Hoy quiero compartir con vosotros las herramientas que utilizo en mi día a día para afrontar los diferentes encargos y tareas que se me van presentando. Ya realicé una entrada anterior que formó parte de la saga de entradas encuadradas dentro del Proyecto Softrad, en la que hice una recopilación de herramientas para la traducción audiovisual.

Sin embargo, en esta entrada me gustaría compartir con vosotros cuáles de esas herramientas utilizo más y qué utilidad les doy. En la actualidad, la mayoría de encargos que estoy afrontando son subtitulados y traducciones de guiones y, por tanto, todos los programas que os voy a comentar a continuación serán para solucionar cuestiones relacionadas con dichas tareas:

Herramientas para la subtitulación:

  • Editor de subtítulos: Como muchos ya sabéis, siento una especial debilidad por Aegisub, pues es un programa gratuito y que tiene prácticamente todas las funciones que se le piden a un editor de subtítulos (la única pega que le veo es que carece de contador de caracteres). Aún así, me gusta tener en el cajón dos editores más para cubrirme las espaldas, y es por eso por lo que también tengo instalados Subtitle Workshop y VisualSubSync.
  • Programas para incrustar subtítulos: En muchas ocasiones necesitaremos incrustar nuestros subtítulos. Esta es una tarea que tengo que hacer casi a diario y para llevarla a buen puerto me gusta utilizar dos programas. Por un lado FormatFactory, que permite no solo incrustar subtítulos sino convertir nuestro vídeo al formato que necesitemos y exportar nuestros vídeos y subtítulos en alta definición (HD). En otras ocasiones, me gusta utilizar AviRecomp, por el simple motivo de que dispone de una opción que me permite añadir una franja negra en la parte inferior de la pantalla, de forma que los subtítulos queden sobre fondo negro. Esto no siempre lo llevo a cabo, pues depende de las características del encargo, pero en muchas ocasiones es bastante útil. Además, también tiene la ventaja de que nos permite comprimir los vídeos al tamaño que nosotros especifiquemos (hay que tener en cuenta que la calidad disminuye proporcionalmente), con lo cual podemos solucionar fácilmente la cuestión de conseguir que el vídeo no tenga un tamaño demasiado grande.
  • Reproductores: Antes de incrustar los subtítulos, y tras haberlos incrustado, me gusta comprobar que el vídeo se reproduce de manera adecuada y que los subtítulos funcionan tal cual los he configurado (si no los exportamos de la manera adecuada, nuestros subtítulos pueden perder el formato que les hayamos atribuido originalmente). Para ello, me gusta utilizar el Reproductor Multimedia VLC (VideoLAN), que nos permite añadir fácilmente los subtítulos a nuestro vídeo y comprobar así el resultado final. Como reproductor reserva, tengo instalado SPlayer, que es también un reproductor gratuito que permite incorporar los subtítulos con facilidad.
  • Paquetes de códecs: Es importante que cuando instalemos nuestros reproductores también instalemos un paquete de códecs de vídeo y audio para poder reproducir sin problemas los diferentes formatos de los archivos con los que trabajemos. Yo siempre instalo los packs K-Lite Codec Pack y el XP Codec Pack, que podéis descargar en los enlaces que os he facilitado.

Herramientas para la traducción y transcripción de guiones

En las últimas semanas he estado trabajando con AV Editor, un programa del que ya os he hablado en el blog y que sigue en fase de desarrollo (la cosa va para largo, me temo). Antes de empezar a utilizar este programa, utilizaba principalmente dos tipos de herramientas: un procesador de textos y un reproductor de vídeo.

  • Procesadores de textos: Siempre he utilizado Microsoft Word, aunque cuando he tenido que trabajar en otros ordenadores he recurrido a la socorrida suite de OpenOffice, que como la mayoría sabéis es gratuita y muy parecida a la de Microsoft.
  • Reproductores de vídeo: En este caso, siempre trabajo con VideoLAN, pues me permite configurar los atajos de teclado para trabajar con el vídeo a mi gusto. De esta manera puedo reproducir, detener, ralentizar o acelerar el vídeo rápidamente y sin tener que tocar el ratón.
  • Otros programas auxiliares: En los casos en los que no dispongo de guión para traducir el vídeo que me encargan, muchas veces he utilizado Adobe Premiere para realizar una transcripción automática gracias a una función que incluye que nos permite crear subtítulos automáticos. De esta manera podemos ahorrarnos mucho tiempo a la hora de descifrar muchas palabras del guión que algunas veces se nos pueden escapar. Por desgracia, la transcripción que realiza el programa no es perfecta, por tanto muchas veces tendremos que corregirla o editarla para poder trabajar sobre ella.

Hay otras herramientas generales que no he mencionado, pues todos somos conscientes de que es imprescindible utilizar herramientas como un navegador (suelo alternar entre Firefox y Chrome) para poder realizar nuestras búsquedas por internet y documentarnos, o nuestros propios diccionarios y fuentes de consulta. Personalmente, trabajo con una barra de favoritos que tengo bien preparada y organizada y en la que he incluido todas las fuentes online que utilizo. De esa manera, ahorro tiempo y puedo tener un acceso más rápido a todas mis fuentes y recursos. Además, también utilizo Dropbox para guardar todos los archivos de instalación de los programas que utilizo (sobre todo los editores de subtítulos y VideoLAN). De esta manera, si alguna vez me encuentro fuera de casa o no dispongo de mi ordenador podré instalarlos en cualquier otro PC sin tener que estar descargándolos de nuevo. También me gusta llevar en Dropbox un archivo con todas mis páginas de favoritos, de forma que cuando me encuentro en otro ordenador puedo cargarlo de nuevo en el navegador y trabajar como en casa. Todos estos programas y archivos los he incluidos dentro de una carpeta que he denominado “pack audiovisual“.

Otro de los grandes problemas suele estar ligado al envío o a la entrega de archivos. Dado que los archivos de vídeo suelen pesar mucho, en muchas ocasiones es imposible enviarlos por correo. Por suerte, gracias a los servicios de alojamiento podemos compartir y enviar nuestros archivos sin que peligre la capacidad de nuestra bandeja de correo. Yo suelo utilizar WeTransfer, que hasta la fecha no me ha dado ningún problema y me tiene bastante satisfecho. Con respecto a las “herramientas físicas”, utilizo unos auriculares acolchados (de los que te cubren toda la oreja por completo sin aplastarte la oreja), una pantalla de 21,5 (cuanto más grande, mejor) y un teclado, ratón y sillón ergonómicos. 

