Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSyncSubtitle Workshop y Subtitle Edit, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Aegisub.

Aegisub es uno de los editores gratuitos más completos, al igual que ocurre con Subtitle Edit. Es conocido en la red por ser la herramienta heredera del formato ASS o SSA, que originalmente era producido por una herramienta desarrollada por Kotus llamada Substation Alpha. Aegisub destaca por ser un editor avanzado que permite trabajar sobre la onda de sonido usando el ratón o atajos de teclado. Además, incorpora un administrador de estilos muy interesante para cambiar los colores y tipos de letra. También incorpora un contador de caracteres, un asistente de traducción y un corrector ortográfico bastante resultón. Vamos a analizar más detenidamente sus pros y sus contras.

Captura de la interfaz de Aegisub

Ventajas

La principal ventaja que ofrece respecto al resto de editores es lo bien que funciona el visor de la onda de audio. En Aegisub vamos a poder sincronizar nuestros subtítulos de una manera bastante práctica e intuitiva usando atajos de teclado, que además son personalizables.

Onda de audio y editor de subtítulos

Otro punto destacado es su perfecta integración con el formato Substation Alpha (ASS o SSA). Este formato permite personalizar los colores y tipos de letra de nuestros subtítulos desde un cómodo administrador de estilos, algo que no permiten otros formatos como el SRT. Además, también nos permite mover fácilmente los subtítulos con el ratón y colocarlos en el lugar de la pantalla que queramos.

Administrador de estilos de Aegisub

Su asistente de traducción nos permite trabajar directamente con atajos de teclado que nos ayudarán a ser más productivos. Por otro lado, además del asistente de traducción, también nos ofrece la posibilidad de trabajar en un modo alternativo de traducción (marcando la casilla “Mostrar original”) en el que podremos ver los subtítulos originales e introducir nuestra traducción fácilmente. En consecuencia, podemos decir que incorpora dos modos diferentes que son muy útiles para traducir.

Aunque no es compatible con un número tan elevado de formatos como Subtitle Edit o Workshop, nos permite trabajar con formatos como el SRT, SUB (para DVD), STL, TXT o el ya mencionado ASS.

 

Por último, a título personal destacaría su fiabilidad y estabilidad. Es muy difícil que este programa te deje tirado en cualquier momento, algo que sí ocurre en otros editores como VisualSubSync o Subtitle Edit.

Inconvenientes

No es fácil familiarizarse con la herramienta, ya que su entorno de trabajo es algo complejo (aunque no tanto como el de Subtitle Edit). La curva de aprendizaje es un poco más elevada que en otros editores más simples, como por ejemplo VisualSubSync, por tanto puedes tardar unas semanas o incluso meses en aprender a utilizar todas sus funciones.

El contador de caracteres solo nos indica los caracteres de la línea más larga. Aunque esto es más que suficiente para trabajar (y además tenemos el contador de CPS), sería genial si pudiéramos consultar el número de caracteres de cada línea por separado como sí podemos hacer en otros editores como Subtitle Workshop, VisualSubSync o Subtitle Edit.

Exporta a menos formatos que Subtitle Workshop y Subtitle Edit. Esto no tiene por qué ser un inconveniente importante, ya que a menudo nuestros clientes no pedirán que entreguemos nuestros subtítulos en SRT, ASS o formato texto, pero no deja de ser una carencia que debemos tener en cuenta.

Valoración final

Si tuviera que elegir una herramienta de las que ya se han analizado en el blog, sin duda elegiría Aegisub por su fiabilidad y por todas las funciones que incorpora. En mi opinión, los mejores editores serían Workshop y Aegisub, pero prefiero usar Aegisub porque, a diferencia de Workshop, permite trabajar sobre la onda de sonido. Subtitle Edit y VisualSubSync, que también fueron analizados en entradas anteriores, prefiero usarlos como editores complementarios para corregir los subtítulos o convertirlos a otros formatos.

Puntuación final: 86/100*

*Herramienta recomendada por el autor

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¿Quieres saber más?

