¡Saludos a todos! Después de unos días bastante intensos de trabajo, hoy os traigo una entrada de un invitado que me hace especial ilusión compartir con vosotros. El invitado es nada más y nada menos que Santiago de Miguel, traductor argentino especializado en traducción audiovisual y localización a quien conocí en la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción. Es, además, el flamante y nuevo fichaje de Traduversia, en donde se ha estrenado recientemente con un interesante curso de memoQ que es imperdible y que ahora mismo está rebajado con motivo de su lanzamiento.

Antes de seguir leyendo, debéis saber que Santiago ha impartido numerosos cursos en la Argentina sobre memoQ, algunos de ellos en instituciones tan importantes como el CTPCBA, AATI o directamente con Kilgray, con quienes dictó varios webinarios oficiales de memoQ. Así que sin duda que es todo un especialista en herramientas TAO y sabe de lo que habla. 🙂

Aquí tenéis a Santiago en acción en uno de sus recientes cursos presenciales. 🙂

Sin más dilación, vamos con la entrada que ha escrito sobre mitos de la traducción asistida. ¡No te la pierdas! 🙂

Esta vez, lamento informarles que no va a escribir Rafa… pero van a tener la suerte de leerme a mí, Santiago de Miguel.

Entre los traductores, se escuchan muchos comentarios negativos —a los que llamaremos «mitos»— sobre las herramientas de traducción asistida por ordenador (TAO). Varios son falsos, quizás debido a ignorancia, y otros tienen algo de verdad, así que me gustaría compartir con ustedes mi opinión al respecto. Como digo, en este artículo compartiré solo mi opinión sobre los mitos, ¡y me encantaría leer sus opiniones en los comentarios!

Primer mito: «Las herramientas TAO son demasiado difíciles de usar»

Me atrevo a decir que este mito es falso. Usarlas no es difícil: lo complicado es aprender a usarlas, sobre todo si es la primera vez que nos enfrentamos a un software de este tipo.

Existen programas más sencillos —como Memsource o memoQ— y otros más complejos —como STAR Transit o SDL Trados Studio—, pero lo cierto es que el primer enfrentamiento con cualquier herramienta TAO suele ser un poco abrumador. De repente, nos encontramos con que tenemos que lidiar con proyectos, segmentos, unidades, memorias de traducción, bases terminológicas, diccionarios predictivos, controles de calidad, etcétera, etcétera.

Pero la luz al final del camino es que eso sucede solo con la primera herramienta que aprendemos. La segunda ya no cuesta tanto, y la tercera… ¡hasta la disfrutamos!

Acuérdense de lo que digo: una vez que aprendan a usar una herramienta TAO y descubran sus funcionalidades y ventajas, van a querer aprender otras.

Segundo mito: «Las herramientas TAO son lo mismo que el traductor de Google»

¡Falso! Aunque parezca obvio para muchos, hay profesionales que piensan que traducir con una herramienta TAO es sinónimo de usar traducción automática, pero la realidad es que los programas de traducción asistida reciclan traducciones hechas exclusivamente por el traductor que está del otro lado de la pantalla.

Resumido en una oración, este tipo de herramientas almacenan en una memoria de traducción todas las traducciones que hagamos y nos avisan cuando esas traducciones almacenadas se repiten total o parcialmente en un texto. Otra de las enormes ventajas que nos brindan estas aplicaciones es la de consultar nuestras bases de datos para ver cómo se tradujo un determinado término en el pasado, sin necesidad de andar hurgando archivos en una papelera colmada o en carpetas que ni recordábamos que existían.

Sin embargo, cabe resaltar que sí es posible configurar motores de traducción automática en las herramientas TAO, pero la decisión está en manos del usuario.

Tercer mito: «Las herramientas TAO violan los acuerdos de confidencialidad»

Esta vez, como en tantas ocasiones en el mundo de la traducción, tengo que decir que depende.

