Después de una semana de mucho ajetreo (para variar), he sacado un huequito para grabar un nuevo traduconsejo en el que te explico cómo puedes hacer informes de cambios y modificar archivos TMX rápidamente con dos herramientas gratuitas: ChangeTracker y TMX editor. Si te interesa, descárgalas en un momento haciendo clic en los enlaces anteriores y échale un vistazo al vídeo en el que te explico paso a paso cómo usarlas. ¡Vamos al lío! 🙂

Espero que el tutorial te haya gustado. Si es así, no dudes darle a “Me gusta” o dejar algún comentario, sobre todo si conoces otras herramientas para llevar a cabo estas tareas y que consideres que son recomendables. ¡Hasta la semana que viene! 🙂

Como ya os conté hace un tiempo en el blog, en septiembre y octubre de 2017 estaré en Argentina participando en varias actividades, entre ellas la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción de la UBA, de la que ya os hablé en esta entrada. Pero además de participar en este posgrado universitario, que está cerrado para traductores licenciados, también me he animado a participar en un evento abierto a todos, impulsado por Decode Linguistic Solutions, que es la empresa de mi colega Damián Santilli, que es también mi compañero en el proyecto de The Translation Show, como algunos ya sabéis. Se trata del I Encuentro Argentino sobre Localización y Traducción (LocArgentina), en el que comparto cartel con Matías Desalvo, colega traductor especializado en localización al que tuve el honor de conocer en mis viajes anteriores a Argentina.

Como sé que muchos lectores del blog son de Argentina o de países de Sudamérica, me he animado a publicar la información oficial de este encuentro en el blog con el objetivo de ampliar su difusión. Aquellos que estéis interesados podéis consultar toda la información de este encuentro (al que estamos refiriéndonos en las redes con el hashtag #LocArg2017) en la web oficial del evento, en la que podréis encontrar los resúmenes de las ponencias, la fecha, los costos, la sede en la que nos reuniremos y un formulario de contacto desde el que podréis inscribiros y enviar vuestras dudas a la organización del evento (aunque también podéis escribir directamente al correo inscripciones@locargentina.com). Aquí abajo os dejo el cartel oficial del evento con un resumen de toda la información.

Si os fijáis en el cartel, en él pone que el último día para beneficiarse de la inscripción temprana es el 31 de agosto (HOY), así que os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo hoy mismo para, con suerte, ahorraros la diferencia con la inscripción tardía.

No me extiendo más. Me despido invitándoos a todos a compartir el evento por las redes, sobre todo a aquellos que residáis en Argentina o esteis en contacto con gente de por allí. Espero volver pronto con nuevas entradas.

¡Hablamos! 🙂

Hoy quiero compartir con vosotros un artículo que he coescrito con Pablo Muñoz Sánchez para el número 14 de la revista Tradumàtica sobre la localización de videojuegos para dispositivos móviles. Lo hemos publicado en inglés para evitar que su difusión se limite solo a países hispanohablantes, así que desde aquí os animo a que lo compartáis por todas partes para que su difusión sea amplia. Os dejo a continuación el resumen y el enlace a la página de la revista, cuyo número 14 está destinado principalmente a la traducción y los dispositivos móviles. ¡Que disfrutéis de la lectura! 🙂

Resumen

El objetivo de este artículo es el de ofrecer una panorámica del proceso de localización de videojuegos para dispositivos móviles y consolas. Describe, paso a paso, las diferentes fases y partes del proceso, haciendo un especial hincapié en la localización, la revisión y el testeo. Por último, analiza los retos a los que se enfrentan los profesionales de la industria de la localización, recorriendo ejemplos prácticos y casos reales.

Palabras clave: localización de videojuegos, traducción de juegos, dispositivos móviles, teléfonos inteligentes, tabletas, consolas de juegos, consolas híbridas de videojuegos, android, iOS.

Enlace directo al artículohttp://revistes.uab.cat/tradumatica/article/view/182

Enlace al número 14 de la revistahttp://revistes.uab.cat/tradumatica/index

Agradecimientos

Escribir este artículo ha sido toda una experiencia para mí y, afortunadamente, he podido compartirla con mi colega de batallas Pablo Muñoz, al que desde aquí le agradezco todo su trabajo y dedicación para sacar adelante el artículo. También quiero dar las gracias a Elisa Orellana, que se encargó de traducir el artículo al inglés en un tiempo récord. Por último, quiero dar las gracias a Adrià Martín Mor por confiar en nosotros para redactar este artículo y por su gran labor para la revista Tradumàtica.

Como ya sabéis, estoy en Sevilla con motivo del Congreso de la Sociedad Española de Lenguas Modernas (SELM) de este año, en el que doy una charla sobre localización de sitios web. Aquellos que lo deseéis, podéis consultar la presentación aquí mismo. De hecho, os recomiendo que lo hagáis, ya que así vais a poder ver algunos detalles que en la pantalla no se ven con la misma claridad. Para los que no hayáis podido acudir al SELM, espero que este recurso os sirva de ayuda igualmente.

En unos días espero actualizar la entrada con la bibliografía actualizada, ya que hay varios artículos y entradas relevantes que me han sido muy útiles para preparar la ponencia. Dicho sea de paso que los errores y erratas que podáis encontrar son responabilidad mía y solo mía. 🙂

Por supuesto, si tenéis alguna duda o queréis preguntar algo, podéis hacerlo en el hilo de comentarios o por las redes sociales, como siempre.

¡Nos vemos por el SELM! 🙂

La traducción o localización de páginas web es uno de los servicios más demandados actualmente a los traductores. La mayoría de cursos y asignaturas sobre esta disciplina a menudo se centran en cómo traducir sitios web desarrollados en HTML con herramientas de traducción asistida como SDL Trados Studio, Wordfast o incluso OmegaT (gratuito), pero esta formación suele ser incompleta y a menudo algo anticuada. Actualmente, las herramientas más utilizadas para desarrollar sitios web son los sistemas CMS, que requieren unos flujos de trabajo diferentes a los que se aplican para traducir sitios web desarrollados en HTML (en la actualidad, HTML5 combinado con CSS3).

Un momento, ¿qué es eso de los sistemas CMS?

Dicho de una forma sencilla, los sistemas CMS son unas aplicaciones que nos permiten crear una infraestructura para desarrollar los contenidos y el diseño de una página web sin necesidad de tener conocimientos de código. Es el caso de aplicaciones como WordPress, Joomla o Drupal, que son quizá los CMS más importantes del momento. No hay más que echar un vistazo a las estadísticas del W3C para comprobar que, como decía antes, los sistemas CMS son las herramientas más utilizadas actualmente para el desarrollo y la publicación de páginas web.

¿Qué diferencias hay entre un sistema CMS y un sitio web tradicional desarrollado en HTML5?

Esta pregunta daría para mucho, pero lo básico que necesitas saber como traductor es que los sitios web desarrollados con HTML5 y CSS3 suelen crearse utilizando editores como Adobe Dreamweaver, Kompozer o Artisteer. También se pueden desarrollar en editores de texto o código sencillos como Notepad++ o Sublime Text si tienes conocimientos de código. En consecuencia, los sitios web desarrollados en estas herramientas suelen estar formados por archivos en formato .html, de manera que generalmente cada uno de estos archivos suele corresponderse con una página del sitio web. Estos archivos incluyen toda la información del diseño y de los contenidos (junto con los archivos CSS), de forma que tradicionalmente había que diseñar cada página del sitio web de forma individual y configurarlas para que el diseño de cada página (o cada archivo HTML, que viene a ser lo mismo) coincidiera con los demás.

Esto cambió sustancialmente con el surgimiento de los sistemas CMS, que permiten configurar un mismo diseño (generalmente una plantilla) para todo el sitio web. Una vez diseñada y configurada la plantilla, las páginas nuevas que se generan respetan ese diseño, de forma que se ahorra muchísimo tiempo a la hora de publicar nuevos contenidos (ya solo tienes que preocuparte del contenido y no tanto del diseño). De hecho, hasta se pueden configurar diferentes plantillas y variantes del diseño original para asignárselas en cualquier momento a cada página o entrada que creemos.

La conclusión de esta parrafada se resume fácilmente en la siguiente afirmación: los sistemas CMS permiten separar el diseño del contenido, algo que antiguamente no podía hacerse al desarrollar sitios web en HTML.

¿Qué procedimientos deben seguirse para traducir un sitio web en HTML?

Lo más cómodo es importar todos los archivos HTML de un sitio web en una herramienta de traducción asistida compatible como Trados Studio (échale un vistazo a esta entrada si quieres descubrir más herramientas para esta labor). Una vez importados los archivos, nos aparecerán los contenidos del sitio web separados en segmentos, al igual que ocurre cuando traducimos un documento en formato Word o similar.

Una vez se hayan traducido los archivos HTML, habrá que abrirlos en algún editor para comprobar que todo aparezca adecuadamente. Si el sitio web incluye imágenes con textos incrustados, habrá que editar estas imágenes con algún editor como Photoshop o Gimp y traducir su contenido debidamente. De esta labor suelen ocuparse los diseñadores gráficos, pero hay traductores que invierten tiempo y dinero en formarse para aprender a usar estas herramientas y ofrecer así soluciones integrarles a sus clientes.

¿Qué procedimientos deben seguirse para traducir un sitio web web desarrollado con un sistema CMS?

A la hora de traducir un sitio web desarrollado con un sistema CMS, se puede optar por varias estrategias. Comento algunas de ellas a continuación, principalmente las que utilizo yo cuando los clientes me encargan la traducción de un sitio web o la creación de un sitio web multilingüe. El sistema CMS con el que suelo trabajar es WordPress, aunque estas estrategias también pueden ser válidas para otros CMS similares (aunque en algunos casos es posible que cambien las aplicaciones).

1) Utilizar un plugin especial: existen plugins multilingües que facilitan muchísimo las labores de traducir un sitio web a varios idiomas. Si no tienes mucha idea de lo que es un plugin, básicamente es una pequeña aplicación o complemento que puedes añadir a tu sitio web para una finalidad concreta (por ejemplo, mostrar un menú de redes sociales o una galería de imágenes).

Uno de los plugins más utilizados para traducir un sitio web o crear sitios multilingües es PolylangEs realmente práctico, ya que permite añadir tantos idiomas como deseemos y editar los contenidos de las páginas fácilmente en cada idioma. También incorpora una interfaz que permite consultar los contenidos alineados, de forma que podemos consultar el texto original en la columna izquierda e introducir o modificar la traducción en la columna derecha. Además, es GRATUITO.

Otros plugins igualmente interesantes son WPLM, que es de pago, pero que incorpora otras funciones interesantes como la posibilidad de trabajar en una interfaz multiusuario (ideal si hay que traducir un sitio web a varios idiomas e involucrar a varios traductores en el proyecto) o de traducir también los plugins y widgets de nuestro sitio web (este suele ser un punto bastante problemático)Codestyling Localization, que es gratuito y además muy útil para gestionar los archivos .po y .mo de tu sitio web.