Por supuesto, todo esto es una cuestión muy personal y, como se suele decir, “cada maestrillo tiene su librillo”, así que cada uno seguramente utilizará unas herramientas u otras en función de sus gustos o de sus necesidades. Ahora mismo, mis necesidades me hacen utilizar estos programas casi a diario pero, probablemente, en el futuro tendré que utilizar otros diferentes cuando esas necesidades cambien o se multipliquen (o cuando surjan o descubra nuevos programas que sean mejores que estos o me gusten más). De todas formas, os invito a compartir en esta entrada las herramientas que utilizáis para que así todos podamos dejar constancia de qué herramientas utilizamos más los traductores audiovisuales.


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¡Hasta la próxima!

 

NOTA: He creado un curso de diseño web en Traduversia en el que vas a poder aprender a crear dos tipos de páginas web diferentes, un microsite y una web de secciones, todo desarrollado en WordPress. Si te ha gustado la entrada, puedes ampliar información AQUÍ.

Después de una semana de trabajo bastante intensa, por fin he podido terminar el vídeotutorial en el que llevaba trabajando desde antes de Navidad.

Esta entrada pretende ser una continuación de una entrada anterior titulada “La web del traductor 2.0”, en la que os mencioné algunas herramientas online y programas con los que podíais elaborar vuestra propia página web sin mucha dificultad. WordPress es la que a mí me ha parecido la más interesante para este fin, aunque trabajar con él no siempre es sencillo para todos. Por eso, he elaborado esta entrada pensando sobre todo en aquellos a los que más les cuesta llevar a buen puerto este tipo de tareas.

  • Quiero aclarar que esta entrada con vídeotutorial es completamente amateur, y que en ningún momento pretende quitar mérito a aquellos diseñadores o proveedores de servicios de diseño web a nivel profesional. Esta es simplemente una forma sencilla de explicar en qué consiste todo el proceso para que todos aquellos que quieran tomar la iniciativa y deseen hacerlo por su propia cuenta puedan conseguirlo fácilmente. Para aquellos que tengáis una ambición mayor al respecto, os recomiendo directamente contactar con diseñadores profesionales.

TutorialWP

1. Introducción: ¿Qué es WordPress?

La definición formal nos dice que “WordPress es un sistema de gestión de contenido (en inglés Content Management System, o CMS) enfocado a la creación de blogs”. Pero, aunque WordPress se suele utilizar principalmente para la creación de blogs, la realidad nos dice que es una herramienta que no solamente se utiliza para ese fin.

Lo de CMS es un concepto que al principio cuesta entender. Dicho de una manera muy sencilla, los CMS son unas herramientas destinadas al desarrollo de sitios web, y que nos permiten desarrollarlos online gracias a la inclusión de un panel de administración. Dentro de este panel de administración podremos ir configurando de una forma interactiva nuestra página, de forma que podamos elegir nuestras plantillas, subir nuestros archivos, añadir nuevas funcionalidades, etc. Los CMS tienen la principal ventaja de que nos permiten separar la parte del diseño web de la gestión de los contenidos, de forma que, una vez que ya hemos elegido o trabajado nuestro diseño, solo tendremos que ir añadiendo los contenidos. De esta manera, podemos automatizar todo el proceso del desarrollo y facilitar todas las tareas relacionadas con la gestión del sitio sin tener que preocuparnos por el diseño de la web, que ya habrá quedado configurado y preestablecido.

Entre las principales ventajas de WordPress destaca que es una herramienta gratuita y fácil de utilizar (al principio cuesta un poco familiarizarse con ella, pero una vez conseguido, todo es muy intuitivo). Además, es una herramienta muy personalizable que podemos adaptar a nuestras necesidades si somos capaces de hacer un planteamiento adecuado y sabemos sacarle el máximo partido. Este se debe, principalmente, a la inclusión de una serie de herramientas complementarias, los widgets y los plugins, y a la gran variedad de plantillas (themes) que hay disponibles en internet.

A la hora de crear nuestro sitio con WordPress, podemos elegir entre dos opciones. La primera de ellas, y la más sencilla, es la de crearnos una cuenta directamente en WordPress, de forma que nuestro sitio ya aparezca instalado por defecto dentro del sitio web de WordPress. Este proceso es mucho más sencillo, pero trae consigo una gran cantidad de limitaciones que no nos permitirán personalizar nuestro sitio a nuestro gusto.

El segundo método consiste en descargar los archivos de instalación de WordPress para instalarlo en un servicio de alojamiento que nosotros contratemos en internet. Esta segunda opción es, en mi opinión, mejor que la anterior, pues es la que nos permitirá instalar todos los plugins, widgets y plantillas con los que queramos trabajar.

Es este último procedimiento el que vamos a seguir para desarrollar nuestro sitio web con WordPress.

2. ¿Qué necesitamos para crear nuestro sitio web con WordPress?

  1. Los archivos de instalación de WordPress: Lógicamente, es lo primero que tenemos que descargar. Podéis descargarlos en esta dirección: http://es.wordpress.org/
  2. Alojamiento: a continuación, tendremos que crearnos una cuenta con un proveedor de alojamiento (también conocido en la red como hosting). A ser posible, os recomiendo que busquéis uno gratuito. Yo os propongo utilizar 000webhost (www.000webhost.com).
  3. Acceso FTP: Necesitaremos tener acceso mediante FTP al servidor de nuestro proveedor de hosting, de forma que podamos subir los archivos de instalación de WordPress. Para tal fin, os recomiendo que utilicéis Filezilla, un cliente FTP que podéis descargar aquí.
  4. Editor de páginas web: A lo largo del proceso, necesitaremos editar uno de los archivos .php para poder instalar WordPress correctamente. No es necesario hacer la edición con un editor web (se puede hacer con el mismo bloc de notas), pero yo os recomiendo que lo utilicéis, pues os vendrán mejor indicadas las etiquetas y podréis distinguir mejor los elementos que hay que cambiar. Os propongo que utilicéis Adobe Dreamweaver o Kompozer.
  5. Los contenidos de nuestra página: Os recomiendo que antes de aventuraros a diseñar el sitio web, hagáis un esquema con la estructura que queráis que tenga vuestro sitio web y, a ser posible, que redactéis los contenidos de las diferente secciones y tengáis preparados las imágenes y el resto de elementos que queráis incluir en ella. Yo, por ejemplo, suelo redactarlo todo en un archivo de Word, en el que voy añadiendo las imágenes y demás elementos, de forma que a la hora de diseñar el sitio web solo tengo que copiarlos y pegarlos dentro de las diferentes página y entradas.
  6. Paciencia, mucha paciencia: No siempre nos saldrán las cosas a la primera, y lo normal es atascarse varias veces durante el proceso, así que os recomiendo que, desde ya, os arméis de paciencia. Os aseguro que, al final, cuando veáis el sitio web terminado, os habrá merecido la pena el esfuerzo.
  7. Ver el siguiente vídeotutorial: En el siguiente vídeotutorial, os explico paso a paso cómo podéis crear vuestro sitio web. No me he saltado ningún paso, de forma que la idea es que podáis ir haciendo todos los pasos a la vez que vais visualizando el vídeo.