Si usamos una herramienta de traducción asistida local —es decir, que se instale en nuestro equipo, como memoQ, SDL Trados Studio o Wordfast Pro—, toda la información que traduzcamos quedará guardada de manera confidencial en nuestra computadora y seremos los únicos con una copia de los datos recopilados.

Por el contrario, si usamos una herramienta de traducción asistida gratuita basada en la nube, recomiendo siempre leer la política de privacidad del programa con mucha atención para no aceptar cláusulas como la siguiente: “If you translate a document without setting a private translation memory, your translations are saved in the public translation memory and benefit all users”.

Claro está que, si algún colega hacker quiere que perdamos un cliente, no habrá software que nos salve. Así que… ¡cuidado con los traductores tecnológicos!

Cuarto mito: «Las herramientas TAO solo sirven para traducciones técnicas»

En esta ocasión, también diría que el mito es falso, aunque sí admito que sus funciones se aprovechan más cuando el texto es repetitivo y tiene mucho vocabulario técnico.

Pero las herramientas de traducción asistida por ordenador ofrecen muchísimas ventajas además de las coincidencias, que principalmente se encuentran en textos técnicos.

Por un lado, permiten traducir archivos en formatos de programas que ni siquiera tenemos instalados en nuestro equipo, como podría ser Adobe InDesign o incluso otra herramienta TAO. Entonces, si nos piden traducir un texto creado en un software al que no tenemos acceso, aunque ese texto sea publicitario o literario y no desborde de repeticiones, tener una herramienta TAO bajo la manga (o más bien dentro del disco rígido) nos permitiría aceptar el encargo.

Por otro lado, gracias a las llamadas etiquetas, las herramientas TAO permiten respetar a rajatabla el estilo del texto original —es decir, el tipo y tamaño de fuente, el interlineado, las columnas, la alineación, entre muchos otros aspectos— sin demasiado esfuerzo. A modo de ejemplo, les cuento que hace unos años yo traducía muchos guiones de televisión con un formato bastante complejo que era muy fácil de arruinar si daba algún paso en falso en Word. Pero, desde que empecé a implementar programas de traducción asistida, pude olvidarme de la parte estética del texto y enfocarme en el contenido.

Por último, también hay buenas noticias para los traductores audiovisuales: recientemente memoQ lanzó una función para traducir subtítulos que permite ver el vídeo y las limitaciones de caracteres sin tener que abrir un editor de subtítulos tradicional. Las ventajas de esta funcionalidad son inmensas y son la prueba viva de que las herramientas TAO sirven para muchísimo más que traducir textos técnicos repetitivos (¡y aburridos!).

¿Qué opinan de estos mitos sobre las herramientas TAO? ¿Conocen otros que no mencioné? Me encantaría que me contaran en los comentarios.

Si nunca habían escuchado hablar sobre la traducción asistida por ordenador, no saben usar ningún software de este tipo o les gustaría aprender una nueva herramienta TAO, los invito al curso de memoQ que preparé para Traduversia. Es realmente muy completo y cubre un montón de contenido, como la nueva función para traducir subtítulos.

¡Gracias por aceptarme como invitado en el blog!

memoQ para traductores, revisores y gestores de proyectos

¡Rebajado un 30 % por tiempo limitado!

Después de una semana de mucho ajetreo (para variar), he sacado un huequito para grabar un nuevo traduconsejo en el que te explico cómo puedes hacer informes de cambios y modificar archivos TMX rápidamente con dos herramientas gratuitas: ChangeTracker y TMX editor. Si te interesa, descárgalas en un momento haciendo clic en los enlaces anteriores y échale un vistazo al vídeo en el que te explico paso a paso cómo usarlas. ¡Vamos al lío! 🙂

Espero que el tutorial te haya gustado. Si es así, no dudes darle a “Me gusta” o dejar algún comentario, sobre todo si conoces otras herramientas para llevar a cabo estas tareas y que consideres que son recomendables. ¡Hasta la semana que viene! 🙂

Aunque sé que a algunos de vosotros este Traduconsejo os va a parecer muy elemental, me he animado a grabarlo porque aún me encuentro a muchos alumnos en los cursos y másteres que imparto que no saben descomprimir archivos ZIP o que, aunque saben hacerlo con algún programa tipo WinRAR o WinZip, no conocen alternativas gratuitas como 7-Zip, que es la herramienta de la que voy a hablar hoy. Si te interesa, descárgala desde este enlace y échale un vistazo al traduconsejo de hoy. ¡Vamos al lío!