2) Utilizar Poedit: los archivos .po son archivos basados en ASCII que contienen la mayoría de textos que se muestran en sitios web desarrollados con WordPress u otras aplicaciones similares basadas en PHP. Poedit es una aplicación de escritorio que nos permite traducir los archivos .po a otros idiomas en una interfaz muy similar a la que ofrecen las herramientas TAO utilizadas por los traductores en su día a día.

El procedimiento básicamente consistiría en cargar el archivo .po de nuestro sitio web y traducirlo en Poedit. Una vez traducido, tendríamos que generar el archivo .mo, que básicamente es una versión comprimida del archivo .po. El archivo generado debe guardarse con un nombre específico para diferenciarlo debidamente de los otros idiomas (por ejemplo, en el caso del castellano sería es_ES.mo). Una vez generado el archivo .mo, hay que subirlo a un directorio específico. En WordPress, generalmente hay que subirlo a la carpeta Languages que suele estar ubicada dentro de la carpeta de cada tema (wp-content/themes/nombre-del-tema/languages, aunque la mayoría de plugins multilingües (como WPLM o Codestyling Localization) permiten subirlos de una forma más sencilla.

3) Duplicar el sitio web: este sería quizá el método más tedioso de todos, pero es igualmente válido y muchos usuarios lo utilizan, sobre todo cuando buscan tener su sitio web en dos o tres idiomas como mucho. La estrategia de duplicación consiste básicamente en hacer una copia completa de todo nuestro sitio web y subirlo a un directorio nuevo (que a menudo suele llevar el nombre del código ISO del idioma, por ejemplo www.tusitioweb.com/en o www.tusitioweb.com/fr). Existen plugins que permiten copiar o duplicar un sitio web desarrollado en WordPress, como por ejemplo Duplicator, que es el que enseño a los alumnos de mi curso de diseño web de Traduversia. Una vez duplicado el sitio web, habrá que configurar el idioma y traducir los contenidos de las páginas, plugins y widgets.

El paso final: añadir un menú o selector de idioma

Una vez hayamos traducido nuestro sitio web (usando cualquier método de los citados anteriormente), solo nos quedará añadir un selector de idioma en la portada de nuestro sitio web para que los usuarios puedan elegir fácilmente el idioma deseado. Algunos plugins multilingües detectan la ubicación del usuario y lo redirigen automáticamente al idioma que le corresponde (esta función generalmente suele llamarse geolocalización), pero aun así es recomendable que el selector de idioma esté visible por si hay algún usuario que necesite cambiar de idioma.

Para añadir este selector, se pueden optar por varias estrategias:

1) Crear un menú (desplegable o no) en la barra de menús del sitio web con los idiomas disponibles. En WordPress, por ejemplo, esto se puede hacer fácilmente desde Apariencia/Menús. Aun así, probablemente tendrás que utilizar algún plugin adicional multilingüe (como Polylang) o de lógica condicional (como If Menu) para asignar los menús a sus idiomas correspondientes (la versión española deberá mostrar el menú en español, la versión inglesa el menú en inglés, etc.).

2) Utilizar un plugin especial que nos permita añadir un selector de idioma. Existen plugins gratuitos como Multisite Language Switcher o el mismo Polylang que facilitan la labor de crear un selector de idioma.

Consejo final: evita las banderitas

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Todos hemos visto selectores de idioma con banderitas en numerosos sitios web, sobre todo en sitios web de restauración y hostelería. Las banderas no son el recurso más aconsejable en términos de localización, ya que por ejemplo no todos los angloparlantes o hispanohablantes viven en Reino Unido o en España. En su lugar, es mejor utilizar el nombre del idioma (English, español, etc.) o los códigos ISO establecidos por la norma ISO 639-1 (en, es, etc.). Así evitaremos herir sensibilidades y desvincularemos el idioma de la ubicación. Te aseguro que los visitantes lo agradecerán.

Eso es todo, por ahora. No olvides compartir la entrada si te ha gustado o comentar si tienes algo que aportar o que comentar. ¡Hasta la próxima!

 

Después de unas semanas bastante intensas (gripazo incluido) y con poco tiempo para dedicarlo a escribir aquí (mis disculpas a aquellos que se hayan quedado esperando), por fin he podido finalizar esta entrada sobre la traducción de documentos gráficos. Ya escribí hace tiempo una entrada muy básica en la que explicaba cómo localizar imágenes con Photoshop en el que fue uno de los primeros tutoriales de este blog. Pero, como todavía no se ha escrito demasiado sobre este tema, he querido redactar una entrada general que contenga la información más básica que considero necesaria para traducir adecuadamente este tipo de archivos. Espero que os resulte interesante y útil.

*Nota: la entrada es larga, así que os recomiendo que saquéis una media hora para leerla entera o que consultéis directamente los puntos que más os interesen.

La traducción de imágenes y documentos gráficos

1. Introducción

Son muchos los diferentes documentos que contienen imágenes cuya traducción es de vital importancia para asegurar la calidad final de un proyecto de traducción. La traducción de imágenes y documentos gráficos, por lo general, no es un proceso excesivamente complicado (más bien depende de la dificultad que plantee cada proyecto), aunque sin duda es necesario tener unas nociones básicas sobre cómo tratar y editar estos archivos.

No siempre es el traductor el que se encarga de este tipo de tareas, pues los maquetadores y diseñadores profesionales son los que suelen encargarse de implementar los textos traducidos en los documentos originales. No obstante, si el traductor tiene los conocimientos y los recursos necesarios, podrá encargarse él mismo de acometer este tipo de tareas, con el beneficio extra que esto puede reportarle. Para ello, como mínimo, el traductor deberá tener conocimientos sobre el tipo de imágenes que hay, los formatos más comunes de los documentos gráficos, los editores de imágenes y herramientas de maquetación que presenta el mercado y el flujo de trabajo más adecuado para gestionar este tipo de proyectos.

2. Documentos gráficos más comunes

Para esta entrada, haremos una distinción entre imágenes y documentos maquetados. Por lo general, los documentos maquetados incorporarán más contenidos que las imágenes y, por tanto, presentarán una mayor complejidad.

  • Imágenes de mapa de bits (también llamadas rasters): estas imágenes están formadas por un conjunto de puntos denominados píxeles. Estos píxeles están dispuestos y coloreados de formas diversas para formar el patrón de cada imagen. Al aumentar una imagen de mapa de bits, el número de píxeles también aumenta proporcionalmente, lo que provoca una pérdida de resolución. Esta pérdida de resolución, a su vez, provoca que la imagen pierda calidad y se vea más borrosa. Igualmente, al reducir una imagen, esta también se distorsiona, pues se eliminan algunos píxeles para hacer posible esa reducción.
  • Imágenes vectoriales: las imágenes vectoriales son aquellas que están formadas por un conjunto de puntos, líneas y formas geométricas representados mediante fórmulas matemáticas. El procesador es el encargado de interpretar estos elementos para que la tarjeta gráfica pueda mostrarlas en pantalla. La naturaleza de estas imágenes permite que puedan editarse sin que se produzcan pérdidas de calidad. Por tanto, podremos ampliarlas, reducirlas, moverlas o modificarlas libremente para diferentes propósitos.

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  • Documentos maquetados: por lo general, se trata de documentos ideados para ser publicados. Pueden tener diversos formatos (manuales, guías, libros, revistas, flyers, folletos, etc.) y se idean para distintos fines. Por lo general, nos llegarán en el formato nativo de la herramienta con la que se hayan confeccionado, aunque también hay muchas probabalidades de que los clientes nos envíen estos documentos maquetados en formato PDF con el objetivo de que mantengamos el formato y el diseño del original cuando implementemos los textos traducidos. Pueden incluir imágenes que, por lo general, también deberemos editar.

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      2.1 Formatos de imagen más comunes

Los formatos de archivos de imagen más comunes son los siguientes:

  • Formato JPEG: es uno de los formatos más populares para guardar imágenes digitales. Este formato fue creado por el Joint Photographic Experts Group y son las siglas de este grupo las que le dan nombre nombre a este formato (también denominado JPG). El formato JPEG se puso de moda gracias a que permitía comprimir la información de las imágenes, lo que facilitaba su desarrollo y su uso en documentos digitales y en internet. Soporta hasta 16 millones de colores, lo que permite crear imágenes de diversos tonos y para diferentes fines.
  • Formato GIF: el nombre de este formato viene de Graphic Interchange Format (en español, como bien habréis intuido, Formato de Intercambio de Gráficos). Es muy utilizado en la web para imágenes sencillas como iconos y también para crear animaciones breves. Es un formato sin pérdida de calidad que puede contener hasta 256 colores, lo que facilita la compresión de archivos. Sin embargo, no es el formato más adecuado para crear o guardar imágenes con una resolución alta.
  • Formato PNG: el formato PNG se creó como alternativa al GIF para su uso en la web 2.0. Su nombre viene de Portable Network Graphics. Su nivel de compresión permite crear imágenes muy comprimidas que mantienen una alta calidad. También facilita la creación de imágenes con fondos transparentes, lo que suele ser un recurso muy útil para la creación de botones, iconos u otras imágenes destinadas a publicarse en páginas web. La compresión que ofrece este formato es (compresión sin pérdida) entre un 5% y un 25% mejor que la compresión del formato GIF.
  • Formato TIFF: el formato TIFF (Tagged Image File Format) es un formato de gráficos ideado para almacenar imágenes de gran tamaño. Este formato permite guardar imágenes en colores verdaderos con una calidad de hasta 32 bits por píxel, lo que permite obtener en muchos casos una calidad varias veces superior a la de otros formatos como JPEG, GIF o PNG. El principio del formato TIFF consiste en definir etiquetas (de ahí el nombre) que son las que describen las características de la imagen. De esta forma, se puede almacenar información como los colores utilizados, las dimensiones, el tipo de compresión y, en determinados programas, incluso las capas que componen cada imagen. Es un formato ideal para imprimir imágenes en alta calidad sin pérdida y con unos tonos de color muy fieles a la apariencia que se muestra en pantalla.
  • Formato SVG: El formato SVG (Scalable Vector Graphics) es un formato ideado para el almacenamiento de imágenes vectoriales. Mientras los formatos de imagen de mapa de bits (GIF, PNG, JPEG, etc.) describen las imágenes en cuadrículas de píxeles, las imágenes en formato SVG se describen mediante formas, trazados y efectos de filtro. Este formato está basado en XML, lo cual ofrece muchas ventajas a los desarrolladores. Entre las principales ventajas de este formato, destaca la alta resolución y calidad de imagen que se puede llegar a lograr con tamaños de archivo reducidos. Dada su naturaleza, los archivos SVG se pueden redimensionar sin que estos pierdan calidad, lo que hace que este formato sea ideal para diseñar logotipos o confeccionar imágenes para ser imprimidas en grandes lienzos (pancartas, paneles publicitarios, rótulos, etc.). Además, estas imágenes son interactivas, por lo que se les pueden aplicar diferentes efectos mediante código. Actualmente, el formato SVG es considerado uno de los formatos de imagen con más futuro en los medios digitales e impresos.
  • Formato BMP: el formato BMP (BitMaP) es uno de los formatos de imagen más simples que existen y uno de los primeros en ser desarrollado. Fue desarrollado por IBM y Microsoft y lanzado junto a Windows 3 allá por el año 1992. Estos archivos de imagen están formados por píxeles almacenados en una tabla de puntos que administra los colores como colores reales o usando una paleta indexada. Actualmente, su uso es bastante limitado debido al surgimiento de otros formatos como JPEG o GIF, ideados unos años después para mejorar la compresión de la imagen y su calidad.
  • Formato EPS: los archivos de imagen EPS (Encapsulated PostScript) están basados en PostScript, un lenguaje de descripción de páginas creado a principios de los años 80 para facilitar la impresión de archivos de imagen en imprentas. De hecho, se desarrollaron impresoras especiales para imprimir imágenes EPS, lo que revolucionó el mundo del diseño gráfico. Fue desarrollado por Adobe y, con él, se pueden almacenar tanto imágenes vectoriales como mapas de bits. Se utilizó mucho durante los años 90 a nivel profesional, ya que los principales programas de edición de aquella época eran compatibles con este formato (Photoshop, PageMaker, QuarkXpress, Corel o FreeHand, entre otros). Sin embargo, en la actualidad de desaconseja su uso, ya que en la actualidad hay formatos que pueden asegurar una mayor calidad de previsualización y de impresión con un menor número de restricciones. No obstante, todavía hay muchos documentos que contienen este tipo de imágenes y muchos maquetadores y diseñadores que lo utilizan por estar muy familiarizados con sus características.
  • Formato RAW: el formato RAW (que, en inglés, viene a significar algo así como crudo o bruto), es un formato de imagen utilizado por determinadas cámaras de fotos profesionales para conseguir imágenes de alta calidad. La principal ventaja que ofrece frente al formato JPG es que, al capturar una instantánea en RAW, las cámaras de fotos conservan la calidad original de la imagen generada sin llegar a comprimirla, que es justo lo contrario a lo que ocurre al capturar una foto en JPEG. En consecuencia, la calidad aumenta, pero también el tamaño de los archivos generados, por lo que es necesario disponer de más memoria de almacenamiento para conservarlas.