3. Vídeotutorial: Cómo diseñar vuestra página web profesional con WordPress

A continuación, podréis visualizar el vídeotutorial que he confeccionado (os recomiendo encarecidamente que lo veáis en HD). El vídeo dura poco más de una hora. Aunque es un poco largo, creo que merece la pena verlo de principio a fin, pues podréis seguir todos los pasos directamente sin tener que consultar ninguna otra página o fuente. Os pido disculpas con antelación por los errores de expresión o por si voy demasiado rápido en algunos puntos (es complicado ir haciéndolo todo mientras lo explico). Si os atascáis, os surge algún problema o no entendéis alguno de los pasos, no dudéis en contactarme. ¡Buena suerte!

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Cómo diseñar tu propia página web profesional con WordPress – Blog Jugando a Traducir de Rafael López en Vimeo.

NOTA: He creado un curso de diseño web en Traduversia en el que vas a poder aprender a crear dos tipos de páginas web diferentes, un microsite y una web de secciones, todo desarrollado en WordPress. Si te ha gustado la entrada, puedes ampliar información AQUÍ.

Vuelvo a la carga con este post para abrir el debate (en realidad mi intención es justo la contraria, pero ya sabéis como va esto) de cómo debería ser un buen currículum. Aunque se puede encontrar mucha información general en la red, no hay tanta que se centre en el currículum del traductor. En este sentido, seguro que cada uno de nosotros tiene una visión diferente de ello. Probablemente coincidiremos en los apartados generales, pero hay cierta información que no siempre sabemos si es relevante o no. En lo que sí estaremos de acuerdo es en el hecho de que un buen currículum es una de las claves para empezar a introducirse en el mercado laboral (en este caso, en el de la traducción).

Quiero partir de una idea no asimilada por todo el mundo (sorprendentemente): un currículum no es una hoja de papel que imprimes en el año 2009 para conseguir un trabajo y que, una vez conseguido dicho trabajo (si tienes suerte), ya no vuelves a actualizar hasta pasados X meses, o X años, incluso. Creo que un currículum debe actualizarse cada cierto tiempo y ser adaptado/modificado cada vez que queramos optar a un puesto de trabajo diferente.

Aclarado esto, creo que para elaborar un currículum debemos tener claras dos cosas:

  • El propósito del currículum que estamos haciendo, es decir, para qué es y a quién va dirigido.
  • Qué información es relevante para cumplir tal propósito.

Creo sinceramente que el ser humano es impaciente por naturaleza. Cada vez que hemos de hacer cualquier cosa, queremos hacerlo rápido. Por ejemplo, cada vez que entramos a una página web, queremos ir directamente a encontrar aquello que nos interesa, sin tener que dar mil vueltas o perdernos en una información que no necesitamos. En ese sentido, podemos decir que cada vez abusamos mas de la denominada lectura vertical o lectura rápida, que básicamente consiste en ir dándole a la ruedecita sin pararnos demasiado a leer lo que a primera vista no nos llama la atención (como por ejemplo, este mismo párrafo).

Pues bien, con un currículum pasa igual. Hacer un currículum es lo más parecido a realizar un anuncio. La diferencia es que el/la protagonista del anuncio eres tú. Por tanto, debes de ser capaz de mostrar la mejor cara de ti con la mayor brevedad posible (No más de una, o dos páginas).

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Apartados básicos:

  • Datos personales: Nombre, apellidos, teléfonos (y fax), lugar y fecha de nacimiento, DNI o NIF y dirección de correo electrónico. También puede ser interesante incluir una foto. Aunque esto puede llevarnos a un gran debate, pues no todo el mundo está a favor de incluir foto en un currículum. Aunque yo, personalmente, sí la incluiría, ya que denota una mayor proximidad y permite al receptor asociar tus habilidades a tu propia imagen, lo cual puede jugar a tu favor contra alguien que no haya incluido foto.
  • Formación: titulaciones, cursos, estudios, certificados, diplomas, etc. Siempre incluyendo las lenguas de trabajo. En el caso de disponer de muchos cursos o formaciones complementarias, sería interesantes seleccionar aquellas que puedan ser más relevantes para la oferta de trabajo en cuestión. *
  • Especialidades: Si estás especializado en algún área dentro de la traducción, puede ser interesante incluir un pequeño apartado donde expliques cuáles son tus especialidades (aunque siempre puedes incluirlo dentro del apartado de formación).
  • Experiencia laboral: es importante incluir los puestos de trabajo anteriores, junto con una pequeña descripción de las tareas y competencias desempeñadas, y de los conocimientos adquiridos, siempre enfocados hacia el puesto de trabajo al que estás optando, es decir, intentando explicar porqué esos trabajos y esa experiencia te convierten en un candidato idóneo para dicho puesto. El orden, a ser posible, debe ser cronológico, para que se pueda ver la evolución que has experimentado. Por ello es interesante incluir entre paréntesis el período de tiempo. En el caso de ser traductor freelance, es interesante incluir una breve lista que incluya los proyectos más importantes que has llevado a cabo y, a ser posible, que se relacionen con la oferta de trabajo de algún modo. *

* En este sentido, es muy interesante ver los requisitos (si los hubiera) que se incluyen en la oferta de trabajo para intentar relacionarlos y justificarlos con las diferentes competencias, tareas, proyectos, formación, etc., que hayamos incluido. Este aspecto puede ser clave para convertirnos en un candidato firme o pasar las primeras cribas.