Espero que el traduconsejo te haya gustado y que en adelante no encuentres problemas para descomprimir archivos en formatos como ZIP, RAR o 7Z, que son los más frecuentes. No olvides darle a “Me gusta”, compartir el vídeo para dar apoyo y suscribirte al canal de YouTube de Traduversia si es que no lo has hecho todavía (¡es gratis!). Nos vemos la semana que viene en un nuevo vídeo. 🙂

Después de haberle buscado las cosquillas a las herramientas de traducción asistida la semana pasada, hoy me reconcilio con ellas en un traduconsejo en el que te explico cómo puedes convertir una memoria de traducción de Trados a TMX (el formato libre de las memorias de traducción) sin necesidad de usar Trados o una herramienta comercial similar (memoQ, Wordfast, etc.). En lugar de eso, usaremos una pequeña y sencilla herramienta desarrollada en Java por nuestro colega Thomas van Nellen, que además es gratuita. ¡No te lo pierdas!

Espero que te haya gustado y que, gracias a este vídeo, si el día de mañana necesitas convertir una memoria de traducción para usarla con un programa gratuito, te sientas capaz de conseguirlo. Eso es todo por hoy. Vuelvo la semana que viene, como siempre, con un nuevo vídeo. ¡Hasta la próxima!

Esta semana he querido grabar un nuevo vídeo para los traduconsejos de Traduversia. En él muestro varias herramientas que utilizo en mi día a día para incrustar o quemar subtítulos en archivos de vídeo, un servicio que a menudo demandan muchos clientes cuando nos encargan el subtitulado de un vídeo. ¿Quieres saber cuáles son las herramientas que recomiendo? Pues échale un vistazo al vídeo. 😉

Espero que te haya gustado. No olvides echarle un vistazo a los cursos de subtitulado de Traduversia. Recuerda que tenemos uno específico sobre Aegisub (editor gratuito) y otro más amplio llamado “Conviértete en subtitulador profesional, en el que aprenderás a usar un combo de herramientas (incluido EZTitles) con las que podrás desenvolverte como un auténtico pro de este rubro. ¡Ah! Y no olvides dejar un comentario si conoces más herramientas para incrustar subtítulos que quieras recomendarnos o si tienes alguna duda al respecto. 🙂

Eso es todo, ¡hasta la próxima!

Tras contaros mis andanzas por Buenos Aires (échale un vistazo a la entrada si no la has visto, porque te va a gustar), hoy retomo el consultorio de Traduversia dando respuesta a una pregunta que nos suelen hacer mucho. ¿Qué debo tener en cuenta para elegir la herramienta informática más idónea? En este vídeo te doy varios consejos para que aprendas a desarrollar un método que te permite dar con la herramienta más adecuada para abrir archivos desconocidos o resolver problemas específicos. ¡Vamos a verlo!

 

Si te ha gustado, no te olvides de darle a “Me gusta” en YouTube y de dejarnos un comentario con alguna duda o pregunta para futuros consultorios (aquí abajo o en el canal de YouTube, lo que te venga mejor). También puedes enviarnos tus preguntas a través de nuestro formulario del consultorio.

¡Te esperamos!

 

Hoy vuelvo con un nuevo vídeo que he grabado para el consultorio de Traduversia. En él, respondo a una suscriptora que nos pregunta qué equipo informático debe adquirir para dedicarse a la traducción audiovisual o la maquetación, dos actividades en las que se está adentrando. En el vídeo analizo las principales características y componentes que debe tener un PC dirigido a ese perfil profesional, y también doy algunas recomendaciones de ordenadores que, a día de hoy, podrían ser opciones muy válidas para aquellos que quieran renovar su equipo. Abajo os dejo las características principales y los enlaces correspondientes, que también podéis encontrar en la descripción del vídeo.