Eso es todo, por ahora. Espero que después de este repaso puedas elegir el editor de subtítulos que mejor se adapte a tus necesidades. Ya ves que yo soy un gran aficionado a Aegisub, y es por eso por lo que lo recomiendo encarecidamente. Además, en Traduversia imparto un curso sobre esta herramienta, así que la conozco a fondo y sé lo útil que puede llegar a ser. Aquí tienes un enlace a la página del curso, por si quieres echarle un vistazo. Te aseguro que no te arrepentirás.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

Tras haberos contado qué debe tener un editor de subtítulos y tras haber analizado ya VisualSubSync y Subtitle Workshop, hoy es el turno de hablar de otro editor gratuito muy interesante: Subtitle Edit.

Subtitle Edit es uno de los editores gratuitos más completos y versátiles del momento. Es una herramienta menos conocida que Subtitle Workshop e incluso que Aegisub y VisualSubSync, dado que apenas se menciona en los cursos y asignaturas sobre traducción audiovisual, pero incorpora funciones muy interesantes que lo convierten en una herramienta muy a tener en cuenta. Vamos con el ya clásico desglose de ventajas e inconvenientes.

Interfaz de Subtitle Subtitle Edit.

Ventajas

Subtitle Edit destaca sobre todo por ser compatible con un elevado número de formatos de archivos de subtítulos. Con esta herramienta, vamos a poder importar y exportar archivos de subtítulos muy diversos. Desde el SRT clásico, hasta el Sonic Scenarist (SCC), el Cheetah CAP o el EBU STL. La lista de formatos es casi interminable y este es un factor muy interesante si tenemos en cuenta que la herramienta es gratuita.

Por otro lado, permite trabajar directamente sobre la onda de sonido, una función que como hemos visto no incorporan todos los editores y que puede ser determinante a la hora de sincronizar.

Incorpora un modo traductor muy práctico que nos permite alinear los subtítulos originales y los traducidos de una forma muy similar a como lo haríamos en una herramienta de traducción asistida.

Su editor de texto nos permite consultar rápidamente el número de caracteres de cada línea, el número de caracteres total del subtítulo y la tasa de caracteres por segundo (CPS), información muy útil para los subtituladores profesionales que a menudo deben evitar exceder un número concreto de caracteres por línea o una tasa de CPS concreta.

Además, podemos personalizar los atajos de teclado fácilmente desde la ventana de ajustes del programa, desde donde podemos acceder a todos los comandos.

Por último, destacaría su corrector de errores, una herramienta que nos permite corregir de forma automática errores típicos que suelen darse al subtitular. Por ejemplo, nos permite eliminar automáticamente los dobles espacios, detectar líneas largas o eliminar saltos de línea vacíos.

Inconvenientes

Lo cierto es que no hay muchos defectos reseñables, ya que nos encontramos ante un editor bastante completo y que además es gratuito. No obstante, siempre hay detalles que podrían mejorarse:

Por un lado, la interfaz del programa es bastante compleja, en el sentido de que hay demasiados elementos a la vista que pueden distraernos a la hora de traducir. No es algo que sea determinante y reconozco que es una opinión subjetiva, ya que puede haber usuarios a los que les guste esta interfaz y usuarios a los que no. No obstante creo que es algo que podría tirar para atrás a más de un usuario (como a mí, por ejemplo) acostumbrado a trabajar en entornos menos recargados o más minimalistas.

El reproductor de vídeo del editor es el Windows Media Player. Esto no tiene por qué ser un problema, pero si no sois muy aficionados a este reproductor, es probable que Subtitle Edit no sea para vosotros. Existe la posibilidad de configurar el programa para que funcione con VLC Media Player, pero el proceso es algo tedioso. Por otro lado, he notado que, en ocasiones, al cargar vídeos demasiado pesados el programa se ralentiza bastante, algo que no me ocurre con otros editores.

Por otro lado, la onda de audio no termina de ser práctica ni fácil de usar. Esto hace que el rendimiento de los apartados multimedia del editor sea de una calidad un poco inferior a la de otros editores gratuitos.

Por último, las traducciones al español no son las mejores. Para un traductor que traduzca de inglés a español esto no debería suponer un problema, pero sí puede serlo para traductores de otras combinaciones.