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      2.2.  Algunos formatos nativos de editores de archivos de imagen

  • Formato PSD: es el formato nativo de Adobe Photoshop. Es uno de los formatos más utilizados dentro del ámbito profesional del diseño gráfico y editorial. Su naturaleza y la del programa que le da nombre lo convierte en un formato muy versátil capaz de almacenar una gran cantidad de información que facilita su edición y asegura una gran calidad final. Los archivos PSD pueden contener capas, trazados, diferentes modos de color (RGB, CMYK, Lab, escala de grises…) y, en general, todos los parámetros y características editables de este programa. Este formato surgió en 1987, cuando vio la luz la primera versión de Photoshop. Curiosamente, se desarrolló inicialmente para ordenadores Apple. Tiene la particularidad de que los archivos PSD generados en las versiones más actuales del programa no son compatibles con las más antiguas, por lo que surge la necesidad de mantener el software actualizado.
  • Formato AI: es el formato nativo de Adobe Illustrator, que es una de las aplicaciones de Adobe más conocidas y utilizadas, junto con Adobe Photoshop y Adobe InDesign. Este formato se utiliza para representar gráficos vectoriales. Por tanto, es ideal para crear imágenes de gran escala para diferentes fines. Al igual que ocurre con el formato PSD, el formato AI puede almacenar toda la información editable que permita Illustrator.
  • Formato XCF: El formato XCF es el formato nativo de GIMP (GNU Image Manipulation Program), un editor de imágenes libre y gratuito. Este formato permite guardar todos los datos de edición de la imagen que se desarrollen dentro del programa. Por tanto, podremos editar las capas, los canales, las rutas, los niveles de color y transparencia o los textos, entre otras opciones, de las imágenes que estén en este formato.
  • Formato CDR: El formato CDR es el formato nativo de imágenes vectoriales de Corel Draw, una suite desarrollada por la empresa Corel Graphics Suite. Este formato, junto con los formatos .CDT y .CMX, son los formatos principales de esta herramienta. El formato conserva todos los datos de edición de imagen que se realicen en Corel Draw. Además, es compatible con otras herramientas de edición de gráficos vectoriales como Adobe Illustrator o Inkscape (gratuita).
  • Formatos DWG y DXF: son los formatos nativos de AutoCAD, un software CAD (Diseño Asistido por Ordenador) utilizado para dibujo 2D y modelado 3D. Aunque es poco probable que recibamos un archivo de imagen en este formato, no está de más mencionarlo porque en ocasiones podemos recibir algún gráfico o imagen 3D, principalmente planos, maquetas o recreaciones que incluyan texto. Lo ideal es abrir este formato con la aplicación nativa, aunque existen otras herramientas similares y gratuitas como Blender o FreeCAD, que permiten editar archivos de AutoCAD.
  • Formato FLA (Flash): aunque está cada vez más en desuso, Adobe Flash también es una herramienta que se puede utilizar para la creación y edición de gráficos, tanto vectoriales como en mapa de bits. La finalidad principal de Flash es la creación de animaciones, como por ejemplo las de los famosos GIF animados que vemos en internet, o los botones interactivos que incorporan algunas páginas web. FLA es el formato nativo de Flash, por tanto si abrimos un archivo FLA podremos editar todos sus contenidos sin ningún problema. Desde Flash también se pueden exportar imágenes en diversos formatos, como JPEG, GIF o PNG.

      2.3. Formatos de documentos maquetados:

  • Formato PDF: este formato, archiconocido a la vez que odiado por la inmensa mayoría de los traductores, es de tipo compuesto (imágenes de mapa de bits, vectoriales y texto). Se trata de un formato de archivo que se originó precisamente para no ser editado, motivo por el que siempre nos ha supuesto un gran inconveniente trabajar con él. Es compatible con todos los sistemas operativos más extendidos (Windows, Mac, GNU/Linux, Unix, etc.) y su función principal es la de mostrar documentos sin que se vean alteradas la estructura ni la apariencia de estos. Además, puede incluir elementos interactivos como hiperenlaces, vídeos o audio. Pese a que su edición puede llegar a ser realmente tediosa, cada vez hay más aplicaciones que facilitan la edición de estos documentos. Sin ir más lejos, la última versión de Adobe Acrobat ya permite editar todos los elementos de un PDF original (textos, imágenes, capas, etc.), aunque no siempre con el resultado deseado. Existen otras herramientas para convertir y manipular estos documentos, como Abbyy PDF Transformer o PDF24 Creator, aunque el proceso de edición seguirá siendo bastante tedioso, 
  • Formato ePub: al igual que el PDF, no es un formato de imagen propiamente dicho, pero sí es un formato de documento que puede incluir imágenes, además de texto. A no ser que seamos maquetadores, difícilmente tendremos que editar o crear un ePub. Además, en estos casos se suelen utilizar formatos nativos para crear los documentos y es al final del proceso cuando se genera el ePub desde la aplicación correspondiente (por ejemplo, desde InDesign o Quarkxpress), por lo que sería extraño que un cliente nos enviara uno para editarlo. Seguramente, hay más probabilidades de que nos envíen un INDD, QXP o similar. No obstante, no está de más mencionarlo ya que es un formato que se está utilizando muchísimo en el mundo editorial gracias al bum de los libros electrónicos. Hay muchos programas que pueden abrir estos archivos para visualizarlos, pero no todos pueden editarlos. Un programa muy apto para editar este tipo de archivos es Sigil, que además es gratuito.
  • Formatos INDD/IDML/IDX: Son tres formatos que genera Adobe InDesign, una herramienta de maquetación de Adobe. El formato INDD es el formato nativo para los proyectos que se guardan en InDesign, mientras que los formatos IDML e IDX son dos formatos basados en XML cuya finalidad principal es faciliar el intercambio de los archivos más recientes de InDesign con versiones anteriores de esta herramienta y con otras como Quarkxpress, Scribus o algunas herramientas TAO. Aunque la función principal de InDesign no es la edición de imágenes, sí que sirve para generar otro tipo de documentos gráficos (libros, folletos, manuales, guías, trípticos, etc.) que, por lo general, se deben editar para traducir los contenidos.
  • Formatos QXP/QWD/QXB/QXL/QXT: son los formatos que genera Quarkxpress, otra herramienta de maquetación que, junto con InDesign, es la herramienta más solicitada en el mercado editorial para generar publicaciones. El formato QXP es el formato estándar para guardar proyectos. Los demás sirven para guardar publicaciones web (QWD), libros (QXB), bibliotecas (QXL) y plantillas (QXT). Por lo general, si alguna vez recibimos un documento para traducirlo, lo recibiremos en formato QXP. 
  • Formato SLA: El formato SLA es el formato nativo de los archivos de proyectos de Scribus, una herramienta gratuita de maquetación. Este formato está basado en XML, sin embargo no es compatible con otras herramientas de maquetación de mayor envergadura, como Adobe InDesign o Quarkxpress.

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3. Herramientas informáticas

Aunque a algunos los he citado ya anteriormente de pasada, he estimado conveniente incluir un pequeño listado con las herramientas de edición gráfica más utilizadas en la actualidad. Distinguiremos entre herramientas de pago y herramientas gratuitas y, a la vez, entre editores de imágenes y herramientas de maquetación:

      3.1. Herramientas de pago

          3.1.1. Editores de imágenes

Adobe_Photoshop_CS5_iconA. Adobe Photoshop (PSD): se trata del editor de imágenes más conocido del mercado. Es una de las herramientas estándar del mercado para labores de diseño gráfico, retoque fotográfico y, en general, para el tratamiento de imágenes digitales. En principio, es una herramienta concebida para la edición de gráficos rasterizados, o sea, de imágenes con píxeles. No obstante, en las versiones más recientes, el programa ya soporta la edición de gráficos vectoriales (SVG).

  • Formatos compatibles recomendados: PSD (nativo), JPEG, GIF, PNG, RAW, TIFF, EPS o BMP. También abre archivos SVG, pero es recomendable editarlos en un editor de gráficos vectoriales (Illustrator, Corel Draw o Inkscape).
  • Finalidad principal: edición de imágenes digitales (mapa de bits) y retoque fotográfico.
  • Precio: Suscripción mensual: 24,59€ al mes. Suscripción anual a la Creative Cloud íntegra: 737,85€ al año.


