Llevo varios días reflexionando sobre si sería interesante para un traductor tener un portafolio. Para los que no sepan exactamente en qué consiste, básicamente un portafolio es un sitio web (blog, wiki, flash, página personal, etc.), en donde un profesional cuelga algunos ejemplos de su trabajo, de forma que los clientes puedan comprobar de primera mano de lo que ese profesional es capaz y, consecuentemente, si les interesa o no el tipo de trabajo que realiza.

En realidad, los portafolios en internet son más propios de los diseñadores gráficos, fotógrafos, pintores o gente relacionada con el mundo de las artes gráficas. La mayoría de estos portafolios, además, están orientados a ofrecer una galería o una pequeña exposición de imágenes y fotos, y no contemplan la posibilidad de incluir mucho más.

Bueno, y entonces… ¿Por qué sería interesante para un traductor?

En realidad, creo que un portafolio es una herramienta que podría serle de mucha utilidad a un traductor audiovisual. Imaginaros una pequeña web en la que incluyeráis cosas como:

  • Fragmentos de vídeos que habéis subtitulado.
  • Ejemplos de audiodescripciones o de doblajes.
  • Algunas capturas o vídeos de sitios web, programas o videojuegos que habéis localizado, y en los que explicáis muy brevemente algún detalle que consideráis importante al respecto.
  • Alguna pequeña galería con ejemplos de imágenes localizadas, logotipos o diseños de maquetación.
  • Alguna pequeña sección con ejemplos o fragmentos de algún texto traducido del que estéis especialmente orgullosos Risa.
  • Vuestras redes sociales, páginas personales o blogs.
  • Y por supuesto, una sección sobre vosotros, con vuestro currículum y una sección de contacto.

Hace no mucho tiempo, después de reflexionar sobre cómo debería ser la página web de un traductor, di con la web de Pablo Muñoz y vi que él por ejemplo tenía una sección con un portafolio. Lo cierto es que creo que podría ser algo de mucha utilidad. Y no necesariamente hay que incluir trabajos hechos de manera profesional. También podemos incluir trabajos que hayamos hecho nosotros por nuestra cuenta, de forma que podamos ampliar nuestra visibilidad y demostrar nuestra capacidad en los diferentes campos en los que trabajemos. Es por todo esto por lo que yo ya me he puesto manos a la obra y he empezado a diseñar el mío.

portafolio

Para tal fin se pueden utilizar herramientas como WordPress o Blogger, que incluyen diseños de portafolios muy interesantes. También se pueden utilizar otras herramientas como Weebly o Wix, que son muy intuitivas y facilitan la tarea de insertar elementos multimedia dentro de la web.

¿Qué os parece la idea? ¿Creéis que tendría utilidad? ¿Atraería a clientes? ¿Alguno de vosotros tiene ya algo parecido a un portafolio?

Como ya os comenté hace poco a través de mi twitter, estamos ya empezando a trabajar en la continuación del proyecto SofTrad. La web se va a integrar en un sitio web comunitario en el que se van a incluir recursos para traductores de todo tipo. La base del proyecto la conforman la web de Recursos para Traductores, cuya directora y coordinadora es Beatriz García Quesada, y la antigua web de SofTrad, desarrollada por mí. Junto con ella y nuestro profesor de programación de la facultad, vamos a sacar adelante este proyecto que, con suerte, verá la luz dentro de unas semanas/meses.

Va a ser un proyecto apasionante. De momento estamos decidiendo el motor que va a llevar el sitio. Por ahora va ganando WordPress. La idea principal es convertir al sitio web en una comunidad abierta de forma que todos podamos contribuir y aportar todo tipo de recursos y programas. El hecho de seguir la filosofía wiki nos permitirá ganar adeptos de una manera más fácil y poder comunicarnos rápidamente con toda la comunidad de bloggers de traducción que hay en todo el mundo. Creemos que es la manera más idónea de compartir información y conocimientos.

Conforme el proyecto vaya avanzando os seguiré informando de cómo va la cosa. Mientras tanto, he tenido que descolgar la web de SofTrad, ya que el servidor me ha dado problemas, y he decidido no volverla a subir hasta que el proyecto que os comento vea la luz. Sed pacientes, pues merecerá la pena.