Valoración final

Lo más interesante de esta herramienta, como hemos comentado, es la cantidad de formatos de subtítulos que soporta. Por tanto, puede ser muy interesante utilizar esta herramienta como conversor de formatos si en algún momento un cliente nos pide unos subtítulos en un formato concreto. La pena es que no incluya más opciones para generar subtítulos en formatos de closed captions. Si bien es cierto que permite exportar SCC y CAP,  la realidad es que no podemos configurar nuestros subtítulos del mismo modo en el que lo haríamos en una herramienta comercial, en donde podemos configurar detalles tan importantes como la ubicación de los textos en pantalla, algo que Subtitle Edit no puede hacer. Por tanto, aunque podemos exportar nuestros subtítulos en estos formatos, en realidad el proceso se queda a medio camino.

Personalmente, no recomendaría usar esta herramienta como editor principal. Más bien la utilizaría como un editor auxiliar para convertir archivos de subtítulos o para llevar a cabo tareas puntuales, aunque puede ser una buena alternativa a otros editores como Subtitle Workshop o Aegisub.

Puntuación final: 84/100

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¿Quieres saber más?

En Traduversia imparto imparto dos cursos sobre subtitulación profesional (Conviértete en subtitulador profesional y Subtitulación profesional con Aegisub) dirigidos a traductores y profesionales de las lenguas, que son ideales para especializarse en subtitulación y convertirse en todo un pro de esta rama de la traducción audiovisual. Desde aquí te animo a que les eches un vistazo porque estoy seguro de que podrían interesarte mucho. Para que te hagas una idea, Subtitle Edit forma parte del programa del curso Conviértete en subtitulador profesional, así que podrás aprender a utilizarlo tal y como yo lo utilizo. Además, también aprenderás a usar otros editores de subtítulos como EZTitles, Subtitle Workshop y VisualSubsync.

En la siguiente entrada haré un análisis del editor de subtítulos gratuito Aegisub, así que no dejes de estar atento al blog.

¡Hasta la próxima!

Hoy vuelvo a tocar un tema que ha generado polémica últimamente, sobre todo a raíz del descubrimiento de que al parecer en Movistar+ han utilizado subtítulos descargados de Internet. Esta es una noticia muy triste para los traductores audiovisuales, pues nos lleva a pensar que el mayor proveedor de productos audiovisuales a la carta de nuestro país no invierte en ofrecer a sus abonados subtítulos profesionales de calidad, o bien que las empresas a las que subcontrata no velan por la calidad de los subtítulos que producen.

Captura publicada en Mundoplus en la que se puede ver la autoría de los subtítulos de un capítulo de la serie Shameless

Este hallazgo también ha provocado, como ya es habitual, que muchos ilustrados muestren sus desafortunados prejuicios y opiniones sobre el proceso de subtitulado en las redes sociales. Si hacéis memoria o si os dais una vuelta por los archivos del blog, ya dediqué alguna entrada a este tema hace un tiempo, una de ellas motivada por un artículo que publicó Antonio Muñoz Molina y otra para defender a los profesionales del doblaje de las críticas de Juan Gómez-Jurado. En esta ocasión, las ofensas vienen de tuits y comentarios que no hacen otra cosa que demostrar lo que piensan muchos consumidores acerca de los subtítulos y el doblaje.

Sobre la inmediatez y la calidad de los subtítulos

Vivimos en una época en la que prima la inmediatez por encima de todo lo demás. Así lo decía el recientemente fallecido Zygmunt Bauman, que en su aclamado libro Modernidad líquida afirmaba:

«Hoy, lo que da ganancias es la desenfrenada velocidad de circulación, reciclado, envejecimiento, descarte y reemplazo –no la durabilidad ni la fiabilidad del producto en el tiempo–. En una notable inversión de la tradición de más de un milenio, los encumbrados y poderosos de hoy son quienes rechazan y evitan lo durable y celebran lo efímero.»