Apartados opcionales pero recomendables:

  • Competencias informáticas: Hoy día, todo traductor debe tener unos conocimientos mínimos de informática. Como mínimo, sería recomendable incluir un listado o enumeración con aquellos programas o software que se sepan utilizar. Por ejemplo, programas ofimáticos (Paquete MS Office, Openoffice, o equivalentes) y, si utilizas programas especializados y herramientas TAO (como Trados, OmegaT, MemoQ, WordFast, Google Translator Kit, etc.) también es prácticamente obligatorio incluirlos. En el caso de que seáis traductores audiovisuales, o estéis especializados en localización, entonces con más motivo será doblemente importante incluir los programas que manejéis (software de localización, editores de subtítulos, herramientas para diseño web, localización de imágenes, etc.) , pues serán un aspecto clave. Dentro de este género de traductores, también entrarían los lenguajes de programación que se conozcan (HTML, HTML5, C, C++, Visual Basic, etc.).
  • Idiomas de trabajo: Si no los has incluido en el apartado de formación, y prefieres incluir un apartado especial para ellos, entonces este es el momento de presentarlos. Es recomendable incluir el nivel de idiomas recogido por el Marco Europeo de Referencia para las Lenguas (A1, A2, B1, B2, C1 o C2, según corresponda), además de los posibles certificados oficiales de idiomas que tengamos. Adjunto un listado de los principales certificados, por si alguien pudiera estar interesado en informarse sobre ellos:
CERTIFICADOS OFICIALES DE IDIOMAS
Inglés Cambridge (KET, PET, FCE, CAE, CPE, etc.) ETS (TOEFL, TOEIC, GRE, etc.)
Francés DELF/DALF
Alemán GOETHE INSTITUT
Italiano DELI, DILI, DILC, DILI, DALI, DALC, DALI PLIDA
Chino Mandarín HSK
Ruso TEOU, TBOU, TRIKI
Portugués CELPE-BRAS
Español DELE

*Los certificados emitidos por la EOI también son válidos pero, por lo general, solo se tienen en cuenta en territorio español. Los idiomas que se imparten, a día de hoy, son los siguientes, si bien no todos se imparten en todas las escuelas de idiomas: Alemán, Árabe, Catalán, Chino, Danés, Español, Euskera, Finlandés, Francés, Gallego, Griego moderno, Húngaro, Inglés, Irlandés, Italiano, Japonés, Neerlandés, Polaco, Portugués, Rumano, Ruso, Sueco.

*Aunque con ellos se pretende estandarizar su uso, los niveles del marco europeo apenas se utilizan en toda América y en países como el Reino Unido.

  • Carta de Presentación: En algunos casos puede ser muy interesante acompañar el currículum con una carta de presentación en la que expliquemos nuestras motivaciones y los motivos por los que creemos que somos aptos para el puesto. La carta de presentación es una buena oportunidad para mostrarnos más cercanos y para intentar dejar al lector una visión general sobre nosotros menos sintética que la del currículum. En el caso de incluir una, es importante, como en el currículum, no enrollarse demasiado e ir al grano (no más de una página).

Consejos y recomendaciones

  • Presentación: Es muy importante que la presentación del currículum sea atractiva. El currículum no solo debe ser interesante por lo que contiene, sino que también debe ser atractivo para la vista. El diseño debe ser sencillo, y la estructura del currículum debe de quedar clara para que a primera vista se adivinen fácilmente los diferentes apartados del mismo. Por supuesto, las faltas de ortografía y errores de presentación son inadmisibles.
  • Destacar aspectos fundamentales: De toda la información que se haya incluido, es importante destacar aquellos puntos que puedan ser más relevante para el puesto, de forma que a simple vista el receptor pueda rápidamente ir a esos puntos claves. Para ello debes tener muy claro el propósito de la oferta y adivinar el perfil del receptor de tu currículum. Repito, de nuevo, que es muy importante adaptar el currículum y, sobre todo, estos aspectos fundamentales, ya que pueden ser la clave del éxito final.
  • No incluir información falsa: Esto es algo que muchos candidatos nunca tienen en cuenta. Falsificar información del currículum es una práctica habitual, pero muy poco recomendable. Piensa que, en caso de pasar la criba de currículums, luego en una entrevista posterior podrán preguntarte por ese punto en concreto, por lo que tendrás que seguir mintiendo (una mentira lleva a otra mentira) y, si finalmente consigues el trabajo y te piden que hagas algo que incluiste en tu currículum y que no era cierto, entonces te estarás haciendo un flaco favor y podrías quedar en evidencia. La verdad siempre sale a la luz, antes o después, y todavía más, en este tipo de situaciones. Ser sincero siempre es un valor seguro.
  • Evitar información de poca relevancia: Muchos candidatos tienden a incluir información poco relevante para el puesto al que optan. En el caso de que incluyas algo que no esté relacionado directamente con el puesto, intenta al menos incluir una pequeña explicación de porqué eso podría estar relacionado con dicho puesto. De lo contrario podrías estar incluyendo información que podría provocar que seas descartado por no cumplir los requisitos para el puesto.
  • Revisar el currículum: Es importante revisar el currículum varias veces antes de darlo por finalizado ya que, en muchas ocasiones, se nos puede escapar algún pequeño error, como faltas de ortografía, fallos de estructura, etc. Una buena revisión garantizará la calidad final que debe tener el currículum.

Y como último consejo, siempre es recomendable pedir una segunda opinión a alguien de confianza, o incluso a algún profesional en la materia.

No paro de leer y escuchar por todas partes que uno de los elementos cuasi indispensables para un traductor es disponer de su propia página web o, al menos, de un perfil en internet en donde pueda estar visible y localizable fácilmente y al que haga referencia en su currículum. Es totalmente cierto. Si echáis un vistazo a vuestro alrededor, podréis ver que son muchos los traductores que disponen de una web personal y la mayoría afirman que la web les ha ayudado a promocionarse y a conseguir encargos.

Ahora bien, es cierto que diseñar una web profesional sin tener los conocimientos suficientes sobre diseño web es una tarea complicada y que requiere mucho esfuerzo y dedicación. De hecho, yo me hallo inmerso en el desarrollo de la mía propia y, aunque la tengo casi terminada, todavía hay muchos detalles que no me convencen y que seguramente cambiaré en las próximas semanas o meses.

