Hola a todos de nuevo. Hace poco he tenido la oportunidad de diseñar mis propias tarjetas de visita, algo que considero muy útil pues uno nunca sabe cuando puede dar con un cliente potencial. Por tanto, tenemos que estar preparados para aprovechar cada oportunidad que se nos presente.

Sin duda, las tarjetas de visita son una de las mejores formas de publicitarnos y de crearnos una imagen profesional. Antes de nada, es muy importante tener claro el tipo de servicios que queremos ofrecer, y cómo vamos a promocionarnos. Por tanto antes de lanzaros a hacerlas os recomiendo que, si todavía no estáis dentro del mercado, reflexionéis profundamente sobre vuestra estrategia/devenir profesional. No hay nada menos profesional que hacer unas tarjetas de visita y que, cuando te llamen al cabo de un tiempo, le digas a tu cliente que ya no te dedicas a eso.

Así que, si ya estáis dentro de este mundillo, o queréis introducidos en él, creo que este post os puede ser de cierta utilidad. Como ya imaginaréis, las principales cuestiones girarán sobre todo en torno a la imagen y el diseño de la tarjeta. A partir de aquí es donde el gusto el estilo de cada uno salen a relucir. Y también la situación. No es lo mismo diseñar una tarjeta para un autónomo, para una microempresa, para una empresa más grande… En cada caso se busca dar una imagen totalmente diferente. Todo esto se traduce en diversos diseños. Hay miles: diseños minimalistas, diseños tradicionales, diseños modernos, clásicos, futuristas, etc.

Es por ello por lo que los siguientes pasos que voy a dar son solo orientativos y están basados en mi visión profesional y en mi gusto personal. Sin embargo, son fácilmente aplicables a otras situaciones, ya que lo importante del post son los procedimientos, y no tanto las elecciones que yo os proponga.

Para empezar, he decidido incluir en la tarjeta los siguientes elementos:

  • Logotipo
  • Nombre y Apellidos
  • Profesión
  • Teléfono
  • E-Mail
  • Página Web
  • Servicios

Ni que decir tiene que en el caso de que prefiráis omitir o añadir más elementos, simplemente será cuestión de insertarlos y tirar un poco de sentido común y seguir los procedimientos que os detallo más abajo para ubicarlos de forma que queden bien visibles, y visualmente atractivos.

Para hacer el diseño he utilizado Adobe Photoshop (en su versión CS6), aunque cualquier otra herramienta de diseño gráfico o maquetación puede utilizarse siguiendo más o menos las mismas pautas.

Pasamos a la parte técnica del diseño de la tarjeta:

Configurar el escenario de trabajo

  • El primer paso será crear un nuevo documento con las siguientes dimensiones: 9,5 cm x 5,75 cm. (Evidentemente, utilizar estas dimensiones no es obligatorio, pero es lo que os recomiendo). A continuación tendremos que darle una resolución de 300 píxeles/pulgada y activaremos el modo de color de 8-bits CMYK (Imagen/Modo/Color CMYK | Canal 8 Bits). Normalmente las tarjetas de visita suelen ser de unos 9 cm x 5 cm, pero siempre es recomendable dejar un margen de impresión (sangrado) para que se impriman bien. Hay que tener en cuenta en todo momento que cualquier elemento que coloquemos fuera de ese margen no se imprimirá. Por tanto, intentad dejar al menos entre 0,75 y 1 cm de margen por los bordes para no llevaros sorpresas al imprimir vuestras tarjetas.

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  • El siguiente paso será poner un degradado de fondo. Para ello, tendremos que convertir la capa en editable haciendo doble clic en la capa “Fondo” y dándole a OK. A continuación volveremos a hacer doble clic en la capa para abrir el cuadro diálogo de los “Estilos de Capa” (también se puede abrir a través del menú Capa/Estilos de Capa/Opciones de Fusión). Seleccionaremos la casilla de “Superposición de Degradado”, y en el menú desplegable de “Estilos” seleccionaremos “Radial”.  Os propongo utilizar colores claros o tonos suaves para el fondo. Por ejemplo, podemos establecer el blanco como el color más claro, y el color #c6c5c5 como el más oscuro, que como podréis comprobar tras introducirlo, es un tono grisáceo. Tras esto, activaremos la casilla de “Invertir” para que el color más claro (en este caso el blanco) quede en el centro. También podremos jugar con la opacidad hasta conseguir el punto que más nos guste. Yo, personalmente, la he dejado en el 40%.