Zygmunt Bauman

Aplicado a nuestro campo, para muchos hoy lo que prima es la rapidez con la que puedan consumirse las traducciones y los subtítulos, aunque su calidad final se vea resentida. En otras palabras, este culto a la inmediatez provoca que muchos usuarios y empresas acaben restando importancia a la calidad, ya que prefieren tener algo de baja calidad de inmediato antes que prolongar la espera para disfrutar de la mínima calidad exigible.

Optar por esta vía a menudo lleva a exceder los límites de lo que las asociaciones y traductores profesionales consideramos buenas prácticas y devalúa con creces el oficio de los traductores audiovisuales profesionales, que cuidamos al máximo la calidad de nuestras traducciones para satisfacer al intermediario que nos contrata y para que el usuario final que está invirtiendo en un servicio de pago pueda consumir unos subtítulos profesionales de calidad.

No podemos obviar en ningún momento que estos subtítulos de calidad tienen un precio que va ligado al tiempo de trabajo dedicado y a la cualificación de los profesionales implicados en la cadena de trabajo del proyecto de subtitulación. En pocas palabras, pese a quien le pese, la calidad se paga. 

Si el usuario no valora la calidad, ¿para qué esforzarse?

Los traductores debemos tener muy claro que los servicios que ofrecemos están dirigidos a clientes exigentes que valoran la calidad o que, en su defecto, necesitan garantizarla. De no ser así, ¿qué sentido tendría hablar de traducción profesional si nuestros clientes no valoran la calidad que ofrecemos y no nos dan el trato que merecemos?

Todos en nuestra trayectoria profesional nos hemos topado con clientes poco exigentes que valoran poco o nada nuestro oficio o que prefieren ahorrar antes que invertir. Afortunadamente para nosotros, los traductores autónomos somos libres de elegir con quién colaboramos y con quién no. Eso nos permite huir de aquellos que no nos valoran debidamente, esos que en vez de tratarnos con la profesionalidad que merecemos nos hacen sentir como si fuéramos un estudiante de inglés al que le piden el favor de traducir un mensaje mal escrito enviado por un vendedor chino de Aliexpress. En esos casos, no debemos dejar que la desilusión y la frustración se apoderen de nosotros y desaten a nuestro monstruo interior, sino rechazar el proyecto haciéndonos valer y sacando a relucir nuestra ética y nuestra dignidad profesional.

También es importante que seamos críticos y directos con aquellos que no nos valoran. A menudo el menosprecio puede producirse como consecuencia de una actitud soberbia o maleducada ante la que se podrá hacer más bien poco (quizá verles caer cuando cometan un error que les deje en ridículo, como en el caso reciente de Movistar+), pero en otras ocasiones ese menosprecio puede deberse a errores inocentes o al desconocimiento de nuestro oficio. En esos casos, siempre podemos erigirnos como expertos e intentar «educar» o «ilustrar» al cliente para hacerle entender por qué debe dar un mayor valor a nuestros servicios. Nadie nace sabiendo y a veces no queda otra que predicar en qué consiste nuestro trabajo para hacer ver a los demás cuál es su verdadero valor.

Subtítulos profesionales y fansubs

Hace ya varios años, gracias al crecimiento y desarrollo de Internet, aparecieron los fansubs, que permiten a muchos usuarios ver en primicia y con subtítulos las series y películas que ya se han emitido en sus países de origen (legalidad aparte). Es cierto que muchos fansubs se caracterizan por tener una mala calidad o, al menos, una calidad inferior a la de los subtítulos realizados por los profesionales del sector audiovisual, aunque por otro lado ponen de manifiesto una realidad evidente: muchos usuarios quieren un consumo inmediato.

El problema al que nos enfrentamos es precisamente ese, la inmediatez. Y aquí volvemos de nuevo a la cita de Bauman, ya que el éxito de los fansubs se debe claramente al desenfrenado consumismo que actualmente nos brinda Internet, en este caso aplicado a nuestro campo. Desgraciadamente, los traductores profesionales no podemos competir con los plazos de los fansubbers, principalmente porque nosotros tenemos que cumplir con unas pautas y unos estándares que ellos no tienen por qué cumplir, algo que les permite llevar a cabo las traducciones en poco tiempo. Esta es la principal razón por la que dichos subtítulos a menudo carecen de la calidad mínima exigible, porque no se preocupan por cuidar las limitaciones de caracteres, las velocidades de lectura recomendadas o por aspectos aún más esenciales como la ortografía o la gramática, entre otros requisitos.