Adobe_Illustrator_CS5_iconB. Adobe Illustrator (AI):
es una de las aplicaciones hermanas de Adobe Photoshop. Illustrator es un editor de gráficos vectoriales, por lo que es una herramienta perfecta para crear y editar imágenes en formato SVG. Contiene una gran variedad de opciones creativas, un acceso más sencillo a las herramientas de edición gráfica y una gran versatilidad para producir rápidamente gráficos flexibles para diversos fines como la maquetación, la impresión, la composición de vídeos o el diseño web. Por tanto, si bien es cierto que su principal atractivo es la creación y edición de gráficos vectoriales, su versatilidad la convierte en una herramienta útil para editar imágenes en formatos de gráficos rasterizados.

  • Formatos compatibles recomendados: AI (nativo), SVG, JPEG, GIF, PNG, BMP, TIFF. También abre archivos PSD y CDR, pero es recomendable manipularlos con Photoshop y Corel Draw, respectivamente.
  • Finalidad principal: edición de gráficos vectoriales.
  • Precio: Suscripción mensual: 24,59€ al mes. Suscripción anual a la Creative Cloud íntegra: 737,85€ al año.

CorelDrawC. Corel Draw (CDR): se trata de una de las herramientas de diseño gráfico más populares de las últimas dos décadas. Pese al apabullante dominio de Adobe, Corel todavía se mantiene como un digno competidor en el mercado. Corel Draw es una suite de diseño gráfico orientada a la edición de gráficos vectoriales, por lo que podría decirse que es el competidor directo de Adobe Illustrator. No obstante, al igual que Illustrator, es una herramienta versátil que podremos utilizar para editar imágenes en formato de mapa de bits, si así lo deseamos. Se comercializa dentro de la suite Corel Draw Graphics Suite, que incorpora otras herramientas para el tratamiento de otro tipo de documentos gráficos.

  • Formatos compatibles recomendados: CDR (nativo), SVG, JPEG, GIF, PNG, BMP, TIFF. También abre archivos PSD, pero es recomendable manipularlos con Photoshop.
  • Finalidad principal: edición de gráficos vectoriales.
  • Precio: 706,81€ (Corel Draw Graphics Suite X6).

          3.1.2. Herramientas de maquetación

Adobe_InDesign_CS5_iconA. Adobe InDesign (INDD): a diferencia de las anteriores, Adobe InDesign es una herramienta de maquetación (lo que en inglés se conoce como DTP, de Desktop Publishing) destinada a la creación de documentos de diverso tipo (folletos, trípticos, flyers, manuales, libros, revistas, etc.). Actualmente, InDesign es la aplicación más utilizada por la mayoría de diseñadores y editores profesionales para maquetar documentos, por lo que podría decirse que es la herramienta más importante de este mercado. Son cada vez más los clientes que encargan a traductores las traducciones de sus diseños, por lo que, en muchas ocasiones, los clientes envían al traductor sus archivos en formato de InDesign (INDD/IDML) para que éste trabaje con ellos directamente. Si estáis interesados en esta herramienta, os recuerdo que desde hace varios meses imparto a través de AulaSIC un curso de Adobe InDesign dirigido a traductores. La próxima edición comienza el 24 de febrero, así que estáis a tiempo de apuntaros. 

  • Formatos compatibles recomendados: INDD , IDML, IDX (todos nativos).
  • Finalidad principal: maquetar documentos.
  • Precio: Suscripción mensual: 24,59€ al mes. Suscripción anual a la Creative Cloud íntegra: 737,85€ al año.

QuarkXpress10B. QuarkXpress (QXP): QuarkXpress es probablemente el mayor competidor que tiene actualmente Adobe InDesign en el mercado editorial. Su sencilla y potente interfaz es ideal para maquetar documentos muy diversos. Su funcionamiento y su interfaz también son muy similares a las de Adobe InDesign, por lo que no es demasiado difícil cambiar de una herramienta a otra si se tiene experiencia con alguna de las dos herramientas. En principio, los archivos de QuarkXpress no son compatibles con InDesign (ni viceversa), aunque hay muchas herramientas en la red que permiten convertirlos.

  • Formatos compatibles recomendados: QXP, QWD, QXB, QXL, QXT (todos nativos).
  • Finalidad principal: maquetar documentos.
  • Precio: 1.663,75€

publisherC. Microsoft Publisher: Microsoft Publisher es la herramienta ideada por Microsoft para maquetar documentos en Windows 8. Si bien es cierto que se utiliza poco a nivel profesional, es una herramienta muy válida de la que muchos podemos disfrutar «gratuitamente» si compramos un ordenador con Windows 8 y la suite Office (lo cual suele ser bastante común). Puede ser ideal para maquetar documentos en Word o para proyectos sencillos, ya que su interfaz no ofrece tantas posibilidades como las de otras herramientas como Adobe InDesign o QuarkXpress, que son muy superiores.

  • Formatos compatibles recomendados: PUB (nativo). Ideal para maquetar archivos de Word sencillos.
  • Finalidad principal: maquetar documentos sencillos.
  • Precio: 135€. Incluido en la Suite Office 365 Home, por lo que, si nuestro ordenador la trae de serie, no tendremos que comprarla.

      3.2. Herramientas gratuitas

          3.2.1. Editores de imágenes

GimpLogoA. GIMP: podríamos decir que es el equivalente gratuito de Adobe Photoshop. Es, por tanto, una herramienta ideada para la edición de imágenes digitales en formato de mapa de bits. Es compatible con prácticamente todos los sistemas operativos (Windows, MacOS, Linux, Unix, etc.), lo que lo convierte en una herramienta muy versátil que puede sacarte de cualquier aprieto (¡y gratis!). Es compatible con archivos PSD, por lo que quizá sea una de las mejores opciones para editar una imagen si no disponemos de Photoshop.

  • Formatos compatibles recomendados: XCF (nativo), JPEG, GIF, PNG, RAW, TIFF, EPS o BMP. También abre archivos PSD, pero es recomendable modificarlos con Photoshop si disponemos de la herramienta.
  • Finalidad principal: edición de imágenes digitales (mapa de bits).
  • Precio: ¡Gratis! 🙂

inkscape-logoB. Inkscape: si Gimp era el equivalente gratuito de Photoshop, Inkscape sería el equivalente gratuito de Adobe Illustrator y Corel Draw. Es un editor de imágenes ideado para la creación y edición de gráficos vectoriales (SVG) y muy válido para editar otros formatos como PNG, JPEG o GIF.

  • Formatos compatibles recomendados: SVG, JPEG, GIF, PNG, BMP, TIFF.
  • Finalidad principal: edición de gráficos vectoriales.
  • Precio: ¡Gratis! 🙂

          3.2.2. Herramientas de maquetación

ScribusA. Scribus: Si no podemos permitirnos adquirir InDesign o QuarkXpress, quizá Scribus sea la mejor opción de entre las herramientas gratuitas de maquetación. Su interfaz está un poco más anticuada que la de Quark e InDesign, pero es muy válida para desarrollar maquetaciones profesionales en ella. Sin embargo, hay que tener muy presente que esta herramienta no es compatible con los formatos nativos de Quark e InDesign (INDD, QXP, etc.).

  • Formatos compatibles recomendados: SLA (nativo)
  • Finalidad principal: maquetar documentos.
  • Precio: ¡Gratis! 🙂

4. Flujo de trabajo recomendado para traducir/editar un documento gráfico (workflow)

1310584855Procesos

      4.1. Recepción del material

Como en cualquier otro proyecto, la fase inicial será la recepción de los materiales junto con las instrucciones del cliente. En esta fase inicial, es fundamental que sepamos detectar lo que el cliente nos pide y que le proporcionemos un feedback adecuado sobre el tiempo que nos llevará maquetar el documento gráfico. También deberemos ofrecerle un presupuesto aproximado. Para presupuestar este tipo de trabajos, yo os recomiendo que utilicéis tarifas por horas, siempre que vuestros clientes os lo permitan. No obstante, los profesionales del diseño también suelen cobrar por proyecto, por diseño, por página maquetada o por tipo de documento, según cuál sea la naturaleza del encargo.

      4.2. Análisis del formato del documento

Es muy importante que analicemos al detalle el tipo de documento que nos han enviado. La mayoría de clientes estarán familiarizados mínimamente con el formato y las herramientas que hayan utilizado para desarrollar dicho documento, pero no siempre será así. Al analizar el documentos, deberemos ver rápidamente si lo que vamos a editar es una imagen en mapa de bits, una imagen vectorial o un documento maquetado. Para ello, es fundamental que nos fijemos en el formato del documento. Por ejemplo, si nos envían un PSD, rápidamente tendremos que saber que es el formato nativo de Photoshop y que tendremos que abrirlo con esta herramienta o, en su defecto, con Gimp.

4.3. Elección de la herramienta de edición

Cuando conozcamos el formato del documento recibido, deberemos elegir la herramienta con la que trabajaremos. La mayoría de las veces será el cliente el que nos la exija, pero habrá casos en los que podremos elegir. Por ejemplo, para editar imágenes en mapa de bits, por lo general, a los clientes no les importará demasiado si las editamos con Photoshop, con Gimp o con otra herramienta. Sin embargo, para maquetaciones o proyectos más complejos, normalmente no tendremos tanta libertad de elección. Actualmente, las agencias de traducción, por ejemplo, suelen trabajar con formatos como el INDD, el IDML o el QXP para proyectos de maquetación por lo que, en esos casos, será obligatorio disponer de Adobe InDesign o QuarkXpress para modificarlos. En consecuencia, tendremos que ser versátiles para adaptarnos a las herramientas y, al mismo tiempo, resolutivos para solucionar los problemas que vayan surgiendo a lo largo del proceso.

4.4. Análisis de los contenidos del documento

Es importante que sepamos evaluar con una cierta rapidez la complejidad del trabajo de edición. Así, desde el momento de la recepción, tendremos una visión más clara del tipo del proyecto en el que nos estamos metiendo. El grado de dificultad influye muchísimo a la hora de determinar el tiempo que deberemos invertir en el proyecto y, en consecuencia, el precio que deberemos presupuestar. Por ejemplo, no será lo mismo editar una imagen con capas de texto editables que una imagen en mapa de bits con textos ubicados sobre fondos con distorsión o con texturas complejas. La primera imagen se puede editar en apenas unos minutos, mientras que la segunda podría llevarnos horas de trabajo.