¿Qué características debe tener el PC de un traductor audiovisual o un maquetador?

Antes de mirar ordenadores o computadoras, conviene que tengamos una idea general de los requisitos que debe tener un ordenador destinado a tareas relacionadas con el diseño gráfico, la maquetación, la edición de vídeo o el subtitulado. Sin duda, el apartado gráfico va a ser un factor muy importante, por lo que se hace imprescindible hacerse con un equipo que disponga de una tarjeta gráfica decente (de mínimo 2 gigas de RAM). Además de eso, es interesante que el procesador sea de gama media-alta (i5, i7 o equivalentes), disponer de un disco duro SSD de 128 o 256 gigas como mínimo (más rápido y silencioso que un HDD antiguo) y que tengamos al menos 8 gigas de RAM para la multitarea (si es DDR4, mejor), entre otras características. Aquí abajo te dejo un resumen para que puedas consultarlo con más facilidad.

  • Procesador: i5, i7 o equivalentes (AMD FX, Ryden, etc.)
  • Tarjeta gráfica: entre 2 y 4 gigas de RAM (recomiendo las Nvidia GeForce o AMD Radeon)
  • Memoria RAM: entre 8 y 16 gigas de RAM (si es DDR4, mejor)
  • Disco duro SSD de al menos 128 gigas (si puedes conseguirlo de 256, mejor)
  • Disco duro HDD de al menos 1 TB (si puedes conseguirlo de 2 o 3 TB, mejor)

ALGUNAS RECOMENDACIONES

ORDENADORES PORTÁTILES

► Opción económica (ideal si estás empezando):

HP Notebook 250 G6

► Opción profesional (ideal si ya eres un pro de la traducción o si puedes permitírtelo):

HP Pavilion x360 14-ba134ns

ORDENADORES DE SOBREMESA

► Opción económica (ideal si estás empezando):

HP Pavilion Desktop 570 AMD a10 9700

► Opción profesional (ideal si ya eres un pro de la traducción o si puedes permitírtelo):

HP Omen 880 098ns AMD Ryzen

MONITORES

► Primera opción:

Monitor LG de 21,5 pulgadas

► Segunda opción:

Monitor HP de 21,5 pulgadas

Soporte para trabajar a doble pantalla

 

 

Quienes me seguís en Twitter ya visteis hace poco que compartí la portada de una guía en PDF sobre editores de subtítulos en la que llevo trabajando varios meses. La verdad es que me sorprendió gratamente la repercusión que tuvo el tuit, así que eso me animó todavía más a ultimar detalles para lanzarla. Y eso he hecho, hoy por fin la publico para su libre descarga, como ya hice en su momento con una guía de software que tengo pendiente revisar y actualizar, y con el programa AV Editor. 🙂

 

Sobre la guía

Esta guía es un documento que está formado por varias entradas que he publicado en el blog en el último año y pico. La idea era integrar toda esa información en un documento de calidad y de fácil lectura para darle un mayor valor y fomentar su difusión. La maquetación la he hecho con Adobe InDesign, que como algunos sabéis es una de las herramientas que más utilizo a nivel profesional. Aquí podéis ver una muestra de uno de los pliegos.

En un principio, la guía va a estar solamente disponible en formato PDF interactivo, pero si veo que hay suficiente interés, difusión y demanda, tal vez me plantee autoeditar algunas copias para venderlas a módico precio (para cubrir los gastos de impresión) o incluso regalarlas en los eventos a los que acuda próximamente. Desde ya os digo que los fallos y erratas que pueda haber en el documento son responsabilidad mía y solo mía y, por supuesto, si detectáis alguno, sería genial que me lo comunicarais por privado para así corregirlo en una futura actualización (sí, planeo actualizar la guía anualmente o cada dos años, como mucho). 🙂

¿Cómo puedo conseguir la guía?