También quiero agradeceros vuestra fidelidad. Gracias a ella, el blog ya ha superado las 1000 visitas. Para tener poco más de un mes de vida, creo que es un buen registro. Ojalá que sigan creciendo. Para mí es todo un placer poder compartir esto con vosotros. Próximamente, más y mejor.

PD: No sé si lo habéis notado, pero el blog también ha sido actualizado. Ha quedado más bonito, ¿no? 🙂

No paro de leer y escuchar por todas partes que uno de los elementos cuasi indispensables para un traductor es disponer de su propia página web o, al menos, de un perfil en internet en donde pueda estar visible y localizable fácilmente y al que haga referencia en su currículum. Es totalmente cierto. Si echáis un vistazo a vuestro alrededor, podréis ver que son muchos los traductores que disponen de una web personal y la mayoría afirman que la web les ha ayudado a promocionarse y a conseguir encargos.

Ahora bien, es cierto que diseñar una web profesional sin tener los conocimientos suficientes sobre diseño web es una tarea complicada y que requiere mucho esfuerzo y dedicación. De hecho, yo me hallo inmerso en el desarrollo de la mía propia y, aunque la tengo casi terminada, todavía hay muchos detalles que no me convencen y que seguramente cambiaré en las próximas semanas o meses.

¿MESES? Sí, meses, porque llevo casi 4 meses preparando la web. Queráis que no, a la hora de la verdad hay que tener muchas cosas en cuenta cuando uno diseña una web para lanzarse a nivel profesional:

  1. Desde el momento en que la publiquemos, estaremos en el mercado y seremos oficialmente profesionales, para bien o para mal, por lo que tendremos que ser responsables de los efectos que esta produzca. Es decir, la web no está de adorno, no es algo que nos metamos a mirar nosotros y algún compañero más para alegrarnos la vista. La web tiene un significado y juega un papel importante. Gracias a ella, podremos promocionarnos e informar a los clientes potenciales de qué es lo que podemos ofrecerles.
  2. Al estar disponibles de cara al público, como en la vida real, tenemos que trabajarnos una buena imagen. Y en esta imagen entra todo. Desde la foto de perfil que elijas para que el cliente pueda conocerte, hasta la última coma y el último punto de cada texto que haya en la misma. Somos profesionales de la lengua y el lenguaje, por lo que tenemos que cuidar todos los detalles. Un cliente en potencia podría echarse atrás si ve algo que no le gusta. Por tanto, controlar ese tipo de errores nos pondrá en una posición superior en su lista de preferencias.
  3. Como ya he dicho, el hecho de publicar una web con fines laborales implica que queremos entrar en el mundo laboral. Por tanto, hay muchos detalles que debemos tener solucionados antes de empezar siquiera a diseñar la web. Como por ejemplo, los servicios que vamos a ofrecer al cliente, las tarifas que vamos a aplicar, nuestro CV, etc. Para ello, os recomiendo que primero reflexionéis mucho y trabajéis aparte en pulir todos esos aspectos, ya que al final acabarán formando parte del contenido de vuestra web o de vuestro futuro laboral más próximo.
  4. Será muy importante traducir la web (y todos sus contenidos) a todas tus lenguas de trabajo (o al menos a tu primera lengua extranjera), de forma que los clientes potenciales puedan acceder a la información en su lengua materna. Puede sonar a perogrullada, pero a más de uno se le escapa este detalle. Quizá este proceso es uno de los que más tiempo pueda llevarse, ya que, si nos remitimos al punto 2, tendremos que estar completamente seguros de que todos los textos están correctamente redactados y que son de una calidad cuanto menos aceptable. Para ello hay muchas opciones, desde redactar los contenidos“a pelo” directamente con nuestro editor de páginas web, hasta traducir la web, una vez terminada, utilizando herramientas como Trados, OmegaT , CatsCradle, etc.
  5. Y ahora sí, por último, empezar a pensar en el diseño, el formato, los elementos que queremos incluir, la información que queremos que aparezca, la estructura del sitio, etc.