¿MESES? Sí, meses, porque llevo casi 4 meses preparando la web. Queráis que no, a la hora de la verdad hay que tener muchas cosas en cuenta cuando uno diseña una web para lanzarse a nivel profesional:

  1. Desde el momento en que la publiquemos, estaremos en el mercado y seremos oficialmente profesionales, para bien o para mal, por lo que tendremos que ser responsables de los efectos que esta produzca. Es decir, la web no está de adorno, no es algo que nos metamos a mirar nosotros y algún compañero más para alegrarnos la vista. La web tiene un significado y juega un papel importante. Gracias a ella, podremos promocionarnos e informar a los clientes potenciales de qué es lo que podemos ofrecerles.
  2. Al estar disponibles de cara al público, como en la vida real, tenemos que trabajarnos una buena imagen. Y en esta imagen entra todo. Desde la foto de perfil que elijas para que el cliente pueda conocerte, hasta la última coma y el último punto de cada texto que haya en la misma. Somos profesionales de la lengua y el lenguaje, por lo que tenemos que cuidar todos los detalles. Un cliente en potencia podría echarse atrás si ve algo que no le gusta. Por tanto, controlar ese tipo de errores nos pondrá en una posición superior en su lista de preferencias.
  3. Como ya he dicho, el hecho de publicar una web con fines laborales implica que queremos entrar en el mundo laboral. Por tanto, hay muchos detalles que debemos tener solucionados antes de empezar siquiera a diseñar la web. Como por ejemplo, los servicios que vamos a ofrecer al cliente, las tarifas que vamos a aplicar, nuestro CV, etc. Para ello, os recomiendo que primero reflexionéis mucho y trabajéis aparte en pulir todos esos aspectos, ya que al final acabarán formando parte del contenido de vuestra web o de vuestro futuro laboral más próximo.
  4. Será muy importante traducir la web (y todos sus contenidos) a todas tus lenguas de trabajo (o al menos a tu primera lengua extranjera), de forma que los clientes potenciales puedan acceder a la información en su lengua materna. Puede sonar a perogrullada, pero a más de uno se le escapa este detalle. Quizá este proceso es uno de los que más tiempo pueda llevarse, ya que, si nos remitimos al punto 2, tendremos que estar completamente seguros de que todos los textos están correctamente redactados y que son de una calidad cuanto menos aceptable. Para ello hay muchas opciones, desde redactar los contenidos“a pelo” directamente con nuestro editor de páginas web, hasta traducir la web, una vez terminada, utilizando herramientas como Trados, OmegaT , CatsCradle, etc.
  5. Y ahora sí, por último, empezar a pensar en el diseño, el formato, los elementos que queremos incluir, la información que queremos que aparezca, la estructura del sitio, etc.

Si os habéis perdido después de leer estos apartados, u os han dado ganas de cerrar el blog y mandarme a freír espárragos, simplemente os recomiendo que le echéis un vistazo a páginas web de otros traductores que, como tú y como yo, también tuvieron que pasar por todo esto antes de diseñar su web. Aquí abajo os dejo un pequeño listado de las que me han parecido más interesantes y más atractivas. Si me permitís, voy a mencionarles, porque evidentemente no me parece ético incluir sus webs sin poner sus nombres. Muchos de ellos ya llevan un tiempo en el mundillo y se han ganado una buena posición como traductores:

Si seguís buscando en la red, probablemente encontraréis más páginas web de traductores. Estas que os he dejado son maravillosas en cuanto al diseño, los contenidos y la finalidad. Creo que son un muy buen ejemplo para inspiraros a buscar vuestro propio diseño y aplicar los diferentes aspectos que os he comentado antes.

Bien,ahora ya estamos inspirados y lo tenemos todo pensado sobre el papel. ¿Y ahora qué? ¿Cómo hago la web? ¿Qué programa utilizo? ¿Programa? ¿Hay que manejar un programa para eso? (Y mil preguntas varias).

No os preocupéis. No hace falta ser un genio informático para diseñar una web. Por suerte, en los tiempos que corren hay muchas herramientas que pueden permitirnos hacer un sitio decente. Es cierto que si tienes conocimientos de ese tipo, vas a tener más recursos y posibilidades, pero ya digo, no hay que echarse las manos a la cabeza por no saber. De todas formas, voy a aglutinaros varias herramientas y métodos de forma que sepáis por donde empezar, y de forma que los que ya saben puedan ampliar sus miras:

Perfil básico

Si tienes poca idea de diseño web, tal vez las mejores opciones serían About.me, WordPress, Blogger o Linkedin. Son herramientas muy sencillas de utilizar y que te permitirán editar y actualizar tu perfil diariamente.

  • About.me es una página que te permite crearte un perfil atractivo a la vez que sencillo, y en el que puedes incluir muy fácilmente todos tus datos, y también incorporar tus redes sociales y profesionales, de forma que estés localizable para aquellos que accedan a él. Funciona a modo de tarjeta de presentación online.
  • WordPress y Blogger son dos servicios online que permiten crear un blog personalizado. Este blog podrás enfocarlo a una finalidad profesional, donde lo más común es tener una sección para ir compartiendo tus publicaciones junto con otras secciones en las que incluyas una pequeña sección en la que hables de ti, y otras en las que incluyas tu currículum (a ser posible, en tus lenguas de trabajo). Incluso puedes incluir un formulario de contacto. Son muchas las posibilidades, aunque es cierto que familiarizarte con el panel de administración te llevará un tiempo si no has utilizado todavía ninguna herramienta por el estilo.
  • Linkedin es una red social más, como Facebook o Twitter, pero enfocada especialmente a fines profesionales. Ahí podrás publicar tu currículum, hablar de tu experiencia laboral y entablar contacto con otros profesionales de tu sector y/o con futuros clientes. No funciona tanto como una página web, pero es muy útil si no quieres complicarte la vida y si le das un uso adecuado.

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Perfil medio

Si tienes ya algo de experiencia con HTML, has diseñado alguna web ocasional o has tenido algún blog que te ha permitido ponerte al día en este apartado, entonces quizá te interese utilizar alguna de las siguientes herramientas.

En la red hay servidores que te permiten crear tu página web y alojarla de manera gratuita. Además, incluyen un panel de administración muy completo que te permitirá configurar un montón opciones. Podrás elegir entre varias plantillas o modificar alguna ya existente e ir incluyendo tus secciones de una manera muy sencilla. Las que yo considero más recomendables son Webhost y Hostinger. Incorporan un editor web de uso sencillo, muchas plantillas y diseños para elegir la que más te guste, correo web y 2 gigas de almacenamiento, que para lo que vamos a hacer, es más que suficiente. No obstante, si quieres invertir de verdad en la web, también puedes contratar un dominio .es o .com de forma que tengas una dirección más fácil de recordar para tus clientes.