Como os decía, crear este documento me ha llevado tiempo y esfuerzo, así que, aunque la estoy ofreciendo gratuitamente, he querido poner un pequeño requisito que, de algún modo, podría considerarse como el «precio» a pagar. El requisito es simplemente suscribirse a Traduversia, que no cuesta nada y que apenas os va a llevar tiempo. Aquellos que ya estéis suscritos, habréis recibido hace unas horas un enlace en primicia para descargar la guía. Los que no, podéis suscribiros fácilmente desde www.traduversia.com. Para ello, basta con rellenar el formulario que hemos habilitado en nuestra nueva portada, a la que podéis acceder haciendo clic en el siguiente enlace.

>> QUIERO DESCARGAR LA GUÍA EN PDF Y SUSCRIBIRME A TRADUVERSIA <<

Cuando os suscribáis, recibiréis un correo con un enlace desde el que podréis descargar la guía rápidamente. Además, también obtendréis acceso gratuito a nuestro curso sobre herramientas para la traducción audiovisual y la localización y a varios minicursos por correo. 🙂

Y eso sería todo. Me encantaría contaros más cosas sobre Traduversia, The Translation Show y otros proyectos en los que estoy involucrado, pero no voy muy holgado de tiempo desgraciadamente. Así que me despido deseando que disfrutéis de esta guía, que la compartáis por todas partes y que la uséis de manera responsable. ¡Hablamos! 🙂

Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSyncSubtitle Workshop y Subtitle Edit, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Aegisub.

Aegisub es uno de los editores gratuitos más completos, al igual que ocurre con Subtitle Edit. Es conocido en la red por ser la herramienta heredera del formato ASS o SSA, que originalmente era producido por una herramienta desarrollada por Kotus llamada Substation Alpha. Aegisub destaca por ser un editor avanzado que permite trabajar sobre la onda de sonido usando el ratón o atajos de teclado. Además, incorpora un administrador de estilos muy interesante para cambiar los colores y tipos de letra. También incorpora un contador de caracteres, un asistente de traducción y un corrector ortográfico bastante resultón. Vamos a analizar más detenidamente sus pros y sus contras.

Captura de la interfaz de Aegisub

Ventajas

La principal ventaja que ofrece respecto al resto de editores es lo bien que funciona el visor de la onda de audio. En Aegisub vamos a poder sincronizar nuestros subtítulos de una manera bastante práctica e intuitiva usando atajos de teclado, que además son personalizables.

Onda de audio y editor de subtítulos

Otro punto destacado es su perfecta integración con el formato Substation Alpha (ASS o SSA). Este formato permite personalizar los colores y tipos de letra de nuestros subtítulos desde un cómodo administrador de estilos, algo que no permiten otros formatos como el SRT. Además, también nos permite mover fácilmente los subtítulos con el ratón y colocarlos en el lugar de la pantalla que queramos.

Administrador de estilos de Aegisub

Su asistente de traducción nos permite trabajar directamente con atajos de teclado que nos ayudarán a ser más productivos. Por otro lado, además del asistente de traducción, también nos ofrece la posibilidad de trabajar en un modo alternativo de traducción (marcando la casilla “Mostrar original”) en el que podremos ver los subtítulos originales e introducir nuestra traducción fácilmente. En consecuencia, podemos decir que incorpora dos modos diferentes que son muy útiles para traducir.

Aunque no es compatible con un número tan elevado de formatos como Subtitle Edit o Workshop, nos permite trabajar con formatos como el SRT, SUB (para DVD), STL, TXT o el ya mencionado ASS.

 

Por último, a título personal destacaría su fiabilidad y estabilidad. Es muy difícil que este programa te deje tirado en cualquier momento, algo que sí ocurre en otros editores como VisualSubSync o Subtitle Edit.

Inconvenientes

No es fácil familiarizarse con la herramienta, ya que su entorno de trabajo es algo complejo (aunque no tanto como el de Subtitle Edit). La curva de aprendizaje es un poco más elevada que en otros editores más simples, como por ejemplo VisualSubSync, por tanto puedes tardar unas semanas o incluso meses en aprender a utilizar todas sus funciones.