Tampoco podemos olvidar que los traductores profesionales estamos dados de alta y trabajamos dentro de la legalidad vigente. Además, respetamos los derechos y la confidencialidad que nos exigen nuestros clientes.

Sí a la inmediatez, pero bien planificada

En muchas ocasiones, los problemas como este de Movistar+ surgen por una mala gestión del proyecto de subtitulado o por una mala planificación de los plazos de publicación o emisión del producto, algo ante lo que los traductores podemos hacer bien pocoEs cierto que la subtitulación es una técnica rápida y muy eficaz para traducir productos audiovisuales en plazos cortos. De hecho, la subtitulación es un método más rápido y eficaz que el doblaje, ya que sus procedimientos y su cadena de trabajo tienden a ser más reducidos. Pero el uso de esta técnica no garantiza per se la inmediatez, ya que es necesario dar un margen de varios días al traductor para que haga su trabajo.

De esta forma, el subtitulado como técnica de adaptación hace posible que, por ejemplo, un producto pueda emitirse con subtítulos de calidad apenas unos días después de su emisión en su país de origen, o incluso el mismo día del estreno si la planificación ha sido la adecuada. Cuando el producto se estrena primero en el país de origen, a menudo ocurre que el usuario (y con usuario me refiero al usuario que está dispuesto a pagar por un servicio de televisión a la carta o VoD) se deja llevar por el ansia y busca la forma de consumir ese producto recurriendo a la descarga del vídeo y de los subtítulos en la red por no disponer de ellos aún en su país de residencia. En cambio, cuando se programa un estreno mundial con subtítulos en versión original y en el idioma del país del consumidor, el usuario no siente la necesidad de recurrir al pirateo porque sus necesidades están cubiertas desde el primer momento.

La clave de la inmediatez planificada, por tanto, consistiría en coordinar el lanzamiento para que el usuario disponga de los subtítulos desde el mismo día del estreno mundial, dando siempre al traductor el tiempo necesario para que haga un trabajo de calidad antes del estreno del producto. Si fuéramos capaces de darle todo al usuario desde el primer momento, evitaríamos que sienta la tentación de buscar por otros medios lo que no se le ha dado desde un principio.

Aprendamos a ser pacientes, merece la pena

«Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar.»

Zygmunt Bauman

Cierro el artículo con otra cita de Bauman con la que os animo a ser pacientes, sobre todo a los consumidores, porque aunque a todos nos gusta la inmediatez, no debemos olvidar que la calidad es igual de importante, o más importante todavía. Los traductores somos maestros del idioma en el que escribimos, lo que nos permite cuidar cada palabra al detalle como si fuéramos artesanos de la lengua. ¿Y acaso no merece la pena cuidar nuestras lenguas? Yo tengo claro que sí. Y no solo merece la pena, sino que además forma parte de nuestro deber como profesionales y hablantes de nuestro idioma.

Hasta la próxima entrada.

Como ya os comenté en una de las últimas entradas, a lo largo de 2017 voy a participar como profesor en varios másteres y posgrados. Uno de ellos será la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción, un posgrado impulsado por la Universidad de Buenos Aires que pretende complementar y reforzar la Carrera de Traductor Público, aunque no solo está abierta a traductores públicos, sino también a traductores científico-técnicos y traductores literarios de todos los idiomas, siempre y cuando tengan una formación de grado o terciaria de por lo menos cuatro años. Este posgrado es, claramente, una titulación innovadora en Argentina, pues no hay ningún posgrado o maestría que incorpore las materias que se han incluido en su programa docente.

Edificio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Como sé que muchos lectores del blog son de Argentina o de países latinoamericanos, me he animado a publicar la información oficial de esta titulación en el blog con el objetivo de ampliar su difusión. Aquellos que estéis interesados podéis consultar toda la información de la Actualización en Nuevas Tecnologías de la Traducción en el folleto oficial, que podéis descargar aquí. Ahí podréis consultar todas las materias, fundamentos, objetivos, costos, datos de contacto y, por supuesto, quiénes forman parte del equipo docente de esta titulación. No dudéis en compartirlo por redes sociales para darle difusión.