Si os habéis perdido después de leer estos apartados, u os han dado ganas de cerrar el blog y mandarme a freír espárragos, simplemente os recomiendo que le echéis un vistazo a páginas web de otros traductores que, como tú y como yo, también tuvieron que pasar por todo esto antes de diseñar su web. Aquí abajo os dejo un pequeño listado de las que me han parecido más interesantes y más atractivas. Si me permitís, voy a mencionarles, porque evidentemente no me parece ético incluir sus webs sin poner sus nombres. Muchos de ellos ya llevan un tiempo en el mundillo y se han ganado una buena posición como traductores:

Si seguís buscando en la red, probablemente encontraréis más páginas web de traductores. Estas que os he dejado son maravillosas en cuanto al diseño, los contenidos y la finalidad. Creo que son un muy buen ejemplo para inspiraros a buscar vuestro propio diseño y aplicar los diferentes aspectos que os he comentado antes.

Bien,ahora ya estamos inspirados y lo tenemos todo pensado sobre el papel. ¿Y ahora qué? ¿Cómo hago la web? ¿Qué programa utilizo? ¿Programa? ¿Hay que manejar un programa para eso? (Y mil preguntas varias).

No os preocupéis. No hace falta ser un genio informático para diseñar una web. Por suerte, en los tiempos que corren hay muchas herramientas que pueden permitirnos hacer un sitio decente. Es cierto que si tienes conocimientos de ese tipo, vas a tener más recursos y posibilidades, pero ya digo, no hay que echarse las manos a la cabeza por no saber. De todas formas, voy a aglutinaros varias herramientas y métodos de forma que sepáis por donde empezar, y de forma que los que ya saben puedan ampliar sus miras:

Perfil básico

Si tienes poca idea de diseño web, tal vez las mejores opciones serían About.me, WordPress, Blogger o Linkedin. Son herramientas muy sencillas de utilizar y que te permitirán editar y actualizar tu perfil diariamente.

  • About.me es una página que te permite crearte un perfil atractivo a la vez que sencillo, y en el que puedes incluir muy fácilmente todos tus datos, y también incorporar tus redes sociales y profesionales, de forma que estés localizable para aquellos que accedan a él. Funciona a modo de tarjeta de presentación online.
  • WordPress y Blogger son dos servicios online que permiten crear un blog personalizado. Este blog podrás enfocarlo a una finalidad profesional, donde lo más común es tener una sección para ir compartiendo tus publicaciones junto con otras secciones en las que incluyas una pequeña sección en la que hables de ti, y otras en las que incluyas tu currículum (a ser posible, en tus lenguas de trabajo). Incluso puedes incluir un formulario de contacto. Son muchas las posibilidades, aunque es cierto que familiarizarte con el panel de administración te llevará un tiempo si no has utilizado todavía ninguna herramienta por el estilo.
  • Linkedin es una red social más, como Facebook o Twitter, pero enfocada especialmente a fines profesionales. Ahí podrás publicar tu currículum, hablar de tu experiencia laboral y entablar contacto con otros profesionales de tu sector y/o con futuros clientes. No funciona tanto como una página web, pero es muy útil si no quieres complicarte la vida y si le das un uso adecuado.

social networking

Perfil medio

Si tienes ya algo de experiencia con HTML, has diseñado alguna web ocasional o has tenido algún blog que te ha permitido ponerte al día en este apartado, entonces quizá te interese utilizar alguna de las siguientes herramientas.

En la red hay servidores que te permiten crear tu página web y alojarla de manera gratuita. Además, incluyen un panel de administración muy completo que te permitirá configurar un montón opciones. Podrás elegir entre varias plantillas o modificar alguna ya existente e ir incluyendo tus secciones de una manera muy sencilla. Las que yo considero más recomendables son Webhost y Hostinger. Incorporan un editor web de uso sencillo, muchas plantillas y diseños para elegir la que más te guste, correo web y 2 gigas de almacenamiento, que para lo que vamos a hacer, es más que suficiente. No obstante, si quieres invertir de verdad en la web, también puedes contratar un dominio .es o .com de forma que tengas una dirección más fácil de recordar para tus clientes.