El contador de caracteres solo nos indica los caracteres de la línea más larga. Aunque esto es más que suficiente para trabajar (y además tenemos el contador de CPS), sería genial si pudiéramos consultar el número de caracteres de cada línea por separado como sí podemos hacer en otros editores como Subtitle Workshop, VisualSubSync o Subtitle Edit.

Exporta a menos formatos que Subtitle Workshop y Subtitle Edit. Esto no tiene por qué ser un inconveniente importante, ya que a menudo nuestros clientes no pedirán que entreguemos nuestros subtítulos en SRT, ASS o formato texto, pero no deja de ser una carencia que debemos tener en cuenta.

Valoración final

Si tuviera que elegir una herramienta de las que ya se han analizado en el blog, sin duda elegiría Aegisub por su fiabilidad y por todas las funciones que incorpora. En mi opinión, los mejores editores serían Workshop y Aegisub, pero prefiero usar Aegisub porque, a diferencia de Workshop, permite trabajar sobre la onda de sonido. Subtitle Edit y VisualSubSync, que también fueron analizados en entradas anteriores, prefiero usarlos como editores complementarios para corregir los subtítulos o convertirlos a otros formatos.

Puntuación final: 86/100*

*Herramienta recomendada por el autor

[su_button url=”http://www.aegisub.org/downloads/” target=”blank” background=”#2C8FC1″ size=”13″ radius=”5″ text_shadow=”0px 0px 0px #000000″]Descargar Aegisub[/su_button]

¿Quieres saber más?

Eso es todo, por ahora. Espero que después de este repaso puedas elegir el editor de subtítulos que mejor se adapte a tus necesidades. Ya ves que yo soy un gran aficionado a Aegisub, y es por eso por lo que lo recomiendo encarecidamente. Además, en Traduversia imparto un curso sobre esta herramienta, así que la conozco a fondo y sé lo útil que puede llegar a ser. Aquí tienes un enlace a la página del curso, por si quieres echarle un vistazo. Te aseguro que no te arrepentirás.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSync y Subtitle Workshop, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Subtitle Edit.

Subtitle Edit es uno de los editores gratuitos más completos y versátiles del momento. Es una herramienta menos conocida que Subtitle Workshop e incluso que Aegisub y VisualSubSync, dado que apenas se menciona en los cursos y asignaturas sobre traducción audiovisual, pero incorpora funciones muy interesantes que lo convierten en una herramienta muy a tener en cuenta. Vamos con el ya clásico desglose de ventajas e inconvenientes.

Interfaz de Subtitle Subtitle Edit.

Ventajas

Subtitle Edit destaca sobre todo por ser compatible con un elevado número de formatos de archivos de subtítulos. Con esta herramienta, vamos a poder importar y exportar archivos de subtítulos muy diversos. Desde el SRT clásico, hasta el Sonic Scenarist (SCC), el Cheetah CAP o el EBU STL. La lista de formatos es casi interminable y este es un factor muy interesante si tenemos en cuenta que la herramienta es gratuita.

Por otro lado, permite trabajar directamente sobre la onda de sonido, una función que como hemos visto no incorporan todos los editores y que puede ser determinante a la hora de sincronizar.

Incorpora un modo traductor muy práctico que nos permite alinear los subtítulos originales y los traducidos de una forma muy similar a como lo haríamos en una herramienta de traducción asistida.

Su editor de texto nos permite consultar rápidamente el número de caracteres de cada línea, el número de caracteres total del subtítulo y la tasa de caracteres por segundo (CPS), información muy útil para los subtituladores profesionales que a menudo deben evitar exceder un número concreto de caracteres por línea o una tasa de CPS concreta.

Además, podemos personalizar los atajos de teclado fácilmente desde la ventana de ajustes del programa, desde donde podemos acceder a todos los comandos.