Perfil avanzado

Si ya tienes experiencia en el diseño web, entonces, lo más normal, es que utilices para diseñar tu página web programas más avanzados, como Adobe Dreamweaver, Adobe Flash o Adobe Photoshop. Los tres programas, usados en tándem, pueden ayudarte por ejemplo a crearte un logo, los botones o editar las imágenes que vas a incluir  (Photoshop), a dotar de interactividad a tu página (Flash) o a organizar y crear tu página desde cero y a tu gusto (Dreamweaver). Lo ideal es buscar un alojamiento web y un dominio para poder publicar tu página una vez diseñada. Para eso Webhost y Hostinger también son muy útiles. No obstante, hay muchos más programas de diseño web y sitios de alojamiento. Ahí ya entra en juego la experiencia del experto, valga la redundancia.

Recomendaciones para actualizarnos a la era 2.0.

A la hora de llevar a cabo la web, también hay que tener en cuenta otros aspectos relacionados con la nueva era, la era de la web 2.0. El más importante, probablemente es que tenemos que intentar que la web no sea una página estática, que siempre tenga la misma apariencia y se actualice muy de vez en cuando. En este sentido, es muy importante que si tenemos un blog o redes sociales, las incluyamos en nuestra web, de forma que el cliente pueda ver que mantenemos una actividad constante y reciente dentro de nuestro campo. Para estos fines son muy útiles los plugins sociales y widgets de Facebook y Twitter, que sin mucho esfuerzo te permitirán colocar una tabla de comentarios, o con tus actualizaciones o intervenciones más recientes. Así la web podrá ser más participativa y dará la imagen de ser una página abierta a cualquier interesado en tu profesión, ya sea un compañero, un colega de trabajo o un cliente.

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Como recomendación personal, os recomiendo que sigáis una estrategia, o un plan. Es decir, que penséis primero qué redes sociales vais a utilizar y para qué las vais a utilizar, de forma que todas tengan una finalidad y formen parte de un continuum de lo que va a ser vuestro perfil profesional completo. Por ello, os recomiendo por ejemplo el siguiente plan, que es el que yo utilizo y me va bastante bien:

  • En Facebook y Twitter, crearnos un perfil más enfocado al plano profesional, y otro más enfocado  al plano personal. Si no queremos complicarnos tanto, podemos otorgarle a Facebook el plano social, y a Twitter el profesional (esto último es lo que yo hago, por ejemplo).
  • Si nos gusta y nos apasiona nuestra profesión podemos aventurarnos a crear un blog, de forma que podamos hacer aportaciones y comentarios acerca de aquellas cosas que nos llaman la atención dentro de nuestra profesión. Es muy recomendable utilizar las redes sociales para darle algo de promoción y que así nuestras entradas lleguen a más público. Una vez hecho, lo incluiremos en nuestra web. Si la finalidad del blog es que funcione como nuestra web, entonces deberemos incluir las redes sociales y toda nuestra información en él.
  • Aunque tengamos página web o blog, también podemos crearnos otros perfiles, como el de Linkedin, y así que podremos utilizarlo para obtener recomendaciones y contactar con clientes. De esta forma tendremos más puertas abiertas.

La lista seguiría, y seguiría, pues son muchas las opciones. Lo importante es que, una vez tengamos toda nuestra estrategia bien pensada, seamos capaces de centralizar todos nuestros perfiles y páginas en nuestras webs, de forma que el cliente pueda acceder a cada uno de ellos y así conocernos mejor. Para ello, es muy útil crear una pequeña barra de navegación donde incluyamos los iconos de las diferentes redes sociales que utilicemos. Para conseguir esto solo son necesarios unas nociones básicas de HTML. Si os interesa, quizá pueda elaborar un post sobre esto en el futuro.

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Bueno, esto es todo por hoy. Simplemente abro el debate. ¿Utilizáis Facebook, Twitter y Linkedin? ¿Qué estrategia os gusta seguir? ¿Tenéis ya página web o blog personal? ¿Os está resultando útil para promocionaros? ¿Creéis que os merecería la pena haceros una web profesional?

Un saludo y hasta la próxima entrada.

¡Hola a todos! Hoy os traigo algo nuevo. Ya llevo un tiempo diseñando páginas web y sé que para un traductor hay ciertos aspectos que cuesta mucho trabajo perfilar correctamente. Uno de ellos es la localización de imágenes, pues es una tarea que requiere tener ciertos conocimientos de programas de edición de imágenes y gráficos.

Básicamente, localizar una imagen consiste en modificar y adaptar los textos o información que esta contenga sin que quede afectado el contenido y el diseño de la misma. Hay muchos programas con los que se puede llevar a cabo esta tarea. En mis entradas de software os he hablado de varios editores como Gimp, Inkscape o Photoshop. Yo tengo la suerte de disponer de Photoshop, que es el que utilizo normalmente y el que me saca de todos los aprietos.

Antes de nada, sea cual sea el encargo (traducción de una página web, de un programa/software, de un videojuego, etc.) recomiendo que hagáis una copia de los archivos que os envíen. De este modo podréis trabajar sobre los archivos ya copiados sin riesgo de perder los archivos originales. Puede sonar a perogrullada para los más experimentados, pero seguro que más de uno ha metido la pata en este sentido.

A la hora de localizar una imagen, principalmente se suelen dar estas dos situaciones:

  • Que el cliente tenga la imagen original en un archivo editable  (el formato dependerá del programa, normalmente en Photoshop es en formato .psd).
  • Que no tenga un archivo editable y te envíe una imagen en mapa de bits que tengas que editar manualmente (.jpg, .gif, .png, etc.).

En el primer caso la edición es muy sencilla. Simplemente abriremos la imagen en Photoshop y seleccionaremos el cuadro de texto correspondiente para editar su contenido.

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Una vez finalizado el proceso de edición tendremos que guardar la imagen con el mismo nombre y en la misma carpeta. El procedimiento en otros programas como Gimp o Inkscape sería prácticamente el mismo, simplemente habría que localizar la herramienta para insertar o editar texto y hacer lo propio.

En el caso de que recibamos una imagen en mapa de bits, el proceso se complicará un poco, aunque con algo de habilidad y destreza se podrá llevar a cabo sin ningún problema.

Por ejemplo, imaginad que os encargan que traduzcáis un documento sobre el funcionamiento de un Scrum que incluye la siguiente imagen:

Scrum

Al no poder editar los textos utilizando el procedimiento anterior, tendremos que tirar de inventiva. Lo primero que tenemos que hacer es analizar la imagen. Observamos que tenemos dos textos sobre fondo blanco y cuatro que están introducidos en un bocadillo que tiene como fondo un degradado. Evidentemente, los textos más complicados serán estos últimos.