Huelga decir que para mí será un honor participar en esta titulación, así que quiero dar las gracias una vez más a Damián Santilli por haberlo hecho posible. También será un placer trabajar codo con codo con el resto del equipo docente, sobre todo con Matías Desalvo, Mariana Costa y Gabriela Scandura, a quienes ya conozco de mis anteriores viajes a Buenos Aires. 🙂

No me extiendo más. Volveré con nuevas entradas en los próximos días. ¡Hasta la próxima! 🙂

Tras publicar las dos entradas anteriores de esta nueva serie de entradas sobre subtitulación, en las que os conté primero qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir un editor de subtítulos y después cómo es VisualSubSync, hoy llega el momento de analizar otro editor más: Subtitle Workshop.

Subtitle Workshop es uno de los editores de subtítulos gratuitos más conocidos y utilizados por los traductores audiovisuales. Es una de las herramientas que suelen impartirse en universidades y cursos de formación, lo que hace que casi todos los traductores audiovisuales estén familiarizados con este editor o al menos les suene. Aunque recientemente Uruworks lanzó una nueva versión de este editor de subtítulos, esta es aún una beta, así que el análisis se hará sobre la última versión estable del programa (la versión 6.0). Veamos pues, cuáles son las ventajas y los inconvenientes principales de este editor de subtítulos tan conocido.

Interfaz de Subtitle Workshop 6.0

Ventajas

Es una herramienta bastante completa que permite a los usuarios llevar a cabo tareas muy avanzadas a coste cero. Destacaría sobre todo su panel de preferencias (Settings), que nos permite personalizar y automatizar funciones como las duraciones mínimas de cada subtítulo, el espaciado entre subtítulos o el límite de caracteres por línea, detalles que los subtituladores profesionales solemos cuidar al máximo.

Además, es una herramienta muy apta para traducir plantillas de subtítulos o para hacer revisiones, gracias al modo traductor que incorpora (Edit/Translation/Translator Mode) y a su completísimo panel de revisión (Tools/Information and errors). También podemos configurar otras opciones muy importantes como la codificación de caracteres o la personalización de los atajos de teclado.

Por último, uno de los principales atractivos de la herramienta es el elevado número de formatos que soporta (hasta 65 formatos diferentes), lo que permite crear archivos de subtítulos para numerosos fines (DVD, Blu-Ray, cine, televisión, YouTube, editores de vídeo profesionales como Final Cut o Premiere, herramientas comerciales de subtitulación como FAB, etc.).

Inconvenientes

El principal defecto de esta herramienta es que no nos permite trabajar sobre la onda de sonido, una función que sí incorporan otros editores de subtítulos gratuitos como Aegisub, VisualSubSync o Subtitle Edit y que muchos traductores echamos de menos a la hora de hacer el spotting. Este detalle hace que Subtitle Workshop no sea la herramienta más idónea para sincronizar nuestros subtítulos.

Por otro lado, aunque podemos exportar a un elevado número de formatos, no nos permite exportar a formatos profesionales de captioning como el CAP (Cheetah) o el EBU (Teletexto). No es algo que podamos reprocharle en realidad, porque el resto de editores gratuitos tampoco permiten exportar a este tipo de formatos de una forma fiable al 100 %.

Por último, aunque esto es una valoración personal, la interfaz del programa está un tanto anticuada y, aunque se nota que desde Uruworks están haciendo esfuerzos para mejorarla en su versión beta, parece que aún falta bastante tiempo para que lancen una versión 100 % estable que nos permita disfrutar de una experiencia de usuario que se acerque a lo que exigimos los usuarios actualmente.

Valoración final

Aunque no me considero un gran fan de este editor de subtítulos, lo cierto es que es una herramienta muy completa que llega a competir en algunas funciones con herramientas comerciales cuyo precio alcanza en algunos casos cantidades con cuatro cifras.

