los editores de subtítulos gratuitos te permiten hacer un trabajo eficiente y profesional si aprendes a utilizarlos, pero en cuanto a características y posibilidades, los programas de pago siempre te ofrecerán mucho más.

Tras esta aclaración, llegamos a una de las preguntas clave: ¿Merece la pena gastarse el dinero en un programa profesional?

Mi respuesta es que depende del volumen de trabajo que tengas, sobre todo si eres autónomo. Si has llegado a un punto en el que puedes vivir de la traducción audiovisual y que la mayoría de tus encargos son de esta índole (lo cual sería como un sueño hecho realidad para más de uno), entonces quizá sí sería buena idea empezar a pensar en adquirir un software de pago. Más o menos podéis aplicar el mismo criterio que en otros debates, como si merece la pena comprar Trados si eres autónomo, pudiendo utilizar otros programas como OmegaT, etc.

Por poner otro ejemplo quizá más claro de esto, es como utilizar lápiz y goma en clase de matemáticas, en lugar de una calculadora. Evidentemente, con el instrumento profesional, aunque sea más caro, siempre ganas en eficiencia. Otra cosa es que sólo tengas que hacer cuentas sencillas, y no operaciones complejas. Ahí es donde ya uno tiene que tomar la decisión por sí mismo de si le conviene o no dar el paso. Todo depende de la finalidad, de si lo necesitas de verdad, y de si crees que a la larga podrás recuperar la inversión realizada de una manera rentable.

Las empresas, por lo general, utilizarán programas profesionales porque, evidentemente, al trabajar a gran escala, requerirán un software de garantías que esté actualizado y que puedan seguir actualizando, que les proporcione las mejores características, y que le de un respaldo técnico que les permita dialogar y colaborar con la empresa desarrolladora del producto en caso de que el programa dé problemas o necesiten cualquier tipo de ayuda o asistencia técnica.

Entrando ya de lleno en los programas disponibles (ya he divagado bastante), hay mucho donde elegir:

Existen más programas aparte de los mencionados, pero estos son los que he podido recoger del interesante debate de Linkedin. Hay división de opiniones sobre qué programa es mejor. Muchos defienden WinCaps, por ser uno de los más utilizados en empresas. Sin embargo, hay muchas empresas que también se inclinan por EZTitles o Titlevision. De nuevo, cada empresa elige qué programa prefiere utilizar en base a sus necesidades y a sus preferencias. El precio también es un argumento de peso a la hora de tomar la decisión final. Mientras unos tienen unos precios estratosféricos y ofrecen grandes posibilidades (o no), otros tienen un precio más competitivo y ofrecen otras alternativas. Es cuestión de sacar la balanza, y poner en un lado los pros y en otro los contras. También es importante tener en cuenta que algunos de estos programas ofrecen una versión de prueba de forma que así el cliente pueda probarla por sí mismo y comparar antes de tomar la decisión final.

Por desgracia, todavía no puedo ofreceros precios y, aunque he probado muchos de ellos, no los he utilizado tanto tiempo como para poder daros una opinión fiable. Por ello, ahora es cuando se abre el debate y los entendidos y verdaderos profesionales salís a la palestra a dar vuestro consejo y opinión. Si pudierais elegir, ¿con cuál os quedaríais?