  • Para el primer tipo de texto el proceso será bien sencillo: una vez abierta la imagen en Photoshop, insertaremos un rectángulo blanco o utilizaremos la goma de borrar para eliminar los textos. A la hora de seleccionar el color, es recomendable utilizar la herramienta “Cuentagotas”, pues nos permitirá darle al rectángulo exactamente el mismo tono de color para borrar la imagen, de forma que no quedará ninguna marca. Para ello, una vez se abra el cuadro de diálogo para seleccionar el color, haremos clic en el fondo de la imagen para que el programa detecte y aplique automáticamente el color. Posteriormente, insertaremos el rectángulo sobre el texto. El siguiente paso será insertar el texto manualmente. Para ello seleccionaremos la herramienta “Texto Horizontal”. Es importante intentar buscar un tipo de letra que sea lo más parecido posible al original. En caso de no tenerlo claro, utilizaremos algún formato de letra estándar como Arial, Calibri o Times New Roman, que al ser los más utilizados le darán en cualquier caso un toque profesional. También habrá que probar con diferentes tamaños y una vez elegido el tamaño ideal, mantenerlo con el resto de textos para mantener un cierto rigor.

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  • En el caso de los textos de los bocadillos, el procedimiento será similar. Aunque pueda parecer complicado, lo único que tenemos que hacer es borrar los textos insertando un degradado que sea lo más parecido posible al de la imagen original. No es necesario borrar los bocadillos y dibujarlos de nuevo, ni las flechas, ni nada por el estilo. Para crear un degradado igual tendremos que sacar partido de nuevo a la herramienta “Cuentagotas”, que se activa automáticamente cuando se abre el cuadro de diálogo para elegir el color deseado.

Los pasos para este proceso son los siguientes:

  1. Seleccionamos de nuevo la herramienta “Forma personalizada”, y elegimos la forma del rectángulo.
  2. Insertamos un rectángulo solapando uno de los bocadillos, pero procurando no salirnos ni tocar los bordes negros.
  3. Una vez insertado el rectángulo, haremos clic en Capa/Estilo de Capa/Opciones de Fusión…
  4. Cuando se abra el cuadro de diálogo, activaremos la función “Superposición de Degradado”.
  5. Una vez activada, hacemos clic en el recuadro donde nos aparece el degradado que se activa por defecto (normalmente será en blanco y negro). Al hacer clic, se abrirá un cuadro de diálogo donde podremos configurar el degradado.
  6. Después, seleccionamos el cuadrito de color ubicado en el lado izquierdo y le asignamos el color deseado. Para aplicar el mismo color al degradado, en el recuadro de la izquierda seleccionaremos el color en uno de los bocadillos, tomando la muestra de color de la parte superior del mismo (lo más cerca posible de la línea negra). En la parte de la derecha, haremos el mismo proceso, pero seleccionando el color de la parte inferior del bocadillo. Para finalizar,  activaremos la función de “Invertir”.
  7. Una vez configurado el degradado, hacemos clic en aceptar y observamos los cambios.

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* Es posible que tengamos que modificar el tamaño del rectángulo para que no se quede ninguna marca. Para ello es recomendable ampliar el zoom y apurar los bordes al máximo. Para modificar el tamaño del rectángulo lo haremos haciendo clic en “Edición/Transformación libre”.

Una vez insertado el degradado insertamos el nuevo texto sobre el rectángulo. De nuevo elegiremos el mismo tipo de letra y tamaño que utilizamos para la edición de los textos anteriores, y controlaremos que todo quede lo más parecido posible al original. Repetiremos el proceso con el resto de bocadillos, y el resultado seguro que será muy parecido al que os muestro a continuación:

Scrum_traducida

Como veis, el resultado quizá no es perfecto, pero da bastante el pego. Si no os sale a la primera, tened paciencia, pues al principio es un poco difícil entender bien el funcionamiento del programa. Además, conforme vayais practicando iréis adquiriendo una mayor destreza y precisión con las diferentes herramientas.

Espero que el post os haya sido de utilidad, a mí me llevo mucho tiempo aprender a hacer este tipo de ediciones de manera adecuada. Gracias a ellas he podido localizar mi propia página web sin demasiado esfuerzo y ahorrando mucho tiempo. Si no disponéis de Photoshop, el procedimiento con Gimp e Inkscape es prácticamente igual, lo único que cambia es la ubicación de las herramientas, pero las que habrá que utilizar serán las mismas (rectángulo, edición de texto y degradado).

Os recuerdo que podéis saber más sobre todos estos programas en la sección del proyecto SofTrad e, incluso, si queréis practicar  el proceso, podéis descargar la imagen original de esta entrada y trabajar sobre ella.

Ala, ala, ¡a practicar se ha dicho! ¡Un saludo!

Vamos a ver, en su momento me pasé un montón de horas leyendo sobre subtitulación, accesibilidad, tarifas, mecanismos, y un largo etc. Todos estos aspectos son muy importantes pero llegados a cierto punto me pregunté… ¿Cómo demonios se subtitula? ¿Qué programas utilizo? ¿Cómo funcionan? ¿Qué es lo que hay que hacer exactamente?

Pues bien, con este post pretendo zanjar de una vez por todas todos esos interrogantes que, a los que todavía somos estudiantes, nadie se digna a dar una respuesta en rotundo. Seguramente se deberá a que es una tarea un poco complicada, o más bien rebuscada. Es difícil dar con los programas adecuados, sobre todo si queremos recurrir al software libre, y una vez das con ellos, entenderlos y aprender a manejarlos.

Yo empecé a subtitular por afición, cuando todavía ni tan siquiera había estudiado ni leído nada sobre teoría y práctica de la subtitulación. Simplemente busqué por mi cuenta hasta que di más o menos con lo que necesitaba. Con el tiempo, después de haber realizado algunas subtitulaciones más, he utilizado otros programas y después de haberlos comparado he sacado las siguientes conclusiones:

  • No todos los programas de subtitulación te permiten hacer lo que quieres.
  • No hay mucho donde elegir entre los programas de subtitulación y hay que saber adaptarse a ellos.
  • A la hora de realizar cuestiones más complicadas como dar color a los subtítulos, incrustarlos, o editar los vídeos, la tarea puede convertirse en una verdadera pesadilla.