Personalmente, suelo utilizarlo en ocasiones para traducir o revisar plantillas de subtítulos o para consultar detalles en el cuadro de diálogo de Various information, en el que podemos consultar el número total de caracteres de los subtítulos, el recuento de palabras, o el número total de subtítulos, información realmente útil a la hora de elaborar presupuestos o facturar. También lo utilizo ocasionalmente para importar plantillas en SRT y convertirlas a otros formatos compatibles con procesadores de textos (TXT o RTF), con editores de vídeo como Final Cut (XML) o con editores de autorías de DVD como Adobe Encore (Encore txt) o Sonic Scenarist.

Dicho esto, si añadieran la onda de sonido, mejoraran la interfaz y permitieran exportar a formatos comerciales de closed captions, sin duda estaríamos hablando de un editor casi perfecto en cuanto a funcionalidades. Todo esto ya lo están trabajando en la última beta que ha lanzado el equipo de Uruworks, pero aún no es todo lo fiable que debería ser y parece que aún pasará un tiempo antes de que logren una versión 100 % fiable. No obstante, habrá que estar atentos a sus nuevas versiones porque seguro que darán mucho que hablar.

Por todos estos motivos, he decidido dejaros aquí el enlace de la versión 6, que es la última versión estable disponible (para entendernos, la versión antigua de toda la vida).

Puntuación: 85/100

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¿Quieres saber más?

En Traduversia imparto un curso gratuito sobre herramientas para la localización y la traducción audiovisual y una de las lecciones está dedicada en exclusiva a este programa. Te invito a que le eches un vistazo.

También imparto dos cursos sobre subtitulación profesional (Conviértete en subtitulador profesional y Subtitulación profesional con Aegisub) dirigidos a traductores y profesionales de las lenguas, que son ideales para especializarse en subtitulación y convertirse en todo un pro de esta rama de la traducción audiovisual. Desde aquí te animo a que les eches un vistazo porque estoy seguro de que podrían interesarte mucho. De hecho, Subtitle Workshop forma parte del programa del primer curso junto con EZTitles. 🙂

En la siguiente entrada haré un análisis del editor de subtítulos gratuito Subtitle Edit, así que no dejes de estar atento al blog.

¡Hasta la próxima!

Hoy quiero compartir con vosotros un artículo que he coescrito con Pablo Muñoz Sánchez para el número 14 de la revista Tradumàtica sobre la localización de videojuegos para dispositivos móviles. Lo hemos publicado en inglés para evitar que su difusión se limite solo a países hispanohablantes, así que desde aquí os animo a que lo compartáis por todas partes para que su difusión sea amplia. Os dejo a continuación el resumen y el enlace a la página de la revista, cuyo número 14 está destinado principalmente a la traducción y los dispositivos móviles. ¡Que disfrutéis de la lectura! 🙂

Resumen

El objetivo de este artículo es el de ofrecer una panorámica del proceso de localización de videojuegos para dispositivos móviles y consolas. Describe, paso a paso, las diferentes fases y partes del proceso, haciendo un especial hincapié en la localización, la revisión y el testeo. Por último, analiza los retos a los que se enfrentan los profesionales de la industria de la localización, recorriendo ejemplos prácticos y casos reales.

Palabras clave: localización de videojuegos, traducción de juegos, dispositivos móviles, teléfonos inteligentes, tabletas, consolas de juegos, consolas híbridas de videojuegos, android, iOS.

Enlace directo al artículohttp://revistes.uab.cat/tradumatica/article/view/182

Enlace al número 14 de la revistahttp://revistes.uab.cat/tradumatica/index

Agradecimientos

Escribir este artículo ha sido toda una experiencia para mí y, afortunadamente, he podido compartirla con mi colega de batallas Pablo Muñoz, al que desde aquí le agradezco todo su trabajo y dedicación para sacar adelante el artículo. También quiero dar las gracias a Elisa Orellana, que se encargó de traducir el artículo al inglés en un tiempo récord. Por último, quiero dar las gracias a Adrià Martín Mor por confiar en nosotros para redactar este artículo y por su gran labor para la revista Tradumàtica.