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Y hasta ahora deberíamos tener algo parecido a esto:

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¿Lo tenéis ya? Bien, pues seguimos.

Crear un rectángulo que ocupará la parte inferior de la tarjeta.

  • El siguiente paso será crear un rectángulo que ubicaremos en la parte inferior del lienzo. Para ello utilizaremos la herramienta Rectángulo (U) de la barra de herramientas. El color que elijáis ahora mismo no tiene importancia pues lo configuraremos más adelante aplicando un estilo de capa nuevo.

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  • El siguiente paso consistirá en deformar el rectángulo que hemos insertado para darle una forma visualmente atractiva. Para ello, seleccionaremos la capa del rectángulo y entraremos en el modo de transformación libre y utilizaremos la opción de «Deformar” (Editar/Transformar Trazado/Deformar). Una vez activado iremos deformando la imagen moviendo y editando cada uno de los vértices. Ahora mismo nos interesa sobre todo que sea la parte superior del rectángulo la que quede con una curva elegante, ya que el resto quedará fuera del lienzo. Cuando terminemos de modificarlo, aplicaremos la transformación. El resultado debería ser algo parecido a lo siguiente:

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No os preocupéis si la parte inferior os queda deforme o desigual, vuelvo a repetir que lo importante es la curva de la línea superior del rectángulo.

  • A continuación aplicaremos un degradado al rectángulo y para ello volveremos a abrir el cuadro de diálogo de los «Estilos de Capa” (Doble clic en la capa del rectángulo). Seguiremos el mismo proceso que en el primer paso. En esta ocasión he decidido utilizar tonos azules, y para ello he elegido el color #020c28 como el más oscuro y el #37558f como el más claro. Esta vez sí nos interesa configurar el degradado como “Lineal” aunque, si queréis, podéis jugar con las otras opciones por si alguna de ellas os gusta más.

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El resultado que obtengáis debería ser algo parecido a esto:

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  • A continuación, duplicaremos el rectángulo presionando Ctrl+J o haciendo clic con el botón derecho sobre la capa del rectángulo y seleccionando “Duplicar Capa”. Una vez hecho esto, tendremos que colocar esta nueva capa detrás de la anterior. Para ello simplemente tendremos que hacer clic en la capa y sin soltar el botón izquierdo arrastrarlo debajo de la otra. Una vez hecho esto, cambiaremos el estilo de la nueva capa que hemos duplicado, le aplicaremos al degradado los siguientes colores: #000000 (negro) para el color más oscuro y #2b2b2b para el color más claro. Ahora utilizando la opción “Mover” (Pinchando y arrastrando), colocaremos la nueva capa ligeramente por encima de la anterior, de forma que sobresalga a modo de borde. Valiéndonos de la opción “Edición/Transformación Libre de Trazado” podemos girar la capa levemente para que el borde parezca que se va haciendo más delgado. El resultado debería ser algo parecido a esto:

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¿Lo habéis conseguido? Para este paso hay que tener algo de paciencia. Pero si lo habéis logrado, entonces llegaréis hasta el final. Seguimos:

Inserción de elementos y datos personales

Ahora llegamos a la parte más sencilla: la inserción de los elementos que os he comentado al principio. Por ejemplo, en la parte superior izquierda, os propongo que insertéis vuestro logo (o vuestro nombre, si no tenéis logo). A modo de ejemplo, voy a insertar un texto con mi nombre, aunque en la versión final yo he preferido utilizar mi logo.

  • Aquí va mi propuesta para el nombre, aunque el tema de las tipografías, estilos, tamaños de letra, etc., es una cuestión muy personal. Valiéndonos de la herramienta “Texto Horizontal” insertaremos nuestro nombre y primer apellido, en mi caso, “Rafael” y “López” en dos capas diferentes, y las pondremos juntas la una de la otra. Para el primer nombre (Rafael), utilizaremos el estilo de letra Myriad Pro, con tamaño 25pt y en negrita (bold). Para “López” utilizaré la misma configuración pero utilizando el tipo de letra “Myriad Pro Condensed”. Este tipo de fuente que os recomiendo viene incluida en las versiones mas recientes de Windows, pero si no la tenéis, podéis utilizar otro tipo de letra que sea sencillo y a la vez profesional (por ejemplo sans serif). Si queréis, a la capa con vuestro primer nombre podéis aplicarle un degradado, siguiendo los pasos que dimos con el rectángulo. Debería resultar algo parecido a esto:

Esta sería la versión con el nombre:

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Y esta la versión con el logotipo, al que también le he aplicado el mismo degradado:

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Si lo deseáis, podéis añadirle más efectos a vuestras letras utilizando los “Estilos de Capa”. Podéis configurar una sombra o un efecto relieve de una manera sencilla y esto hará que las letras queden visualmente más atractivas.

  • El último paso será el de incluir el resto de elementos (datos personales). Para ello seguiremos utilizando las diversas opciones que nos ofrece la tipografía Myriad Pro. Por ejemplo, si queréis, podemos utilizar la fuente Myriad Pro Condensed Italic en tamaño 9 para insertar nuestro nombre o nuestra profesión, o incluso los servicios (esto ya es cuestión de gustos). Debajo, podemos insertar nuestro teléfono, e-mail y página web. Para los títulos “Teléfono”, “E-mail”, y “Web”, podemos utilizar la fuente Myriad Pro Bold Condensed con tamaño 9. Para la información correspondiente que insertemos a continuación podemos utilizar la fuente Myriad Pro Condensed Italic con tamaño 9, de nuevo. Si queréis, y para darle un toque elegante, podemos insertar una línea negra de unos 2px de grosor y alinearla junto a la información que hemos introducido. También opcionalmente, podemos insertar en la parte inferior (sobre el rectángulo azul) los servicios que ofrecemos. Para ello yo he utilizado la fuente Myriad Pro Condensed con tamaño 8 y en color blanco.

Y voilà, este es el resultado:

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En el caso de que queráis crear un dorso, podéis utilizar el mismo diseño (duplicando el archivo), pero volteándolo horizontalmente, y añadiendo el logo o los elementos que os gusten. Un ejemplo de dorso podría ser este:

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Si queréis indagar más sobre diseño de tarjetas de visita, o queréis inspiraros, os recomiendo que le echéis un vistazo a las siguientes páginas (en inglés), que seguro os serán de mucha utilidad (de hecho en ellas podéis descargar plantillas ya hechas para Photoshop):

Y esto es todo, por el momento. Ahora ya solo queda ir a la imprenta/papelería más cercana y encargar que nos las impriman. Espero que el post os haya sido de utilidad. Para cualquier duda, consejo o recomendación no dudéis en dejar algún comentario.

Hasta la próxima.

Editado el 25 de octubre de 2012 a las 21:40

He querido añadir un videotutorial para ilustrar de una manera más interactiva todo el proceso de elaboración de las tarjetas. Si estáis rápidos, incluso seréis capaces de tener vuestra propia tarjeta lista en media hora. Os pido disculpas por adelantado por los fallos en el discurso, tened en cuenta que es el primer videotutorial que hago y es difícil estar haciéndolo todo a la vez. Os recomiendo también que veáis el vídeo en HD, ya que así podréis ver mejor los detalles. 😉

Tutorial – Cómo diseñar tarjetas de visita con Photoshop CS6 – Blog Jugando a Traducir from Rafael López on Vimeo.

Antes de nada, me gustaría compartir con vosotros que después de mucho tiempo trabajando duro en ella, por fin puedo anunciar el lanzamiento de mi página web profesional, algo que me hace una ilusión inmensa. Ya lleva un tiempo funcionando, pero todavía me había resistido a compartirla con vosotros. Para aquellos que estéis interesados en echarle un vistazo, podéis acceder a ella haciendo clic aquí o en la siguiente imagen, que es el logotipo de la página y que de paso os muestro:

www.rafaellopezsanchez.com

Este es, sin duda, uno de los avances más importantes en todo el proceso de hacerme más visible. Gracias a iniciativas como esta, en los últimos meses he podido hacer algunos progresos en mi carrera y en mi trayectoria como traductor. Los principios siempre son difíciles, y más en una profesión en la que tienes que ser tú mismo el que lo busque todo. Es inevitable sentirse solo y minúsculo en comparación con un mercado tan grande que muchas veces no sabes cómo abordar. En mi caso, todo cambió cuando comprendí que para introducirme en este mercado tenía que hacerme visible. Os cuento de manera sencilla y en varios pasos cuál ha sido el camino que he seguido para conseguirlo:

popularidad

  • Fue cuando me di cuenta de que tenía que hacerme visible cuando decidí embarcarme en nuevos proyectos que pudieran ayudarme a dar los primeros pasos como traductor y darme un poco a conocer. En ese sentido, fue muy importante aprovechar los contactos que tenía dentro de la Universidad, ya que siempre es complicado sacar adelante proyectos de una cierta envergadura si no tienes el suficiente apoyo de compañeros y profesores. Gracias a estos proyectos (en concreto a uno de ellos), recibí mi primera oferta seria de trabajo y pude acceder a unas prácticas. Curiosamente, y casi sin saberlo, ya había dado el primer paso adelante hacia esa visibilidad.
  • El siguiente paso fue crear este blog, que me ha servido para compartir mi visión, mis inquietudes y mis experiencias y, al mismo tiempo, empezar a interactuar con algunos profesionales que ya llevan varios años dentro del sector y que han querido darme algunos consejos o directamente opinar ya fuera por medio de mensajes o comentarios dentro del blog.
  • Casi paralelamente a la creación del blog, tomé la decisión de orientar mis redes sociales a fines profesionales (Twitter, Facebook, Linkedin, etc.), y por tanto decidí crear nuevas cuentas enfocadas al mundo de la traducción, para tener a todos los contactos, medios, noticias, blogs y recursos bien organizados y localizados, lo cual me ha permitido hacer un seguimiento más focalizado y exhaustivo de las áreas y especialidades de la traducción que más me interesan.
  • Gracias a las prácticas y a los contactos que he ido haciendo durante todo este tiempo, me han ido surgiendo varios encargos de traducción que me han permitido seguir creciendo como traductor. Como consecuencia, decidí lanzar mi página web profesional y hacerme con unas tarjetas de visita para estar preparado y listo para cualquier oportunidad que pudiera surgirme. Y esta fue, sin duda, la mejor idea de todas, ya que me ha permitido consolidar todavía más esa visibilidad, de forma que cualquier cliente potencial interesado en mis servicios ya sabe cómo ponerse en contacto conmigo. Claro está, que eso no quita que no haya que salir a la calle y buscarte tus propios clientes a base de patearte toda la ciudad. Pero, sin duda, es muy útil.

Es por todo esto por lo que puedo deciros que HACERSE VISIBLE FUNCIONA. No es un mito que se haya ido creando por las redes sociales y blogs. Hace un año yo no tenía absolutamente nada. Y ahora, gracias a todos estos pasos (todos casi gratuitos, por cierto), he podido iniciarme y hacer todos estos progresos.

Y vosotros… ¿Habéis conseguido mejorar vuestra visibilidad con las redes sociales? ¿Os ha ayudado haber abierto vuestro propio blog o vuestra página web profesional? ¿Hasta qué punto? ¿Qué otras estrategias o iniciativas os han ayudado a crecer como profesionales?

Vuelvo a la carga con este post para abrir el debate (en realidad mi intención es justo la contraria, pero ya sabéis como va esto) de cómo debería ser un buen currículum. Aunque se puede encontrar mucha información general en la red, no hay tanta que se centre en el currículum del traductor. En este sentido, seguro que cada uno de nosotros tiene una visión diferente de ello. Probablemente coincidiremos en los apartados generales, pero hay cierta información que no siempre sabemos si es relevante o no. En lo que sí estaremos de acuerdo es en el hecho de que un buen currículum es una de las claves para empezar a introducirse en el mercado laboral (en este caso, en el de la traducción).

Quiero partir de una idea no asimilada por todo el mundo (sorprendentemente): un currículum no es una hoja de papel que imprimes en el año 2009 para conseguir un trabajo y que, una vez conseguido dicho trabajo (si tienes suerte), ya no vuelves a actualizar hasta pasados X meses, o X años, incluso. Creo que un currículum debe actualizarse cada cierto tiempo y ser adaptado/modificado cada vez que queramos optar a un puesto de trabajo diferente.

Aclarado esto, creo que para elaborar un currículum debemos tener claras dos cosas:

  • El propósito del currículum que estamos haciendo, es decir, para qué es y a quién va dirigido.
  • Qué información es relevante para cumplir tal propósito.