5.5. Procedimiento de edición

Si bien es cierto que cada herramienta tiene un funcionamiento diferente, a la hora de la verdad los pasos que deberemos dar para editar una imagen o un documento gráfico serán en esencia los mismos. Si generalizamos, fácilmente podemos concluir que el procedimiento de edición será, en la mayoría de casos, el siguiente:

5.5.1. Eliminar información

Una vez tengamos abierto nuestro archivo, tendremos que buscar la forma de eliminar los textos originales sin que el resto del documento se vea afectado. Para ello, tendremos que detectar si el documento que vamos a modificar incorpora capas editables o no:

  • En el caso de documentos con capas, esta labor será bien sencilla, pues solo tendremos que eliminar el texto que contienen las capas. Es recomendable echar un vistazo a los estilos y tipos de letra antes de comenzar con el borrado, pues así estaremos completamente seguros de que el formato no se verá afectado.
  • En el caso de documentos fijos, como las imágenes en formato de mapa de bits o los documentos en PDF, el proceso de borrado requerirá otras estrategias. En estos casos, los textos se suelen borrar solapando los textos con capas o recuadros opacos. También se suele recurrir a las herramientas sencillas de selección y borrado que, por lo general, suele incorporar todos los editores de imágenes. Si os acordáis, vimos algunos de estos procedimientos en una de las entradas anteriores del blog, en la que os explicaba cómo modificar los textos de una imagen en formato de mapa de bits con Adobe Photoshop.

5.5.2. Añadir información:

Una vez hayamos eliminado los contenidos que deben ser sustituidos, tendremos que añadir los nuevos. De nuevo, pueden darse dos tipos de situaciones:

  • En el caso de los documentos con capas, tendremos que añadir el texto sin modificar ningún atributo, pues así nos garantizaremos que los textos tendrán el mismo estilo que los originales. En el caso de que los textos que insertemos sean demasiado extensos (lo cual suele ser un problema muy común), tendremos que acordar con el cliente la solución. Este, normalmente solicitará que ampliemos las capas, que reduzcamos el tamaño de fuente o que se acorten los textos, para lo cual, si no somos nosotros los traductores, tendremos que reenviarle el texto al traductor indicándole el número de caracteres o líneas que sobran. También es fundamental que, si no disponemos de las fuentes de los textos, le pidamos al cliente que nos las proporcione, pues de lo contrario será imposible mantener el estilo original de los textos.
  • En el caso de los documentos fijos, tendremos que elegir una fuente y un tamaño de letra similares a los del texto original. Para esto pueden ser muy útiles herramientas online como What The Font o What Font Is, que son capaces de averiguar el tipo de fuente que se le ha atribuido al texto de una imagen en formato de mapa de bits. Para añadir los textos, por lo general, tendremos que crear capas o marcos de texto que deberemos gestionar nosotros mismos. El proceso de inserción de estos elementos cambiará en función de la herramienta que utilicemos. Es conveniente utilizar fuentes libres o gratuitas para evitar futuros problemas de compatibilidad.

5.5.3. Exportar el archivo final:

Una vez hayamos finalizado la fase de edición, revisaremos el documento y, cuando le demos el visto bueno, tendremos que exportarlo al formato que corresponda y, con ello, habremos terminado la fase de edición.

6. Entrega del material

Finalmente, enviaremos el material de vuelta a nuestro cliente. Por lo general, deberemos enviarle el archivo en el mismo formato que tenía el archivo original que nos proporcionó inicialmente, a no ser que el cliente nos haya dado otras instrucciones. En el supuesto caso de que nuestro cliente no disponga de las fuentes que hayamos utilizado, tendremos que proporcionárselas nosotros para que así pueda visualizar los textos correctamente dentro de las herramientas correspondientes. Si enviamos documentos fijos como PDFs o imágenes en formato de mapa de bits, entonces no será necesario enviar las fuentes utilizadas. En algunos casos, es posible que el cliente solicite que se realicen cambios tras consultar el material enviado, pues no siempre quedará del todo satisfecho tras el primer envío. Una vez que el cliente nos dé el visto bueno, podremos cerrar el proyecto y comenzar con la facturación.

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Este sería, en líneas muy generales, el proceso completo de edición y traducción de un documento gráfico. Evidentemente, cada herramienta y cada proyecto presentará sus particularidades, por lo que es muy importante tener un alto conocimiento de las herramientas de edición de gráficos y maquetación, sobre todo para realizar labores avanzadas. Si queréis ampliar información, os recomiendo que le echéis un vistazo a este artículo de Manuel Mata, especialista en localización y en temas de edición para traductores que el pasado día 14 de diciembre de 2013 dio una charla sobre «Tratamiento de imágenes para traductores» en el evento regional de Proz (podéis leer una crónica muy completa en el blog Traducir&Co de Merche García Lledó). Si os surge alguna duda o queréis realizar alguna aportación, son bienvenidos vuestros mensajes y comentarios, como siempre.

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¡Hasta la próxima!

En la actualidad, las herramientas y utilidades “en la nube” (lo que en inglés se conoce como cloud-based translation tools o cloud-based translation systems) están tomando impulso dentro del mercado de la traducción. Hasta tal punto, que ya se han desarrollado algunas herramientas TAO que siguen este modelo de desarrollo. Sin embargo, la realidad muestra que, a día de hoy, los traductores todavía prefieren tener instalados en su ordenador sus herramientas TAO, a pesar del hecho de que este nuevo tipo de herramientas ofrecen muchas y novedosas ventajas, como el hecho de poder trabajar en modo colaborativo dentro de un mismo documento con varios compañeros a la vez, o el poder llevar a cabo un gran ahorro a nivel de inversión en este tipo de productos. Sin embargo, estas no son las únicas ventajas a tener en cuenta:

Ventajas de utilizar herramientas TAO “en la nube”

  • No es necesario instalarlas en tu ordenador: mientras las clásicas herramientas y software para la traducción tienen que instalarse en nuestros ordenadores como un programa más, la mayoría de las herramientas en la nube funcionan online, y sólo es necesario disponer de conexión a internet y de un navegador eficaz para conectarnos al servidor de la herramienta que nos ofrece dichos servicios.
  • No hay que instalar actualizaciones ni descargar nuevos complementos, extensiones, o mejoras: una de las mayores desventajas de utilizar las herramientas TAO tradicionales es el hecho de que hay que estar actualizándolas constantemente, instalando nuevos packs o nuevas versiones y expansiones. Esto es algo que requiere tiempo y dedicación, y si hay algo que valoramos en nuestra profesión es el hecho de poder mantener una productividad alta en términos de calidad/tiempo. Y, aunque tengamos asimilado o interiorizado que debemos actualizar nuestras herramientas cada X tiempo, la realidad es que cada vez que lo hacemos perdemos un tiempo valioso que no perderíamos si utilizáramos este tipo de herramientas, ya que las herramientas en la nube son actualizadas directamente por sus responsables. De este modo, todos los usuarios pueden utilizar la última versión más actualizada del producto sin tener que preocuparse de actualizar nada.
  • No hay problemas de compatibilidad con otros dispositivos o sistemas operativos: No importa si utilizas Windows, Mac, Linux, o cualquier otro sistema operativo, y tampoco si utilizas otro tipo de dispositivo, como una tableta o un móvil. En cualquiera de estos casos puedes acceder a tus archivos a través de internet y continuar trabajando en ellos. Esto significa que ya no es necesario invertir en ordenadores con procesadores cada vez más potentes o con discos duros de infinita capacidad para sacar el máximo rendimientos de las herramientas o de la última tecnología desarrollada, ya que este tipo de herramientas no tienen unos requisitos tan altos.
  • Es más fácil y cómodo trabajar en modo colaborativo: Este aspectos es probablemente el que hace que este tipo de herramientas sean verdaderamente revolucionarias y supongan una evolución frente al resto de herramientas TAO tradicionales. Antes, mediante el uso de herramientas TAO que estaban instaladas en nuestros ordenadores, podíamos colaborar igualmente, pero con ciertas restricciones y condiciones que podían hacer el trabajo más tedioso. Si había más de un traductor implicado en un proyecto, eso ya implicaba tener que exportar/importar o copiar archivos, y enviarlos por e-mail de manera diaria o incluso con una mayor asiduidad para garantizar un funcionamiento eficiente y actualizado. Esto a menudo causaba problemas, y más todavía si sacamos a relucir que no todos los traductores utilizan las mismas herramientas TAO y que no siempre se puede una compatibilidad al 100%, lo cual puede complicar más aún el trabajo en equipo. Por supuesto, el hecho de poder trabajar todos sobre un mismo documento era algo todavía casi inconcebible. Sin embargo, las herramientas en la nube, al permitir que todos los archivos puedan estar disponibles dentro de un servidor centralizado, hacen que compartirlos sea una tarea más sencilla y que por tanto el trabajo en equipo se pueda realizar de una manera más eficiente y además actualizada a tiempo real.
  • Las herramientas en la nube ofrecen nuevas funciones y complementos: Al estar disponibles en internet, muchas de ellas funcionan a través de plataformas que permiten crear un flujo de trabajo continuado que, por ejemplo, permitirá notificar a un colega de trabajo o a cualquier persona implicada en el proyecto de que una parte del proyecto ya se ha terminado. Además, incluso los clientes pueden registrarse dentro de estos servicios y obtener información sobre el estado de los mismos, lo cual permite ofrecer un servicio al cliente todavía mejor. Incluso ofrecen servicios de mensajería instantánea o chats integrados que permitirán solucionar dudas con los compañeros en tiempo real.
  • Es más sencillo ofrecer actividades de formación, realización de cursos e impartición de asignaturas basadas en este tipo de herramientas: Al ser los costes más baratos, y al estar todos los archivos centralizados dentro de una misma plataforma, ahora la tarea de impartir cursos y/o asignaturas sobre el uso de este tipo de herramientas es todavía más fácil y asequible para las universidades y centros de formación. Incluso permiten que se puedan realizar webinarios o cursos online con una mayor fluidez, ya que no es necesario instalar nada en X ordenadores que utilizarán los alumnos. Y, por supuesto, tampoco es necesario que realicen grandes inversiones en mantener el software actualizado o disponer de un aula de informática a la última para cumplir con los requisitos de nuevas versiones y actualizaciones para las herramientas tradicionales. Por tanto, ya no hay excusa para que las universidades no ofrezcan cursos sobre utilización de herramientas TAO con este tipo de servicios disponibles de manera accesible para todos.