Perfil avanzado

Si ya tienes experiencia en el diseño web, entonces, lo más normal, es que utilices para diseñar tu página web programas más avanzados, como Adobe Dreamweaver, Adobe Flash o Adobe Photoshop. Los tres programas, usados en tándem, pueden ayudarte por ejemplo a crearte un logo, los botones o editar las imágenes que vas a incluir  (Photoshop), a dotar de interactividad a tu página (Flash) o a organizar y crear tu página desde cero y a tu gusto (Dreamweaver). Lo ideal es buscar un alojamiento web y un dominio para poder publicar tu página una vez diseñada. Para eso Webhost y Hostinger también son muy útiles. No obstante, hay muchos más programas de diseño web y sitios de alojamiento. Ahí ya entra en juego la experiencia del experto, valga la redundancia.

Recomendaciones para actualizarnos a la era 2.0.

A la hora de llevar a cabo la web, también hay que tener en cuenta otros aspectos relacionados con la nueva era, la era de la web 2.0. El más importante, probablemente es que tenemos que intentar que la web no sea una página estática, que siempre tenga la misma apariencia y se actualice muy de vez en cuando. En este sentido, es muy importante que si tenemos un blog o redes sociales, las incluyamos en nuestra web, de forma que el cliente pueda ver que mantenemos una actividad constante y reciente dentro de nuestro campo. Para estos fines son muy útiles los plugins sociales y widgets de Facebook y Twitter, que sin mucho esfuerzo te permitirán colocar una tabla de comentarios, o con tus actualizaciones o intervenciones más recientes. Así la web podrá ser más participativa y dará la imagen de ser una página abierta a cualquier interesado en tu profesión, ya sea un compañero, un colega de trabajo o un cliente.

socialpluginsfbwidgetstwitter

Como recomendación personal, os recomiendo que sigáis una estrategia, o un plan. Es decir, que penséis primero qué redes sociales vais a utilizar y para qué las vais a utilizar, de forma que todas tengan una finalidad y formen parte de un continuum de lo que va a ser vuestro perfil profesional completo. Por ello, os recomiendo por ejemplo el siguiente plan, que es el que yo utilizo y me va bastante bien:

  • En Facebook y Twitter, crearnos un perfil más enfocado al plano profesional, y otro más enfocado  al plano personal. Si no queremos complicarnos tanto, podemos otorgarle a Facebook el plano social, y a Twitter el profesional (esto último es lo que yo hago, por ejemplo).
  • Si nos gusta y nos apasiona nuestra profesión podemos aventurarnos a crear un blog, de forma que podamos hacer aportaciones y comentarios acerca de aquellas cosas que nos llaman la atención dentro de nuestra profesión. Es muy recomendable utilizar las redes sociales para darle algo de promoción y que así nuestras entradas lleguen a más público. Una vez hecho, lo incluiremos en nuestra web. Si la finalidad del blog es que funcione como nuestra web, entonces deberemos incluir las redes sociales y toda nuestra información en él.
  • Aunque tengamos página web o blog, también podemos crearnos otros perfiles, como el de Linkedin, y así que podremos utilizarlo para obtener recomendaciones y contactar con clientes. De esta forma tendremos más puertas abiertas.

La lista seguiría, y seguiría, pues son muchas las opciones. Lo importante es que, una vez tengamos toda nuestra estrategia bien pensada, seamos capaces de centralizar todos nuestros perfiles y páginas en nuestras webs, de forma que el cliente pueda acceder a cada uno de ellos y así conocernos mejor. Para ello, es muy útil crear una pequeña barra de navegación donde incluyamos los iconos de las diferentes redes sociales que utilicemos. Para conseguir esto solo son necesarios unas nociones básicas de HTML. Si os interesa, quizá pueda elaborar un post sobre esto en el futuro.

fb1linkedin3tw1wordpressblogger_icon

Bueno, esto es todo por hoy. Simplemente abro el debate. ¿Utilizáis Facebook, Twitter y Linkedin? ¿Qué estrategia os gusta seguir? ¿Tenéis ya página web o blog personal? ¿Os está resultando útil para promocionaros? ¿Creéis que os merecería la pena haceros una web profesional?

Un saludo y hasta la próxima entrada.