Creo sinceramente que el ser humano es impaciente por naturaleza. Cada vez que hemos de hacer cualquier cosa, queremos hacerlo rápido. Por ejemplo, cada vez que entramos a una página web, queremos ir directamente a encontrar aquello que nos interesa, sin tener que dar mil vueltas o perdernos en una información que no necesitamos. En ese sentido, podemos decir que cada vez abusamos mas de la denominada lectura vertical o lectura rápida, que básicamente consiste en ir dándole a la ruedecita sin pararnos demasiado a leer lo que a primera vista no nos llama la atención (como por ejemplo, este mismo párrafo).

Pues bien, con un currículum pasa igual. Hacer un currículum es lo más parecido a realizar un anuncio. La diferencia es que el/la protagonista del anuncio eres tú. Por tanto, debes de ser capaz de mostrar la mejor cara de ti con la mayor brevedad posible (No más de una, o dos páginas).

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Apartados básicos:

  • Datos personales: Nombre, apellidos, teléfonos (y fax), lugar y fecha de nacimiento, DNI o NIF y dirección de correo electrónico. También puede ser interesante incluir una foto. Aunque esto puede llevarnos a un gran debate, pues no todo el mundo está a favor de incluir foto en un currículum. Aunque yo, personalmente, sí la incluiría, ya que denota una mayor proximidad y permite al receptor asociar tus habilidades a tu propia imagen, lo cual puede jugar a tu favor contra alguien que no haya incluido foto.
  • Formación: titulaciones, cursos, estudios, certificados, diplomas, etc. Siempre incluyendo las lenguas de trabajo. En el caso de disponer de muchos cursos o formaciones complementarias, sería interesantes seleccionar aquellas que puedan ser más relevantes para la oferta de trabajo en cuestión. *
  • Especialidades: Si estás especializado en algún área dentro de la traducción, puede ser interesante incluir un pequeño apartado donde expliques cuáles son tus especialidades (aunque siempre puedes incluirlo dentro del apartado de formación).
  • Experiencia laboral: es importante incluir los puestos de trabajo anteriores, junto con una pequeña descripción de las tareas y competencias desempeñadas, y de los conocimientos adquiridos, siempre enfocados hacia el puesto de trabajo al que estás optando, es decir, intentando explicar porqué esos trabajos y esa experiencia te convierten en un candidato idóneo para dicho puesto. El orden, a ser posible, debe ser cronológico, para que se pueda ver la evolución que has experimentado. Por ello es interesante incluir entre paréntesis el período de tiempo. En el caso de ser traductor freelance, es interesante incluir una breve lista que incluya los proyectos más importantes que has llevado a cabo y, a ser posible, que se relacionen con la oferta de trabajo de algún modo. *

* En este sentido, es muy interesante ver los requisitos (si los hubiera) que se incluyen en la oferta de trabajo para intentar relacionarlos y justificarlos con las diferentes competencias, tareas, proyectos, formación, etc., que hayamos incluido. Este aspecto puede ser clave para convertirnos en un candidato firme o pasar las primeras cribas.

Apartados opcionales pero recomendables:

  • Competencias informáticas: Hoy día, todo traductor debe tener unos conocimientos mínimos de informática. Como mínimo, sería recomendable incluir un listado o enumeración con aquellos programas o software que se sepan utilizar. Por ejemplo, programas ofimáticos (Paquete MS Office, Openoffice, o equivalentes) y, si utilizas programas especializados y herramientas TAO (como Trados, OmegaT, MemoQ, WordFast, Google Translator Kit, etc.) también es prácticamente obligatorio incluirlos. En el caso de que seáis traductores audiovisuales, o estéis especializados en localización, entonces con más motivo será doblemente importante incluir los programas que manejéis (software de localización, editores de subtítulos, herramientas para diseño web, localización de imágenes, etc.) , pues serán un aspecto clave. Dentro de este género de traductores, también entrarían los lenguajes de programación que se conozcan (HTML, HTML5, C, C++, Visual Basic, etc.).
  • Idiomas de trabajo: Si no los has incluido en el apartado de formación, y prefieres incluir un apartado especial para ellos, entonces este es el momento de presentarlos. Es recomendable incluir el nivel de idiomas recogido por el Marco Europeo de Referencia para las Lenguas (A1, A2, B1, B2, C1 o C2, según corresponda), además de los posibles certificados oficiales de idiomas que tengamos. Adjunto un listado de los principales certificados, por si alguien pudiera estar interesado en informarse sobre ellos:
CERTIFICADOS OFICIALES DE IDIOMAS
Inglés Cambridge (KET, PET, FCE, CAE, CPE, etc.) ETS (TOEFL, TOEIC, GRE, etc.)
Francés DELF/DALF
Alemán GOETHE INSTITUT
Italiano DELI, DILI, DILC, DILI, DALI, DALC, DALI PLIDA
Chino Mandarín HSK
Ruso TEOU, TBOU, TRIKI
Portugués CELPE-BRAS
Español DELE