Inconvenientes de utilizar herramientas TAO “en la nube”

Sin embargo, dice el dicho que no siempre es oro todo lo que reluce y, mucho me temo que este tipo de herramientas también presentan una serie de inconvenientes que es necesario valorar:

  • La disponibilidad de dichos servicios está ligada a la disponibilidad de acceso a internet. Dicho así, parece que una ventaja que podía ser evidente, ahora se ha convertido en inconveniente. Pero, aunque en principio internet es un servicio del que prácticamente todos disponemos, no siempre podemos utilizarlo o disponer de él. Por tanto, sin internet, el uso de estas herramientas no es posible, por lo que en el momento en el que queramos acceder a nuestros archivos no podremos hacerlo. Esto implicará que tengamos que ir realizando copias de seguridad de los archivos cada vez que hagamos nuevos avances, y con una frecuencia habitual (diariamente, cada hora, etc.). Si, además, da la casualidad de que viajamos mucho, no tenemos 3G, o nuestra conexión viene y va como lo de la gana, entonces el uso de este tipo de herramientas se convierte automáticamente en una limitación para el traductor.
  • A nivel empresarial la información más importante (las memorias de traducción y/o documentos y archivos igualmente importantes), no está dentro de las instalaciones de las empresas, por lo que no son ellos los “propietarios primarios” y no tienen pleno control sobre ellos.Esto, para muchos, hace que las empresas se vuelvan más vulnerables, que es más difícil controlar si hay alguien más que esté accediendo a esos archivos. Aunque en principio la seguridad de este tipo de servicios se da por hecha, la realidad es que los niveles de confianza que han desarrollado todavía no son lo suficientemente altos como para que las empresas confíen de manera absoluta en ellos.
  • Precisamente, la ventaja que hemos comentado de que se actualizan de manera constante, hace que muchos tengan que estar formándose también de manera continua sobre las nuevas características que se van añadiendo a estos productos. En este sentido, podríamos decir que la curva de aprendizaje está en constante movimiento. Y, en el supuesto caso de que nuestra herramienta cambiara de la noche a la mañana, nosotros no podríamos revertir ese cambio y por tanto estaríamos sufriendo el hecho de no poder configurar nuestra herramienta a nuestro antojo, que a fin de cuenta es lo que más interesa al usuario (la herramienta al servicio del usuario, no el usuario al servicio de la herramienta). Este aspecto también afecta a la productividad y el rendimiento del traductor (recordad, por ejemplo, el “traumático” cambio de Trados 2007 a 2009). Quizá este es uno de los cambios de concepto que tendrían que llevarse a cabo para que estas herramientas tuvieran un éxito mayor. Además, también corremos el riesgo de que cambien las condiciones del servicio, de forma que de un día para otro pase de ser un servicio gratuito a un servicio de pago.
  • Seguridad. La información debe recorrer diferentes nodos para llegar a su destino, cada uno de ellos (y sus canales) son un foco de inseguridad. Si se utilizan protocolos seguros, HTTPS por ejemplo, la velocidad total disminuye debido a la sobrecarga que estos requieren.
  • Cuantos más usuarios, mayor saturación: A medida que más usuarios empiecen a compartir la infraestructura de la nube, la sobrecarga en los servidores de los proveedores aumentará, y si los servidores no están preparados para ofrecer un servicio para un número de usuarios elevado, entonces esto puede desembocar en fallos de rendimiento o en degradaciones en el servicio.
  • ¿Son realmente asequibles económicamente hablando? Si bien por lo general podemos estar de acuerdo en que el uso básico de estas herramientas es más barato y, por lo general, incluso gratuito, en el momento en el que queramos sacar más rendimiento a estas herramientas, por lo general, nos remitirán a una cuenta premiumo a pagar por ampliar las posibilidades del programa. Así que, en este sentido, tampoco se puede afirmar que estas herramientas sean 100% gratuitas, ya que no ofrecen todos sus servicios gratuitamente.
  • ¿Más colaboración significa más calidad/productividad? La respuestas es que no siempre. En muchos casos, añadir más traductores o profesionales a un mismo proyecto puede desembocar en problemas de productividad, eficiencia, e incluso en incoherencias de estilo que pueden requerir una mayor inversión de tiempo/dinero en labores de revisión/corrección textual.

Por supuesto, todas estas consideraciones están basadas en mi experiencia personal. Estoy seguro de que muchos traductores no compartirán la visión que yo pueda tener sobre las ventajas de este tipo de herramientas, aunque creo sinceramente que el futuro de nuestra profesión pasa por el desarrollo y correcto uso de las mismas (solucionando todos los inconvenientes que tienen en la actualidad) y, si bien no creo que se ofrezcan de forma gratuita o tan asequible cuando lleguemos al punto de tener que utilizarlas del mismo modo que ahora utilizamos Trados (o similares), sí que nos ofrecerán cada vez más ventajas y menos inconvenientes, facilitando por tanto nuestra labor. Y, como todo, cuanto antes sepamos adaptarnos a ellas, antes conseguiremos seguir evolucionando en nuestra profesión.

¿Qué herramientas TAO “en la nube” hay disponibles en el mercado actualmente?

  • Google Translator Toolkit es una herramienta de traducción gratuita que cumple con todos los requisitos para convertirse en el aliado de los traductores con poco presupuesto. A diferencia de las herramientas TAO tradicionales, esta funciona online, ya que es una de las nuevas herramientas que funcionan “en la nube”, algo que, por cierto, no es muy bien visto por todos los traductores profesionales, ya que muchos dudan de su seguridad y fiabilidad. En cualquier caso, es una herramienta muy completa que permite cubrir satisfactoriamente las necesidades de cualquier que busque una herramienta gratuita de este tipo.
  • Wordfast Anywhere. Sigue una filosofía parecida a Google Translator Toolkit. Es una herramienta que funciona “en la nube” y que es la versión gratuita y portátil que combina funciones avanzadas de Wordfast Pro y Wordfast Classic.Tiene la ventaja de que se puede acceder a ella desde cualquier dispositivo, lo que la convierte en una de las herramientas TAO más accesibles del mercado, junto con Google Translator Toolkit.
  • TermWiki. TermWiki es una herramienta de gestión terminológica que permite mantener la coherencia en la terminología de nuestras traducciones. Incorpora una interfaz y unos controles basados en la filosofía wiki, lo que la convierte en una herramienta bastante intuitiva. Además, permite trabajar en modo colaborativo.
  • ReviewIT. ReviewIT es una herramienta pensada para facilitar las tareas de revisión, edición y proofreadingde traducciones de documentos y páginas webs. No requiere ningún tipo de instalación ni curva de aprendizaje, ya que es una herramienta muy sencilla e intuitiva. Permite trabajar en modo colaborativo, y realizar comentarios en los documentos, textos, imágenes, etc. en los que se esté trabajando, de forma que se pueda llevar un control de quién ha dicho qué y cuándo, eludiendo el inconveniente de tener que estar intercambiando archivos.
  • Transifex. Transifex es una herramienta TAO en la nube creada para localizar, entre otros, páginas web y aplicaciones para Android, además de otros 20 tipos de formatos diferentes de archivos localizables. Es compatible con TM e incorpora un interesante editor web. Es, sobre todo, una herramienta muy interesante para localizadores profesionales.
  • MemSource. Memsource es una plataforma muy recomendable para aquellos traductores que no tienen experiencia en el manejo de las herramientas TAO tradicionales, y que sin embargo tienen facilidad para familiarizarse con nuevas herramientas y le dan a la informática. Permite traducir diferentes formatos de archivos (Ms Word, Adobe InDesign, Ms PowerPoint, Quark, TagEditor, etc.) y tiene la ventaja de que funciona online, por lo que solo es necesario tener una cuenta de usuario y una contraseña para acceder a los archivos. Además, permite la posibilidad de trabajar en modo colaborativo, pudiendo añadir más traductores a los proyectos o facilitando las tareas de revisión y edición al Project Manager, por ejemplo.
  • Translation Workspace. Translation Workspace es el sistema de gestión de activos en tiempo real y basado en SaaS (Software as a Service) más utilizado en el sector, y constituye un elemento fundamental de las herramientas TAO en la nube y de la plataforma desarrollada por Lionbridge.
  • Wordbee Translator. Wordbee Translator es un sistema que combina un software de traducción (herramientas TAO) con herramientas de gestión/flujo de trabajo y funcionalidades colaborativas. La plataforma permite almacenar todos los documentos a traducir en un ambiente de trabajo central, al cual todos los miembros del equipo tienen acceso en tiempo real y de manera simultánea.
  • XTM Cloud. XTM Cloud es una herramienta en la nube que pretende ser una alternativa a las herramientas TAO tradicionales. Permite trabajar en modo colaborativo gracias a su sistema centralizado, que permite compartir y modificar archivos y memorias de traducción en tiempo real y que permite configurar y personalizar el flujo de trabajo para que los avisos, notificaciones y recursos se compartan entre los miembros de los grupos de trabajo de una manera automatizada y eficiente.

A modo de bibliografía…

Cloud-based translation memory tools are changing the way translators work and train. En la web “The Big Wave of Language Technology”. Artículo escrito por Uwe Muegge. Disponible en: http://thebigwave.it/birdeye/cloud-tm-tools/

Translation Tools in the Cloud: ReviewIT and TermWiki at Silicon Valley’s IMUG. En el blog del sitio web oficial de CSOFT. Artículo escrito por Uwe Muegge. Disponible en: http://blog.csoftintl.com/translation-tools-in-the-cloud-imug/

Lionbridge y TAUS Data Association (TDA) colaboran para introducir activos lingüísticos en tiempo real en la cloud. Sitio web oficial de Lionbridge. Disponible en: http://es-es.lionbridge.com/Company.aspx?pageid=2180&LangType=1034

Google Translator Toolkit: ¿herramienta profesional? En el blog “En la punta de la lengua”, de Pedro Márquez Delgado. Disponible en: http://pmdtrad.wordpress.com/2011/04/27/google-translator-toolkit-%C2%BFherramienta-profesional/

Un vistazo a Wordfast Anywhere. En el blog “En la punta de la lengua”, de Pedro Márquez Delgado. Disponible en: http://pmdtrad.wordpress.com/2011/10/16/103/

Después de las entregas anteriores sobre (0) “el equipamiento informático del traductor”,  (1) “las herramientas y software genéricos más utilizados por los traductores“, (2) “las herramientas utilizadas por el traductor audiovisual y el subtitulador profesional” y (3) “herramientas TAO” , hoy os dejo en el blog el quinto artículo de la “Guía básica de software para traductores”, que publiqué hace unos días en PDF y que todavía podéis descargar aquí. Hoy, en esta entrega, os ofrezco un compendio que incluye información básica sobre herramientas y software para la localización de imágenes, páginas webs y software. También se incluyen comparativas de precio entre los programas más conocidos y utilizados actualmente por los traductores profesionales.

1. Introducción

La localización (L10N) es el proceso de adaptar y traducir productos de software o similares a otras lenguas. Para llevar a cabo este proceso, previamente estos productos deberán haber sido correctamente internacionalizados (I18N), es decir, deberán haber sido diseñados de forma que puedan adaptarse fácilmente a otras lenguas sin necesidad de realizar cambios en la ingeniería o el código de los mismos.