Por último, destacaría su corrector de errores, una herramienta que nos permite corregir de forma automática errores típicos que suelen darse al subtitular. Por ejemplo, nos permite eliminar automáticamente los dobles espacios, detectar líneas largas o eliminar saltos de línea vacíos.

Inconvenientes

Lo cierto es que no hay muchos defectos reseñables, ya que nos encontramos ante un editor bastante completo y que además es gratuito. No obstante, siempre hay detalles que podrían mejorarse:

Por un lado, la interfaz del programa es bastante compleja, en el sentido de que hay demasiados elementos a la vista que pueden distraernos a la hora de traducir. No es algo que sea determinante y reconozco que es una opinión subjetiva, ya que puede haber usuarios a los que les guste esta interfaz y usuarios a los que no. No obstante creo que es algo que podría tirar para atrás a más de un usuario (como a mí, por ejemplo) acostumbrado a trabajar en entornos menos recargados o más minimalistas.

El reproductor de vídeo del editor es el Windows Media Player. Esto no tiene por qué ser un problema, pero si no sois muy aficionados a este reproductor, es probable que Subtitle Edit no sea para vosotros. Existe la posibilidad de configurar el programa para que funcione con VLC Media Player, pero el proceso es algo tedioso. Por otro lado, he notado que, en ocasiones, al cargar vídeos demasiado pesados el programa se ralentiza bastante, algo que no me ocurre con otros editores.

Por otro lado, la onda de audio no termina de ser práctica ni fácil de usar. Esto hace que el rendimiento de los apartados multimedia del editor sea de una calidad un poco inferior a la de otros editores gratuitos.

Por último, las traducciones al español no son las mejores. Para un traductor que traduzca de inglés a español esto no debería suponer un problema, pero sí puede serlo para traductores de otras combinaciones.

Valoración final

Lo más interesante de esta herramienta, como hemos comentado, es la cantidad de formatos de subtítulos que soporta. Por tanto, puede ser muy interesante utilizar esta herramienta como conversor de formatos si en algún momento un cliente nos pide unos subtítulos en un formato concreto. La pena es que no incluya más opciones para generar subtítulos en formatos de closed captions. Si bien es cierto que permite exportar SCC y CAP,  la realidad es que no podemos configurar nuestros subtítulos del mismo modo en el que lo haríamos en una herramienta comercial, en donde podemos configurar detalles tan importantes como la ubicación de los textos en pantalla, algo que Subtitle Edit no puede hacer. Por tanto, aunque podemos exportar nuestros subtítulos en estos formatos, en realidad el proceso se queda a medio camino.

Personalmente, no recomendaría usar esta herramienta como editor principal. Más bien la utilizaría como un editor auxiliar para convertir archivos de subtítulos o para llevar a cabo tareas puntuales, aunque puede ser una buena alternativa a otros editores como Subtitle Workshop o Aegisub.

Puntuación final: 84/100

[su_button url=”https://github.com/SubtitleEdit/subtitleedit/releases” target=”blank” background=”#2C8FC1″ size=”13″ radius=”5″ text_shadow=”0px 0px 0px #000000″]Descargar Subtitle Edit[/su_button]

¿Quieres saber más?

En Traduversia imparto imparto dos cursos sobre subtitulación profesional (Conviértete en subtitulador profesional y Subtitulación profesional con Aegisub) dirigidos a traductores y profesionales de las lenguas, que son ideales para especializarse en subtitulación y convertirse en todo un pro de esta rama de la traducción audiovisual. Desde aquí te animo a que les eches un vistazo porque estoy seguro de que podrían interesarte mucho. Para que te hagas una idea, Subtitle Edit forma parte del programa del curso Conviértete en subtitulador profesional, así que podrás aprender a utilizarlo tal y como yo lo utilizo. Además, también aprenderás a usar otros editores de subtítulos como EZTitles, Subtitle Workshop y VisualSubsync.

En la siguiente entrada haré un análisis del editor de subtítulos gratuito Aegisub, así que no dejes de estar atento al blog.

¡Hasta la próxima!