Desde hace un tiempo he estado investigando sobre qué programas hay disponibles para la edición de subtítulos. En un principio, pensaba que el mercado de este tipo de software era pequeño y que no había mucho donde elegir. ¡Cuán equivocado estaba!

Subtitlingsoftware

Software libre (freeware)

Es cierto que en lo referente a los freeware hay menos donde elegir. Ya os hablé hace poco tiempo en uno de los primeros posts del blog de que, entre los editores de subtítulos gratuitos, los que más me complacen son Aegisub y Subtitle Workshop. Sin embargo, hay más programas disponibles en la red, y además con diferentes sistemas de funcionamiento.

Por un lado tenemos los editores de subtítulos que tienen una filosofía WYSIWYG, que te permiten previsualizar el vídeo e insertar los subtítulos al mismo tiempo. Incluso algunos, como Aegisub, te permiten procesar la pista de audio de forma que puedas visualizar la onda de sonido, lo cual es muy útil para delimitar donde empieza y terminan las diferentes intervenciones de los personajes. Dentro de esta filosofía, se encuadran los programas anteriormente mencionados, y también otros como Jubler Subtitler (el editor de subtítulos para Mac, también disponible para Windows), Subtitle Processor (que es criticado por ser demasiado complicado de entender), Subtitle Creator (que recibe valoraciones muy positivas en Softonic, lo cual es valorable), Subtitle Edit (que no ofrece demasiadas posibilidades en cuanto a configurar el formato y los estilos del texto de los subtítulos) o Gaupol (en mi opinión, más profesional que los anteriores, ya que admite múltiples formatos y proporciona medios de creación y sincronización de subtítulos, y un editor de texto competente).

Aunque no me gustan estas cosas, voy a hacer un pequeño ranking de estos programas, para que luego no digáis que no me mojo. Por supuesto, aunque intento ser todo lo objetivo que puedo, siempre entran en juego preferencias personales, ya que cada uno valora de manera diferente los pros y los contras de cada editor. Después de haberlos probado todos y haberlo sopesado mucho, los dejaría en el siguiente orden:

  1. Aegisub
  2. VisualSubSync
  3. Subtitle Workshop
  4. Gaupol
  5. Jubler Subtitle Editor (Disponible para MAC)
  6. Subtitle Creator
  7. Subtitle Edit (Nikse)
  8. Subtitle Processor

He de decir que la lista probablemente es todavía más larga, pero estos siete son los editores de subtítulos con filosofía WYSIWYG que he considerado mejores, o quizá, más conocidos o localizables en internet dentro del género del software gratuito. Existen más editores, y los incluyo por cortesía en la siguiente enumeración: SubMagic, Gnome Subtitles (para Linux), DivXLand Media Subtitler y Open Subtitle Editor.

Por otro lado, tenemos la otra filosofía de trabajo, que consiste básicamente en subtitular “a pelo”. Para ello se puede utilizar cualquier procesador o editor de textos, desde el bloc de notas, el clásico WordPad o cualquier otro procesador más actual. En un foro de debate de Linkedin, que os recomiendo que leáis (sobre todo a los que lleven poco tiempo), incluso había algún profesional que afirmaba llevar utilizando durante muchos años el bloc de notas, Express Scribe (un programa para transcribir audio y vídeo, muy útil si no dispones del guión del vídeo en cuestión) y, en fases posteriores, Subtitle Workshop, con un resultado muy satisfactorio. También hay otros editores de subtítulos que tienen un escenario más sencillo y simple. No ofrecen la posibilidad de visualizar el vídeo o la onda de audio, pero permiten hacer lo básico.

Desde luego, para gustos colores. Hay quién prefiere no gastarse cantidades de 3 o 4 cifras y sacar el máximo partido al software libre.

Software de Pago

Pero la realidad muestra que los programas de pago son, en general, los que están más actualizados y mejor adaptados a la realidad profesional de los traductores audiovisuales (evidentemente, esto no puede ser de otra manera). En general, los editores de subtítulos gratuitos te permiten hacer un trabajo eficiente y profesional si aprendes a utilizarlos, pero en cuanto a características y posibilidades, los programas de pago siempre te ofrecerán mucho más.