PARTE 1: Proceso de subtitulación con editor de subtítulos

A la hora de subtitular un vídeo, a día de hoy, me gusta la siguiente combinación de programas:

Por un lado utilizo Aegisub como principal editor de subtítulos. En un principio utilizaba Subtitle Workshop porque, para ser sinceros, es quizá el editor de subtítulos más fácil de utilizar y el más cómodo de todos los que hay. Pero, en mi opinión, no ofrece tantas opciones y posibilidades como Aegisub. De todas formas, según el encargo que tenga, a veces utilizo un programa, o el otro, o ambos. Aunque normalmente suelo utilizar Aegisub.

¿Qué es lo mejor de Aegisub? Para mí, lo mejor que ofrece Aegisub es la posibilidad de trabajar con estilos de una forma muy similar a como lo hacemos en los procesadores de textos. Esto te da más facilidades a la hora de colorear textos, definir tamaños, seleccionar tipos de letra, etc. Otra cuestión importante es que Aegisub te permite ubicar cada subtítulo en la posición que quieras, lo cual te da una libertad considerable a la hora de tomar ciertas decisiones. Creo que es muy importante sentirse lo menos limitado posible cuando estás subtitulando porque, si ya de por sí es una tarea que conlleva ciertas limitaciones (número de caracteres máximo por subtítulos, velocidad de cada subtítulo, cumplimiento de normativas de accesibilidad, etc.) si el programa más que ayudarte, te perjudica, entonces vamos listos. Otro punto más a favor es el hecho de que el programa está en español.

Bien, eso nos lleva a la siguiente pregunta. ¿Cómo funciona?

Los que ya lleveis tiempo en esto, más o menos os lo podeis imaginar, incluso si no conoceis el programa. Básicamente el programa se divide en tres secciones:

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  • La primera sección está ubicada en la parte superior izquierda, y está reservada a la vista previa del vídeo con el que queramos trabajar, que podremos insertar a través de la barra de menús. (Vídeo/Abrir Vídeo).
  • Una vez se abre el vídeo, observamos que la parte superior izquierda queda reservada para el editor de texto. Esta es básicamente la sección donde pasaremos más tiempo trabajando. A través de los diferentes botones y comandos, el programa nos permite configurar todo lo referente al estilo de cada subtítulo. Si lo que queremos es trabajar con estilos (lo cual es muy recomendable), primero tendremos que abrir el administrador de estilos (Subtítulos/Administrador de Estilos…) y posteriormente, a través del cuadro de diálogo que se nos abre, configurar los estilos que deseemos añadir. Para crear un estilo, simplemente hay que hacer click en “Nuevo” (abajo a la izquierda), y se nos abrirá un nuevo cuadro de diálogo, el editor de estilos, donde podremos crear nuestro estilo personalizado. Simplemente hay que seleccionar el tipo de letra, los colores, el tamaño del texto, etc. Incluso ofrece la posibilidad de añadir un contorno una sombra a los subtítulos, lo cual da mucho juego para hacer que estos tengan una mejor visibilidad. Una vez configurado el estilo, habrá que hacer clic en aceptar, y en el cuadro de diálogo anterior (administrador de subtítulos), habrá que añadir el estilo nuevo a la lista de estilos seleccionándolo en la lista desplegable y haciendo clic en el comando “copiar a la secuencia actual”. Por último, habrá que seleccionar el estilo creado en la lista desplegable del editor de texto (por defecto aparece un estilo con nombre “Default”). Una vez tengamos escrito nuestro subtítulo y tengamos decidido cuando queremos que aparezca, haremos clic en confirmar, y nuestro subtítulo se añadirá a la línea de tiempo.

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  • Finalmente, la sección inferior está dedicada por completo a la línea de tiempo del programa. En esta sección podremos configurar cuándo queremos que se visualicen los subtítulos que vayamos añadiendo. Para ello, simplemente hay que parar el vídeo en el instante en el que queramos añadir nuestro subtítulo, y a continuación hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el área en blanco para seleccionar la opción deseada (seleccionamos la opción Insertar en posición del vídeo, después). También podremos insertar manualmente los minutos y los segundos en el editor de texto.

Una vez hayamos incluido todos los subtítulos, tendremos que guardar el subtítulo en formato .ass (Advanced Substation Alpha), que es el que nos va a permitir mantener toda la configuración que le hemos atribuido a cada subtítulo (Archivo/Guardar Como. Seleccionamos el formato, que aparecerá por defecto, nombramos el archivo, y aceptamos).

Parte 2. Visualizar o incrustar los subtítulos en el vídeo.

La segunda parte del proceso es la de incrustar o visualizar los subtítulos en el vídeo:

  • Si lo único que queremos es visualizar los subtítulos y no tenemos ningún interés en crear un archivo de vídeo en el que los subtítulos ya aparezcan insertados, entonces la mejor opción es utilizar un reproductor de vídeo que permita añadir una pista de subtítulos a la reproducción. De entre los reproductores a elegir, que son muchos, a mí me gusta VLC media player, que te permitirá insertar la pista de subtítulos haciendo clic en Vídeo/Pista de Subtítulos/Añadir/Seleccionar archivo. Lo bueno que tiene este reproductor es que es compatible con prácticamente todos los formatos (a día de hoy a mí no me ha rechazado ningún archivo).
  • Para crear un archivo nuevo de vídeo en el que ya aparezcan los subtítulos incrustados, en mi opinión el mejor programa es Avi ReComp. Una vez abierto el programa, para llevar a cabo la tarea tendremos que seleccionar el archivo de vídeo (deberá ser un archivo en formato avi) haciendo clic en Open Avi y seleccionando el archivo. A continuación seleccionamos el nombre del archivo de salida y, si queremos comprimir el vídeo, el nuevo tamaño que deseamos atribuirle (aunque es recomendable no comprimirlo demasiado). Una vez hecho esto, pasaremos a la siguiente pestaña (Additions), donde activaremos la casilla Enable/Disable Subtitles y haremos clic en Load Subtitles. Ahí seleccionaremos nuestro archivo y haremos click en aceptar. Por último, haremos click en la última pestaña (Queue), donde haremos click en “Add to Queue” y finalmente haremos click en “Start”. El proceso llevará unos minutos, pero una vez finalizado podremos disfrutar de nuestro nuevo archivo.

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No quiero finalizar sin recordaros que todos estos programas los teneis disponibles en la web de SofTrad, donde podreis descargarlos sin problema. Espero que os haya sido de utilidad el post.

Un saludo.