Para llevar a cabo dichas adaptaciones, por lo general, los traductores (localizadores) se valen de diversos programas y software que son necesarios para llevar a cabo dichas tareas. A continuación, podréis encontrar una selección de algunos de los programas más utilizados por los localizadores profesionales. Están agrupados en tres categoría diferentes: localización de imágenes, localización de páginas webs y localización de software y videojuegos.

2. Software para localización de imágenes

Una de las tareas más básicas dentro del campo de la localización es la localización de imágenes. Por lo general, esta es una tarea que tradicionalmente han desempeñado los diseñadores gráficos. Pero en la actualidad, los traductores están comenzando a desarrollar sus competencias en esta materia. Localizar una imagen no siempre es sencillo, pues muchas veces las imágenes pueden llevar implícitos problemas como referencias culturales, juegos de palabras, dobles sentidos, etc., que a la hora de ser traducidos requieren no solo una destreza técnica, sino también de una alta competencia traductora. Asimismo, en ocasiones existen restricciones en cuanto a la longitud de los textos, o distribución de las palabras, por tanto también es necesario desarrollar unas mínimas nociones de diseño gráfico y marketing publicitario, si bien no siempre son necesarias, aunque sí recomendables.

Además, cada imagen lleva implícitas unas características diferentes que la harán más difícil de traducir o menos en comparación con otras. Por ejemplo, no es lo mismo traducir un texto que está ubicado sobre fondo blanco, que un texto que tiene como fondo a una fotografía. En el segundo caso, la dificultad es más elevada, al tener que dejar intactos los elementos de fondo de la fotografía. Esta gradación es igualmente aplicable al resto de imágenes.

Para su correcta edición, los profesionales suelen utilizar editores gráficos en general. Dentro de este género hay una gran cantidad de programas que pueden ser útiles para estos fines. De entre todos ellos, los siguientes son los mejores considerados actualmente en el mercado:

  • El más utilizado y famoso es, sin duda, Adobe Photoshop. Es el editor de imágenes profesional más utilizado del mundo. Sus muchísimas opciones y posibilidades no dejan de crecer, llevando el retoque de fotografías a un nuevo límite en cada versión. A pesar de que existan alternativas gratuitas, Adobe Photoshop juega a otro nivel en cuanto a edición de fotos. Las herramientas exclusivas con las que cuenta este programa permiten llevar a cabo tareas difíciles con extrema facilidad o retoques casi imposibles de identificar. Es utilizado para infinidad de propósitos, ya sea para realizar ediciones sencillas, retoques fotográficos de gran precisión, o labores de diseño gráfico. Con unos conocimientos básicos de Photoshop, seremos capaces de localizar nuestras imágenes sin demasiado problema.
  • Las mejores y más conocidas alternativas gratuitas a Adobe Photoshop son, sin duda, GIMP e Inkscape. GIMP es un editor gráfico que permite retocar fotografías y componer imágenes vectoriales o de mapa de bits. Inkscape es un potente editor especializado en dibujo vectorial con el que se pueden retocar imágenes y archivos gráficos digitales.
  • Otras herramientas profesionales que pueden ser de utilidad son Adobe Fireworks,  Adobe IllustratorCorel Draw.

Otros programas muy recomendables para la localización de imágenes son unas nuevas herramientas que han surgido y que nos permiten identificar las fuentes que son utilizadas en las imágenes que hemos de localizar. En muchas ocasiones, el mismo cliente podrá darnos esa información, e incluso enviarnos la fuente que han utilizado en caso de que esta sea original o de pago. Pero en otros casos, tendremos que ser nosotros los que seamos capaces de aplicar la misma fuente o, en su defecto, una fuente parecida. Para eso han surgido herramientas como What The Font y What Font Is, que ofrecen sus servicios básicos online de manera gratuita, y que nos permiten solucionar fácilmente este tipo de cuestiones. Simplemente tenemos que subir la imagen y automáticamente nos ofrecerá un listado de fuentes que son iguales o similares a la que presenta nuestra imagen.

3. Software para la localización de páginas web y software.

En el contexto del desarrollo multilingüe de productos de software y páginas web se desarrollan las actividades de internacionalización (I18N) y globalización (G11N), que son de vital importancia para que dichos productos puedan tener salida a nivel global.

La localización de páginas web requiere tener conocimientos básicos sobre diseño web. Los principales lenguajes utilizados para el desarrollo y diseño de páginas web son el HTML y XHTML, si bien también hay páginas desarrolladas en otros formatos como PHP, Flash o JSP. Asimismo, para traducir páginas web también será necesario, en muchos casos, localizar imágenes que aparecerán integradas en el diseño de las mismas.

Los programas para la localización de páginas web son prácticamente los mismos que figuran en la compilación de herramientas TAO, que permiten, entre otros, traducir los formatos anteriores. A continuación, se incluye una lista con los principales programas y herramientas TAO que permiten traducir páginas web (HTML y XML) y los principales formatos de archivos de software (ver catálogo adjunto para obtener más información sobre los formatos soportados por cada programa):

Gratuitos:

Listado de precios

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(Haz clic en la imagen para ampliarla)

A continuación se presenta un catálogo que incluye los diferentes formatos soportados por los principales programas y herramientas TAO destinadas a la localización:

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(Haz clic en la imagen para ampliarla)

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(Haz clic en la imagen para ampliarla)

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(Haz clic en la imagen para ampliarla)


A modo de bibliografía…

Después de las primeras entregas sobre “el equipamiento informático del traductor”,  “las herramientas y software genéricos más utilizados por los traductores“ y “las herramientas utilizadas por el traductor audiovisual y el subtitulador profesional”, hoy os dejo en el blog el cuarto artículo de la “Guía básica de software para traductores”, que publiqué hace unos días en PDF y que todavía podéis descargar aquí. Hoy, en esta entrega, os ofrezco un compendio que incluye información básica sobre las herramientas TAO y descripciones y comparativas de precio entre los programas más conocidos y utilizados actualmente por los traductores profesionales.

1. Introducción: Sobre las herramientas TAO

Las herramientas TAO (traducción asistida por ordenador) son sistemas de información que dan soporte al almacenamiento, navegación, extracción y creación de recursos lingüísticos del tipo memorias de traducción y diccionarios terminológicos. El nombre proviene de la traducción inglesa de CAT Tools (computer-aided translation).

Las herramientas TAO son, probablemente, los programas más especializados y específicos utilizados por los traductores con el objetivo de agilizar su trabajo. Si bien son herramientas que no todos los traductores utilizan, con el tiempo se han ido convirtiendo en una herramienta cada vez más indispensable, hasta el punto de que son exigidos por las diferentes empresas y agencias de traducción a la hora de contratar nuevos traductores, e incluso hay traductores autónomos que los utilizan y que recomiendan encarecidamente su uso. En el momento en el que estamos, son pocos los traductores profesionales que no han oído hablar de ellas o que no se han planteado utilizarlas.

Es importante establecer una diferenciación entre las denominadas herramientas TAO y las herramientas de traducción automática. La traducción automática es realizada por una máquina, mientras que las herramientas TAO son instrumentos auxiliares que el propio traductor utiliza para llevar a cabo sus traducciones.

2. ¿Por qué pueden ser útiles estas herramientas para el traductor?

En primer lugar, hay que aclarar que el éxito en el uso de este tipo de herramientas depende en buena parte del tipo de textos que cada uno traduzca. Por lo general, son útiles para aquellas tipologías textuales especializadas que provocan que el traductor esté traduciendo constantemente textos muy parecidos o de una tipología similar. Por ejemplo, textos que se puedan clasificar dentro de las tipologías más especializadas, como los jurídicos, científicos, técnicos, o económicos, entre otros.

Las ventajas que aportan son sobre todo en lo referente a la terminología y a la coherencia lingüística, permitiendo mantener una coherencia terminológica a lo largo de cada texto traducido y, al mismo tiempo, permitiendo ahorrar mucho tiempo al memorizar términos y construcciones que probablemente se repetirán en futuros textos del mismo tipo.

3. ¿Cuáles son los mejores programas TAO? ¿Qué programas hay disponibles actualmente en el mercado?

Por lo general, hay ya algunas herramientas TAO que han conseguido acaparar el grueso del mercado. La mayoría de estas herramientas son de pago, especialmente aquellas que son más especializadas y de una mayor profundidad en cuanto a su desarrollo.

  • Sin duda, las herramientas más utilizadas actualmente son las lanzadas por la empresa SDL International. Hay una amplia gama de versiones de sus productos que han ido evolucionando y que las empresas y traductores han ido escogiendo con el paso de los años. En la actualidad, las herramientas más utilizadas de SDL International son las suites de SDL Trados Studio (en sus versiones de 2009 y 2011). Sin embargo, son muchas las empresas que se han resistido a actualizar sus versiones de Trados, dado que hubo un salto importante entre las versiones 2007 y 2009 y muchos usuarios encontraron dificultades para adaptarse a la nueva interfaz desarrollada por SDL. Por ello, son muchos los que todavía utilizan las herramientas de 2007 de la suite de ese año, entre las que destacan utilidades como Trados WorkbenchTagEditor, WinAlign, o SDLX. Sin embargo, es evidente que antes o después estos usuarios y empresas deberán ir adaptándose a las nuevas versiones (y más todavía si tenemos en cuenta que la versión 2007 está ya prácticamente moribunda). Además, Trados también ha desarrollado otras herramientas para complementar a las anteriormente mencionadas, entre las que destaca SDL Multiterm, diseñada para la creación de glosarios terminológicos.

Sin embargo, en los últimos años han ido surgiendo cada vez más alternativas a Trados Studio.

  • Entre ellas destacan programas como Wordfast, que se ha convertido probablemente en uno de los competidores más eficaces de Trados. Algo que lo hace muy atractivo, es el hecho de que se puede utilizar gratuitamente, si bien su uso está limitado a memorias de traducción de 500 segmentos. Además es compatible con Trados, ya que emplea el formato estándar TMX (Translation Memory eXchange) en sus archivos de memorias de traducción.
  • Otra alternativa es Transit, desarrollada por STAR. Transit integra perfectamente todas las áreas de un sistema de traducción asistida completo: filtros de importación y exportación, memoria y editor de traducción, controles de calidad, gestor terminológico, gestión de proyectos y alineación de archivos.
  • De entre las herramientas TAO que han logrado hacerse un hueco en el mercado, también destaca Déjà Vu. Déjà Vu  es un programa de traducción asistida por ordenador elaborado por la empresa Atril/Ampersand. Pertenece al grupo de los programas de memoria de traducción ya que efectúa una pretraducción del texto a partir de una base de datos formada por el corpus de traducciones realizadas previamente por el traductor. A diferencia de otros sistemas, Déjà Vu reutiliza frases traducidas anteriormente o extrae equivalencias multilingües a partir de los textos activos. Además de esta capacidad de acumulación y extracción de información, Déjà Vu posee otras posibilidades tales como la utilización de filtros para varios programas de autoedición, un alineador de corpus, un gestor de terminología, etc.
  • Una herramienta que ha surgido más recientemente y que está ganando muchos adeptos es MemoQ. MemoQ está confeccionado como un entorno de traducción integrado, diseñado para ayudar a los profesionales a crear y trabajar con varios proyectos. MemoQ es también presentado como el software de traducción más fácil de usar. Con un ojo para el detalle, un oído para comentarios y experiencia en traducción, los arquitectos de memoQ se han esforzado por darte lo último en la productividad de la traducción.