Tras esta aclaración, llegamos a una de las preguntas clave: ¿Merece la pena gastarse el dinero en un programa profesional?

Mi respuesta es que depende del volumen de trabajo que tengas, sobre todo si eres autónomo. Si has llegado a un punto en el que puedes vivir de la traducción audiovisual y que la mayoría de tus encargos son de esta índole (lo cual sería como un sueño hecho realidad para más de uno), entonces quizá sí sería buena idea empezar a pensar en adquirir un software de pago. Más o menos podéis aplicar el mismo criterio que en otros debates, como si merece la pena comprar Trados si eres autónomo, pudiendo utilizar otros programas como OmegaT, etc.

Por poner otro ejemplo quizá más claro de esto, es como utilizar lápiz y goma en clase de matemáticas, en lugar de una calculadora. Evidentemente, con el instrumento profesional, aunque sea más caro, siempre ganas en eficiencia. Otra cosa es que sólo tengas que hacer cuentas sencillas, y no operaciones complejas. Ahí es donde ya uno tiene que tomar la decisión por sí mismo de si le conviene o no dar el paso. Todo depende de la finalidad, de si lo necesitas de verdad, y de si crees que a la larga podrás recuperar la inversión realizada de una manera rentable.

Las empresas, por lo general, utilizarán programas profesionales porque, evidentemente, al trabajar a gran escala, requerirán un software de garantías que esté actualizado y que puedan seguir actualizando, que les proporcione las mejores características, y que le de un respaldo técnico que les permita dialogar y colaborar con la empresa desarrolladora del producto en caso de que el programa dé problemas o necesiten cualquier tipo de ayuda o asistencia técnica.

Entrando ya de lleno en los programas disponibles (ya he divagado bastante), hay mucho donde elegir:

Existen más programas aparte de los mencionados, pero estos son los que he podido recoger del interesante debate de Linkedin. Hay división de opiniones sobre qué programa es mejor. Muchos defienden WinCaps, por ser uno de los más utilizados en empresas. Sin embargo, hay muchas empresas que también se inclinan por EZTitles o Titlevision. De nuevo, cada empresa elige qué programa prefiere utilizar en base a sus necesidades y a sus preferencias. El precio también es un argumento de peso a la hora de tomar la decisión final. Mientras unos tienen unos precios estratosféricos y ofrecen grandes posibilidades (o no), otros tienen un precio más competitivo y ofrecen otras alternativas. Es cuestión de sacar la balanza, y poner en un lado los pros y en otro los contras. También es importante tener en cuenta que algunos de estos programas ofrecen una versión de prueba de forma que así el cliente pueda probarla por sí mismo y comparar antes de tomar la decisión final.

Por desgracia, todavía no puedo ofreceros precios y, aunque he probado muchos de ellos, no los he utilizado tanto tiempo como para poder daros una opinión fiable. Por ello, ahora es cuando se abre el debate y los entendidos y verdaderos profesionales salís a la palestra a dar vuestro consejo y opinión. Si pudierais elegir, ¿con cuál os quedaríais?

Después de varios días de parón, mucho me temo que van a tener que pasar algunos días más antes de poder continuar escribiendo en el blog. Nos acercamos a fechas muy complicadas en lo académico, con el final de curso y los exámenes acechando. Sin embargo, no os preocupéis, que tengo algunas ideas para elaborar buenos posts muy pronto.

Eso sí, he hecho un pequeño hueco para compartir con vosotros que esta semana ya me he graduado por fin y que, después de unos años muy duros en lo académico,  la etapa universitaria está ya en la recta final. Como se suele decir, al final los frutos se recogen.

graduacion33

Ahora que el período universitario toca a su fin celebro mucho tener entre manos proyectos como el de Software para Traductores o el blog, que van de la mano de mi futuro y que representan de una manera muy concreta y especial a qué quiero dedicarme de ahora en adelante. La verdad es que ahora mismo no podría estar más contento (bueno sí, con unos aprobaditos en junio lo estaría todavía más Sonrisa)

Sin más, me despido de vosotros hasta el próximo post, que estoy seguro que será muy pronto y que os gustará tanto o más como los anteriores. ¡Un saludo!