*Los certificados emitidos por la EOI también son válidos pero, por lo general, solo se tienen en cuenta en territorio español. Los idiomas que se imparten, a día de hoy, son los siguientes, si bien no todos se imparten en todas las escuelas de idiomas: Alemán, Árabe, Catalán, Chino, Danés, Español, Euskera, Finlandés, Francés, Gallego, Griego moderno, Húngaro, Inglés, Irlandés, Italiano, Japonés, Neerlandés, Polaco, Portugués, Rumano, Ruso, Sueco.

*Aunque con ellos se pretende estandarizar su uso, los niveles del marco europeo apenas se utilizan en toda América y en países como el Reino Unido.

  • Carta de Presentación: En algunos casos puede ser muy interesante acompañar el currículum con una carta de presentación en la que expliquemos nuestras motivaciones y los motivos por los que creemos que somos aptos para el puesto. La carta de presentación es una buena oportunidad para mostrarnos más cercanos y para intentar dejar al lector una visión general sobre nosotros menos sintética que la del currículum. En el caso de incluir una, es importante, como en el currículum, no enrollarse demasiado e ir al grano (no más de una página).

Consejos y recomendaciones

  • Presentación: Es muy importante que la presentación del currículum sea atractiva. El currículum no solo debe ser interesante por lo que contiene, sino que también debe ser atractivo para la vista. El diseño debe ser sencillo, y la estructura del currículum debe de quedar clara para que a primera vista se adivinen fácilmente los diferentes apartados del mismo. Por supuesto, las faltas de ortografía y errores de presentación son inadmisibles.
  • Destacar aspectos fundamentales: De toda la información que se haya incluido, es importante destacar aquellos puntos que puedan ser más relevante para el puesto, de forma que a simple vista el receptor pueda rápidamente ir a esos puntos claves. Para ello debes tener muy claro el propósito de la oferta y adivinar el perfil del receptor de tu currículum. Repito, de nuevo, que es muy importante adaptar el currículum y, sobre todo, estos aspectos fundamentales, ya que pueden ser la clave del éxito final.
  • No incluir información falsa: Esto es algo que muchos candidatos nunca tienen en cuenta. Falsificar información del currículum es una práctica habitual, pero muy poco recomendable. Piensa que, en caso de pasar la criba de currículums, luego en una entrevista posterior podrán preguntarte por ese punto en concreto, por lo que tendrás que seguir mintiendo (una mentira lleva a otra mentira) y, si finalmente consigues el trabajo y te piden que hagas algo que incluiste en tu currículum y que no era cierto, entonces te estarás haciendo un flaco favor y podrías quedar en evidencia. La verdad siempre sale a la luz, antes o después, y todavía más, en este tipo de situaciones. Ser sincero siempre es un valor seguro.
  • Evitar información de poca relevancia: Muchos candidatos tienden a incluir información poco relevante para el puesto al que optan. En el caso de que incluyas algo que no esté relacionado directamente con el puesto, intenta al menos incluir una pequeña explicación de porqué eso podría estar relacionado con dicho puesto. De lo contrario podrías estar incluyendo información que podría provocar que seas descartado por no cumplir los requisitos para el puesto.
  • Revisar el currículum: Es importante revisar el currículum varias veces antes de darlo por finalizado ya que, en muchas ocasiones, se nos puede escapar algún pequeño error, como faltas de ortografía, fallos de estructura, etc. Una buena revisión garantizará la calidad final que debe tener el currículum.

Y como último consejo, siempre es recomendable pedir una segunda opinión a alguien de confianza, o incluso a algún profesional en la materia.