Somos conscientes de que hay más herramientas en el mercado, pero quizás las mencionadas son las más utilizadas hoy en día por los traductores y las más visibles en el mercado. A continuación os facilitamos una comparativa de precios (hay que tener en cuenta que estos precios son orientativos y que no se han incluido todas las versiones que hay disponibles, aunque sí las más demandadas por los traductores freelance).

Listado de precios orientativos (a 17 de noviembre de 2012):

tablaHerramientasTAO

Herramientas TAO de licencia gratuita.

Por suerte, en los últimos años también han surgido herramientas TAO gratuitas, que permiten cubrir las necesidades básicas sin necesidad de invertir una cantidad en ellas. Como podréis imaginar, su desarrollo no es tan amplio, pero pueden funcionar muy bien en función de las dimensiones de vuestros proyectos y de la finalidad que cada uno quiera aplicarles. Entre las disponibles, destacan OmegaTAcross, AnaphraseusGoogle Translator Kit o Wordfast Anywhere.

  • OmegaT es probablemente la opción más extendida y más utilizada por los traductores que buscan una alternativa gratuita a Trados. Es un programa muy completo que permite trabajar con la mayoría de formatos que un traductor suele traducir. Además, también es compatible con otras aplicaciones de memoria de traducción, ya que utiliza también el formato TMX.
  • Across es otra de las alternativas gratuitas que siguen una línea muy similar a programas como Trados o MemoQ.
  • Anaphraseus es otra alternativa de software libre. Se trata de una herramienta de traducción asistida muy cómoda y fácil de utilizar parecida a Wordfast Classic que funciona como complemento de OpenOffice, la suite ofimática gratuita que actualmente se ha posicionado como la alternativa a Microsoft Office.
  • Google Translator Toolkit es una herramienta de traducción gratuita que cumple con todos los requisitos para convertirse en el aliado de los traductores con poco presupuesto. A diferencia de los anteriores, funciona online, algo que no es muy bien visto por todos los traductores profesionales, ya que muchos dudan de su seguridad y fiabilidad. En cualquier caso, es una herramienta muy completa que permite cubrir satisfactoriamente las necesidades de cualquier que busque una herramienta gratuita de este tipo.
  • Wordfast Anywhere. Sigue una filosofía parecida a Google Translator Toolkit. Es una herramienta que funciona online y que es la versión gratuita y portátil que combina funciones avanzadas de Wordfast Pro y Wordfast Classic. Tiene la ventaja de que se puede acceder a ella desde cualquier dispositivo, lo que la convierte en una de las herramientas TAO más accesibles del mercado, junto con Google Translator Toolkit.

Próximamente espero poder seguir ampliando y actualizando esta lista. Para ello, os invito a dejar vuestros comentarios y aportaciones en el blog. La próxima entrega será sobre “Software para la localización de imágenes y software”, que publicaré dentro de un par de días.

A continuación os dejo un listado de fuentes que me han sido de utilidad y que considero muy recomendables para ampliar información sobre todos estos programas. Hasta la próxima.

A modo de bibliografía…

¡Hola a todos! Hoy os traigo algo nuevo. Ya llevo un tiempo diseñando páginas web y sé que para un traductor hay ciertos aspectos que cuesta mucho trabajo perfilar correctamente. Uno de ellos es la localización de imágenes, pues es una tarea que requiere tener ciertos conocimientos de programas de edición de imágenes y gráficos.

Básicamente, localizar una imagen consiste en modificar y adaptar los textos o información que esta contenga sin que quede afectado el contenido y el diseño de la misma. Hay muchos programas con los que se puede llevar a cabo esta tarea. En mis entradas de software os he hablado de varios editores como Gimp, Inkscape o Photoshop. Yo tengo la suerte de disponer de Photoshop, que es el que utilizo normalmente y el que me saca de todos los aprietos.

Antes de nada, sea cual sea el encargo (traducción de una página web, de un programa/software, de un videojuego, etc.) recomiendo que hagáis una copia de los archivos que os envíen. De este modo podréis trabajar sobre los archivos ya copiados sin riesgo de perder los archivos originales. Puede sonar a perogrullada para los más experimentados, pero seguro que más de uno ha metido la pata en este sentido.

A la hora de localizar una imagen, principalmente se suelen dar estas dos situaciones:

  • Que el cliente tenga la imagen original en un archivo editable  (el formato dependerá del programa, normalmente en Photoshop es en formato .psd).
  • Que no tenga un archivo editable y te envíe una imagen en mapa de bits que tengas que editar manualmente (.jpg, .gif, .png, etc.).

En el primer caso la edición es muy sencilla. Simplemente abriremos la imagen en Photoshop y seleccionaremos el cuadro de texto correspondiente para editar su contenido.

photoshop1

photoshop2

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Una vez finalizado el proceso de edición tendremos que guardar la imagen con el mismo nombre y en la misma carpeta. El procedimiento en otros programas como Gimp o Inkscape sería prácticamente el mismo, simplemente habría que localizar la herramienta para insertar o editar texto y hacer lo propio.

En el caso de que recibamos una imagen en mapa de bits, el proceso se complicará un poco, aunque con algo de habilidad y destreza se podrá llevar a cabo sin ningún problema.

Por ejemplo, imaginad que os encargan que traduzcáis un documento sobre el funcionamiento de un Scrum que incluye la siguiente imagen:

Scrum

Al no poder editar los textos utilizando el procedimiento anterior, tendremos que tirar de inventiva. Lo primero que tenemos que hacer es analizar la imagen. Observamos que tenemos dos textos sobre fondo blanco y cuatro que están introducidos en un bocadillo que tiene como fondo un degradado. Evidentemente, los textos más complicados serán estos últimos.

  • Para el primer tipo de texto el proceso será bien sencillo: una vez abierta la imagen en Photoshop, insertaremos un rectángulo blanco o utilizaremos la goma de borrar para eliminar los textos. A la hora de seleccionar el color, es recomendable utilizar la herramienta “Cuentagotas”, pues nos permitirá darle al rectángulo exactamente el mismo tono de color para borrar la imagen, de forma que no quedará ninguna marca. Para ello, una vez se abra el cuadro de diálogo para seleccionar el color, haremos clic en el fondo de la imagen para que el programa detecte y aplique automáticamente el color. Posteriormente, insertaremos el rectángulo sobre el texto. El siguiente paso será insertar el texto manualmente. Para ello seleccionaremos la herramienta “Texto Horizontal”. Es importante intentar buscar un tipo de letra que sea lo más parecido posible al original. En caso de no tenerlo claro, utilizaremos algún formato de letra estándar como Arial, Calibri o Times New Roman, que al ser los más utilizados le darán en cualquier caso un toque profesional. También habrá que probar con diferentes tamaños y una vez elegido el tamaño ideal, mantenerlo con el resto de textos para mantener un cierto rigor.

photoshop4

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  • En el caso de los textos de los bocadillos, el procedimiento será similar. Aunque pueda parecer complicado, lo único que tenemos que hacer es borrar los textos insertando un degradado que sea lo más parecido posible al de la imagen original. No es necesario borrar los bocadillos y dibujarlos de nuevo, ni las flechas, ni nada por el estilo. Para crear un degradado igual tendremos que sacar partido de nuevo a la herramienta “Cuentagotas”, que se activa automáticamente cuando se abre el cuadro de diálogo para elegir el color deseado.

Los pasos para este proceso son los siguientes:

  1. Seleccionamos de nuevo la herramienta “Forma personalizada”, y elegimos la forma del rectángulo.
  2. Insertamos un rectángulo solapando uno de los bocadillos, pero procurando no salirnos ni tocar los bordes negros.
  3. Una vez insertado el rectángulo, haremos clic en Capa/Estilo de Capa/Opciones de Fusión…
  4. Cuando se abra el cuadro de diálogo, activaremos la función “Superposición de Degradado”.
  5. Una vez activada, hacemos clic en el recuadro donde nos aparece el degradado que se activa por defecto (normalmente será en blanco y negro). Al hacer clic, se abrirá un cuadro de diálogo donde podremos configurar el degradado.
  6. Después, seleccionamos el cuadrito de color ubicado en el lado izquierdo y le asignamos el color deseado. Para aplicar el mismo color al degradado, en el recuadro de la izquierda seleccionaremos el color en uno de los bocadillos, tomando la muestra de color de la parte superior del mismo (lo más cerca posible de la línea negra). En la parte de la derecha, haremos el mismo proceso, pero seleccionando el color de la parte inferior del bocadillo. Para finalizar,  activaremos la función de “Invertir”.
  7. Una vez configurado el degradado, hacemos clic en aceptar y observamos los cambios.

photoshop7

* Es posible que tengamos que modificar el tamaño del rectángulo para que no se quede ninguna marca. Para ello es recomendable ampliar el zoom y apurar los bordes al máximo. Para modificar el tamaño del rectángulo lo haremos haciendo clic en “Edición/Transformación libre”.

Una vez insertado el degradado insertamos el nuevo texto sobre el rectángulo. De nuevo elegiremos el mismo tipo de letra y tamaño que utilizamos para la edición de los textos anteriores, y controlaremos que todo quede lo más parecido posible al original. Repetiremos el proceso con el resto de bocadillos, y el resultado seguro que será muy parecido al que os muestro a continuación:

Scrum_traducida

Como veis, el resultado quizá no es perfecto, pero da bastante el pego. Si no os sale a la primera, tened paciencia, pues al principio es un poco difícil entender bien el funcionamiento del programa. Además, conforme vayais practicando iréis adquiriendo una mayor destreza y precisión con las diferentes herramientas.

Espero que el post os haya sido de utilidad, a mí me llevo mucho tiempo aprender a hacer este tipo de ediciones de manera adecuada. Gracias a ellas he podido localizar mi propia página web sin demasiado esfuerzo y ahorrando mucho tiempo. Si no disponéis de Photoshop, el procedimiento con Gimp e Inkscape es prácticamente igual, lo único que cambia es la ubicación de las herramientas, pero las que habrá que utilizar serán las mismas (rectángulo, edición de texto y degradado).

Os recuerdo que podéis saber más sobre todos estos programas en la sección del proyecto SofTrad e, incluso, si queréis practicar  el proceso, podéis descargar la imagen original de esta entrada y trabajar sobre ella.

Ala, ala, ¡a practicar se ha dicho! ¡Un saludo!